miércoles, septiembre 03, 2008

CAPITAL DE CULTURA Y OLÉ

Leo el Diario Montañés esta mañana y me quedo un punto ojoplático del que cierto movimiento incontrolable de la pupila derecha me impide sobreponerme del todo. Una foto del Alcalde-Ingeniero no sería sorprendente de por sí, pero que sea pequeña y en par. Abrazada grácilmente por la Noticia del semestre: Santander presenta su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2016.
Dice el popular ingeniero que Santander necesita de la capitalidad cultural europea para desarrollar su entramado cultural, y al ritmo marcado, algunas intervenciones internáuticas abundan en que la consecución del galardón servirá para realizar inversiones culturales en nuestra cántabra capital. Pero ...
La idea de la Capitalidad Cultural nace con la idea de focalizar proyectos, encuentros e intereses culturales en Europa alrededor de una o varias ciudades que destacan por su apoyo a las iniciativas culturales, su destacado patrimonio, su esfuerzo financiero. Y a partir de ese importante bagaje previo apoyar un gran "evento de eventos" que subraye la personalidad cultural de la ciudad elegida y la convierta en punto de mira para toda la Unión Europea.
Y es aquí donde este nuestro Santander nos falla estrepitosamente. Cierto que hay una leyenda urbano-histórica local que nos autotitula "La Atenas del Norte", pero es rotundamente falsa. Porque un miembro cualquiera de la comisión que evaluará las candidaturas debería preguntarse cosas como éstas.
¿Cuál ha sido la política patrimonial de la ciudad candidata? La destrucción sistemática del entramado histórico que Santander tuvo, arrasando edificios singulares en el Sardinero, el área burguesa, las zonas populares, los edificios singulares, no creo que sean precisamente una buena carta de presentación. Claro que la alergia a la arquitectura contemporánea y el freno impuesto definitivo o temporal a los proyectos planteados en este sentido todavía dificultan más una valoración positiva. Pero, ¿qué hay de los museos? Un pequeño Museo de Bellas Artes que se está fortaleciendo en torno a su colección contemporánea en los últimos años no debe impedirnos ver la paralización absoluta del Museo de Cantabria proyectado en Las Llamas (de hecho al ingeniero se le olvidó que iba un museo por allá cuando presentó la nueva fase de su parque antinatural en la zona), ni tampoco las condiciones indignantes en las que ha venido viviendo el Museo de Prehistoria desde su fundación, ni el hecho de que haya estado cerrado durante los últimos meses antes de viajar a un nuevo emplazamiento también indigno de la calidad de la colección y a causa del derribo de la vieja diputación.
Programas culturales estables, al margen de ese FIS anquilosado y totalmente carente de ideas, y la programación más o menos estandarizada del Palacio de Festivales, no es mucho lo que podemos aportar. Está en la práctica prohibido hacer música en directo en los bares, así como teatro, cuenta cuentos, monólogos y demás posibilidades de ocio cultural. No ha sido infrecuente escuchar la confusión música y teatro como equivalentes de ruido en nuestros responsables municipales. Pero es que además cualquier propuesta de cultura independiente o joven ha encontrado muros que como mucho le han permitido existir una edición. Y es que la desaparición de proyectos es toda una costumbre en nuestro solar.
¿Estado de bibliotecas y políticas de libro y lectura?¿infraestructuras culturales suficientes y en buen estado, con programas abiertos y regulares?¿innovación y puertas abiertas a los nuevos lenguajes?¿impulsos a la creación?¿políticas de integración social a través de la cultura?¿cuidado de la tradición cultural y fiestas populares originales?¿centros superiores de enseñanzas artísticas?¿modelo de gestión cultural se ha venido definiendo como habitual?¿cómo se han gestionado otros eventos destacados -por ejemplo el famoso 250 Aniversario de la concesión del título de ciudad-?
Poco podemos puntuar frente a otras ciudades españoles, de diversos signos políticos, que han trabajado duro y bien en su entramado cultural. Y es que la Capitalidad Europea de la Cultura, mi querido ingeniero, no está pensada para salvar de la nada a quien durante años ha ido fortaleciendo el cero absoluto, sino para premiar a las que han sabido trabajar por una cultura ambiciosa de todos y para todos.
No voy a dejar de recordar, como ya han hecho otros blogs, que la idea de la Capitalidad Cultural es una más de las que un equipo popular sin ideas (echen un vistazo a sus programas electorales) roba de las propuestas socialistas con todo descaro. Pero es que la propuesta cultural del Partido Socialista de Cantabria incluía previamente la construcción de todo ese entramado de infraestructuras, personas, programas y gestión que brilla por su ausencia en estos lares. Y puesto éste en marcha, hablar de la Capitalidad Cultural para Santander.
Lo peor es que gastaremos mucho dinero (vayan pensando en que este Ayuntamiento que se pasa la vida diciendo que no tiene nada y exigiendo a otras instituciones que le paguen sus platos rotos, contratará a una empresa consultora o equivalente para gestionar la candidatura, y el contrato será substancioso) y lo gastaremos para nada. Porque a día de hoy, y miren ustedes que me duele decirlo, Santander no se ha ganado su puesto en la carrera por la Capitalidad Cultural. Y menos frente a otras que llevan mucho camino andado, como Córdoba, Cáceres, Cuenca o Palma de Mallorca. En 2011 ni siquiera estaremos entre las finalistas. Y entonces la culpa la tendrá el Partido Socialista por no haber apoyado a Santander y marginarla siempre, ¿qué se apuestan?
Así que a partir de ahora, a callar todos para que no se enfade AMDG (Ad maiorem Delasernae Gloriam). Y a disfrutar de toda la cultura que el Ayuntamiento nos "regala". O sea, los baños de ola y olé.

7 comentarios:

David Santos Holguín dijo...

Creo que en esto no vamos a estar de acuerdo :p

Somos rivales. Yo apuesto por mi ciudad y los siento mucho, pero he de gritar "Cáceres 2016, Ciudad Europea de la Cultura"

Besos

Rukaegos dijo...

Lo más triste de todo es que tal y como están las cosas, yo también estaría dispuesto a gritar Cáceres 2016. Estudiaré vuestra propuesta, la de Córdoba y un par de ellas más.

Por nuestra candidatura no te preocupes: mucho me temo que no tengamos ni la más remota posibilidad.

Por cierto, jo, no pude arreglar una visituca a Cáceres para el Festival de Música Antigua, con lo que me gusta esa época y lo bien que me cae Bárbara Sela (hemos actuado juntos en varias barrocas ocasiones)
El año que viene prometo estar allí.

Anónimo dijo...

Artículo abrumador donde los haya, Regino. Lo suscribo de cabo a rabo, si me lo permites. Siempre lúcido, querido amigo. Un abrazo. Fernando Zamanillo Peral.

Enore dijo...

Desde aquellas declaraciones del entonces candidato a alcalde, sobre lo que pretendía hacer con el palacio de Pronillo, quedó bastante claro que su paso por la política activa (antes de su designación como candidato lo he visto pasar horas sentado en su mesa sin nada que hacer, eso sí compartiendo espacio con otro "trabajador" entusiasta) y era ni más ni menos que repetir el historial de sus antencesores políticos, entre los que quiero significar la desaparición del entorno de Pronillo y la demolición del teatro Pereda (acción reconocida al infausto alcalde por la corporación dedicándole uno de los más extensos y mejor "situados" parques de la ciudad).

Cuando a los gestores políticos de la cultura lo único que les preocupa es aparecer en la foto o, en expresión culta y delicada, "estoy en política para fo..." así nos luce el pelo.

Recientemente tuvimos un claro ejemplo de sus "programas", el 250 aniversario. Una conmemoración para la que se montó un entramado administrativo-político que hizo poco más que pegar el logotipo a cualquier actividad que se llevara a cabo, aunque vinieran repetiéndose desde hacía 15 o 20 años.
Lamentablemente aparecerán los lame-culos de siempre alabando la idea. Aparecerá, seguro, alguna intervención del "funcionario frailón" desarrollando una serie de razonamientos jurídico-teológico-familiares que avalarán la candidatura.
Naturalmente se exigirá la colaboración del Gobierno de Cantabria (otro que tal baila en cuestión de cultura)y, como muy bien dices, alguien sacará un jugoso contrato de todo esto. ¿De nuevo el "gestor cultural" Ochoa?

De las ciudades que mencionas conozco bien Córdoba y Cáceres, quizá convendría hacer una colecta para enviar allí a este "alcalde-ingeniero" con una persona que le dijera la verdad de la cuestión, que le explicara "a pie de obra" la evolución que han tenido en los últimos veinte o treinta años, les mostrara con fotografías en las que se pudiera comprobar lo que es trabajar para el ciudadano a través de la buena gestión.

Perdón, se me ha escapado "trabajar para el ciudadano", no quería señor alcalde, ha sido un lapsus propio de mi edad.

Rukaegos dijo...

Tengo la impresión, mis queridos Fernando y Enore, que al margen de la evidencia de que nuestros ¿responsables? políticos no saben medir, calibrar ni gastar con sensatez, ni siquiera ahora que los dineros van flojos, de que lo peor es que se trata de una típica "propuesta trampa". Me explico. ¿Qué importarán en los próximos años propuestas, miradas críticas, valoraciones al margen de esta nueva oficialidad acaparadora? No tardarán mucho las voces discrepantes, por cargadas de argumentos que estén, en ser tachadas de traidoras fementidas, de resentidas, de ir en contra de Santander ...
A ver cuánto tardan en pedirnos que firmemos apoyos, loas y manifiestos varios. Y sobre todo ¿tendremos capacidad para obrar conforme a nuestras convicciones?

Malos tiempos para la lírica.

flautista dijo...

¿Pero, existe Santander?.
Yo creí que ya se la habían cargado: Teatro Pereda (única ciudad de España que tiró su teatro histórico), Teatro Cinema, Coliseum...; casi todos sus cines; el Cabildo de Arriba ya casi históricamente irrecuperable (harán una recuperación negocio-pastiche como la del Mercado del Este); leoneras herrumbrosas, cemento y piscinas para focas y pingüinos varios ,monumentales galeoncitos varados y balsas de plástico (¿increíble?¡id y tocadla!)rodeados de espléndidas balaustradas de yeso blanco....todo en un maravilloso acantilado natural destrozado, dando "brillo y esplendor" al Palacio de la Magdalena, que acaso sí sea el auténtico "símbolo" de Santander, y no la roquita de La Horadada (esa si la quieren restaurar, mira por donde y el acantilado no)....
Falta de racionaldad urbanística, Sardinero destrozado, parques convertidos en salones de postín con árboles....
Sin bibliotecas decentes, sin auditorio municipal, sin, sin....
Con, con, con... arte contemporáneo broncíneo feo a rabiar: sardinera, corocota, Franco etc...
.... En fin, llenaríamos folios con los desmanes "culturales" santanderinos.
Siento que Santander es una ciudad que se mira con el ojo del c.... se ve la bahía (que no es Santander) y todo el mundo dice: ¡qué bonito es Santander!.
Yo solo pido ya que no tengan ninguna idea original como las que tienen y simplemente viajen y copien, y no lejos, cerquita, a cualquiera de la múltiples ciudades españolas que despreciábamos los santanderinos y que nos han dejado a años luz en unos pocos años y que nos hacen agachar la cabeza y "¡chapeau!" cada vez que paseamos por ellas y utilizamos sus servicios.

Rukaegos dijo...

Tú lo has dicho, flautista. Pero ay esa leyenda urbana de la Atenas del Norte, ay esa fantasía del Santander marco incomparable, ay esa ciudadanía que hace mucho que renunció a exigir y se instaló en la autocondescendencia ...

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