miércoles, diciembre 30, 2009

BANDERAS AL VIENTO


Con la surada impenitente que nos estamos marcando, no es de extrañar que no vayamos a ver desde nuestro posible Santander muchas montañas nevadas. Y de momento tampoco esos aerogeneradores que tanto angustian y asfixian al alcalde (le he pedido un kit de ventolín a los Reyes Magos, nada mejor contra las asfixias).
Lo que si vamos a tener es un Santander poblado de banderas al viento. Tantas como 27, una por país de la Unión Europea, además de las que ya se hayan ido adueñando de mástiles enhiestos públicos o privados.
No sé yo si esto de las banderas tiene mucho usía. Más que nada porque las banderas, las suradas y los cañones de aire que generan ciertos espacios ciudadanos acaban haciendo de las simbólicas telas una peligrosa Espada de Damocles. Hoy, precisamente, recolocaban en la cima de su enhiesta españolidad la bandera de España que nuestro alcalde quiso colocar en Puertochico para que nadie dudara de que Santander formaba parte de España, que con esto de la ESO nunca se sabe. Los sures previos a la Nochebuena no fueron sures especialmente patrióticos, y no sólo la desgarraron sino que al final arrancaron buena parte de la misma dejándola caer sobre la afortunadamente desierta carretera. Hoy luce de nuevo bella, bicolor y trifranja, con unos costurones bastante visibles que casi casi nos la convierten en obra maestra del patchwork, y un pequeño joraco en la zona roja inferior. Y valen los costurones, que no pasa nada por reciclar y remendar como hacían las abuelas, pero esta bandera un día se nos cae sobre un turismo a velocidad media y nos hace una avería.
Las de Europa, 27 Banderas 27, tienen otra historia. Y es que nos ha dicho el Doctor Marshall que para que Europa nos quiera, cultos o no, necesitamos conocer a Europa. Y ha decidido oficiar de celestina entre la al parecer poco formada ciudadanía santanderina y la Europa galante. Dicho y hecho, nos han dividido por 27 (y me llevo cinco) para que cada cachito de este Santander de mis entretelas se autoficcione en país europeo. Así, asociaciones de vecinos, entramado cultural (qué pena una ciudad que para encontrar infraestructuras culturales no encuentra más que colegios en buena parte del trazado urbano) y público en general podremos motivarnos para ser más europeos y más europeístas que nadie, y conocer al menos un país de la UE.
Yo estoy encantado porque me ha tocado Portugal (menos mal que nos queda Portugal, que cantarían los de Siniestro). Recién llegado de Lisboa, tengo una buena reserva de moscatel de Setúbal que me permitirá ser más portugués que nadie antes de las comidas. No sé si estoy preparado para comer bacalao los próximos 365 días, pero prometo hacer un esfuerzo. En casa tengo algunos libros de Saramago, poemas de Eugenio de Andrade y Sofia de Mello, discos dedicados a los maestros de capilla de la Coimbra manuelina y un buen repertorio de fados con el que castigaré duramente a los del lado de allá de General Dávila, que ya me van a resultar un poco demasiado finlandeses (ya les veía yo como un poco adictos al vodka cuando me toca mesa electoral por la zona).
La distribución ha tenido sus caprichos. Ahora, cuando mi madre me mire con cara de "qué pena de hijo, no hay quien le entienda" sabré que se está haciendo la sueca, pero sueca-sueca (aunque siga empadronada en Portugal).
En otros casos ha sido menos caprichosa, y parece clara una inteligencia sutil y bromista. Por ejemplo, la discoteca Dragón, antro tradicional de ambiente gay donde los haya, ha quedado enclavada en plena Bulgaria. Seguro que Eduardo Mendicutti acaba apadrinando al barrio y a un par de novios búlgaros de esos que tanto le gustan. El seminario de Corbán, por su parte, ha caído en la capital de la Contrarreforma centroeuropea, en la República Checa. Y desde el castillo vigilante de Praga se dedicarán a defenestrar herejes y reconquistar espiritualmente la maltrecha catolicidad hispana.
Contradictorio resulta que los Almacenes Dinamarca queden en mitad del Reino Unido.
La peor parte la lleva mi amiga Gema: como se cumpla su intención de pasarse un año a Bratwürste y Franziskaner, no llega a diciembre sin pasarse por el señero Hospital Universitario Marqués de Valdecilla para una necesaria puesta a punto. Y no sé yo si fiarme mucho de la sanidad rumana.
En fin, voy a ir preparándome para el próximo año: Beijinhos para todos i feliz ano novo.

lunes, diciembre 28, 2009

FAMILIA Y FUTURO



En la ya tradicional Procesión por la Familia Trina y Una que se ha ido convirtiendo en uno de los ejes informativos de las fiestas navideñas, en las cercanías de los Santos Inocentes, afirmó Rouco Varela que Europa se quedaría sin hijos sin las familias católicas. Aprovechando para insistir en algunos de los eslóganes habituales de esta celebración del Orgullo Católico, esos construidos a base de noes: No al divorcio, No a los matrimonios entre personas del mismo sexo, No a los nuevos modelos de familia, No al aborto, No a la eutanasia. No.
Imagino que entre los asistentes ninguno se habrá planteado con la lúcida mirada de José Saramago cuál es el origen último de la festividad de los inocentes: el anuncio selectivo de la degollina organizada por Herodes. Un anuncio tan selectivo que sólo llegó a una familia. Ni la divinidad, ni el mensajero, ni la familia destinataria consideraron necesario avisar al resto de los belenitas (un poco como Churchill con los habitantes de Coventry). Puede que con una actitud un poco más solidaria de la jerarquía divina no hubiera sido necesario festejar la matanza, pero en fiin: se salvó la familia cristiana, que era lo que importaba.
Escuchar ayer las intervenciones de algunos de los participantes era todo un poema: "Dios nos creó al hombre y a la mujer y por eso sólo entre ellos puede haber familia". Bueno, también creó al ornitorrinco, a la serpiente de coral y al escarabajo Goliath; a la begonia, el ficus y el rododendro. Y no por eso vamos a pensar que lo de la serpiente con Adán y Eva fuera un trío con relevancia jurídica. Por lo demás, los gays somos hombres, las lesbianas mujeres, los bisexuales y las personas transexuales hombres o mujeres, según corresponda. Tan poseedores de la dignidad de hijos de Dios (según las creencias cristianas) como cualquier otro. Esa dignidad que se guardan mucho de cuestionar los jerarcas católicos a las claras, pero que en sus enrevesados y ursulinos enredos lingüísticos es el cimiento de todo un discurso que afirma esencialmente dos negaciones: a/ homosexuales y lesbianas no tienen derecho civil alguno ergo b/ no se les puede considerar plenamente personas. Así, no es de extrañar que entre las perlas que con frecuencia nos regalan los obispos de acá y de acullá hayamos escuchado en las últimas semanas al prelado mejicano que no tiene empacho alguno en afirmar que los homosexuales no serán admitidos en el reino de los cielos (en los seminarios tampoco, eso ya lo dejó clarito el maltrecho Ratzinger) o al yanqui que amenaza con que las organizaciones de caridad católicas de Washington DC dejen de atender a los homosexuales pobres. Eso es amor cristiano y generoso y si no, que venga Dios y lo vea.
No creo que se pueda afirmar con un mínim de sensatez que una manifestación como la de ayer se haga en "defensa de la familia". Se hace en defensa de un modelo único y totalizador de familia que además desprecia desde su soberbia intrínseca a todas las demas formas que por voluntad o necesidad se hayan ido articulando en nuestra sociedad. Desde las familias monoparentales a las homoparentales. Defender la familia es defender esa célula de la organización social en la que varias personas deciden convivir y desarrollar un proyecto de vida en común. Y eso significa garantías jurídicas y sociales para asegurar el buen puerto de todos y cada uno de esos proyectos. Nadie pide que la Iglesia Católica u otras reconozcan todos esos modelos que, por cierto, sumados son ya más en nuestro país que la que ellos consideran familia única. Significa también trabajar para que ninguna familia tenga que sufrir un plus de dolor, de conflicto; y por lo mismo significa dejar de fomentar la homofobia y la exclusión de las personas homosexuales que, nuestros jerarcas católicos y sus seguidores acérrimos parecen olvidarlo siempre, hemos nacido y crecido precisamente en esas familias que ellos consideran modélicas. Y que en no pocas ocasiones se han roto o han estado a punto por la dureza con que a instancias de la religión se ha tratado a gays, lesbianas o transexuales.
Me parece estupendo que la Iglesia Católica defienda su fe y sus principios inmutables, esos que tanto han ido mutando a lo largo de la historia. Me parece estupendo que hable con sus fieles y les proponga modelos de vida tan excelsos o perfecdtos como quieran, aunque eso acabe creando mucho dolor. Me parece estupendo también que la Iglesia o cualquiera de esas organizaciones carismáticas que han venido protagonizando toda una revolución silenciosa y reaccionaria en su seno convoquen manifestaciones para hacerse visibles y proclamar a los cuatro vientos sus puntos de vista. Pero lo que me parece a todas luces inaceptable es que en un estado aconfesional sigan creyéndose con derecho a decidir sobre las leyes civiles, esas que nos afectan y gobiernan a todos los ciudadanos seamos o no católicos, que nos impongan su modelo de vida, de sociedad, de familia y pretendan condenarnos no sólo al infierno sino también al limbo de la historia: Nuestros legisladores, nuestra sociedad, decidieron hace tiempo apostar por la igualdad, por los derechos humanos para todos. Y por eso hoy en España hay muchas más familias de las que ellos se creen. Las familias en las que nacimos y crecimos y también las familias que estamos formando con un amor y un compromiso que ni necesitan su aprobación ni la quieren.

miércoles, diciembre 23, 2009

MÉXICO LINDO Y QUERIDO: MÉXICO DF SE CONVIERTE EN EL PRIMER TERRITORIO LATINOAMERICANO EN CONSAGRAR LA IGUALDAD LEGAL PARA GAYS Y LESBIANAS


No se me olvida, no se nos va a olvidar nunca, cuando Mariano Rajoy quiso acusar al Gobierno de España de consagrar una excentricidad absurda que ningún país iba a continuar cuando en 2005 España consiguió ser el tercer país en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, y en plena igualdad jurídica, adopción incluida.
Primero habían sido Holanda y Bélgica, por detrás vinieron Canadá, Sudáfrica, Suecia y Noruega, más la validación en varios países del matrimonio entre personas del mismo sexo celebrado conforme a la legislación de terceros países (Israel, por ejemplo). También territorios no estatales con competencia legislativa en el ámbito civil han ido abriendo la puerta a un importante avance en la consagración de la cultura de los derechos humanos, Masachussets primero, luego otros estados USA como Connecticutt, Iowa, New Hampshire, Vermont y Wasinghton DC. Y eso a pesar de que los movimientos ultra religiosos católicos, baptistas y similares han conseguido retardarlo (que no pararlo) en California y Maine.
En espera de las votaciones que se irán sucediendo en los próximos meses en Portugal, Eslovenia (sería el primer país del Este en aprobarlo), Albania, Argentina y Uruguay, donde en principio se cuenta con mayorías parlamentarias que lo harían posible con o sin adopción, y de ver en qué queda el culebrón neoyorquino, anteayer la Asamblea legislativa del estado de México DF consiguió convertirse en el primer parlamento latinoamericano en dar el paso, con plena igualdad y con la adopción incorporada. Por supuesto, la carcundia a la derecha (PAN) y a la izquierda (PRI) se ha opuesto, y la misma iglesia católica que tonteaba complacida con la santidad del pedófilo mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo ponía ahora el grito en el cielo hablando de perversiones, aberraciones, estupideces y lindezas varias. Eso sí, esgrimidas por algunos obispos que al frente de diócesis llenas de miseria se dedican a fotografiarse en las páginas de sociedad de las revistas del corazón ... para dar ejemplo moral, supongo.
Y entre el debate y las votaciones, que hicieron el sueño posible gracias a los votos del PRD , destacó la encendida y entrañable intervención de la diputada del Partido de la Revolución Democrática y lesbiana visible, Enoé Uranga, exigiendo disculpas públicas de la Iglesia Católica a la comunidad lgtb por sus agresiones, su fomento del odio y las aberrantes palabras del cardenal mejicano Lozano Barragán proclamando la imposibilidad de que gays y lesbianas entren en el reino de los cielos. Y pidiendo que el Gobierno del estado de México exigiera esas disculpas igualmente.
Mientras tanto, por estos pagos al Partido Popular sigue prefiriendo quedarse al margen de la historia, sin retirar ese infame recurso ante el Tribunal Constitucional, firmado entre otros por la diputada cántabra Ana Madrazo (que no se nos olvide) e intentando por todos los medios que de una forma o de otra se deje claro que gays y lesbianas no somos personas con la misma dignidad que las demás. Rajoy, Rouco, Ferrín Calamita (diez años por prevaricación, olé), Ana Madrazo, Ana Botella y tantos otros personajes de la esfera popular y la católica brindarán estas fiestas con sabor a fracaso. Porque podrán poner piedras en el camino, podrán hacer daño y promover al odio pero ... no podrán detener la primavera. Por si acaso, para alegrar su rancia moralina y festejar con vosotros las fiestas, y como todos los años, os dejo con los Pansy Division y su temazo "Homo Xmas".

martes, diciembre 22, 2009

UN GUARDIA CIVIL CON MUCHO SWING


Supongo que Larry Ochs, el jazzman de la foto, todavía está ojiplático perdido, intentando entender el sainete de Sigüenza que el pasado siete de diciembre lo llevó hasta las primeras páginas de los periódicos.
Resulta que un espectador, Rafael Gilbert, que se dice aficionado al jazz y que ahora ha comparecido públicamente para recoger el premio ofrecido al denunciante por el trompetista Wynton Marsalis, exigió la devolución del importe de las entradas alegando que la música que se estaba escuchando en el concierto no era jazz sino música moderna, y que el médico le tenía prohibida esa peligrosísima estética, una estética que al parecer le pone de los nervios. Se pueden imaginar la cara de los taquilleros o de los organizadores cuando a medio concierto de un destacado en el campo del free jazz un espectador se levanta y pide el dinero de la entrada porque el médico le ha prohibido ese estilo. No le devolvieron el importe (me parece que con razón) por lo que Gilbert se dirigió a la Guardia Civil a presentar la correspondiente denuncia.
Aquí sí que el surrealismo cobra identidad hispana, con una escena que hubiera hecho sin duda las delicias del maestro Berlanga: Personada en el concierto la Guardia Civil, uno de los números dictamina que en efecto lo que se escucha no es jazz y da curso a la petición del cabreado (y nervioso) espectador.
Remata la faena el famoso trompetista de color (que diría Mafalda refiriéndose a otro famoso trompetista de color) Wynton Marsalis, clásico en sus gustos donde los haya, que enfrentado a las líneas de evolución del jazz y enamorado de los standards más clásicos del género (ya ha tenido sus rifirrafes al respecto), decide proclamar héroe a los cuatro vientos al aguerrido hispano (olvidándose por cierto del meritorio aporte técnico del guardia civil) y ofrecerle como recompensa su discografía completa.
Reconozco que el jazz no me dice gran cosa, que es una de las pocas manifestaciones musicales que no he acabado de entender. O lo que es lo mismo, no sería fácil verme en un concierto de jazz y menos aún de free jazz (estuve en uno de Ornette Coleman hace años pero fue para mí suficiente). O lo que es lo mismo: no iría a un concierto de música o intérpretes que no me interesan salvo por obligación profesional, y mucho menos si estuviera contraindicado por el médico.
Reclama el denunciante más información, que se quite la palabra jazz de los programas del saxofonista. Pero ... ¿es que este señor no sabía a quién iba a escuchar? ¿no es capaz de informarse un poco acerca de los intérpretes para los que compra entradas si tanto riesgo para su salud supone escuchar la música equivocada? Echen un vistazo por internet y comprueben que Larry Ochs aparece como un reputado saxofonista de jazz, asociado eso sí al estilo del free jazz como antes apunté. Por otro lado ¿por qué el jazz no va a poder evolucionar como todos los demás lenguajes artísticos? Claro que el free jazz ha supuesto el avance hacia la vanguardia y el atonalismo del estilo, pero también cierto que ha salvado en no poca medida el carácter arriesgado, alternativo e improvisatorio del mismo. ¿No te gusta el free jazz? No vayas. Así de fácil. Aunque al parecer difícil en unos tiempos en los que cada vez son más las personas incapaces de asumir las consecuencias de sus actos, de sus errores, de sus decisiones.
Si Rafael Gilbert no sabe quién es Larry Ochs o qué música hace, es un problema de Rafael Gilbert. Si el médico no le recomienda escuchar música moderna y él decide sacar una entrada para un concierto de moderna música, es un problema de Rafael Gilbert. Y no creo que el Festival de Jazz de Sigüenza tenga por qué asumir responsabilidad alguna ni devolver el importe de las entradas.
Aunque en realidad me ha dado un par de ideas, como la de presentar una demanda contra Wynton Marsalis por haber grabado e interpretado en numerosas ocasiones obras de los maestros barrocos con una trompeta moderna: el Barroco, chiquitín, se interpreta con trompeta natural, aunque sea mucho más difícil de tocar que la tuya ;)
Eso sí, lo que más claro tengo es que a partir de ahora dejaré a mi madre en casa y me llevaré a un número de la guardia civil (guapetón y lucido a ser posible) para que me acompañe a los conciertos, exposiciones, cines y teatros y me indique si debo presentar una demanda contra, por ejemplo, la Coral Salvé, o no.
Cuánto sabía ya la música popular cántabra cuando elaboró aquella famosa tonada de "Mira cómo jazzea la guardia civil por la carretera" ¿o era pasea?

lunes, diciembre 21, 2009

SEMOS BASURA (HUMANA, CLARO)


Justina, la Montaña de Basura, oráculo entrañable del Jardín de los Goris, con su vozarrón de contralto baptista fue siempre mi personaje predilecto de aquella locura genial que fueron Los Fraguel. Pero no ha sido capaz de explicarme la razón de semejante pasión hasta este sábado pasado, gracias a las declaraciones del presidente del colectivo ecologista cántabro ARCA, quien con la educada sutileza que le caracteriza venía a definir como "basura humana" a la clase política de Cantabria.
Y como estamos en una sociedad en la que el tiro al político ha sido siempre deporte de amplias bases, muy pronto se vio en foros varios jaleada la noticia y consagrada por una pertinaz lluvia de puntos positivos.
¿Cuál es el espectro que para el presidente de ARCA incluye la palabra "políticos"? ¿Los que tienen sueldo sí y los que no lo tienen no? ¿Los que ocupan responsabilidades de calado sí y los de menor rango no? ¿Los que tienen responsabilidades que afectan al medio ambiente sí y los que se dedican a otros menesteres no? ¿Se trata de una alusión a la griega y por tanto debemos entender por políticos a todos aqueollos ciudadanos que no sean idiotas; esto es, a quienes se preocupan por los asuntos públicos en lugar de permanecer ensimismados y ajenos al mundo? ¿Quienes militamos en un partido cualesquiera frente a quien no tiene carnet? ¿el que ocupa algún puesto en el organigrama interno frente al militante de base? No lo sé; la alusión del señor Canales es global, amplia, universal conceptualmente hablando (y por lo mismo imprecisa, injusta y desajustada). Así que tanto por coherencia personal con mi militancia, con mis responsabilidades y posiciones internas, como por respeto a tantas personas que conozco que emplean tiempo, esfuerzo e ilusión en tratar de desarrollar de la mejor manera posible los proyectos y caminos que les fueran encomendados por los votantes, voy a darme por aludido: Soy basura (humana). Al menos para Gonzalo Canales, me imagino que para una buena parte de los asociados de ARCA y para todos los que jaleaban su claridad, sinceridad y valentía en mentideros y corrillos reales y virtuales.
Tengo claro, y aquí en este blog lo he dejado escrito en más de una ocasión, que estamos ante un momento clave de las relaciones política profesional / sociedad activa en nuestro país, estamos ante la necesidad de un nuevo pacto de confianza y responsabilidad que implique a todos los actores. Podríamos hablar mucho y largo de las causas y remedios de la corrupción, de la nefasta conversión de los partidos en agencias de empleo y de tantísimas otras cuestiones. Pero ni siquiera esa regeneración serviría para eliminar del imaginario popular la opinión de Canales, esa de que cualquier persona que se roce con la política es basura (humana).
Y es así porque ha sido labor eficaz de años de las mentalidades totalitarias del este y del oeste la descalificación de los sistemas democráticos a partir de la presentación de éstos como manzanas podridas habitadas por una casta repulsiva, corrupta, viciosa, la de los políticos. Claro que sí, Canales se refiere a los de Cantabria, pero su discurso se puede encontrar hoy y siempre en prácticamente todas las etapas de la historia humana en las que la población no se encontraba sometida a un sistema tiránico, que siempre resultaba ser limpio, perfecto y modélico por cuanto nadie en su sano juicio podría afirmar otra cosa sin severos riesgos. Esa idea que tan bien recogió el gallego sádico y pequeñito que hizo su santa voluntad por los pagos peninsulares durante casi 40 años comentando aquello de "Haga como yo, no se meta en política" y descalificando en su propia y atiplada voz o en las de sus marionetas a los políticos del sistema democrático que vino a demoler manu militari. Muchos años y demasiada propaganda para que nuestras cabezas puedan eliminar o matizar la idea base que identifica al político con todos los males de la sociedad ... ¿O es que ahora que le hemos convertido casi en un santo laico y nacional vamos a olvidar todo lo que en su día se pudo decir y escribir sobre Adolfo Suárez?
Podemos seguir en nuestro país "luchando" por una sociedad desarticulada y adormecida, incapaz de comprometerse con las causas en las que cree y trabajar por ellas. Podemos continuar jugando a la "neutralidad" inmaculada y política de quienes si adquieren ese compromiso, ya que en cuanto se pueda hablar de relaciones con la política inmediatamente saldrían a la palestra quienes consideraran contaminada nuestra lucha. Podemos seguir dejando claro que nadie en su sano juicio y su sana moral debería "mojarse" en el terreno público, y seguir destrozando nombres, reputaciones y dedicaciones, para que así cada vez sea más difícil que una persona con cabeza, capacidad, generosidad y honestidad pueda dar el paso hacia la participación política.
Pero puede que al final nos encontremos con un país ausente, uno en el que acabarán al mando algunos de esos que se creen con derecho a considerar nada menos que basura a otras personas. Tal vez sólo porque para ellos no hay nada más que una verdad, nada más que una realidad.
Y a mí, qué quieren que les diga, son esos los que me dan más miedo.

sábado, diciembre 19, 2009

MOMENTOS ESTELARES: LA MONJA AÉREA


Cierto es que la realidad suele superar a la ficción más enrevesada. Y, como ya os anuncié, en estos Momentos Estelares que tratan de conseguir alguna sonrisa cómplice en los lectores del blog y que suelen tener como víctima principal al propio Rukaegos y sus periplos vitales abriré de vez en cuando espacio para anécdotas e incidentes divertidos tanto como reales acaecidos en mi entorno, sean familia o amigos, aunque no haya estado yo implicado directamente. Y juzgad vosotros mismos, pero creo que lo que os voy a contar hoy merece la pena.
Que las monjas ya no son lo que eran, es cosa archirrequetesabida. Para prueba, la aventura de Sor Boeing en Barajas. Callo por discreción congregación y nombre. Baste por ahora saber que Sor Boeing, joven de una familia de esas de Santander de Toda la Vida Eterna, simpática y atolondrada, regresaba a nuestra ciudad posible desde una de las casas que la orden en la que profesó hace ya algunos años tiene por tierras de Andalucía. Un pequeño retraso en el AVE hasta Madrid resulta seguido por una densidad circulatoria atrapataxis de primera magnitud provocan la llegada de Sor Boeing a Barajas con la lengua fuera, el maletín a rastras y las piernas raudas y veloces dando gracias a la Madre Fundadora por haber permitido que años ha el incómodo hábito negro hubiera podido ser sustituido por ropas normales, de esas que permiten integrarse con la feligresía a las hermanas y pasar desapercibidas. Porque claro ¿quién va a pensar que una señora con anteojos pasados de moda, faldita azul marina, chaquetita de punto de igual tono, camisa blanca abotonada y cruz dorada en la pechera vaya a resultar una religiosa de pro?
Al llegar a los mostradores de Ryanair, línea de bajo coste nacida en la muy católica Irlanda para mayor gloria de Dios y de Nuestra Señora de Loreto, patrona de la Aviación, se encuentra con una escandalosa muchedumbre de esas en las que los anglos hooligans de hoy hacen santos varones de los bárbaros anglos del ayer. Modosa como corresponde a su estado, esto es, a codazos, intenta Sor Boeing abrirse camino entre los ingleses que, como reformados anglicanos que probablemente fueran, se niegan a permitir el paso a una monja papista, por mucha urgencia que lleve. Hasta que al final nuestra amiga Sor Boeing desiste, no sin exclamar un sonoro "YOU, STUPID!" que muestra a los malvados protestantes no sólo su ira sino su rotundo dominio del inglés.
Unos pocos minutos y unos muchos nervios después, la hermana llega al mostrador donde le dicen que el embarque ha sido cerrado hace unos minutos. "Pero yo tengo que ir a Santander en ese avión", clama Sor Boeing. Hasta que consigue que le notifiquen cuál es la puerta de embarque y le comenten que si corre mucho tal vez llegue a tiempo para colarse en el avión.
Nuevas piernas voladoras le crecen a la sor por gracia de la Madre Fundadora, pero oh, malvada treta de Satán, la puerta de acceso al avión está cerrada y ya no hay ni pasajeros ni azafatas ni rastro alguno de presencia humana por los alrededores. Desolada Sor Boeing, se acerca con inocente paso hasta la puerta para ver si consigue hacerse ver. Descubre un botón que, cómo no, aprieta y, Sésamo Total, la puerta se abre.
Más preocupada de su Despega Como Puedas que del extraño comportamiento de la puerta, transita rauda por un pequeño pasillo hasta encontrarse en medio de una pista del Aeropuerto de Barajas (cuyas medidas de seguridad han sido homologadas por los servicios de control de calidad total KK 69). No hay avión a mano, así que nuestra intrépida religiosa decide echar a andar por las pistas hasta el avión de Ryanair más cercano, donde tras colocarse un aura limpia le pregunta con una candidez digna de la Soubirous si ese aparato es el que va a Santander a un motorizado empleado de AENA.
El empleado mira ojiplático a la señorita y mientras piensa "Pero si yo había dejado las drogas hace siete meses" exclama, no señora, pero usted no puede estar aquí. "Ya, pero, ¿y el de Santander cuál es?" pregunta con un nuevo arrebato de inocencia Sor Boeing. "El de la puerta 168, señorita, pero está muy lejos y usted no puede estar aquí". "Ya, pero, ¿no podría usted acercarme hasta el avión con el motocarro éste tan simpático" (carita cándida nivel siete). "No, señorita, de ninguna manera, los reglamentos tienen totalmente prohibido ..." "Porfiiiiiiiiiii" (carita cándida nivel expert).
El probo empleado se compadece de la muchacha desvalida y la transporta en motocarro hasta el punto exacto de la pista en el que el avión de Ryanair con destino Santander acaba de ponerse en marcha. Todo perdido ya, se inicia de pronto un tenso debate entre el probo empleado de AENA, que intenta deshacerse de su pasajera y dejarla a cargo de un no menos probo empleado de Ryanair que explica que él está a cargo de los pasajeros embarcados y ahí termina su función, que si la señora perdió el avión no es su problema y que además, señorita, usted no puede estar aquí. "Bueno, no se preocupen, me dejan de nuevo en la terminal y se acaba todo" (carita cándida expert III). Pero que no, que nones, que si lo que usted ha hecho es muy grave, que si qué hace usted en la pista, que si cuáles son sus intenciones, que si con esto del terrorismo cualquiera sabe ...
"¿Mis intenciones? ¡Pero si soy monja!" Exclama no se sabe muy bien con qué objeto Sor Boeing, que al parecer no está al tanto de la posibilidad de monjas bomba en territorios donde se peca masivamente como Madrid.
El probo empleado de AENA cambia de pronto su enfado y mostrando a las claras su educada y catolicérrima religiosidad deja de referirse a Sor Boeing como señorita para pasar a referirse a ella como hermanita. Y realizar una llamada a la seguridad del aeropuerto explicando que tiene a una hermanita en la pista y que no sabe qué hacer con ella ni cómo ha llegado hasta allí. Que sí, que es una hermanita y que ni ha bebido ni se ha vuelto loco.
La coartada de la hermanita pareció funcionar tras muchas explicaciones y sobre todo tras un viaje hasta la puerta de acceso utilizada donde a modo de Pastor Alemán (un viejo clásico eclesial en los tiempos que corren) mostró el terrible fallo de seguridad o milagro de la Madre Fundadora (nunca su supo con certeza) en la rampa utilizada para llegar a la pista.
Aclarado el embrollo, y por si acaso, aún tuvo tiempo el probo y católico empleado de AENA de exclamar: "Quiero dejar claro públicamente, para que conste, que la hermanita en ningún momento ha intentado huir".
Sor Boeing en vista de que no estaba de Dios lo de que las monjas volaran se subió a un autobús para regresar a Madrid y arreglar algo en tren unos minutos antes de darse cuenta de que había perdido el monedero con tanto trajín y atacar de nuevo con la cantinela del "Pero si soy monja" y las caritas de candidez ya ensayadas con el conductor. Pero esa es otra historia que habrá de ser contada ...
Amén.

jueves, diciembre 17, 2009

CRÓNICAS LECTORAS: SARAMAGO Y SAPKOWSKI


He cerrado dos libros a lo largo de la última semana. Dos libros bien diferentes en su pretensión y alcance, bien diferentes también en la muy particular escala del placer lector. Los dos coinciden en la inicial del apellido de sus autores y en ser últimas y esperadas entregas: CAÍN, de José Saramago y la primera parte de LA DAMA DEL LAGO, séptimo y último título de la Saga de Geralt de Rivia, del autor polaco Andrej Sapkowski.
Esperaba desde hace ya mucho, demasiado tiempo, esta séptima entrega de Sapkowski que por fin nos llega aunque, grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr, partida por la mitad. No sé muy bien si Bibliópolis andaba desaparecida o si había vendido editorial o derechos sobre los libros del brujo Geralt de Rivia a Plaza y Janés que había empezado a reeditar la serie antes de que se hubiera terminado su publicación en castellano.
Entre mis lecturas "de género", esas en las que tal vez no busco demasiada densidad y sí agilidad, entretenimiento, placer, de cuando en cuando miro hacia la literatura fantástica. Y allí fue donde hace tiempo me encontré con este brujo polaco cuyo creador está considerado hoy como uno de los más reputados narradores de su país, y uno de los grandes renovadores del polaco literario. Geralt de Rivia nos cuenta las aventuras de un peculiar brujo por un mundo que nos recuerda mucho a una Edad Media mítica, simbólica, asentada sobre los paisajes de la Polonia actual. Más allá, mucho más, de lo que se puede esperar en la mayor parte de un género muy pensado para adolescentes, en esta saga se nos presenta una narración adulta, donde las aventuras, luchas, enfrentamientos con monstruos, se sitúan en el medio de una larga intriga político-diplomática que permite a Sapkowski poner sobre el tablero de papel y tinta no sólo los lados más oscuros de la política y sus intrigas, sino también problemas tan actuales como el racismo, la xenofobia, la protección del medio ambiente, la sexualidad, los derechos de las mujeres, en una trama que siempre mezcla un tono popular y abierto con las referencias cultas, la ironía de fino calado y una narración ágil que juega también con los registros del lenguaje con maestría.
Séptima entrega ya, La Dama del Lago no decepciona y abunda en todas las virtudes que ya nos habíamos encontrado en una serie que promete sólo entretener pero que da algunos pasos más allá de lo previsto. Esperaremos con ganas la última entrega.
Sobre Caín, me cuesta decir que no me ha gustado nada. Admiro a José Saramago y siempre me he encontrado en sus obras con palabras magistrales, de esas que se leen despacio y se mastican con placer, descubriendo a cada página un nuevo fragmento de un mundo que pensábamos conocer. La posibilidad de reencontrar sus siempre lúcidas reflexiones en torno a las cuestiones del mal, de la religión, de la divinidad a partir de una reinvención de las fuentes del Antiguo Testamento de la misma y vibrante tensión con las que a partir del Nuevo había resuelto El Evangelio según Jesucristo me hizo comprar rápidamente y leer con prioridad esta última entrega del corpus narrativo de Saramago.
Para mí ha sido toda una decepción: no hay profundidad en el texto, no hay ideas originales y atrevidas. Saramago se ha limitado a una faena de aliño sobre tópicos, sobre episodios conocidos a los que se aproxima con sorprendente frivolidad, que pone en conexión a partir de una especie de Caín-Viajero Temporal que nos mueve del Este del Edén a la Torre de Babel, del Sacrificio de Isaac al Becerro de Oro, de Sodoma al Arca de Noé, para resbalar sobre las profundas simas morales que cada episodio nos propone con un Caín que pudo ser un rebelde pero no pasó de cotilla bíblico en perpetuo diálogo con un Dios que pudo ser un terrible manipulador, injusto y despiadado, y se quedó en una especie de chulito caricaturesco.
Puede ser que las presiones editoriales para rentabilizar a sus valores más sólidos tengan efectos secundarios, y que Caín sea uno de estos patinazos. Pero Saramago no se merece este libro.

martes, diciembre 15, 2009

MOMENTOS ESTELARES: YUSPI KINGLIS


Había prometido no tardar demasiado en entregar un nuevo texto para la absurda colección de los Momentos estelares. Y por inspiración del Deus Cocacola se me vino a la cabeza otra vieja y patética experiencia relacionada con el mundo del poliglotismo.
No se me dan demasiado mal las lenguas ajenas, y tengo un más que decente nivel de comprensión y hasta de expresión en algunas. Pero al mismo tiempo he padecido siempre un pudor extremo a la hora de hablarlas. En el momento de abrir la boca se me vienen de golpe todas las inseguridades del mundo. Y eso a pesar de haber superado con bastante éxito pruebas como participar en un debate internacional sobre In vitro fecundation varios años ago.
Andaba yo por la adolescencia post-tardía cuando me invitaron en calidad de coordinador nacional de educación de los jóvenes demócrata-cristianos (cosas de la adolescencia post-tardía y la influencia familiar) a un encuentro de jóvenes sobre la situación de la Universidad Europea en la sede del Consejo de Europa. Intenté zafarme de la aventura alegando mi pobre inglés, pero Carlos, un compañero de claro otpimismo antropológico, me espetó "Ni te preocupes: irá contigo María de los Santos Sagrarios, que domina el inglés como si hubiera nacido en Manchester". Y como además tenía bastante buen rollete con Santisagri, una manchega encantadora, pues me apunté al dictado de aportar yo el contenido y ella el continente.
Estaba despegando el avión cuando Santisagri exclamó feliz: "Y yo que pensaba que como no hablo idiomas nunca podría apuntarme a uno de estos viajes internacionales y ahora mira que bien, como me dijo Carlos que tu hablas inglés como si hubieras nacido ..." "En Manchester" completé yo. "Sí, eso". Nos miramos, comprendimos, empezamos a temblar y una vez fracasado el intento de secuestro del avión para que regresara a Barajas acabamos por resignarnos proponiéndonos una ascética y recogida actitud cartuja durante el encuentro.
Una vez en Estrasburgo, nos encontramos con una moza madrileña del pepé a la que gracias a sus sutiles conocimientos del español y el francés habían enviado a un encuentro bilingüe en alemán e inglés. Y que llevaba tres días allí poniendo cara de escalera de color cada vez que alguien le dirigía la palabra. Asumí de inmediato el papel de portavoz memo del lamentable trío, útil al menos para interactuar con los camareros en el comedor de la residencia y para entender con cierta eficacia las instrucciones de uso del coordinador del encuentro.
Fueron los marditos portugueses quienes desencadenaron la tragedia. El portavoz lusitano cada noche mantenía en correcto portuñol un debate acalorado con el Rukaegos que esto suscribe sobre los contenidos de la reunión, y siempre acababa enfadado por mi falta de aportaciones al pleno, con la cantidad de cosas interesantes que estaba comentando (o él era buen chico o yo era mejor actor entonces que ahora y le tenía engañado). Horror, terror y pavor, cataclismo y tifón, don Portugués moderaba el siguiente debate, uno que versaba sobre la financiación universitaria y que tomaba como punto de arranque la sesuda exposición de un muchachote británico que no sólo hablaba inglés como si hubiera nacido en Manchester, sino que en efecto había nacido allí.
Finalizado el discurso y principiado el debate, don Portugués, de seguro ansioso de vengarse de los agravios cometidos contra su patria por Felipe The Second preguntó ... "And, what is the opinion of the Spanish delegation?".
En aquel preciso instante yo estaba desarrollando un sano ejercicio de desconexión budisto-meditativa, tras dos horas larguísimas intentando entender los números que desgranaba en correctísimo inglés de Manchester el de Manchester (soy de letras y tengo más problemas con los números que con el inglés). De hecho, transitaba yo por las verdes llanuras de Bohemia y Moravia con una suerte de alucinada ensoñación cuando sentí el codo de Santisagri clavándose con manchega reciedumbre en mi riñón izquierdo: "Rukaegos, creo que nos están mirando".
Reconozco que mi primer impulso fue agitar displicentemente la mano como diciendo, baahhh, passssooo troncosss. Pero no me pareció serio del todo. Así que decidido a salvar como fuera los muebles de la dignidad personal, delegataria, hispanodemocristiana y patria, todas a una, y al grito (contenido) de "Santiago y cierra España" decidí explicar a los presentes el terrible problema de modelo financiero en que se encontraba sumergida la universidad española en tiempos de procelosa incertidumbre (no en balde estábamos en pleno proceso LRU). Iniciado el lamento bancario, di un hábil salto de pasiego con palu pintu y aclaré que además la transformación descentralizadora del estado suponía grandes retos pero también inconmensurables interrogantes para la educación superior y si mal no recuerdo les expliqué lo que era una comunidad autónoma.
Me sentía observado por un par de docenas de expectantes ojos en los que yo podía leer "Pero ¿por qué han dejado sentarse a la mesa redonda al de la limpieza, si no sabe de qué estamos hablando y sobre todo no sabe de qué está hablando?". Pero pronto por mi lado derecho llegó la tranquilidad: se me atascó un palabro y la finlandesa de estribor me lo apuntó con claros signos de estar siguiendo, todo lo contrario que yo, el hilo de mi discurso. Porque acertó con la palabra que yo buscaba sin necesidad de jugar a las películas o al pictionary antes. Nunca le estaré lo bastante agradecido a Pia Podjia (pronúnciese Pía Polla, y va en serio).
Terminada mi intervención, observé que varios asistentes asentían, hacían comentarios bastante positivos sobre lo que fuera que dije, y don Portugués de my Eggs miraba sonriendo y hacía un gesto de colegueo en plan "Ya te dije yo que tenías muchas cosas que aportar". Yo, por mi parte, me limitaba a sudar y a tratar de contener el temblor de mis piernas antes de que la enormidad de Pía Podjia sintiera su rodilla sexualmente acosada.
Fue todo un triunfo. Desde aquella tarde perdí mi invisibilidad, fui invitado a integrarme en varios de los internacionales corrillos de aspirantes a político que saturaban salones y pasillos de la residencia y hasta pude ligar con un irlandés de 22 bastante más que mono.
En vista del éxito de crítica y público, el coordinador alemán y don Portugués de los Eggs me propusieron moderar la sesión de la tarde siguiente. Generosa oferta ante la que yo no pude sino exclamar encantado:
"Wanna go with Mummy, buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa".

lunes, diciembre 14, 2009

"CONTRA EL LAICISMO, FELIZ NAVIDAD": MINUTO PONS EN CANTABRIA


Decía un periodista invitado en Los desayunos de la 1 el lunes pasado que nos vamos acostumbrando a encontrarnos cada día en las noticias con una barbaridad de María Dolores de Cospedad ("Minuto Cospedal" lo llamó) y con una chorrada de González Pons ("Minuto Pons").
El Minuto Pons del fin de semana nos ha caído en gracia por las tierras cántabras, al final del encendido speech con el que el prominente valenciano cerró la comida navideña de los populares cántabros, cuando (siempre según la reseña leída en el Diario Montañés, en la que se entrecomilla la frase) afirma que va a ser políticamente incorrecto antes de proclamar con ese peculiar sentido del humor que la mare de deu le dio "Contra el laicismo, Feliz Navidad".
No hace falta estar muy al cabo de la actualidad para tener claro que a los populares no les gusta el laicismo. De hecho, muchas de sus posiciones parecen estar directamente bendecidas por Rouco Varela, y empatizan muy bien con esa confusión entre el ámbito civil y el religioso con que cada día nos ofrecen unos obispos bien impregnados del espíritu neocruzado que lleva tejiendo en las redes católicas desde hace muchos años Ratzinger. Lo que no admita la Santa Madre no debe ser considerado otra cosa que perversión, pecado o como menos vergüenza digna sólo y siendo generosos de no ser agredida siempre que se quede bien guardadita en la intimidad ... o en el armario.
Con esa afirmación, que seguro que se emitió con carita de niño malo haciendo un chiste superdiver, nos queda un González Pons que parece desconocer los propios principios fundamentales de la Modernidad, las revoluciones liberales (ya que tan sedicentes liberales son él y algunos de sus compañeros) y las declaraciones de derechos humanos suscritas por nuestro país. Y es que el laicismo, por mucho que los obispos se empecinen en cargar de significados negativos al término, viene a significar poco más que la separación entre la religión y el estado, el no sometimiento de los poderes públicos a una sensibilidad religiosa concreta que debería permanecer en el ámbito privado y cuyos valores morales o sociales en ningún caso deberían venir impuestos al resto de la sociedad.
En realidad, es una de las trampas dialécticas en las que permanentemente caen los populares, al proclamarse por un lado liberales y por otro tratar permanentemente de acuñar o mantener principios religiosos (católicos) como válidos y obligatorios para todos los ciudadanos. Esos mismos sofismas que les impelen a presentarse como únicos garantes de la Constitución al tiempo que dejan abandonada su fiesta mayor o ignoran que esa misma Constitución garantiza que ninguna confesión religiosa tendrá caracter estatal y proclama la libertad religiosa. Vamos, que tiene ciertos tintes laicistas.
En fin, que Pons nos cuenta que está contra el laicismo, utilizando precisamente ese "agresivo" contra para luego felicitar las Navidades a los militantes peperos. Curiosa forma de festejar el nacimiento de quien vino a proclamar el amor sin fronteras ¿no les parece?
Cosas de los Minutos Pons, humor en siete días.

viernes, diciembre 11, 2009

DE LA CABALLERÍA ANDANTE A LA INTRIGA PALACIEGA


Mira que hemos salido Glendamaría y yo megamonos en esta reproducción a escala de nuestras aventuras escuderiles. Ni me acordaba ya del estilazo que tenía al bruñir armaduras en mis años mozos, pero ahí queda también el remango.
El caso es que, nihil novum sub sole, se aproxima la recta final del proceso de renovación de agrupaciones socialistas locales iniciado en Cantabria hace poco más de un año con el Congreso Regional en el que resultó trielegida Dolores Gorostiaga como Secretaria General. Y concluirá con la ya tradicional patata caliente de la municipal de Santander, tras quedar según los preceptos estatutarios reorganizado el territorio en cuatro distritos.
¿Cómo puede alguien saber a ciencia cierta que se acerca ese fin de ciclo? Basta acudir a la prensa y leer día tras día artículos, confidencias, filtraciones y quisicosas varias procedentes de quién sabe qué leales voces, a las que faltará tiempo para otra vez (y van ...) ofrecer ante la ciudadanía la lamentable imagen de un partido fracturado y sin solución.
No me gusta, imagino que ya lo sabéis quienes de tarde en tarde o con regularidad os pasáis por mi blog, hablar aquí de historias internas del Partido Socialista de Cantabria. Y tampoco voy a hacerlo hoy, más allá de alguna reflexión básica y periférica en la que por supuesto no diré nada que haya escuchado en reunión con luz o con sombra alguna.
¿Pueden los ciudadanos confiar en quienes cada día salen a la palestra para tirarse los trastos a la cabeza, para abrir brechas y singularizar quiénes son los míos y quiénes los ajenos, tengan o no motivos para la desconfianza? La respuesta queda clara en el propio enunciado de la pregunta.
Para mí militar en el Partido Socialista Obrero Español significa ante todo intentar transformar la sociedad que hemos recibido en una más justa, significa implicarse en una vida mejor para todos, en la extensión de los derechos, en la construcción de esa utopía que nunca se alcanza pero que cada día podría estar un poco más cercana. Significa programas, contenidos, proyectos, ilusión. Y desde luego no ese permanente ruido de banderías, esa inhabilitación constante del otro, esa desconfianza hacia quien se haya atrevido a tomar un café sin informar o pedir autorización con quien "no debe".
Leyendo estos días ciertos comentarios y ciertas páginas me da miedo que estemos regresando a esos procesos en los que da la impresión de que siempre hay una sombra oscura y sauronesca que te sigue a todas partes. Una especie de Gran Hermano cutre que poco piensa en la sociedad a la que desde la política se debería servir y mucho en mantener el propio statu quo a costa de lo que sea.
Ayer alguien dotado de una sutil poesía me convirtió en uno de los dos principales escuderos de un compañero (y sin embargo amigo), el mismo que por mor de la tinta impresa y de la propia afirmación quedaba armado caballero andante. No creo que tenga que darle explicaciones a nadie de quiénes son las personas a las que aprecio, ni de qué o a quién voto cuando corresponde. Tampoco del criterio propio y personal que pueda formar, ni de cómo llego a ese criterio. Ni siquiera me voy a preocupar por averigüar cuáles son las turbias o prístinas razones del informante desleal al seleccionarme como diestra o siniestra del caballero en cuestión.
Eso sí, me gustaría que un día los confidenciales, los chafarderos y los medios se hicieran eco de que el Partido Socialista de Cantabria, y el de Santander, han conseguido por fin un proyecto sólido y vibrante que ha permitido recuperar a su antiguo electorado y llenar de ilusión a otros que nunca nos votaron. Sin que importen las personas más que las ideas. Sin depender de caballeros andantes con sus escuderos y por supuesto sin depender de Pandafilandos de la Fosca Vista, Pentapolines del Arremangado Brazo o brujescos Fierabrases.
En fin, para que se entretengan un poco vuesas mercedes mientras me voy a cepillar a Babieca y bruñir otra vez la celada, les dejo con unos versos que en la circunstancia actual hago míos pero que fueron sembrados en la lengua por don Rafael Alberti:
Si Garcilaso volviera
yo sería su escudero,
que buen caballero era.

jueves, diciembre 10, 2009

¿LISTAS ABIERTAS?


Cada vez que en nuestro país la desconfianza hacia la política y los políticos ha ido más allá de lo razonable para la estabilidad del sistema, renacen en los foros las voces que consideran que la regeneración de la política vendría de una modificación del sistema electoral que debería buscar un nuevo apoyo en un sistema de listas abiertas.
La idea de las listas abiertas se convierte así en una especie de bálsamo de Fierabrás capaz de sanar cualquier mal generado por una clase política que, sí, sin lugar a dudas, orbita alrededor de su propio ombligo y genera unas dinámicas que mantienen en universos paralelos muchas de las preocupaciones de la ciudadanía a la que dicen servir.
Y sin embargo, y personalmente, creo que las listas abiertas no servirían absolutamente para nada.
En primer lugar, si los propios aparatos partidarios, que son responsables primeros de la desafección profunda entre ciudadanía y políticos, son quienes van a aportar los nombres de una lista desbloqueada, la posibilidad de las listas abiertas sólo vendría a permitir, y de manera bien relativa, un voto de castigo ocasional que puede que sirviera contra el fenómeno de los cuneros pero poco más.
De hecho, en nuestro sistema electoral ya tenemos listas abiertas. Sí, en el Senado. Y las patologías del voto son bien claras: resulta siempre más votado el senador que va en primera posición según el orden alfabético. Decía antes que castigo a los cuneros pero ... ¿cómo se explica que fuera un cunero que apenas ha pisado Cantabria el senador más votado en las elecciones de 2004? Fácil: su apellido, bien notorio en estos tiempos y no precisamente por su entrega y laboriosidad desde la bancada popular a los intereses de los ciudadanos, empieza por B. Luis Bárcenas, ¿les suena? De la misma manera, el cuarto senador, elegido en las filas socialistas, comparte un interesante dato con Bárcenas: Jaime Blanco. La misma inicial, la misma posición en lista. Claro que un Zubizarreta lo tiene bastante difícil en este contexto, pero ...
Creo necesaria una reforma del sistema electoral, y creo que esa sistema debe contribuir a un diálogo más fluido entre los electores y sus representantes, y que deben ser los intereses de aquéllos los que prevalezcan en la acción política de éstos. Y con esta finalidad sólo se me ocurre un sistema de elección por distritos uninominales a doble vuelta. Tanto para las elecciones nacionales como para las regionales y municipales.
¿Se imaginan por fin un concejal o concejala que se pateen cada día las calles de su distrito electoral, hablen con sus votantes y sean voces activas de sus necesidades? ¿Un diputado que responda los correos electrónicos de los ciudadanos de su circunscripción, que incluso llegue a conocer a muchos personalmente?
Puede que sea esa la única forma de transformar la política, de acercarla, de limpiarla y de regenerar no sólo su imagen sino sobre todo su contenido.

miércoles, diciembre 09, 2009

MENOS ZERO


Tenía catorce años, puede que trece todavía, cuando por primera vez fui capaz de acercarme a un kiosko y pedir, medio en voz baja, supongo que ruborizado hasta las meninges, una revista. Se llamaba Party, la revista del mundo del espectáculo. Pero yo sabía que en sus páginas no se hablaba de la farándula, sino que se hablaba de mí, del desconcierto que iba viviendo, de lo que iba descubriendo sobre mi orientación sexual, de otros como yo.
No me preguntéis cómo lo sabía. Algunas veces aparecían en la portada de la revista chicos ligeros de ropa, sí, pero otras eran cantantes o actrices. Nadie me había hablado de ella. Pero yo lo sabía. De la misma manera que sentía que era algo vergonzoso comprarla y por eso busqué un kiosko lejos de mi casa y en una de esas zonas en las que el exceso de transeúntes podría diluir la cara que, pensaba, quedaría marcada en la memoria de la kioskera como ilustración de la ignominia. De la misma manera que sabía que al llegar a casa tendría que esconderla, y que tendría que esperar a momentos de soledad o de oscuridad para poder hojearla ansioso, nervioso, muerto de miedo.
Estos días se ha publicado y hablado mucho sobre el cierre de la revista Zero y de su posible recuperación en formato exclusivamente digital. Y claro, un mundo menos zero seguirá siendo matemáticamente mundo. Pero como cuando perdimos Party algo de nosotros se habrá perdido entre esas páginas que nos acompañaron durante algunos años, durante algunos años muy importantes.
Comparto algunas de las ideas que he ido leyendo en foros y blogs acerca de los malos resultados de la revista en los últimos meses. Es cierto que había perdido parte de activismo y estaba recreándose tal vez en exceso sobre la imagen glamourosa y estupenda de un gay demasiado impostado, guapo, cachas, rico, elegante y lleno de dinero. Como mandan los tópicos. Es cierto que se había olvidado demasiado de lesbianas, transexuales y bisexuales, y que sus particulares problemas y miradas se habían reducido hasta la anécdota. Es cierto que a pesar de mantener un cierto nivel más que alto en algunas de sus columnas de opinión, cada vez parecía más un catálogo de moda. También hay quienes piensan que con su portada de Gallardón vendió su alma al diablo, que se había abierto con alegría a voces ambiguas que no eran nuestras o con las que nunca habíamos podido contar. Es posible también que haya sido en parte víctima de la creciente fuerza de internet como medio de información y de descubrimiento. No lo sé.
Pero frente a quienes estos días han afirmado haberse alejado de Zero, yo voy a echarla de menos. Yo seguía comprándola casi todos los meses desde su número Cero. Y siempre acababa encontrando alguna página, algun reportaje, alguna sección, alguna foto (algún chulazo también, claro) que justificaba su adquisición.
Pero sobre todo echaré de menos todo lo que tenía Zero de parte de mi propia historia personal. Porque los años de la lucha por la dignidad y los derechos fueron años compartidos con sus páginas y sus lectores.
Porque una vez llegué a identificar la idea de "normalidad" con la posibilidad de comprar Zero en el mismo lugar donde compras el periódico cada día, sin esconderte, y llevarlo junto con otros papeles impresos bajo el brazo, a la vista del mundo.
Porque de la misma manera que para mí Party será siempre el descubrimiento de la propia identidad tanto como la vergüenza o el tiempo perdido, en mi memoria Zero será el valor de salir a la calle sin tener miedo de quién eres o qué sientes, el tiempo recuperado. La vida.

sábado, diciembre 05, 2009

BORDERÍAS EN EL CONGRESO


Supongo que con este artículo en mi blog vamos a contribuir a la máxima warholiana del derecho a los cinco minutos de gloria, pero qué le vamos a hacer. Y eso que he dudado si comentar algo o no desde que leí El País esta mañana, pero me imaginaba y ya va siendo así que pronto el chaval se convertiría en ídolo de ciertas masas internáuticas en las que cualquier salida de tono contra el gobierno es celebrada a lo hooligan. Eso sí, hooligans de marca pija y muy de derechas eh, que hay gamberros y gamberros.
Suscribo letra por letra el comentario de Teresa Cunillera, Vicepresidenta Primera del Congreso de los Diputados, cuando afirmó "Nunca pensé que tendría que quitar la palabra en este acto". Presidía la diputada socialista la sesión de homenaje a nuestra Constitución, la lectura de todo su articulado por representantes de la sociedad civil, jóvenes entre ellos, cuando un tal Javier Borderías, 16 añitos y a estas horas seguro que uno de los hombres más buscados por las enegés madrileñas para convertirlo en héroe del puente, decidió que le pedía el cuerpo aprovechar la lectura del artículo 28, el que reconoce la libertad sindical y el derecho de huelga, para incorporar la coletilla cabreada de su cosecha en la que se quejaba por la actitud de los sindicatos que no convocaban huelga general en este momento y se dedicaban a bailar el agua al gobierno. Una opinión no demasiado personal, porque uno ya la ha venido escuchando o leyendo en diversos foros de la caverna mediática. Esos a los que con tal de pegarle una colleja a Rodríguez Zapatero les encantaría ver cómo nuestro país se resquebraja a lo 2012.
Poco efecto tuvo la reprimenda de Cunillera, porque el muchacho no pensaba callarse antes de terminar su consigna.
Por supuesto, uno defiende el derecho de este chaval y de muchos otros a plantear sus reivindicaciones, opiniones, esperanzas y temores. Pero tal vez habría que explicarles lo que significa en román paladino la expresión "mear fuera del tiesto", cuando esos mensajes se realizan con inoportunidad absoluta por el momento o por el lugar. Y desde luego, la ruptura de un acto institucional e integrador en el propio Congreso de los Diputados y en el marco del homenaje a la Constitución parece hablar más de la mala educación del chico que de su carácter "rebelde" (así titulaba El País su reseña del incidente, "Rebeldes en el Congreso").
No sé si se trata de una manifestación más del "niñatismo" de una generación que parece haber perdido hace tiempo el concepto de "formas" (y no sólo) o si se trata de una consecuencia de los discursos apocalípticos y rupturistas de ciertos medios y ciertas derechas. Pero antes de que nos conviertan a Javier en un héroe popular contra el Gobierno, desde aquí quiero apuntar que desde mi punto de vista lo único que se demuestra con esa salida de tono es que a algunos les dan exactamente igual las normas, las instituciones, las tradiciones y las formas con tal de dejar claro su cabreo. Y poco les importa lo que se pueda romper con ese peligroso juego.
Y que por mi entorno la palabra bordería se ha asociado siempre al adjetivo "borde". Al parecer con razón.

viernes, diciembre 04, 2009

MOMENTOS ESTELARES: LOS ADVENTISTAS DE LA SÉPTIMA COCA COLA


Denominan los especialistas en aprendizaje de idiomas "falsos amigos" a esas palabras que se nos presentan en forma idéntica pero con diferente significado en la lengua que sabemos y en la que aprendemos. Son frecuentes y divertidos los equívocos: ¿Se imaginan la cara que se les quedaría como camareros de un restaurante español cuando un cliente portugués les pidiera un "arroz con polvo"? Y es que los polvos en Portugal tienen ocho patas y son fans de Octopussy.
Son otros los choques culturales que los idiomas ajenos nos alimentan, sin encajar estrictamente en la idea del False Friend. Recuerdo por ejemplo el estupendo momento de Die Frau, mi profesora de alemán, cuando extrañada por la costumbre hispánica de contar los incontables y después de haber comprobado que los indígenas de la piel de toro pedíamos dos cervezas o dos vinos en los bares se acomodó en su elegante terraza y bien decidida a lucir su flamante español le espetó al camarero. "Por favor, deme dos leches".
El caso es que como ustedes bien saben, andaba Rukaegos hace unos días por Lisboa poniéndose ciego a polvos y vinho verde, cuando en pleno Belem recibió una divina iluminación más propia de un camino de Damasco pero que podría explicarse bien teniendo en cuenta el nombre del barrio y la cercanía de la Navidad.
Y es que el Ruka siempre ha sido un poco inconsciente con eso de los idiomas ajenos (siempre no, recuérdenme que les cuente la visita al Consejo de Europa) y muy pronto se lanza a chapurrear las cuatro palabras que se sabe en unas cuantas lenguas. Es conocer a una griega, oigan, y saltar como un poseso "Kókinoskufitsa!!! Einé Trelí Aftí i Roméi!! Que sería como decir Oye, Caperucita Roja, que Están locos estos romanos. Ellas siempre le miran raro a Rukaegos, comprueban que su cajita de aspirinas no era la de tripis y sonríen con cara de "Tú tranquila, Melina, da pasitos lentos hacia atrás y lo mismo puedes alejarte del loco antes de que la situación se complique".
Tras la visita a los Jerónimos, había comprado el inconsciente novio de Rukaegos unas empanadas de lechón y unos pastelitos de Belem para saciar la gazuza sin gastar demasiado, y envió a nuestro conocido personaje a por bebida para acompañar. "Sin alcohol, Ruka, que luego pasa lo que pasa".
Rukaegos se acercó a un puesto dispuesto a sorprender al encargado con un portugués de Instituto Camoes, nivel 0'2. Y con gesto sonriente dijo: "Deus Cocacolas".
A lo que un sorprendido y feliz encargado respondió alzando los brazos al cielo "Ora pro Nobis".
Rukaegos miró al senhor del puesto con cara de seta cuántica. El señor miró a Rukaegos con cara de hongo nuclear. Rukaegos decidió reforzar sus capacidades expresivas en lengua portuguesa y señalo las latas de coca cola y levantó de forma ostensible los deditos índice y corazón. El portugués dijo "Ahhhhhh" y le despachó los refrescos un tanto decepcionado.
Si es que con tantas vocales raras como tienen los vecinos peninsulares, cualquiera se trafulca y entre elegir duas o dois salta deus, tampoco es para tanto. Y que la presión del Divino Imperialismo Consumista hubiera sido ya capaz de articular todo un grupo religioso secreto dispuesto a llenar el mundo de burbujas tampoco creo que vaya a sorprender a nadie.
En fin, ¿alguien sabe si los Adventistas de la Séptima Coca Cola se reúnen en algún bar concreto de Santander? Con las cosas que saltan últimamente los obispos de la Santa Madre, lo mismo me cambio. Que las burbujas siempre dan alegrías tan divinas como ...
(En versión portuguesa, que no se diga. Y no me digais que el adepto no está listo para pecar)

jueves, diciembre 03, 2009

EL PRESIDENTE DE CANTABRIA Y LA ORQUESTURUS


"Por otro lado, le plantearon la necesidad de que Cantabria cuente con un Conservatorio Superior de Música, lo que, según dijo, está "en el horizonte", pero no se puede acometer ahora mismo por la coyuntura económica. "Sería una cosa muy bonita" y es "más prioritario" que otros asuntos, como el contar con una televisión autonómica, añadió.
Por ello, aseguró que cuando se supere la crisis se hará el Conservatorio, y se dotará también a la región de una orquesta, de la que ya existe "un embrión". " (El Diario Montañés, 3 - XII - 2009)
En una especie de remedo del programa "Hay una pregunta para usted" compareció el Presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ante un grupo de universitarios para responder a sus inquietudes en riguroso directo. Ya se ha visto en el formato televisivo que se trata de una experiencia que puede suponer algunos quebraderos de cabeza para el interpelado, al no coincidir siempre las vidas políticas con las vidas reales. Pero me imagino que con su rapidez mental y su locuacidad habitual, Revilla habrá salido bastante airoso del reto.
Algunos recortes de la sesión he leído hoy en El Diario Montañés, y no voy a negar que me sorprendió la referencia al Conservatorio Superior de Música de Cantabria y la Orquesta de Cantabria. Con una respuesta tan la quite como hueca. Pero es que en materia musical, nuestras administraciones tienen tan pocos deberes hechos como dineros gastados.
Echarle la culpa a la coyuntura económica actual, a la famosa crisis, me parece una respuesta facilona que elude cualquier referencia a las verdaderas razones de una gestión inexistente a lo largo de los ya largos años de autonomía en lo que al fomento de la música se refiere. No, señor Presidente, no: por más que me duela decirlo la crisis económica no tiene nada que ver con la inexistencia de Conservatorio Superior de Música o de Orquesta en esta nuestra región.
Son muchas las causas históricas y actuales. Pero me voy a permitir apuntar algunas más que evidentes (muchas de las cuales ya han aparecido por este blog, qué le vamos a hacer, la música me duele). En cuanto al Conservatorio Superior, podríamos decir que fue la vanidad de un primer edil santanderino la que decidió que si había un conservatorio dependiente de la administración autonómica, él quería uno para Santander. Y así la escuela de música dependiente de la Banda Municipal acabó dando origen a un conservatorio, el Ataúlfo Argenta, que se levantó con más intenciones que realidades. No había edificio, no había plantilla profesoral estable, no había nada de nada. Aunque pronto hubo muchos estudiantes y bastantes profesores, que con su pasión y esfuerzo han ido configurando un conservatorio de grado medio cuando menos digno. Y es que como se dijera del Cid en el Poema ... "Qué buen vasallo si tuviese buen señor".
Las condiciones precarias no han sido patrimonio del Argenta. Durante muchos años tampoco el regional, el Jesús de Monasterio, contó con unas instalaciones siquiera decentes (muchos recordamos aquel túnel del horror que había que cruzar para llegar hasta las clases) o una plantilla estable, y también aquí fueron el amor de los estudiantes por la música y el compromiso de los profesores a los que se despedía cada año para recontratarlos al comienzo de curso los responsables de que el centro pudiera salir también con cierta dignidad adelante.
¿Los dineros invertidos en adecentar un edificio, reformar otro y construir otro, los esfuerzos invertidos en estabilizar, ampliar y mejorar las plantillas no hubieran sido inversión más que suficiente para sacar adelante en lugar de dos conservatorios medios uno superior y en condiciones? Me temo que sí. Pero el cortoplacismo o la falta de interés han lastrado para muchos años la educación musical en Cantabria. Desde mucho antes de que llegara la crisis.
En cuanto a la Orquesta de Cantabria, esa que con la mención embrionaria más parece un orquesturus, habría que pensar cuánto dinero hemos invertido en caprichos musicales, en lo que ya bauticé en su día como mecenazgo inverso, en el sostenimiento de instituciones y programaciones que no sólo dejaban poca huella formativa o cultural en Cantabria, sino que además devoraban todo el presupuesto que desde los ámbitos públicos se dedicaba y dedica a la música. Hay muchas formas de orquesta, pero ni orquesta barroca, ni orquesta de cuerda, ni orquesta joven, ni orquesta de cámara, ni orquesta filarmónica, ni orquesta clásica. No la hay pública, no la hay privada y no la hay pública con mecenazgos. Hoy no contamos con una formación musical estable, y en consecuencia tampoco con todos los beneficios que podría haber generado. De hecho, Cantabria es una región que si en su día contó con cierta programación musical de interés es hoy una comunidad donde la música agoniza. Porque sin formación estable son casi imposibles los programas didácticos, los escolares, los formativos, el riesgo, el acceso a la música de cámara o a lo grande en las localidades pequeñas.
Nos habla el Presidente de un "embrión". Pero casi me da miedo pensar a qué se pueda referir. ¿Nos habla de la orquesta bolera con la que desde la Consejería de Cultura se trató de disfrazar el incumplimiento de los compromisos alcanzados con la AMPA del Jesús de Monasterio? ¿De las orquestas que han nacido de una manera tan valiente como amateur en los últimos tiempos o en otros anteriores? No. Cantabria merece un proyecto de orquesta importante y ambicioso. No para conseguir aquí una especie de clon de la filarmónica berlinesa como algunas voces han apuntado, sino una formación que desde el trabajo pueda ir encontrando su propia personalidad y su espacio, su proyección hacia el futuro. Esa cuyo nacimiento ha sido permanentemente abortado por los intereses de unos, unas y otros, durante larguísimos años.
¿Es hoy imposible, por la crisis, plantearse un Conservatorio Superior, plantearse una Orquesta de Cantabria? Sin duda. Pero la pregunta es por qué no teníamos ya lo uno y la otra. Y cuánto nos ha costado su inexistencia.
Estaría bien por la Santa Cecilia que viene un encuentro de músicos y aficionados para dar forma a la que a día de hoy se muestra como única orquesta posible:

martes, diciembre 01, 2009

MANOS IMPURAS: EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA, UN POEMA DE JOSÉ LUIS PUERTO


José Luis Puerto es no sólo un poeta excepcional, sino además una gran persona. He coincidido con él en diversos foros y momentos y siempre me quedó la sensación de ser afortunado por haber podido encontrarlo por esos extraños caminos de la vida. Hablábamos una vez de la escasa presencia literaria que el vih y el sida habían tenido en nuestro país, al contrario de lo que ha pasado en otras literaturas cuando me habló de un poema suyo (más tarde se lo escuché en una lectura) en el que recreaba una terrible llamada de teléfono a uno de esos programas de la radio nocturna en los que a veces nos curamos del insomnio, a veces de la soledad. Eran todavía los primeros años de la pandemia, y un hombre joven llamó desolado para contar que estaba solo en un hospital, que las enfermeras no se atrevían a tocarlo, que el médico le echaba en cara su enfermedad y trataba de culpabilizarle como si fuera un criminal, que su familia le había vuelto la espalda ...
Decía José Luis que había acompañado llorando las palabras del muchacho. Y que había acabado pergeñando un poema que finalmente pulió y llamó Manos impuras. Hoy, que todavía queda tanto por hacer hasta encontrar un freno definitivo a la expansión del vih; hoy, que un continente entero se nos muere de sida ante la indiferencia del opulento Occidente; hoy, que tantos hombres y mujeres siguen experimentando en sus vidas el dolor de un segundo sida, tal vez más doloroso y terrible que el primero, el que se ha dado en llamar "sida social", quiero recoger las palabras de José Luis Puerto y compartirlas con vosotros.
Por cierto ... ¿Ya os habéis hecho la prueba?¿Tomáis las precauciones debidas?¿Sois conscientes de la necesidad de trabajar en la educación sexual y la prevención de enfermedades de transmisión sexual?¿de la necesidad de invertir en investigación y de encontrar un remedio definitivo?¿de la exigencia moral de que ese remedio y de que los paliativos más o menos eficaces encontrados hasta ahora sean patrimonio social, solidario, y no se excluya de su uso a los más pobres, a los que con mayor virulencia siguen padeciendo el sida?
Os dejo con las palabras de Puerto.
MANOS IMPURAS
Llamó a la radio
En la madrugada
"Tengo el V.I.H.,
Me quisiera morir.
Cuando fui al hospital
El médico
Como a un apestado
Me tiró las pastillas en el bote:
Trágate eso -me dijo-
Con tus manos impuras,
Yo no pienso tocarte".
Se le hundía la voz
En un llanto inocente
Y el relato quebrado
Quedó fundido entre la música.

lunes, noviembre 30, 2009

NOITE DE FADOS NA ALFAMA


Como en voz baja, los viajes se han ido convirtiendo en las pequeñas teselas que van conformando la historia compartida. Lisboa fue primero la ciudad que descubrí en una gira febril por Portugal con la pandilla de la Universidad; después, la ciudad que me robó a Juan. Hoy es la que viví y compartí con Leo.

No hace falta contaros que Lisboa es una ciudad mágica, desde las callejuelas moriscas de la Alfama a las elegantes trazas del Chiado, desde la animación nocturna del Bairro Alto a la modernidad de la Fundación Gulbenkian, desde las hechuras manuelinas de los Jerónimos (debidas en no poca medida a la maestría de un cántabro, Juan de Castillo) a la nueva Lisboa que se abrió al Tajo con los arriesgados edificios de la Expo.

Un descubrimiento privado en este viaje fue la catedral, que no pude visitar con anterioridad. Y que me regaló ese interior románico perfecto, además de una escultura erótica a más no poder de San Sebastián en la puerta del claustro.

Pero imagino que fue la noche dedicada a los fados la que marcará el recuerdo de este noviembre lisboeta. Los dos solos, en un local pequeño y acogedor, lleno de buena música. Le hicimos caso a una de las guías consultadas y huyendo de aquellos locales demasiado grandes, demasiado turísticos, demasiado impostados, buscamos entre los que la propia guía definía como más auténticos. Y Parreirinha de Alfama cumplía con los requisitos: pequeño, pensado más para el propio placer de los fadistas y propiedad de una cantante reconocida, Argentina Santos, que de vez en cuando sale aún a cantar (lo hizo en nuestra noche, como prueba la foto).

Me gusta el espíritu melancólico del fado lento, la desnudez de la voz sostenida apenas por la guitarra portuguesa y la viola, la alegría calmada de los que se desenvuelven a un tempo más rápido. En el pequeño restaurante pude darme cuenta de que hay mucho de ritual, de liturgia en el fado para quienes lo viven con pasión verdadera. El cantante mismo apagaba la luz cuando se había concentrado y se dirigía al punto desde el que cantaría, los chales negros de las dos intérpretes femeninas en memoria de María Severa, los ojos cerrados en busca del duende. El recogimiento del auditorio era contagioso. Cesaba el ruido de cubiertos y conversaciones mientras todos los presentes tratábamos de hacer cada fado parte de nuestra experiencia. Argentina Santos, como gran sacerdotisa, controlaba desde su mesa, escuchaba, torcía el gesto cuando algo no era de su agrado, marcaba el momento del aplauso -siempre un instante antes del fin de la música- y sobre todo miraba con ojos asesinos a las dos impresentables mejicanas que, sentadas a nuestro lado, no paraban de cotorrear y al ritmo de la música subían el volumen en vez de cerrar la bocaza (no sé qué hacían en una casa de fados si no pensaban escuchar).

Un madeira dulce para abrir boca, un excelente bacalao al horno bien regado con vinho verde. Música, música y música (hasta quince fados escuchamos) y esos ojos enfrente que me siguen dando escalofríos.

Lisboa para regresar.

jueves, noviembre 26, 2009

LISBOA BLUES


Ando estos días con Leo por Lisboa, asistiendo a un congreso sobre "Filosofía y Literatura: La crisis del final del XIX en el pensamiento portugués y español", aprovechando para descansar unos días y,l por supuesto, para revisitar una de las ciudades más hermosas y acogedoras, sobre todo más paseables, que conozco: Lisboa.
No sé si tendré mucho tiempo o muchas ganas de ir actualizando el blog, aunque temas no faltan. Pero por si acaso me echáis de menos, se me ha ocurrido copiar de memoria un viejo poema que pone en común el desamor y la ausencia de alguien al que quise mucho y que se marchó precisamente a Lisboa ...

LISBOA BLUES

Todavía no sé cómo borrarte
de la agenda, olvidar tu teléfono,
darle a tu nombre un perfil que no me duela
o esperar el inicio de otro otoño
con las primeras ráfagas de olvido.

Pero hoy que estás lejos
y me quema la piel tu lejanía
de entre la bruma
ligera escojo
ese litro de oxígeno
salado y limpio que tú
tal vez respiraste.

Y dejo que recorra cada célula
despacio. Para llevarte dentro.

martes, noviembre 24, 2009

EL ROSTRO DE LA OTRA: Reflexiones ante el 25 de Noviembre, Día Internacional Contra la Violencia de Género


Que nuestro lenguaje es una construcción masculina queda fuera de toda duda, por mucho que se quiera frivolizar o malinterpretar desde un extremo y otro acerca del lenguaje llamado políticamente correcto.

Por eso he querido titular hoy en femenino este artículo en el que robo ideas y expresión a un movimiento filosófico que siempre me ha resultado atractivo: el Personalismo. Un movimiento que basa gran parte de su construcción moral y política en la idea que formulan precisamente como el-rostro-del-otro.

Articulado en torno a la revista Esprit, de neto cuño francés, vinculado a los movimientos sociales y las nuevas actitudes que desde una izquierda cristiana se construían en la Europa de Entreguerras (gran parte de los intelectuales personalistas fueron católicos, tanto antes como después de su revisión hacia un centro más tradicionalista, aunque abundaron los judíos -y judías, por cierto-), la antropología esencial del Personalismo nos habla del "misterio del rostro", de esa capacidad de nuestra propia mirada de imponerse con violencia, con evidencia irrefutable ante la mirada de los demás y hablarles de nuestra condición subjetiva de seres humanos, llenos de dignidad. Cuando contemplamos el rostro del otro, el rostro de la otra, cuando nos dejamos invadir por la consciencia de su condición, de manera inmediata nuestro cuerpo se desarma y se deja viajar hacia el que acaba de convertirse en nuestro espejo: si somos humanos, otro rostro lleno de humanidad necesariamente se transforma en reflejo idéntico de nuestra dignidad, nuestra voluntad, nuestro derecho.

Resulta interesante comprobar cómo desde quienes en un momento u otro, desde una perspectiva u otra, han intentando negar a los demás su dignidad ética, social y política, siempre se ha buscado un discurso cosificador o animalizador. Para los nazis, los judíos eran ratas, animales, subhumanos; para los racistas norteamericanos, los negros semejaban monos; para los homófobos gays y lesbianas somos seres antinaturales, contrarios al diseño del mundo, asociales. Para el machista, la mujer es un escalón inferior en la evolución, un ser perpetuamente menor de edad que necesita de su masculina tutela.

¿Has probado a mirar a una mujer cara a cara, directamente a los ojos?¿has probado a empaparte de su mirada resistiendo a la tuya y a un tiempo interrogándola? Es imposible someterse al juicio del rostro de la otra sin ser invadido por la seguridad de que ante nosotros se erige un ser pleno, racional, consciente, pasional, lleno de dignidad y de derechos, idéntico al que encontraríamos al enfrentarnos a nuestra propia realidad esencial ante un espejo. Esa realidad sería más que suficiente para desarmarnos, para romper cualquier construcción cultural de dominación, cualquier impulso violento. Porque no admitiríamos esa violencia, esa construcción, contra nosotros.

El machista, el violento, el maltratador es incapaz de enfrentarse al rostro de la mujer y convertirla en la otra, en la alteridad que se le opone a un mismo nivel y desde una misma fuerza. Y por eso puede ejercer contra ella la violencia, porque la mujer será en su perversa mirada una posesión, una enemiga, una puta, una esclava, un objeto ... pero nunca una persona.

Algunas veces me pregunto por qué la hermosa y certera construcción del rostro que nos ofrece el Personalismo como eje del diálogo con el que construimos nuestras redes sociales y morales se conoce tan poco, se explica tan poco, se difunde tan poco. Pero en cierta manera, resulta difícil entender cualquier discurso igualitario sin educar, impulsar, afirmar nuestra mirada y prepararla para el encuentro con todos los rostros que nos buscarán cada día. Sin modificar nuestra conciencia y dejar que nuestra subjetividad vuele, sea capaz de desprenderse del peso del propio cuerpo, de la propia historia, para asumir la posición de la otra.

Puede que un el mundo llegue un día a estar lleno de mujeres conscientes y seguras, señoras de su propia dignidad. Pero también de hombres capaces de dialogar ante el rostro de una mujer como se dialoga ante la igual, ante la realidad que hemos convertido en nuestra otra. Porque ese día ningún hombre será capaz de levantar su mano contra una mujer, ningún hombre será capaz de violentar moral o físicamente a una mujer, porque ninguna mujer será capaz de permitirlo.

Porque ningún hombre será nunca más que una mujer. Porque ninguna mujer será entonces menos que un hombre.

(Mañana, debido a mi asistencia a un congreso en Lisboa, no podré acompañar en Santander a la marcha contra la violencia de género. Pero con todas vosotras estarán mi corazón, mi compromiso y mi lucha)

lunes, noviembre 23, 2009

IMBÉCILES SIN FRONTERAS: ENRIQUE LYNCH, ¿REVANCHISMO DE GÉNERO O DIFICULTADES DE COMPRENSIÓN LECTORA?


Entre la carita de no haber roto un plato en su vida y las vestimentas y postura sicalípticas, no parece extraño que Enrique Lynch perdiera los papeles el otro día y al escuchar cantar a Julieta Venegas aquéllo de "Qué lástima pero adiós, me despido de ti y me voy" se indignara ante esas malvadas mujeres fuertes de hoy que se pasan la vida enfrentándose al macho y provocando un inusitado incremento de la violencia machista.


Leía yo el pasado jueves el país cuando me topé en las páginas de opinión con el artículo "Revanchismo de Género", del mencionado Lynch (por si alguien quiere leerlo antes de seguir con mi comentario dejo el enlace correspondiente) cuando me encontré a mí mismo en un extraño estado de enfado. Me iba cabreando a medida que avanzaba en su lectura, hasta el punto de que me vi obligado a releerlo para intentar encontrar esos goznes que tanto me chirriaban. Se lo lei a mis señoras del grupo de lectura de Val de San Vicente, por si yo exageraba, pero su valoración fue idéntica a la mía.

Con el paso del tiempo se me iban quitando las ganas de escribir sobre la boutade hasta que ayer leí en la carta dominical habitual de Milagros Pérez Oliva, Defensora del Lector del diario El País, que después de los ríos de protestas que había generado el texto se había puesto en contacto con Enrique Lynch quien al parecer afirmó que "Ya me imaginaba que este texto desataría todas las formas posibles de la necedad". Para continuar con una arrogancia extrema proclamando que parecía mentira que alguien dudara de su cabeza con la cantidad de publicaciones que tiene.

Y bueno, como entre las necedades parecía faltar la mía se me ocurre que voy a escribir unos apuntes sobre el divino Lynch.

Ante todo, parece mentira no que haya suscitado el artículo reacciones adversas, sino que El País haya publicado en aras de la libertad de expresión un texto así, no por provocador o por políticamente incorrecto, sino por frívolo y hueco. Porque del propio inicio del texto lo que parece desprenderse es que el firmante no tiene una buena comprensión lectora, o que antepone sus prejuicios a las imágenes y palabras que el mundo le presenta. Mala forma de conocimiento, añado.

"De todos los hombres que haya en mi vida ninguno será más que yo". De esta frase deduce Enrique Lynch cosas tan sumamente estúpidas como que se proclama que una mujer actual debe tener para ser moderna múltiples parejas. Porque parece que no es capaz de darse cuenta de que una mujer pasa desde su nacimiento y a lo largo de su vida por la cercanía de padre, hermanos, parientes, profesores, amigos, compañeros de trabajo, jefes, vecinos y todo un sinfín de varones con los que no se acuesta. Hombres en su vida, sin duda. Pero añade que la frase debería venir en pasado para tener sentido ... cuando una afirmación así plasma un claro programa vital hacia el futuro. Pueden haber existido hombres dominantes o maltratadores en el pasado, pero desde esa afirmación prospectiva afirma que se ha acabado ese momento. Un futuro hipotético, pues, perfectamente expresado en la campaña del Ministerio de Igualdad. Pero es que además, al grito de sostenella y no enmendalla, continúa Lynch proclamando su escasa comprensión de la campaña diciendo que la mujer se presenta así como dominante y superior al macho, porque en su impecable lógica con muchas publicaciones afirma que si no es superior, necesariamente habrá de ser inferior. O lo que es lo mismo, parece que el adjetivo "igual" ni se le pasó por la meninge.

Frívolo, hueco y prejuicioso el arranque, pero igual camino para continuar. Cuando elige para justificar su teoría de que al enfrentarse al macho la mujer provoca un incremento de la violencia de género un género conocido por su profundidad filosófica: las letras pop. Y acusa a Julieta Venegas, Shania Tawn y Shakira de ser mujeres vestidas para matar, duras, malas, perversas, que le escupen al macho, se mofan de él y así animan a otras mujeres a ser fábricas de hielo sin sentimientos que alimenten la furia de la bestia. Eso sí, sin saberse siquiera las letras completas (ni haberse molestado en buscar al menos para justificar sus palabros alguna más cañera como las de Paquita la del Barrio, Amparanoia y su "que te den por ahí" o a Alaska con su funcionaria asesina). Porque acusa a las tres mujeres de encabezar un feminismo revanchista en el que en lugar de hacer como siempre han hecho los pobres hombres despechados y desamorados de las canciones, que es sufrir, llorar y padecer, con excelentes ejemplos como Frank Sinatra y Billie Holliday (yo ya sé que Billie fue mujer, maltratada por cierto, pero Lynch parece no tenerlo muy claro). Eso sí, se le olvida la tradición tan de nuestra copla de acabar con la aviesa mujer a navajazos, el traído y llevado "la maté porque era mía", los presos número nueve y demás dígitos, o el "Hoy voy a asesinarte, nena" de Siniestro Total. En las que, ya se sabe, el hombre se nos presenta como pura delicadeza y ternura en el tiempo del desamor.

¿Revanchismo feminista porque en una canción Julieta Venegas dice que no va a llorar y que se larga? Vamos hombreeeeeeee.

Sólo un cierto perfume de verdad puede asomar en esas líneas defendidas desde la vulgaridad, el rencor y sobre todo una ligereza conceptual fuera de discusión: Sí, es cierto, siempre que un grupo humano ha luchado por su dignidad y sus derechos ha despertado la furia de la bestia de turno. Los trabajadores ante los primeros capitalistas industriales; los negros en la lucha por sus derechos civiles; las minorías étnicas, religiosas o lingüísticas de cualquier tiempo y lugar; las mujeres contra el machismo, por supuesto. ¿O es que se piensa Lynch que en el movimiento por los derechos de gays y lesbianas no sabíamos que la visibilidad supondría durante cierto tiempo mayor visibilidad de la violencia?¿Deberíamos haber seguido callados para que los homófobos no se enfadaran demasiado y no nos pegaran demasiado fuerte?

No son Shania Tawn, Shakira o Julieta Venegas voces en representación de revanchismo feminista alguno. De hecho, no creo que exista en la inmensa mayoría de las feministas esa actitud de revancha. Aunque es posible que así lo perciban algunos hombres (y probablemente algunas mujeres) que continúan mostrándose incapaces de entender qué significa la apuesta por una sociedad de iguales. No sólo en la teoría, en la formalidad legal, sino en la práctica cotidiana, removiendo obstáculos y rompiendo techos.

Pero por si acaso, no vaya a ser que me echen de menos, si no reírle la gracia a Enrique Lynch significa ser catalogado de estúpido, desde hoy y desde aquí me proclamo Estúpido Cum Laude. Y Feminista.

Y propongo a Enrique Lynch como miembro de honor de la ya famosa ONG creada en mi blog "Imbéciles sin fronteras".
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