Un Santander Posible

martes, diciembre 01, 2009

MANOS IMPURAS: EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA, UN POEMA DE JOSÉ LUIS PUERTO


José Luis Puerto es no sólo un poeta excepcional, sino además una gran persona. He coincidido con él en diversos foros y momentos y siempre me quedó la sensación de ser afortunado por haber podido encontrarlo por esos extraños caminos de la vida. Hablábamos una vez de la escasa presencia literaria que el vih y el sida habían tenido en nuestro país, al contrario de lo que ha pasado en otras literaturas cuando me habló de un poema suyo (más tarde se lo escuché en una lectura) en el que recreaba una terrible llamada de teléfono a uno de esos programas de la radio nocturna en los que a veces nos curamos del insomnio, a veces de la soledad. Eran todavía los primeros años de la pandemia, y un hombre joven llamó desolado para contar que estaba solo en un hospital, que las enfermeras no se atrevían a tocarlo, que el médico le echaba en cara su enfermedad y trataba de culpabilizarle como si fuera un criminal, que su familia le había vuelto la espalda ...
Decía José Luis que había acompañado llorando las palabras del muchacho. Y que había acabado pergeñando un poema que finalmente pulió y llamó Manos impuras. Hoy, que todavía queda tanto por hacer hasta encontrar un freno definitivo a la expansión del vih; hoy, que un continente entero se nos muere de sida ante la indiferencia del opulento Occidente; hoy, que tantos hombres y mujeres siguen experimentando en sus vidas el dolor de un segundo sida, tal vez más doloroso y terrible que el primero, el que se ha dado en llamar "sida social", quiero recoger las palabras de José Luis Puerto y compartirlas con vosotros.
Por cierto ... ¿Ya os habéis hecho la prueba?¿Tomáis las precauciones debidas?¿Sois conscientes de la necesidad de trabajar en la educación sexual y la prevención de enfermedades de transmisión sexual?¿de la necesidad de invertir en investigación y de encontrar un remedio definitivo?¿de la exigencia moral de que ese remedio y de que los paliativos más o menos eficaces encontrados hasta ahora sean patrimonio social, solidario, y no se excluya de su uso a los más pobres, a los que con mayor virulencia siguen padeciendo el sida?
Os dejo con las palabras de Puerto.
MANOS IMPURAS
Llamó a la radio
En la madrugada
"Tengo el V.I.H.,
Me quisiera morir.
Cuando fui al hospital
El médico
Como a un apestado
Me tiró las pastillas en el bote:
Trágate eso -me dijo-
Con tus manos impuras,
Yo no pienso tocarte".
Se le hundía la voz
En un llanto inocente
Y el relato quebrado
Quedó fundido entre la música.

lunes, noviembre 30, 2009

NOITE DE FADOS NA ALFAMA


Como en voz baja, los viajes se han ido convirtiendo en las pequeñas teselas que van conformando la historia compartida. Lisboa fue primero la ciudad que descubrí en una gira febril por Portugal con la pandilla de la Universidad; después, la ciudad que me robó a Juan. Hoy es la que viví y compartí con Leo.

No hace falta contaros que Lisboa es una ciudad mágica, desde las callejuelas moriscas de la Alfama a las elegantes trazas del Chiado, desde la animación nocturna del Bairro Alto a la modernidad de la Fundación Gulbenkian, desde las hechuras manuelinas de los Jerónimos (debidas en no poca medida a la maestría de un cántabro, Juan de Castillo) a la nueva Lisboa que se abrió al Tajo con los arriesgados edificios de la Expo.

Un descubrimiento privado en este viaje fue la catedral, que no pude visitar con anterioridad. Y que me regaló ese interior románico perfecto, además de una escultura erótica a más no poder de San Sebastián en la puerta del claustro.

Pero imagino que fue la noche dedicada a los fados la que marcará el recuerdo de este noviembre lisboeta. Los dos solos, en un local pequeño y acogedor, lleno de buena música. Le hicimos caso a una de las guías consultadas y huyendo de aquellos locales demasiado grandes, demasiado turísticos, demasiado impostados, buscamos entre los que la propia guía definía como más auténticos. Y Parreirinha de Alfama cumplía con los requisitos: pequeño, pensado más para el propio placer de los fadistas y propiedad de una cantante reconocida, Argentina Santos, que de vez en cuando sale aún a cantar (lo hizo en nuestra noche, como prueba la foto).

Me gusta el espíritu melancólico del fado lento, la desnudez de la voz sostenida apenas por la guitarra portuguesa y la viola, la alegría calmada de los que se desenvuelven a un tempo más rápido. En el pequeño restaurante pude darme cuenta de que hay mucho de ritual, de liturgia en el fado para quienes lo viven con pasión verdadera. El cantante mismo apagaba la luz cuando se había concentrado y se dirigía al punto desde el que cantaría, los chales negros de las dos intérpretes femeninas en memoria de María Severa, los ojos cerrados en busca del duende. El recogimiento del auditorio era contagioso. Cesaba el ruido de cubiertos y conversaciones mientras todos los presentes tratábamos de hacer cada fado parte de nuestra experiencia. Argentina Santos, como gran sacerdotisa, controlaba desde su mesa, escuchaba, torcía el gesto cuando algo no era de su agrado, marcaba el momento del aplauso -siempre un instante antes del fin de la música- y sobre todo miraba con ojos asesinos a las dos impresentables mejicanas que, sentadas a nuestro lado, no paraban de cotorrear y al ritmo de la música subían el volumen en vez de cerrar la bocaza (no sé qué hacían en una casa de fados si no pensaban escuchar).

Un madeira dulce para abrir boca, un excelente bacalao al horno bien regado con vinho verde. Música, música y música (hasta quince fados escuchamos) y esos ojos enfrente que me siguen dando escalofríos.

Lisboa para regresar.

jueves, noviembre 26, 2009

LISBOA BLUES


Ando estos días con Leo por Lisboa, asistiendo a un congreso sobre "Filosofía y Literatura: La crisis del final del XIX en el pensamiento portugués y español", aprovechando para descansar unos días y,l por supuesto, para revisitar una de las ciudades más hermosas y acogedoras, sobre todo más paseables, que conozco: Lisboa.
No sé si tendré mucho tiempo o muchas ganas de ir actualizando el blog, aunque temas no faltan. Pero por si acaso me echáis de menos, se me ha ocurrido copiar de memoria un viejo poema que pone en común el desamor y la ausencia de alguien al que quise mucho y que se marchó precisamente a Lisboa ...

LISBOA BLUES

Todavía no sé cómo borrarte
de la agenda, olvidar tu teléfono,
darle a tu nombre un perfil que no me duela
o esperar el inicio de otro otoño
con las primeras ráfagas de olvido.

Pero hoy que estás lejos
y me quema la piel tu lejanía
de entre la bruma
ligera escojo
ese litro de oxígeno
salado y limpio que tú
tal vez respiraste.

Y dejo que recorra cada célula
despacio. Para llevarte dentro.

martes, noviembre 24, 2009

EL ROSTRO DE LA OTRA: Reflexiones ante el 25 de Noviembre, Día Internacional Contra la Violencia de Género


Que nuestro lenguaje es una construcción masculina queda fuera de toda duda, por mucho que se quiera frivolizar o malinterpretar desde un extremo y otro acerca del lenguaje llamado políticamente correcto.

Por eso he querido titular hoy en femenino este artículo en el que robo ideas y expresión a un movimiento filosófico que siempre me ha resultado atractivo: el Personalismo. Un movimiento que basa gran parte de su construcción moral y política en la idea que formulan precisamente como el-rostro-del-otro.

Articulado en torno a la revista Esprit, de neto cuño francés, vinculado a los movimientos sociales y las nuevas actitudes que desde una izquierda cristiana se construían en la Europa de Entreguerras (gran parte de los intelectuales personalistas fueron católicos, tanto antes como después de su revisión hacia un centro más tradicionalista, aunque abundaron los judíos -y judías, por cierto-), la antropología esencial del Personalismo nos habla del "misterio del rostro", de esa capacidad de nuestra propia mirada de imponerse con violencia, con evidencia irrefutable ante la mirada de los demás y hablarles de nuestra condición subjetiva de seres humanos, llenos de dignidad. Cuando contemplamos el rostro del otro, el rostro de la otra, cuando nos dejamos invadir por la consciencia de su condición, de manera inmediata nuestro cuerpo se desarma y se deja viajar hacia el que acaba de convertirse en nuestro espejo: si somos humanos, otro rostro lleno de humanidad necesariamente se transforma en reflejo idéntico de nuestra dignidad, nuestra voluntad, nuestro derecho.

Resulta interesante comprobar cómo desde quienes en un momento u otro, desde una perspectiva u otra, han intentando negar a los demás su dignidad ética, social y política, siempre se ha buscado un discurso cosificador o animalizador. Para los nazis, los judíos eran ratas, animales, subhumanos; para los racistas norteamericanos, los negros semejaban monos; para los homófobos gays y lesbianas somos seres antinaturales, contrarios al diseño del mundo, asociales. Para el machista, la mujer es un escalón inferior en la evolución, un ser perpetuamente menor de edad que necesita de su masculina tutela.

¿Has probado a mirar a una mujer cara a cara, directamente a los ojos?¿has probado a empaparte de su mirada resistiendo a la tuya y a un tiempo interrogándola? Es imposible someterse al juicio del rostro de la otra sin ser invadido por la seguridad de que ante nosotros se erige un ser pleno, racional, consciente, pasional, lleno de dignidad y de derechos, idéntico al que encontraríamos al enfrentarnos a nuestra propia realidad esencial ante un espejo. Esa realidad sería más que suficiente para desarmarnos, para romper cualquier construcción cultural de dominación, cualquier impulso violento. Porque no admitiríamos esa violencia, esa construcción, contra nosotros.

El machista, el violento, el maltratador es incapaz de enfrentarse al rostro de la mujer y convertirla en la otra, en la alteridad que se le opone a un mismo nivel y desde una misma fuerza. Y por eso puede ejercer contra ella la violencia, porque la mujer será en su perversa mirada una posesión, una enemiga, una puta, una esclava, un objeto ... pero nunca una persona.

Algunas veces me pregunto por qué la hermosa y certera construcción del rostro que nos ofrece el Personalismo como eje del diálogo con el que construimos nuestras redes sociales y morales se conoce tan poco, se explica tan poco, se difunde tan poco. Pero en cierta manera, resulta difícil entender cualquier discurso igualitario sin educar, impulsar, afirmar nuestra mirada y prepararla para el encuentro con todos los rostros que nos buscarán cada día. Sin modificar nuestra conciencia y dejar que nuestra subjetividad vuele, sea capaz de desprenderse del peso del propio cuerpo, de la propia historia, para asumir la posición de la otra.

Puede que un el mundo llegue un día a estar lleno de mujeres conscientes y seguras, señoras de su propia dignidad. Pero también de hombres capaces de dialogar ante el rostro de una mujer como se dialoga ante la igual, ante la realidad que hemos convertido en nuestra otra. Porque ese día ningún hombre será capaz de levantar su mano contra una mujer, ningún hombre será capaz de violentar moral o físicamente a una mujer, porque ninguna mujer será capaz de permitirlo.

Porque ningún hombre será nunca más que una mujer. Porque ninguna mujer será entonces menos que un hombre.

(Mañana, debido a mi asistencia a un congreso en Lisboa, no podré acompañar en Santander a la marcha contra la violencia de género. Pero con todas vosotras estarán mi corazón, mi compromiso y mi lucha)

lunes, noviembre 23, 2009

IMBÉCILES SIN FRONTERAS: ENRIQUE LYNCH, ¿REVANCHISMO DE GÉNERO O DIFICULTADES DE COMPRENSIÓN LECTORA?


Entre la carita de no haber roto un plato en su vida y las vestimentas y postura sicalípticas, no parece extraño que Enrique Lynch perdiera los papeles el otro día y al escuchar cantar a Julieta Venegas aquéllo de "Qué lástima pero adiós, me despido de ti y me voy" se indignara ante esas malvadas mujeres fuertes de hoy que se pasan la vida enfrentándose al macho y provocando un inusitado incremento de la violencia machista.


Leía yo el pasado jueves el país cuando me topé en las páginas de opinión con el artículo "Revanchismo de Género", del mencionado Lynch (por si alguien quiere leerlo antes de seguir con mi comentario dejo el enlace correspondiente) cuando me encontré a mí mismo en un extraño estado de enfado. Me iba cabreando a medida que avanzaba en su lectura, hasta el punto de que me vi obligado a releerlo para intentar encontrar esos goznes que tanto me chirriaban. Se lo lei a mis señoras del grupo de lectura de Val de San Vicente, por si yo exageraba, pero su valoración fue idéntica a la mía.

Con el paso del tiempo se me iban quitando las ganas de escribir sobre la boutade hasta que ayer leí en la carta dominical habitual de Milagros Pérez Oliva, Defensora del Lector del diario El País, que después de los ríos de protestas que había generado el texto se había puesto en contacto con Enrique Lynch quien al parecer afirmó que "Ya me imaginaba que este texto desataría todas las formas posibles de la necedad". Para continuar con una arrogancia extrema proclamando que parecía mentira que alguien dudara de su cabeza con la cantidad de publicaciones que tiene.

Y bueno, como entre las necedades parecía faltar la mía se me ocurre que voy a escribir unos apuntes sobre el divino Lynch.

Ante todo, parece mentira no que haya suscitado el artículo reacciones adversas, sino que El País haya publicado en aras de la libertad de expresión un texto así, no por provocador o por políticamente incorrecto, sino por frívolo y hueco. Porque del propio inicio del texto lo que parece desprenderse es que el firmante no tiene una buena comprensión lectora, o que antepone sus prejuicios a las imágenes y palabras que el mundo le presenta. Mala forma de conocimiento, añado.

"De todos los hombres que haya en mi vida ninguno será más que yo". De esta frase deduce Enrique Lynch cosas tan sumamente estúpidas como que se proclama que una mujer actual debe tener para ser moderna múltiples parejas. Porque parece que no es capaz de darse cuenta de que una mujer pasa desde su nacimiento y a lo largo de su vida por la cercanía de padre, hermanos, parientes, profesores, amigos, compañeros de trabajo, jefes, vecinos y todo un sinfín de varones con los que no se acuesta. Hombres en su vida, sin duda. Pero añade que la frase debería venir en pasado para tener sentido ... cuando una afirmación así plasma un claro programa vital hacia el futuro. Pueden haber existido hombres dominantes o maltratadores en el pasado, pero desde esa afirmación prospectiva afirma que se ha acabado ese momento. Un futuro hipotético, pues, perfectamente expresado en la campaña del Ministerio de Igualdad. Pero es que además, al grito de sostenella y no enmendalla, continúa Lynch proclamando su escasa comprensión de la campaña diciendo que la mujer se presenta así como dominante y superior al macho, porque en su impecable lógica con muchas publicaciones afirma que si no es superior, necesariamente habrá de ser inferior. O lo que es lo mismo, parece que el adjetivo "igual" ni se le pasó por la meninge.

Frívolo, hueco y prejuicioso el arranque, pero igual camino para continuar. Cuando elige para justificar su teoría de que al enfrentarse al macho la mujer provoca un incremento de la violencia de género un género conocido por su profundidad filosófica: las letras pop. Y acusa a Julieta Venegas, Shania Tawn y Shakira de ser mujeres vestidas para matar, duras, malas, perversas, que le escupen al macho, se mofan de él y así animan a otras mujeres a ser fábricas de hielo sin sentimientos que alimenten la furia de la bestia. Eso sí, sin saberse siquiera las letras completas (ni haberse molestado en buscar al menos para justificar sus palabros alguna más cañera como las de Paquita la del Barrio, Amparanoia y su "que te den por ahí" o a Alaska con su funcionaria asesina). Porque acusa a las tres mujeres de encabezar un feminismo revanchista en el que en lugar de hacer como siempre han hecho los pobres hombres despechados y desamorados de las canciones, que es sufrir, llorar y padecer, con excelentes ejemplos como Frank Sinatra y Billie Holliday (yo ya sé que Billie fue mujer, maltratada por cierto, pero Lynch parece no tenerlo muy claro). Eso sí, se le olvida la tradición tan de nuestra copla de acabar con la aviesa mujer a navajazos, el traído y llevado "la maté porque era mía", los presos número nueve y demás dígitos, o el "Hoy voy a asesinarte, nena" de Siniestro Total. En las que, ya se sabe, el hombre se nos presenta como pura delicadeza y ternura en el tiempo del desamor.

¿Revanchismo feminista porque en una canción Julieta Venegas dice que no va a llorar y que se larga? Vamos hombreeeeeeee.

Sólo un cierto perfume de verdad puede asomar en esas líneas defendidas desde la vulgaridad, el rencor y sobre todo una ligereza conceptual fuera de discusión: Sí, es cierto, siempre que un grupo humano ha luchado por su dignidad y sus derechos ha despertado la furia de la bestia de turno. Los trabajadores ante los primeros capitalistas industriales; los negros en la lucha por sus derechos civiles; las minorías étnicas, religiosas o lingüísticas de cualquier tiempo y lugar; las mujeres contra el machismo, por supuesto. ¿O es que se piensa Lynch que en el movimiento por los derechos de gays y lesbianas no sabíamos que la visibilidad supondría durante cierto tiempo mayor visibilidad de la violencia?¿Deberíamos haber seguido callados para que los homófobos no se enfadaran demasiado y no nos pegaran demasiado fuerte?

No son Shania Tawn, Shakira o Julieta Venegas voces en representación de revanchismo feminista alguno. De hecho, no creo que exista en la inmensa mayoría de las feministas esa actitud de revancha. Aunque es posible que así lo perciban algunos hombres (y probablemente algunas mujeres) que continúan mostrándose incapaces de entender qué significa la apuesta por una sociedad de iguales. No sólo en la teoría, en la formalidad legal, sino en la práctica cotidiana, removiendo obstáculos y rompiendo techos.

Pero por si acaso, no vaya a ser que me echen de menos, si no reírle la gracia a Enrique Lynch significa ser catalogado de estúpido, desde hoy y desde aquí me proclamo Estúpido Cum Laude. Y Feminista.

Y propongo a Enrique Lynch como miembro de honor de la ya famosa ONG creada en mi blog "Imbéciles sin fronteras".

domingo, noviembre 22, 2009

LA SANTA QUE NO EXISTIÓ, PATRONA DE LA MÚSICA QUE NO EXISTE


Tanto tiempo, tantos sueños, tantas emociones, tanta pasión entregadas a la música y casi se me pasa que hoy, 22 de noviembre, es la festividad de Santa Cecilia, patrona de la música. A punto de hora bruja, desfaremos el entuerto y aprovecharemos para nuestro particular homenaje a los amigos músicos. Y en especial a José Ramón Rioz, que si no llega a ser por su correo electrónico felicitándonos la patrona ...

No es que importe mucho a estas alturas de la película (sobre todo porque a efectos de la religiosidad popular importa más la tradición que la verdad histórica, y por ello la referencia a Santa Cecilia no pierde su valor), pero la Patrona de la Música es una invención piadosa, una de esas figuras sobre las que la propia Iglesia Católica ha declarado ser fruto de la imaginación religiosa o cuando menos no tener constancia alguna de su existencia histórica. A día de hoy, no hay un solo dato en las fuentes que permita concluir con la existencia de una Cecilia mártir. Pero una vez construida su figura, su asociación al mundo de la música procede de una errata ortográfica en la transcripción del relato de su martirio que del latin "cantatibus" pasó al "cantantibus".

Pero tiene sentido, al menos en el Santander Posible, que la responsable de la protección a música y músicos sea una santa inexistente.

Porque adocenadas y faltas ya de todo interés la mayor parte de sus programaciones; enredadas en su propia autocomplacencia las instituciones responsables de la educación musical públicas y privado-subvencionadísimas con la consecuencia primera y evidente de no contar con un Conservatorio Superior de Música; asentado como actitud social primaria el "paletismo inverso" que tan característico resulta en nuestros vecinos y representantes, ése que niega todo valor a lo de aquí y celebra por malo que sea lo de fuera, con el resultado del exilio de nuestros músicos; dedicados a cantar las glorias de la Atenas-del-norte-que-nunca-existió y en la que la nostalgia nos impide ver o analizar un presente en el que somos la única Comunidad Autónoma sin orquesta pública y profesional estable en cualquiera de sus modalidades; reos del "mecenazgo inverso" que nos empuja a dotar de altos y jugosos presupuestos a los millonarios (o millonarias, por aquello del lenguaje políticamente correcto) en lugar de invertir en espacios, recursos y formaciones; carentes de una red de teatros y salas de conciertos que articulen una programación musical abierta y arriesgada ...

¿No parece una impecable jugada del destino la de que la Inexistente Música festeje por estos pagos como patrona a una Inexistente Cecilia?

Os dejo un fragmento de estremecedora belleza de la "Oda para el Día de Santa Cecilia" de un Händel que en el año de su centenario ha compartido invisibilidad en Santander con la santa y con la música. "The soft complaining flute" con una Carolyn Sampson en estado de gracia, junto al King's Consort bajo la dirección de Robert King.

viernes, noviembre 20, 2009

20 DE NOVIEMBRE: TODOS CONTRA LA PORNOGRAFÍA INFANTIAL


Dicen que si escribes en un artículo de tu blog términos como angels, childlovers, lolitas, boylovers, girllovers, pedoboy, fetishboy, boyboy o feet boy no sería raro que acabara aterrizando por el mismo uno de esos tipejos que andan a la caza de nenes calientes, niñas desnudas, nenitas y que utilizan los buscadores para llenar de viscoso placer su mirada asquerosa.

Hoy es 2o de noviembre y un año más miles de blogs intentarán estropearles las pajas a unos cuantos cerdos. Puede que al escribir esas palabras alguno aterrice por aquí y se encuentre no con lo que buscaba sino con los ojos de esos niños y niñas, ojos limpios, que no serán para él.

¿Es posible frenar esta plaga? ¿la de las vidas de tantos niños y niñas destrozadas por la pornografía infantil y lo fácil que resulta distribuirla en la red? Hay países que permiten albergar en sus servidores este material, países que hacen la vista gorda, piratas que engañan a través de las redes sociales a preadolescentes y luego los chantajean, hay ávidos consumidores que se pasan claves, páginas, archivos. Y afortunadamente hay unas redes policiales cada vez más atentas y cada vez más especializadas que van detectando ordenador a ordenador dónde se encuentran los pedófilos que son capaces por un breve instante de placer de arruinar una vida.

Si eres uno de los lectores habituales del Santander Posible, recuerda que puedes tropezar con archivos o información relacionada con la pornografía infantil por casualidad. No dejes de denunciar lo que has encontrado, no permitas un solo contenido infame.

Si eres uno de los que buscaban el cuerpo de una niña o de un niño para pasar un buen rato ... qué quieres que te diga. Simplemente que me das asco, y que me alegro de haber contribuido a joderte el día.

Por un mundo de niños que puedan ser niños, NO A LA PORNOGRAFÍA INFANTIL.

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