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miércoles, marzo 03, 2021

ODIO A EDURNE PORTELA. ESTAMOS LEYENDO... "EL ECO DE LOS DISPAROS"


Entre los libros con los que he dado comienzo al año lector, se han venido sucediendo varios que coinciden en mirar la violencia desde una cercanía personal o documental que puede resultar aterradora. "Los amnésicos", de Geraldine Schwarz, la fría indiferencia, el silencio frío, de la sociedad alemana abducida por Hitler. "No digas nada", el viaje de Patrick Radden Keefe a la época de "Los Problemas" en Irlanda del Norte. Y ahora  "El eco de los disparos", una memoria personal y cultural con la que Edurne Portela nos lleva de viaje hacia el complejo tapiz de personas, razones, representaciones y vivencias con las que ETA (y no solo ETA) han marcado durante demasiados años toda una sociedad, y de alguna manera continúan presentes, en espera de generaciones capaces de mirar sin tanto dolor, sin tanta pasión, sin tanto odio, para que de verdad las calles y pueblos del País Vasco puedan descubrir una vida en la que los ecos de los disparos sean parte de una vieja y tremenda pesadilla.

Inicio esta entrada en el blog afirmando que odio a Edurne Portela. Porque uno, que acaba por adherirse a demasiadas rutinas, la música barroca, el juego de Marvel Contest Of Champions, la lectura, el chocolate, los perros, ha acabado sumando una cita más durante el pasado año, de desconciertos, aislamientos y confinamientos, más turnos de tarde: la de la radio, cada lunes, para escuchar el diálogo entre Angels Barceló y Edurne Portela, con su mirada lúcida, racional, comprometida, ni inocente ni neutral, siempre sentida, pensada y libre. Un odio que se reafirma con la lectura de su libro "El eco de los disparos", por su lenguaje preciso y enérgico, su mirada calmada y sincera sobre años de plomo y de miedo, por contarnos historias que estremecen, que invitan a la agotadora reflexión, que nos exigen apartarnos de lugares comunes y proclamas de parte, para profundizar en una violencia que ha acabado por convertirse en un elemento estructural de las dinámicas sociales, culturales y políticas de ese País Vasco que en Cantabria tenemos tan lejos (a veces nos ha parecido una narración distópica cada noticia, cada experiencia) y tan cerca (con los amigos y familiares y hasta parejas que hemos tenido y tenemos por la comunidad vecina, y que a veces nos han permitido intuir más que ver). ¿Más motivos para ser en adelante hater oficial de la escritora? ¡Cómo si no tuviera yo ya rozando el infinito la pila de libros pendientes de leer y cuando escribo estas líneas ya me he comprado el volumen de cuentos de Iban Zaldua Mentiras, mentiras, mentiras y haya anotado otros libros y películas que antes desconocía y ahora siento como necesarios!

Como he apuntado, nos queda lejos y cerca el territorio violento del que Portela nos hace partícipes. Claro que recuerdo a la compañera del instituto que había llegado hasta Reinosa cuando las amenazas de secuestro a la familia empezaron a sentirse como demasiado pesadas y reales; claro que pude cortar el espeso silencio de Miren, cuando estuve en la boda de su hijo Martxel con Paolo, ese italiano guapísimo que no sé de dónde habría sacado, ese silencio con el que asistía a la fiesta previa a la boda, mirando de reojo a los asistentes, que no la permitió hablar hasta que no comprobó que en el jardín quedábamos solo los invitados "de fuera". La misma Miren que dos días antes, cuando le habíamos preguntado por un sitio majo para comer, en el pueblo donde radicaba el negocio familiar, con un altísimo porcentaje de voto a la entonces HB, se limitó a decirnos "allí no". O alguna que otra cita con un chico majo con el que no llegó a cuajar nada y que se desarrollaba con la cercanía del guardaespaldas. Relatos en primera persona de familiares que habían dejado de ir a la catequesis de la parroquia porque tal, relatos de la asociación donde coincidían amenazados y amenazantes, unidos a veces por empresas comunes pintadas con el arco iris, porque cual.

Nos queda más cerca que lejos también su forma de mirar y de contar. Esa necesidad de profundizar, de adentrarse en razones y conciencias, de comprender (que no de sostener) cada pieza de ese complejísimo enjambre en el que confluyeron demasiados odios, demasiadas razones y sinrazones, demasiados miedos, tantos intereses, como para dejarse llevar por mantras simplistas o por manipulaciones políticas. Quiero confesar que me he enfadado, con el maltrato a escritores o fotógrafos a los que por intentar ir un poco más allá del único discurso que unos u otros estaban dispuestos a aceptar, casi se criminalizó como equidistantes (terrible palabra)... sin serlo. Que he sentido un temblor con ese NO mayúsculo y seco, que sonaba como un disparo, en la boca de una víctima que llevaba demasiado dolor dentro. Que he sentido pudor con la desnudez con la que la propia Edurne Portela se enfrenta a sus memorias más personales, en las que, no podía ser de otra forma, siempre acababan apareciendo los ecos de los disparos. Que he llorado con algunas personas y sus historias.

Dicen que el amor y el odio a veces se parecen, y a lo mejor el encabezamiento de esta entrada no sea más que un juego retórico para llamar la atención de quienes de tanto en tanto llegáis a este blog que intenta salir de la apatía de los últimos años y retomar la constancia de sus mejores tiempos. Pero sé que he cerrado las últimas páginas de un libro que deja huella, que nos abre ventanas y nos empuja a conocer más, a leer más, a regresar y mirar con unos ojos más viejos y ahora seguramente un poco más sabios. Y siento mucha gratitud por ese momento en Gil en el que decidí dejarme llevar por el impulso de comprar un libro más, por el impulso que me llevó a rescatarlo de la montaña de pendientes, gratitud por Edurne Portela.

 

viernes, marzo 16, 2018

MIENTRAS AVANZA EL MIEDO...


¿Cuándo decidieron que el miedo era el mejor aliado para dominarnos, para dejar que impusieran sus reglas después de que las luchas de años les hubieran gritado "ya basta"? ¿Cuándo se dieron cuenta de que provocarnos la conciencia de la fragilidad nos convertía en blancos fáciles y que el temblor empujaba nuestras convicciones contra el suelo para allí hacerse añicos?

La vieja Europa, esa puta agotada que renuncia, matiza, retrocede cada día un poco y que sumando pocos ha llegado a ser poco más que una sombre de la que lideró las mejores conquistas del ser humano, para mantener al mercader y demoler la esperanza de aquella empresa de valores y de ciudadanos. La vieja socialdemocracia, y con ella otras construcciones sociales y políticas que alimentaron junto a ella los tiempos de los derechos humanos, de la edificación del estado del bienestar, del humanismo impenitente capaz de defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y de la rutina, de la miseria y de los miserables, que se adormiló y fue sorprendida con el paso cambiado por las "manos invisibles", nunca manos inocentes, y no supo dar respuesta ni a los enemigos de siempre ni a las demagogias nuevas y vacías. Cada uno de nosotros, como individuo cerrado y como persona abierta, como identidad propia y como proyección social, que pensamos que todo estaba ya terminado, que no había vuelta atrás, que todo daba ya un poco lo mismo y todos daban ya un poco lo mismo, y no supimos más que dispersarnos en mareas autosatisfechas y redes envalentonadas que nos convertían en enemigo fácil, desaliñado y sobre todo disperso.

El miedo, sí, el miedo. Que cada día nos inunda haciendo ríos de la gota de agua y océanos del torrente, que da vueltas y vueltas a noticias que lo son precisamente por lo poco habituales y nos trastorna hasta hacernos sentir como infierno sanguinario este hábitat nuestro, privilegiado y en calma hasta parecer la antesala del paraíso o la del cementerio. El miedo que agita la debilidad de nuestros cuerpos y la blandura de nuestros credos, la que recuerda a tantos que no la justicia sino la venganza debe moverles, que erige en experiencia universal y tiránica el dolor concreto y específico de la víctima, que cuestiona el criterio de los que saben y da voz y altavoz a necios y cobardes.

El miedo, sí. Y el cansancio, el cansancio que nos ha ido encerrando sobre nosotros mismos, que nos pesa más que la propia edad y nos hace creer que no merece la pena, que ya no merece la pena, continuar con la lucha, con la coherencia, con la utopía como horizonte y el ser humano como proyecto hermosísimo. El cansancio que nos hace renunciar a las discusiones y los argumentos para evitarnos líos y follones, fracturas y crisis.

Pero no puede ser, no puede ser. No debemos renunciar a la voz, al grito, a las ideas, al horizonte, al futuro, no debemos dejarnos vencer por el desaliento porque el edificio que una vez alzamos desde la razón, desde los pilares de la igualdad, la libertad y la fraternidad, desde las herramientas del estado de derecho y de la seguridad jurídica, desde el convencimiento de que no cabe un derecho penal que no sea proporcionado, general, y orientado siempre y sobre todo a la reeducación y la reinserción del delincuente. No puede ser porque el camino elegido entonces era el bueno y se trazó sobre muchos sacrificios, sobre mucha sangre.

No sirve de nada, ha quedado tantas veces demostrado en la historia, el rigorismo penal; es más, suele ocurrir que los países más severos son también los que cuentan con más delitos y más graves entre su población. Sí sirven la educación y la prevención, sí sirve el trabajo para la transformación. Y por eso no debemos callarnos, no cuando quieren convertir al refugiado en enemigo, a la igualdad en problema, a la dignidad humana en disparate. Tampoco cuando, como ahora, quieren emborronar la actualidad con debates que creíamos superados y que se nutren de los lados más oscuros del ser humano, el afán de venganza, la furia, el rencor y el pesimismo para que de nuevo dejemos de mirarles mientras nos empobrecen, nos alienan y nos destruyen, para que dejemos de mirar sus delitos de guante blanco, esos, justo esos, que nunca van a proponer como merecedores de Prisión Permanente, ni de la revisable ni de la otra, aunque sean esos, justo esos, los que nos han traído hasta este presente donde a falta de esa confianza amable y optimista en los derechos humanos como guía el suelo vuelve a estar embarrado y el camino vuelve a ser violento y farinoso.


miércoles, junio 22, 2016

¿Y EL 27?



Estamos a sólo cuatro días de las elecciones generales convocadas por la incapacidad real o estratégica de líderes y partidos para dar respuesta a un nuevo escenario, uno de tablero fragmentario en el que alguna vez habrá que darse cuenta de que ni hay gobiernos ni hay leyes sin sumas suficientes. Diría más, que no hay reformas de calado sin acuerdos grandes y a muchas bandas. Y mira que se lleva tiempo hablando de la necesidad que muchos sentimos de reformar una constitución que sirvió para el mundo complejo de 1978 pero que a lo mejor no es adecuada o precisa o suficiente para el tiempo postmoderno de 2016.
 
Yo sigo pensando en que una izquierda moderada, dialogante, abierta, comprometida con las causas sociales y los derechos civiles, con las personas en suma, es el modelo que mejor encaja con mi ser y mi estar en el mundo,  así que volveré a votar al PSOE. Con muchas reservas, con muchos matices, con mucho cuidado, pero es ese el espacio desde el que me gustaría que se encabezaran las transformaciones que sí o sí hacen falta hoy en España, esas las propuestas en las que me veo mejor representado. Aunque ya sé que en un tiempo complejo, en buena medida tenso, lleno de tensiones interesadas, no son precisamente las apuestas dialogantes o moderadas las que se ven impulsadas.
 
El caso es que si en los 70 canturreábamos lo de Love is in the air, ahora habría que versionar un Vote is in the air, hablamos mucho en las redes, algo menos en la calle, de política, hacemos apuestas, cábalas, cerramos puertas y trazamos líneas rojas que más adelante borramos y volvemos a trazar, según lo que unos medios más manipuladores, menos plurales y menos fiables que nunca, o unos líderes que decidieron cambios de publicidad o de estrategia después del último capítulo de Juego de Tronos, nos vayan contando. Así que no es extraño que por el Facebook algunos amigos me hayan preguntado ese inútil qué haría yo el 27.
 
Vamos allá. Por supuesto, doy por sentado que todos los lectores tenéis claro que hablar de pactos en serio, más allá de postureos, es una actividad lógica a partir de la noche del 26 al 27, una vez repartidas cartas y escaños y con el croupier del casino gritando su "hagan juego". Las encuestas ofrecen datos contradictorios o al menos interpretaciones confusas cuando están sin cocinar y divertidas sorpresas una vez cocinadas, por lo que de momento lo único claro es que nadie tendrá mayoría absoluta y nadie tendrá mayoría suficiente para marcar ritmos y jugar con cierta ventaja. Con esto como premisa, me planteo algunas hipótesis.
 
1. ¿Hacia la gran coalición? Por las filas de Unidos Podemos se intuyen los sueños húmedos de todos los que firmarían ahora mismo esa alianza que hemos visto con cierta frecuencia en países sobre todo de Centroeuropa y casi siempre con la finalidad de contener a la ultraderecha. Supongo que por esas filas hay mucho rehén de discursos fabricados hace unos años con cierto éxito de crítica y público, pero no por eso menos falsos. El PSOE ha clamado hasta la saciedad contra esa opción, y desde luego sus acuerdos en ayuntamientos y comunidades autónomas, sea liderando la propuesta, sea como soporte, no han ido precisamente en esa dirección.
Por mi parte, creo que no aportaría nada a España la continuidad en el gobierno de los trileros del PP y de remate sería una catástrofe para el PSOE. En todo caso, creo que quienes pusieron en marcha la "doctrina Trillo" (recuerden, esa fantástica estrategia que consistía en salir a la calle cada día contra el gobierno socialista, en negarse a pactar hasta una mínima coma incluso aunque fueran cuestiones tan importantes como la lucha antiterrorista, y macarrear a las instituciones del estado, desprestigiándolas al dejarlas durante años en estado de interinidad y cortocircuitando sus renovaciones), quienes llevan cuatro años de agresiones continuas contra la ciudadanía y contra los rivales políticos, no pueden presentarse ahora como adalides de la razón, la moderación y el diálogo, no pueden ni deben esperar que los demás olvidemos con tanta rapidez sus escasos talentos democráticos. Quizás cuando haya purgas importantes, y cuando sean capaces de regenerarse y de ofrecer una imagen limpia, decente, puedan encontrar compañeros de tertulia y opciones de acuerdos. En lo que a mí respecta, hasta ese futuro que entiendo imposible, de ninguna manera.
 
2. ¿Puede haber una suma de escaños razonable para una investidura con acuerdo PSOE-C's? No me voy a molestar en analizarla: no se va a dar esa circunstancia (hablo de mínimo 165 escaños). Creo que fue un error cuyos motivos no acabo de comprender esa propuesta sin números tras el 20D, un error que sólo puedo justificar a partir de la siguiente premisa (que no descarto): alguien tenía que someterse a una investidura para que pudiera haber nuevas elecciones a pesar de una situación casi diabólica en la que no salían las cuentas por ningún lado. Lo contrario hubiera supuesto una perpetuación de la interinidad de Rajoy en el gobierno. Ni Freddy Kruger me produce tanto miedo.
 
3. ¿Se puede articular una mayoría a la izquierda con superioridad de votos y escaños a favor del PSOE? Está claro que a mí es la opción que me gustaría, a partir de unas negociaciones claras, de unos proyectos compartidos y bien definidos en los que la regeneración pública, la mejora de la calidad democrática de los procesos y las instituciones, y sobre todo la defensa de las libertades cívicas, la dignidad de las personas y el estado del bienestar tendrían que ser las banderas centrales. Se me escapa si es una posibilidad, aunque no lo creo desde que escuché a Carolina Bescansa afirmar que Podemos quería pactar con el PSOE si (me parece muy importante ese si que estos últimos días se está omitiendo) y sólo si Podemos supera en escaños al PSOE. Son dos las posibilidades que se abren, una coalición, en la que tal vez sería inteligente que el PSOE supiera las primeras propuestas antes que las redes sociales y las ruedas de prensa, por aquello de tomarlo en serio, y sería justo equilibrar responsabilidades; la otra, un gobierno muy controlado, muy débil y muy obligado a negociar cada coma con una oposición parlamentaria fuerte pero constructiva desde Podemos.
Por diferentes razones creo que se tendría que trabajar en la primera dirección, sobre todo si tenemos en cuenta la profunda desconfianza de Podemos hacia el PSOE y que de alguna manera la segunda de las opciones abriría en parte la posibilidad de esas famosas geometrías variables que podrían llevarnos a un Congreso en estado de guerra permanente.
 
4. ¿Cabe esa misma mayoría del punto anterior pero con sorpasso de Unidos Podemos? No se va a producir esa pasokización que desde los telones morados sueñan algunos en estado de levitación, pero sí es un escenario posible (imaginemos un 90 U-P's / 80 PSOE o combinaciones parecidas con una diferencia un poco mayor o un poco menor). La estrategia de acoso permanente en las redes sociales y en los medios de Unidos Podemos contra el PSOE y casi contra todos y cada uno de sus militantes y simpatizantes en la red ha conseguido entre otros resultados una cierta antipatía en las bases socialistas, a las que habría que sumar los recelos de algunos barones (no sin justificación en determinados casos), la militancia contra la coalición morada de gran parte de la vieja guardia, las presiones de medios de comunicación, etc, pueden hacer difícil que el PSOE dé el paso. En definitiva, si para el tercer escenario la desconfianza de Podemos con respecto al PSOE no da buenas vibraciones, aquí es justo al contrario, porque esa misma desconfianza está en el PSOE con respecto a Podemos.
Pero si se diera ese paso de facilitar un gobierno presidido por Iglesias, creo que no sería inteligente la fórmula de la coalición. Si algo está hoy fuera de discusión es el talento para la propaganda  o el tiempo invertido en preparar para televisión y un ejército en las redes por parte de Podemos. Un gobierno en el que las responsabilidades de tipo estratégico, comunicativo y organizativo estuvieran en manos moradas y las áreas sociales fueran responsabilidad del PSOE (viene a ser la idea que Iglesias no propuso a los socialistas pero sí en rueda de prensa en enero) acabarían con la imagen de un gobierno gestionado en todo por Iglesias y sus aliados y relegaría a los ministros y ministras del PSOE a la percepción de meros funcionarios de nivel más o menos alto. Les aseguro que en Cantabria algo deberíamos saber de acuerdos parecidos y sus resultados.
Así que en mi opinión sería otra la apuesta sensata: que el PSOE planteara sus condiciones (entre las que por razones diversas deberían estar la presidencia del Congreso y una dirección independiente para RTVE y otros medios públicos) y de ser aceptadas apoyara la investidura de Iglesias para pasar a la oposición y desde allí trabajar para esa exigencia de cambio que hoy late en la mayor parte de los ciudadanos, de manera que pudiera impulsar políticas igualitarias, cívicas, que pudieran contribuir a una salida de la crisis fortaleciendo a los sectores más desfavorecidos y a las clases medias, y que dieran capacidad para evitar posibles excesos (lo siento, yo tampoco me fío, y he escuchado demasiadas cosas en el último año que no me tienen precisamente tranquilo).
 
5. Me queda la posibilidad de que sumen mayoría C's y PP. Creo que es una posibilidad menor que las anteriores. En todo caso, la dejo al margen porque por un lado no dudo de que si los números salen, no cabrían en sí de gozo ni azules ni naranjas, y por el otro porque en este caso no tengo nada que ver. Aunque por desgracia tendría mucho que sufrir.

viernes, agosto 21, 2015

SONETO PARA ROMPESUELAS, TORO DE LA MASACRE DE LA VEGA 2015


Escribí un soneto para Vulcano en 2013, otro para Elegido en 2014. Una tradición de palabras luctuosas que tratan de contribuir desde esta habitación al fin de una fiesta salvaje, primitiva, infame amparada bajo el paraguas de una tradición que nada positivo dice ni de la tierra ni de las gentes que se empecinan en celebrar año tras año con sangre unas fiestas que ya nadie en el mundo comprende. Tordesillas, fiel a su propia vergüenza, asesinará este año a Rompesuelas, fiel a m  compromiso contra esta fiesta y contra otras en que no hay otro protagonista que el maltrato y la humillación a los animales compongo y difundo un soneto triste, inmensamente triste. Ojalá no tenga que escribir uno similar en el 2016.

SONETO PARA ROMPESUELAS, TORO DE LA MASACRE DE LA VEGA 2015

Que seas, Rompesuelas, rompelanzas
y que cierre tu muerte el largo duelo, 
que limpies de vergüenza el viejo cielo
castellano con risas y esperanzas.

Herido y humillado, pica y chanzas
de la turba -alma fría y rostro lelo-
de tu carne desgarrarán el velo
bravío y darán fin a tus andanzas.

Vuele tu sangre airada a Tordesillas
y marque los dinteles de las casas
con la señal de la ignominia eterna,

que se sequen su río y sus orillas,
que se dispersen sus violentas masas
y brote sólo olvido de su serna.

jueves, mayo 21, 2015

POR QUÉ PSOE




Hay una reflexión que tengo pendiente desde hace algunos meses. Supongo que en los tiempos que corren se pueda interpretar este post en clave electoral, aunque en realidad sea una lectura en clave personal la que guíe la escritura. No se trata, pues, de pedir el voto a nadie, ni siquiera de explicar o hacer explícito el mío, aunque de alguna manera esta segunda dimensión vaya implícita. Pero es frecuente que me pregunten qué hago yo en el PSOE, por qué no me voy, por qué no me fui en cierto momento en el que estuve francamente a punto. Así que allá vamos.

Nací en una familia tradicional, conservadora sin extremos, religiosa sin extremos. Así que no soy uno de esos que en el PSOE se autodenominan de pata negra y proclaman las varias generaciones de socialistas que corren por sus venas. Si bien es cierto que desde siempre me ha interesado la política, al PSOE llegué después de tiempo, de experiencias, de reconstrucción personal, desde la que fue mi primera aventura (de ella a lo mejor hay otro tiempo para hablar) y que fue la DC (anteriormente PDP) que nació de la desintegración de la UCD y que tuvo lugar cuando la DC era más demócrata cristiana que conservadora y hacía un fuerte énfasis en la justicia social, la dignidad personal, la sociedad como un gran pacto interpersonal. Llegué porque desde mis lecturas, vivencias, amistades, conversaciones, se fue gestando una construcción del mundo que se asentaba sobre valores que cada vez estaban más lejos de lo que conocemos como derecha y me hacían más cercano a una izquierda que en cierto modo también se estaba moviendo hacia ese punto de encuentro. Esos valores que para mí son esenciales tienen que ver con la defensa de la igualdad, entendida como ausencia de discriminación en el plano legal y por tanto con la apuesta por una sociedad diversa y dinámica, en continua transformación, por una sociedad que apuesta por el respeto y la dignidad de todos y cada uno de sus integrantes, pero también entendida como ausencia de obstáculos (supongo que para ser menos utópico habría que hablar de reducción de obstáculos) para que las personas puedan desarrollar en plenitud su plan de vida, sus opciones, sin que factores externos a su propio esfuerzo y decisión puedan frustrarlo. La defensa de los derechos humanos y de la dignidad de las personas, proclamados en tantos textos internacionales suscritos por España pero tantas veces olvidados y ninguneados en su profundo sentido, convertidos en mera palabrería. Valores como la solidaridad, la corresponsabilidad entre quienes formamos parte de un cuerpo social en sus diferentes escalas, local, nacional, internacional, y que obliga, me obliga, a abrir los ojos y a no permanecer indiferente.

Pues sí, al final estoy hablando de la afirmación contenida en la Constitución de 1978 de que España es un estado social y democrático de derecho. Ese modelo que está siendo descuartizado sin piedad por quienes curiosamente se autoerigen como garantes únicos de la norma fundamental y que están prostituyéndola al construir un sistema que poco tiene de democrático, casi nada de social y que hasta podría poner en cuestión el calitificativo de esto de derecho con normas con el gallardonazo o la ley mordaza que en el fondo sirven para dejar al ciudadano inerme ante los abusos y las desviaciones de poder.

En una concepción clásica, el partido, un partido, tendría que ser esa herramienta eficaz para transformar el mundo. Y en su momento entendí que era el PSOE esa herramienta útil para navegar hacia la concreción más alta posible de esos valores con los que esencialmente me identifico. Creo que lo ha sido, creo que el PSOE ha sido un activo importante en la transformación y mejora de la sociedad española, y que muchas de las mejores caras que nuestro país ha venido dibujando fueron pintadas con puños y rosas. 

No niego, por supuesto que no, la importancia de los movimientos sociales (y eso incluso en una sociedad tan desmovilizada y paciente como es la española) en esas transformaciones, no niego la participación activa de otros partidos (no voy a renunciar a dejar expresa mi simpatía por los esfuerzos y la claridad de IU en tantas cuestiones importantes, su trascendencia como conciencia crítica) y otras instituciones. Pero al final, supongo que al contrario de lo que ocurre en mi vida personal, y al menos hasta hoy, el PSOE aportaba un plus de posibilidad, quizás no fuera la izquierda perfecta, ni la utópica, ni siquiera la izquierda más izquierda, pero era la que incorporaba opciones de acceso al gobierno, la que se mostraba abierta al diálogo y la construcción, asumiendo incluso algunas renuncias dolorosas para poder superar obstáculos. Era, es, una izquierda posible y responsable.

A estas alturas ya habréis dicho algunos "¿Ves cómo seguís sin hacer autocrítica?". Aquí y en otros foros he hecho autocrítica, la he visto también en el partido, he visto cambios, lentos, como lentos son los elefantes, pero cambios firmes que hablan de reconocimiento de fallos y de propósito de enmienda. Pero no voy a quedarme en la flagelación permanente. De acuerdo, el partido adoleció y todavía adolece de democracia interna, es necesario consolidar procesos como los de las primarias y aumentar el peso y la vida de las agrupaciones, reducir el exceso de presidencialismo. De acuerdo, hay que ser más transparentes y hay que explicar las decisiones más y sobre todo mejor, hablando para una ciudadanía adulta perfectamente capacitada para entender y decidir. De acuerdo, hay que subir un poco la luz del foco utópico, del valorativo, del de los principios, y bajar un poco también el que apunta a lo pragmático. Sobre todo hay que tener claro que ya no soportamos más, tampoco los militantes y afiliados, la estafa de la corrupción en todos sus niveles y venga de quien venga y exigimos claridad y resolución.

Me temo, sin embargo, que en algunas cuestiones recientes y difíciles, sigo pensando más en responsabilidad que en traición o dejación, sigo empeñado (estos testarudos tauro, qué le vamos a hacer) en que se actuó buscando el bien común y el mal menor en una crisis global en que los depredadores habían puesto el ojo en un país que no había sido capaz de solucionar todavía algunas debilidades endémicas que le hacían frágil. Estoy seguro de que con el paso de cierto tiempo, habrá una revisión de ciertas decisiones y de cuáles fueron sus causas y consecuencias más objetiva, menos  pasional. En la que a lo mejor se me tiene que caer a mí la venda, pero en la que a lo mejor las que quedan maltrechas son algunas vendas ajenas.

A día de hoy, siempre desde una posición crítica y a pesar de muchas decepciones, sigo viendo en el PSOE la herramienta mejor, más solvente y más práctica para trabajar por la sociedad y los valores que me implican. Creo que es ese partido abierto, con vocación de mayoría, integrador en el que caben diversas formulaciones de la izquierda democrática pero también permite sentirse cómodos a quienes vienen desde otras sensibilidades igualitarias, sociales, democráticasd, garantistas, que desde otras sensibilidades fundacionales quieren una sociedad inclusiva, llena de oportunidades, que proteja a quienes más lo necesitan y habilite caminos para todos. transformando y removiendo.

En el PSOE tengo cerca a personas comprometidas que empeñan cada día tiempo, esfuerzo, vida en la construcción de esa sociedad, personas honestas y cercanas, que pisan suelo y que hablan el mismo idioma que se habla en la calle, atentas y eficaces, entre las que me siento cómodo.

Así que sí, concluyo en que desde mis posiciones personales, desde mi apreciación concreta, cuando regulo el fiel de la balanza y cargo los platos con los debes y los haberes, el PSOE sigue inclinándose en la dirección correcta.  Y por supuesto, el fiel lo regulo yo, la carga de los platos la decido yo, porque estoy hablando de mi compromiso y de mis decisiones, entiendo que igual de legítimas que las vuestras, que habéis situado platos y fieles en otras medidas y concluyendo de otra forma. Si llega un día en que lo que pienso, lo que creo y lo que siento se ven traicionados, no lo dudéis, ese día no estaré con el PSOE. Por el momento, sigo prefiriéndolo a otras opciones, sigo apostando por su modelo que es tan parecido al mío, sigo pensando, en los aspectos que me pesan, que otro PSOE es posible, pero que esa posibilidad solo puede darse empujando desde dentro.

martes, mayo 12, 2015

1978 Y YO



Entre las principales novedades y novedades a medias del panorama político, no deja de ser este un tiempo peculiar, en el que la mera presencia de los nuevos ya parece ser suficiente para la escucha de nuevos mantras y los disparates asociados a quienes tienen demasiados micrófonos cerca para hablar y demasiado poco tiempo para pensar. Discursos recurrentes están siendo el de "no soy de izquierdas ni de derechas", seguido de bonitas fintas para evitar responder a cualquier pregunta con contenidos ideológicos que concluyen en un guiso tipo macedonia en el que llevo de todo y no soy nada; también el de todos son iguales menos nosotros que representamos al ciudadano normal, suponiendo que exista en algún lugar del solar patrio tal ente peculiar y abstracto; otro más, tú cállate que eres casta y corrupto, mientras que yo soy virginal y llevo hasta prelavado en tres programas porque como nunca he gobernado nunca he tenido la oportunidad de hacerlo mal (tampoco de hacerlo bien y, ojo, que aun así las trastiendas por ahí andan).

Pero por encima de todo, el complejo de Adán: Yo invento el mundo cada día, yo invento la democracia cada día, puesto que soy joven y fresco y a lo mejor ni siquiera sacaba buenas notas en historia.

En la carrera del adanismo circundante, nos cuenta Albert Rivera que no cabe regeneración democrática alguna con personas nacidas antes del 78, que solo sirven los nacidos en democracia. En un discurso que me toca bastante las narices no porque sea una chorrada descomunal, ni siquiera porque sea profundamente injusta para quienes se dejaron piel y vida en la lucha por esa democracia de la que sí disfrutaron los nacidos después (otros adanismos negarían que haya disfrutado la democracia nadie, pero de esos creo que hablaré un poco mañana), sino por puro egoísmo cochino y envidia de las lozanas juventudes. Sí, lo confieso con horror, soy más viejo que la constitución, nací en el Mediterr... no, nada de Mediterráneos, que nací a la vera del Cantábrico, a ver, que me lío, nací en el 65.

Aunque en realidad no sea necesario precisar tanto. Simplemente me encuentro en ese gran grupo de personas nacidas en España antes del 78. En realidad si vamos a sacrificar en el altar de Kali a los nacidos en el 77, creo que Rivera debería ser más exacto y considerar igualmente perversos a los nacidos en el 78, ya que el referéndum tuvo lugar en diciembre y por tanto los setenteayocheros tampoco nacieron bajo el luminoso sol de la democracia rediviva).

La sociedad de consumo lleva mucho tiempo explicándonos que para que el mundo pueda vivir, para que cierto mundo pueda vivir, no debemos exigir durabilidad a los objetos: si el televisor se rompe, te compras otro, porque lo tienen de oferta y porque como no fabrican piezas de tu modelo viejo te va a resultar más caro reparar que renovar. Y ni punto de comparación, oiga, que el nuevo vendrá con un nosequégadget maravilloso integrado de serie. En paralelo, se ha instalado un discurso muy básico que se limita a decir "nuevo bueno, viejo malo" y que celebra como si fueran verdades teologales esas ideas de la generación mejor preparada de la historia (bueno, puede, a lo mejor, es que yo ando mucho por la calle, en unas cosas  sí en otras no y en algunas depende), elude toda referencia a la experiencia y la preparación (como si fuera suficiente haber estado de Erasmus en Derecho en Nápoles para tener mucha mejor mirada jurídica que las momias del Tribunal Supremo).

El caso es que todos estaremos de acuerdo en que los jóvenes son más jóvenes que los que no lo son, incluso puede que en general más guapos (con permiso de algunos guapérrimos nacidos antes del 78) y mucho más depilados. En todo lo demás, lamento decir que tener menos años no garantiza ser mejor, no garantiza hacerlo mejor, no garantiza ser un profesional más asentado, ni más original, ni más fresco, ni más honesto. De hecho, a veces tener más años (que tampoco garantiza nada, oigan), sirve al menos para tener algunas buenas credenciales y en algunos casos para merecer mucho respeto, por una vida de sacrificios, de lucha, de compromisos, por labores transformadoras que permitieron que la sociedad avanzara en buenas direcciones, y que, los adanes no se lo van a creer, se realizaron sin mácula y muchas veces, creo que la mayoría, sin siquiera recompensas inmediatas para ese esfuerzo (los cambios sociales son muy del gusto de Maricospi, siempre satisfacen en diferido).

Lo siento, señor Rivera, no me voy a sentir culpable de nada por haber nacido antes que usted. Nacer en 1965 tiene tanto de casualidad como haberlo hecho en 1979 (vaya ojo que ha tenido usted para elegir la generación fetén, eh. Ups, perdone por haber utilizado una palabra tan viejuna como fetén, pero seguro que usted, tan limpiuco y preparado, la traduce pronto). De hecho, no veo nada malo en haber jugado con los Geyperman durante la dictadura, nada malo en haber disfrutado de mi primer libro, de mis primeros amigos, de mi colegio, de mi familia, de las posibilidades maravillosas que Reinosa le ofrecía a una infancia feliz, no creo que haber descubierto a Astérix a tiempo real me convierta en ningún tipo de villano conocido. Tampoco entiendo qué hace que no pueda contribuir, seguir contribuyendo, al bienestar social, a la transformación de la sociedad, a todas las regeneraciones de todo lo que sea necesario, el hecho de estar cursando octavo de EGB cuando se aprobó la Constitución, ni siquiera el hecho de haberme hecho por aquellos meses preconstitucionales mis primeras pajas y haber fumado mi primer y casi último cigarrillo.

En fin, que si tiene usted, entre otros, problemas de gerontofobia, se los cura y todos tan tranquilos, que no tengo yo ya edad para irme a campos de reeducación para viejunos predemocrático-corruptos irregenerables por las áridas estepas -polvo, sudor y hierro- castellanas.

viernes, febrero 20, 2015

MINISTROS FLAUTISTAS... POR CASUALIDAD


Seguro que fue don Tomás de Iriarte, como buen ilustrado, partidario de la música y las artes plásticas, seguro que fue como buen ilustrado partidario de una educación excelente capaz de aportar al educando la mayor altura intelectual, racional, cultural, moral. Vamos, que justo lo contrario de José Ignacio Wert, me dice mi amiga La Rulos, que parece sentir todo un rencor acumulado contra los saberes todos y en especial contra los artísticos, prueba de que además de pezuña de asno para pintar suma pata de gorrino para danzar y voz de grajo para el canto, con perdón, me dice la amiga, de tan egregios animales que bastante tienen con lo que tienen.

Y ni corta ni perezosa, segura de que a don Tomás no habría de molestarle que se tomaran sus versos como base para unos dulces hexasílabos en loor de Wert, procedió como sigue:

EL BURRO MINISTRO

Nombró el vil gobierno
que hay en el lugar
de ministro a un burro…
por casualidad.

Sin saber en qué cosas
poderle ocupar
le tocó la escuela…
por casualidad.

Contento el jumento
dio rebuzno tal
que se oyó hasta en Londres…
por casualidad.

"¡Qué dulce es mi canto, 
qué do natural!
¡Resulté ser músico…
por casualidad!

Si así y de repente
tan bien sé afinar
mejor que el Esfuerzo
es Casualidad.

Las horas de estudio
podré recortar
y haré unos ahorrillos…
por casualidad.

Y así en el futuro
los niños serán
burros y ministros…
por casualidad".

Ni dulces traversos
ni flautas de pan:
no hay flautas que suenen
por casualidad.

Así que, ministro,
vuelva a su pajar.
Y así doña Euterpe
vuelva a bien sonar.

sábado, diciembre 13, 2014

JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ Y LA INDIGNIDAD EN CALIENTE


La indignidad de ciertos personajes públicos con tendencia al vómito verbal es tan grande que supera incluso la escasa sensibilidad de los integrantes de la ONG creada hace años en el blog "Imbéciles Sn Fronteras". Más allá de los delirios de los tipos allí acogidos, entre los que se contaba ya Jorge Fernández Díaz, ministro del interior del Gobierno de España, hay declaraciones que ni siquiera nos permiten la ironía y nos obligan a acudir a los versos de Machado, don Antonio, para poder encontrar una descripción suficiente que no caiga en el estrambote ni en los abismos de lo soez. 

"Mala gente que camina
y va apestando la tierra".

¿Qué mejor forma de describir al que luce en la foto su mirada torva? Sin duda, Jorge Fernández es mala gente que deja peste a su paso y a su verbo. ¿O piensan ustedes que alguien que no tenga el alma más negra que el culo de un cuervo es capaz de decir, como este sujeto, con ademán chulesco en Antena3 para responder a tantas personas, a tantas instituciones horrorizadas ante la Ley Mordaza en general y ante la particular cuestión de las infames "expulsiones en caliente" que su ministerio practica fuera de la ley nacional hasta ahora, fuera de la ley internacional y desde luego y siempre fuera de la vergüenza que "Si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutención y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía". 

¡Pues claro que hay hipocresía! ¿No les parece hipocresía suficiente que el de la mirada torva se exhiba como cristiano por los medios, las calles y la vida, que vaya escupiendo a los demás lecciones de moralina como el fariseo de la parábola cuando no sólo parece ignorar las bases esenciales de la religión que dice practicar (qué hay del mandamiento del amor universal, qué de la caridad, qué de la imprecación de Jesús "cada vez que dejásteis de hacerlo con uno de éstos más pequeños a mí me lo hicisteis" a quienes despide de su lado como malditos y enviándolos al fuego eterno) sino que además no parece parar mientes ni en las críticas de la propia Iglesia Católica ni en campañas como la de "Salvemos la hospitalidad" brotadas precisamente en su ámbito? Y eso sin olvidar el insulto que se embosca en las palabras de Fernández Díaz, acusándonos a los españoles de hipócritas sólo para justificar la indecencia cruel de sus disposiciones, de su gobierno, de su partido. Un insulto contra muchos hombres y mujeres que trabajan duro para que las condiciones de vida de los más desfavorecidos sean mejores, para acoger a quienes llegan a nuestro país huyendo del hambre, de la muerte, de la tortura o de la miseria, que patean despachos intentando arreglarles los papeles que el gobierno se encarga sistemáticamente de denegar. Pues claro que hay miles de españoles dispuestos a acoger a la humanidad miserable y sangrante de Melilla y de Ceuta, a los ateridos que sobrevivieron apenas en el genocidio oceánico de las pateras del que para nuestra vergüenza somos responsables.

Pregunta este tipo hipócrita, malo y torvo si le vamos a enviar nuestras direcciones. Como el ministro del interior es él, y lo es en un gobierno que no parece parar mientes en la defensa de los derechos humanos, estoy completamente seguro de que alguno de sus servidores estará leyendo este blog, de que sabrán quién no se oculta tras el pseudónimo de Rukaegos, y sabrá perfectamente cuáles son mi dirección, teléfono, declaración de la renta, puesto de trabajo y tarjeta de la Seguridad Social. Así que puede contar conmigo para acoger a una de esas personas a las que él despide a golpes hacia la miseria. Yo, que no soy opulento como Fernández Díaz, que no vivo del cuento desde hace año como Fernández Díaz, pero que soy mucho más rico que él en lo que importa, en corazón, brindo mi casa y si hace falta la ayuda de mis amigos para salvar a una persona. Aquí le queda público el desafío, pero se lo haré llegar también por correo electrónico al Congreso de los Diputados y pro correo postal al Ministerio. Porque como dice el Talmud, quien salva la vida de un hombre, salva a la humanidad. A sensu contrario, "señor" ministro, quien permanece impasible ante la miseria, quien se ceba en sus golpes con los más débiles, quien abusa del pequeño, está matándonos a todos, está matando lo poco que a estas alturas pueda ya quedarnos de humanidad.

viernes, noviembre 21, 2014

PATERNALISMO SANITARIO CON RECETA



Hace ya muchos, muchos años, ya casi 40, me diagnosticaron una alergia a los ácaros del polvo y a cierto hongo cuya presencia se relacionaba con la humedad ambiental. Como tantas otras alergias, se manifestaba esta vieja amiga en forma de rinitis, picazón y enrojecimiento de ojos y, la peor parte, crisis de asma. A parte de recomendarme que me mudara a Palencia (al parecer a los ácaros no les mola el clima castellano) y paciencia, y de intentar una vacuna que no tuvo demasiados efectos positivos, el médico de entonces (confirmado por los del medio y por los de ahora) me recetó un inhalador para las crisis asmáticas llamado Ventolín.

El Ventolín provoca la dilatación de los bronquios, de tal manera que te permite, si detectas la crisis, evitarla (y con tanta experiencia, ya se imaginarán ustedes que uno tiene clarísimas las señales) y si la crisis irrumpe solucionarla de la manera más rápida posible. Y os puedo asegurar que aunque duren segundos, una crisis asmática fuerte es una eternidad de angustia. En su dispensa farmacéutica, estaba previsto creo que desde siempre que se precisaba receta médica, pero en la práctica y durante tantos años jamás me la habían pedido hasta hace dos semanas. Parece que las inspecciones se están endureciendo y que el Ventolín ha entrado en el club de la droga dura.

Lo descubrí en medio de una crisis, más o menos ligera pero bastante evidente, en la que a pesar de mis jadeos en una farmacia se negaron a proporcionarme el tubito salvador. Confirmé más adelante el descubrimiento en dos farmacias digamos amigas, donde me explicaron el problema de las inspecciones. Así que si como supongo mis reservas se terminan este fin de semana (llevo un noviembre complicadillo) , tendré que ir a saturar (todavía más) el servicio de Urgencias o en el mejor de los casos esperar al martes o miércoles para conseguir la maldita receta de mi médico de cabecera. Al coste de un par de horas de trabajo, claro está. 

Según lo que leo en los decretos y normas sobre medicamentos con prescripción, la exigencia de receta no se basa en general en que nos encontremos ante peligrosos estupefacientes o drogas alternativas a las de consumo habitual, sino en que según nos cuentan su mala administración podría provocar problemas varios o su abuso restar eficacia al mejunje. Es decir, una explicación que encaja de lleno en el problema político y filosófico del llamado Paternalismo : un estado que nos trata como a menores de edad, incapaces de actuar con racionalidad en nuestro propio provecho. No tengo ningún interés especial en ponerme de Ventolín, no se trata ni de un capricho ni de un chute. Sobre todo no me apetece nada que un fármaco que me ha acompañado con tanta eficacia durante tanto tiempo pierda su eficacia. No soy adicto ni nada que se le parezca, como pueden demostrar las largas, a veces larguísimas, temporadas sin inhalación alguna. Y de verdad que me toca mucho las narices tener que atravesar los peligrosos otoños y otros posibles tramos de riesgo dependiendo de la cercanía de un médico para poder adquirir un producto que me resulta imprescindible y que llegado un caso extremo podría llegar incluso a salvarme la vida. 

Pero como no queda otro remedio, me haré con la receta, intentaré que sea una de esas electrónicas y seguiré consumiendo Ventolín cuando lo precise, con la misma racionalidad, con el mismo sentido común de estos años.

Eso sí, dejo por escrito que si en algún momento una crisis fuerte de asma me provoca algún accidente, me hace sufrir alguna consecuencia, desde aquí exijo que se pidan responsabilidades a esa ministra estúpida e incompetente y a los directivos a su servicio. Porque ya que sea Ana Mato la que me trata a mí como a un débil mental me parece el colmo de los colmos.

jueves, octubre 09, 2014

LA EJECUCIÓN DE EXCALIBUR (Apuntes para una serie de televisión de la productora Marca Ejpaña)


Mientras abro el portátil y me dispongo a actualizar el blog, Gin se ha subido a la cama, se ha tumbado a mi lado y ha puesto su cabeza sobre mi pierna. Me mira con sus ojos siempre curiosos que hoy sin embargo me parecen muy tristes. Creo que me nota enfadado, alterado, que quiere protegerme, que le gustaría saber por qué estoy enfadado, pero no sé cómo explicarle que me duele otro perro, que han ocurrido en España cosas que me hacen sentir inseguro, que la miro y no sé si algún día podría repetirse que unos energúmenos entraran en mi casa sin permiso para asesinarla con toda la impunidad que dan un gobierno de mierda apoyado en una ley de mierda propia de un país de mierda. Tampoco sé muy bien cómo explicarle que estas letras van por Excalibur, pero también por ella y por Gelo.

En fin, intentaré explicarlo al menos para que los lectores del blog sigan el lío de mis pensamientos y cómo analizo enfadado los acontecimientos que nos han llevado hasta el asesinato legal (por tanto, ejecución) de Excalibur en Alcorcón.

1. Un gobierno incompetente y prepotente se enfrenta a un grave problema moral, al solicitar un misionero católico (luego otro), enfermo de ébola, su repatriación. El gobierno incompetente, mientras la ministra pasa unas agradables vacaciones (creo recordar) en la playa, probablemente pagadas … por otros., decide organizar todo un espectacular y carísimo dispositivo para trasladar al misionero. Son muchas y claras las voces procedentes del ámbito médico y científico que recuerdan que en España no hay ningún centro que permita el nivel de aislamiento exigido por una enfermedad tan feroz, por un virus de expansión tan rápida y mortal, recuerdan que el centro mejor preparado ha sido además muy afectado por la política de recortes en la sanidad pública de ese mismo gobierno incompetente. Así que para ocultar esas voces, el gobierno incompetente moviliza a sus esbirros en red y en medios para que llamen canalla y miserable a cualquiera que cuestione el traslado del santo varón. Es verdad, claro, que siendo este país como es, muchos de los que se oponen no lo hacen por argumentos racionales sino porque "es un cura, que se joda". Entre berrido y berrido, el sentido común trata de asomar la cabecita pero nadie le escucha.

2. El gobierno incapaz (no sabemos si la ministra sigue en la playa o ya volvió a su solarium favorito) ofrece un cursillo de media hora para que el personal sanitario que debe enfrentarse al cuidado del enfermo aprenda los protocolos necesarios para su seguridad y la de todos. En tan exiguo tiempo poco cabe esperar de resultado. Pero en la realidad, fallan las chapuceras alarmas y una auxiliar de enfermería (que sepamos y por el momento) contrae la enfermedad. Por supuesto que el gobierno incompetente y sus palmeros se apresuran a culpar a la auxiliar enferma por haber cometido algún error en ese protocolo que prácticamente ni le explicaron, o por haber ido a su médico de cabecera, tal y como le recomendaron los del protocolo, en vez de a un lugar debidamente controlado … Esto … ¿cuál?

3. La auxiliar está enferma y aislada (o algo parecido, visto lo visto) y se lleva a su marido a cuarentena para observarlo y poder descartar el contagio (o detectarlo lo antes posible).

4. Un orco de las montañas pagado con servicio público anuncia que ahora lo que toca es ir a la casa de la pareja y matar a su perro, Excalibur. Nadie sabe si Excalibur es portador del virus, ni siquiera sabemos si el virus se puede contagiar de un humano a un perro. El marido de la enferma se opone y pide ayuda para salvar al animal. Las redes arden y el orco decide que en vez de allanar el piso, pedirá una autorización judicial que se le concede. No olvidemos que en el derecho español un animal tiene el mismo valor que una alfombra, una mesa camilla o unas zapatillas con pompones, y que al contrario de lo que ocurre en otros países, vamos a llamarlos civilizados, no se les concede la condición jurídica de "seres sintientes". Las redes siguen ardiendo y se convoca un cordón defensivo que impida al orco y a los sicarios acceder al piso y asesinar al perro.

5. De nuevo los esbirros del ppoder justifican lo injustificable de la manera más agresiva e insultona posible, y muchas voces dicen que al fin y al cabo es un perro y que hay que ocuparse de las personas. De nuevo, las voces sensatas tratan de asomar en medio del barrizal y explicar que lo lógico sería una cuarentena para el perro, un aislamiento en el que comprobar si es portador del virus del ébola o no, porque de serlo habría que tomar medidas de control en una amplia zona de Alcorcón, pero además porque de ser portador sería importante para la ciencia poder estudiar su evolución y por qué, según parece, el ébola no se desarrolla en los perros … ¿posibles primeros pasos para una vacuna o una curación? 

6. Pero los orcos están en marcha y no van a dar marcha atrás, y su estupidez compulsiva ha provocado cabreo, rechazo incluso a nivel internacional (nuestro gobierno incompetente empieza a convertirse en una terrible amenaza planetaria) y todo un movimiento de simpatía hacia un pobre animal condenado a morir por las culpas, negligencias, sorderas, estupideces, chulerías y desvergüenzas de otros. Los orcos y los sicarios llegan, dan unas cuantas leches a diestra y sobre todo a siniestra, entran en el piso y ejecutan a Excalibur. 

7. El mundo muere de vergüenza ajena, muchos españoles morimos de vergüenza propia. Y sobre todo Excalibur muere sin que nadie haya sido capaz de dar una explicación más allá de la existencia de una ministra tarada intelectual y emocionalmente, de un consejero de sanidad infame, de un policía o director sanitario o algo así de modos autoritarios y precipitados y de un juez que pasaba por allí y no iba a cambiar su hora del café por la vida de un animal que ni le iba ni le venía. Excalibur muere para nada, ejecutado por un gobierno al que no creemos, en el que no confiamos, que nos da asco y rabia, a veces hasta miedo, un gobierno que intentará convencernos a través de sus palmeros de que el perro era portador del virus tras analizarlo post mortem. Pero … ¿quién les cree, quién va a creerlos? ¿si Excalibur no está infectado nos lo dirían? ¿no callarían como los miserables que son?

Gin continúa a mi lado, ofreciéndome ese calor incondicional que solo ellos saben cómo ofrecer. No sabe nada de Excalibur, pero de alguna manera percibe mi ira y mi tristeza. Le prometo en voz baja que nunca dejaré que Ana Mato. que el tal Zarco, que la consejera de sanidad de Cantabria, que los esbirros de ese gobierno incompetente se acerquen a ella, que nunca dejaré siquiera que la miren. Acaricio su cuello, siento su calma, busco la foto de Excalibur para ilustrar esta entrada … Lloro.

miércoles, octubre 08, 2014

UN MINISTERIO PARA MATO


Me da un poco de miedo escribir esta noche en el blog, porque ya se sabe que cuando alguien se ocupa de Ana Mato-Confetti casi de inmediato le llueve por parte de la Brunete Mediática y de los palmeros del Tintorro Party la calificación de machista. Ya nos lo han dicho en infinidad de ocasiones, a Ana Mato-Confetti se la ataca por ser mujer. Me atrevería a decir que por ser mujer-mujer , en la mejor escuela de otra inefable Ana, la Botella. Así que he decidido comenzar aclarando que no voy a hablar de Ana Mato-Confetti por su condición de mujer, sino por su condición de peligro público, por su condición de incapaz, por su condición de inútil, por su condición de indigna. Condiciones que podrían caber y de hecho caben en muchos hombres, pero que aquí y ahora están representados en esta ministra de sanidad con la que Satán Rajoy quiso castigarnos.

¿Alguna vez se habrá parado a pensar Mato-Confetti en el dolor, en el peligro, en el desamparo que han provocado y están provocando sus recortes, aplicados con eficiente mano dura por sus sicarios centrales y sus embajadores en las comunidades autónomas que gestionan buena parte del gasto sanitario? Sabemos de tratamientos que no se han administrado, de personas, sí personas, a las que se niega la asistencia o se obliga a asumir una carga económica imposible por el único pecado de ser extranjeras, de españoles que han muerto lejos de España porque el gobierno se negó a hacerse cargo de su traslado. Mientras Mato-Confetti se ríe en las ruedas de prensa, feliz de haberse conocido. ¿Alguna vez se habrá parado a pensar el ejemplo de podredumbre que representa quien tan cerca estuvo de la Gürtel, quien hizo la vista gorda ante el lujo desenfrenado de su forma de vida, que disfrutó de privilegios con una sonrisa en la boquita, encantada de merecer tanto bien? Nunca preguntó, nunca quiso saber, y tan a la moda hay quienes afirman que sufrió todo por amor y por esa fe profunda que dicen que profesa y que tanto valor da a la indisolubilidad familiar y a sus niños (los otros niños, las otras familias, los otros sufrientes vienen a darle un poco lo mismo). ¿Tendrá hoy tiempo, un segundo siquiera, para pensar cómo su indiscutible torpeza en la gestión de los casos de ese maldito ébola que había contaminado a los misioneros españoles, cómo sus oídos sordos a tantas indicaciones médicas que recordaban que no teníamos capacidad ni niveles de protección y alarma suficientes, que la desdidia y el incumplimiento de los protocolos nos han convertido no solo en un foco de la actualidad internacional -el primer país europeo en detectar un caso de bola- sino en la inseguridad, el miedo, el riesgo a los que nos ha sacrificado a todos los ciudadanos españoles? ¡Y pensar que lo lógico hubiera sido que el ébola hubiese encontrado su caldo de cultivo como lo estarán haciendo -nos tememos- otros virus en el desamparo de los inmigrantes a los que se niega la atención sanitaria!

Hay tantas razones ya por las que Ana Mato-Confetti debería haber dimitido en un ejercicio necesario de responsabilidad política (por consentir la corrupción, por disfrutar de sus beneficios, por destruir el sistema sanitario español, por provocar muertes con sus recortes, por poner en riesgo grave a todo un país) que parece mentira que en ese cuerpo quepan dosis tan altas de desfachatez, de desvergüenza. Tantas razones para cuestionar los méritos de semejante ministra y la salud de un partido y de un sistema que han permitido que alguien sin oficio ni beneficio conocido, sin mérito alguno y con un currículo laboral en cero (huy, perdón, que una vez fue profesora tutora de un centro asociado de la UNED), que uno se pregunta qué pecado mortal hemos cometido los españoles para sufrir entre tanto desamparo y tanto tiempo aciago a semejante personaje en los más altos destinos.

Pero está claro que no, que no va a dimitir, que ni ella ni nadie de su entorno está al tanto de lo que supone tener ese mínimo resto de decencia, que a lo mejor durante sus estudios de Ciencias Políticas faltó a clase el día que explicaron el concepto de responsabilidad política o se le perdió ese tema de los apuntes. Y es que con el caudal personal que aporta, ahora que empiezan a no verse tan fáciles las puertas giratorias. ¿quién querría a semejante personaje cerca, quién le encomendaría función laboral alguna? Así que solo le queda resistir y resistir para cotizar y cotizar, no vaya a ser que los ingresos propios y conyugales no hayan llegado sobre a sobre a construir un patrimonio para que sus niños se críen tan monos y privilegiados como ella.

Pero si se trata de eso, de resistir y de cotizar, uno que es sociataprogre y por tanto castueño irredento propondría una solución que en estos días creo que compartiría una buena parte de la ciudadanía española: Está bien, sea usted ministra, sea alto cargo y terrible carga, continúe cobrando sus pingües mamandurrias públicas, pero hágalo donde no pueda causarnos daño. Que Rajoy la conserve en su gobierno como Ministra de Serpentinas y Fiestas Infantiles, que la envíen a Eurodisney como embajadora plenipotenciaria, que nos represente a todos como Alta Comisionada para el desarrollo de los coches de lujo, pero por favor, señora Mato-Confetti , no continúe desacreditando a la sanidad española, no siga sembrando dolor, deje de ponernos en peligro: nos va la vida en ello.

sábado, agosto 23, 2014

PREVENCIÓN DE LA VIOLACIÓN. CONSEJOS A LOS HOMBRES DEL MINISTERIO DEL INTERIOR ESPAÑOL



Han vuelto a saltar a la actualidad las recomendaciones del Ministerio del Interior de España para prevenir las violaciones. Dice una amiga, de larga y reconocida trayectoria feminista, que a pesar de todo no está de más recordar algunas medidas de autodefensa y prevención y puede que tenga razón. Pero de la lectura de las mismas se desprende cierto tufo a culpabilización de las víctimas: te violaron porque vistes descocada, porque bebes y te drogas y andas calentando sementales, porque andas por donde no debes y a deshora, porque te lo vas buscando cariño.

Y quizás es que echamos de menos que junto a esos consejos a las mujeres para prevenir la violación haya unos consejos similares y toda  una batería educativa y preventiva dirigida a quienes violan. Pero en la incansable labor de servicio público que siempre ha caracterizado a este blog, hemos encontrado en un perdido cajón el borrador de las instrucciones y recomendaciones que Interior tiene previsto colgar de su web en fecha próxima y que se dirigen, esta vez sí, a los varones.

1. ¿Te acuerdas de aquel pasaje evangélico, el de "Si tu mano te hace pecar, córtatela". Pues ya sabes, en el momento en que compruebes que es tu cosita la que controla tu vida y que por eso el cerebro te dejó como caso perdido, te pasas por la cocina y usas el de trinchar pollos, que suele resultar eficaz.

2. Para evitar que tu mirada se encuentre con la de esa perversa provocadora lasciva que sin duda vas a tropezarte, sería interesante que caminaras por la calle con antifaz. Como tampoco es necesario que te rompas la nariz contra una farola o que cruces justo por debajo del camión que está pasando, puedes utilizar unas orejeras de las que ponen a las bestias de tiro. No es tan eficaz pero puede servirte.

3. Evita llevar ropa ajustada. Los slips hueveros, los bóxer de diseño y los tejanos ceñidos ejercen un efecto-frotación sobre la cosita que puede alterar su estado de calma fuera de contexto. La opción perfecta sería el uso de túnicas largas o cortas, valen también las siempre elegantes faldas escocesas, sin ropa interior claro.

4. Es recomendable llevar una trompetilla o turuleta de feria colgada del cuello. Cada vez que al caminar te nos vayas ereccionando, coge el plástico instrumento y sopla con fuerza. Y si no se apartan, pues a su riesgo.

5. El verano siempre es sicalíptico y apocalíptico, muy dado a los ardores. No te cortes, llegada la ocasión entras a un bar, pides un plato con hielo, te vas al retrete y la pones a enfriar durante media hora. Después te tomas un café y un termalgín y tan ricamente.

6. No entres en el ascensor si hay mujeres, no entres un un espacio cerrado si hay mujeres, no pasees por espacios abiertos si hay mujeres, no aparques cerca de mujeres, clausura tus ventanas con cemento si puedes ver mujeres desde tu ventana. ¿No hemos quedado que estás en la escala evolutiva un punto por debajo del bonobo y no eres capaz de controlar la cosita? Pues eso.

7. Si a pesar de la recomendación anterior, te ves obligado a frecuentar espacios donde la presencia de mujeres se hace palpable y no estás dispuesto a profesar como monje trapense ni a suicidarte, se te recomienda vestir de buzo, escafandra inclusive, sellar tan cómodo ropaje con candado y dejar la llave siempre en casa. 

8. Cuando una mujer se te aproxime y te salude, te invite a tomar una copa, te pregunte la hora o la lección, no escuches su canto de sirena y limítate a repetir mil veces en voz alta el mantra "Si dice no, significa no".

9. En algunos países, hay varones concienciados que compran en las sex-shop anillos anales y testiculares que puedes ajustar a tu cosita o a sus vecinos colgantes. Con un leve ajuste y accionados con un pequeño y discreto mando a distancia, enviarán sacudidas eléctricas hasta que se te pase el sofoco. O hasta que se te achicharre. Si gritas, y como prestación extra, pondrás en aviso de tus intenciones a las posibles víctimas en unos cuantos metros a la redonda.

10. Hazte pajas. Muchas. En casita y solo, con la técnica que prefieras. Así nunca irás por ahí diciendo esa tontería tan tan adolescente de "me pesan los huevos, necesito descargar". Y si se te pone en carne viva, pasarás una temporada sin necesitar meterla por donde no la quieren. No olvides que el amor bien entendido empieza por uno mismo.

Estos diez mandamientos se encierran en uno. ¿Te parecen demasiados controles y compromisos? Vuelve al consejo número uno y ¡no dudes, corta!

Ministerio del Interior. Gobierno de España.

lunes, agosto 18, 2014

SONETO PARA ELEGIDO, VÍCTIMA DE LA BARBARIE EL PRÓXIMO SEPTIEMBRE EN TORDESILLAS



La rabia que cada año me ha hecho escribir y tratar de aportar un poco de conciencia contra la barbarie festiva de Tordesillas, esa que llaman el torneo del Toro de la Vega, me llevó el año pasado a escribir y hacer público un soneto dedicado al toro, Vulcano, que habría de ser ultrajado, torturado y muerto por una horda canalla que al parecer disfruta con la sangre, el miedo y el dolor de un animal.
He pensado que esta podría ser otra tradición. Me he puesto manos al soneto y ya tiene Elegido, la víctima para el 2014, esas palabras heridas y tristes, airadas también, que tratarán de ser una lanza rota más contra la fiesta criminal que acabará con su vida.

PARA ELEGIDO, TORO DE LA VEGA 2014

La villa castellana de la muerte
te ha elegido, Elegido, tan celosa
de una costumbre vieja y oprobiosa
que es capaz de hacer fiesta con tu suerte.

Qué dolor, toro oscuro, ese de verte
espanto ante la horda que te acosa,
clamor de cuero roto hacia la fosa,
herido de gañán tu cuerpo inerte.

No han de salvarte ni el arte ni la historia, 
Tordesillas cruel, de la vergüenza
que provoca tu nombre en la memoria.

Que ha de ser Elegido al fin quien venza
el torneo del tiempo, y su suplicio
la virtud que aniquile vuestro vicio.

martes, agosto 05, 2014

VALORES FUERA DE CONVENIO


Una pregunta frecuente entre quienes nos creemos de verdad ese programa ético universal que significa la Declaración Universal de los Derechos Humanos, completada a nivel global por los convenios de desarrollo y en los niveles regionales y locales por las respectivas proclamas (en el caso español el Título I de nuestra Constitución) es hasta que punto el poder está dispuesto de verdad a hacer suyos estos espacios inmunes frente al abuso y la arbitrariedad, en qué momento concreto decidirá quebrantarlos en favor de otros intereses y urgencias.

En España acabamos de vivir uno de esos episodios en los que lo particular se impone a lo universal, y la genuflexión ante el tiranuelo macarra (Putin, en este caso y de nuevo) se realiza con vergonzosa pericia vasalla. Se trata de la aprobación en comisión, en el Congreso de los Diputados, del convenio bilateral que deberá regular las adopciones españolas en Rusia, tras la paralización unilateral de los procedimientos realizados conforme a la normativa ahora vigente por un país obsesionado por la plaga interplanetaria que supone la homosexualidad. Y es que la Rusia de Putin, que es casi toda, lleva tiempo utilizando a los niños como mercadería primero para el ingreso de divisas pero también para el chantaje o la amenaza contra países que no hacen la vista gorda ante sus desafueros (hay convenios de adopción suspendidos que no tienen relación directa con la homosexualidad).

En España hay unas 160 familias que ya conocen al niño que les resultó asignado y que no pueden dar el paso definitivo por la suspensión de los acuerdos decretada por el gobierno ruso. Ojo, que se están dando cifras de 500, pero esas incluyen a quienes apenas habían iniciado los trámites o presentado una solicitud, y que por lo mismo podrían abrir su proceso de adopción internacional en otros países. Pero ciertamente, habría un problema generado por Putin y sus hordas con esas familias que ya tenían una gran parte del camino recorrida y estaban a la espera de la adopción final.

Vayamos por partes. En el Derecho Internacional se da por obvio que la adopción internacional se realiza conforme a la legislación del país de origen de los niños y no del de los adoptantes. Eso significa que las parejas del mismo sexo tienen vedada la opción en la inmensa mayoría de países que hoy abren la opción de la adopción internacional, y de la misma manera, no son muchos los países que permiten la adopción por parte de personas solteras. En el caso de Rusia, está claro que ni ahora ni antes se podía optar a la adopción por parte de las parejas de lesbianas o gais (quizás algunas rasgaduras de túnica podrían ser un poco melodramáticas en este punto), aunque si no recuerdo mal si era posible la adopción de solteros. El miedo de Putin y sus hijos a la propagación vírica de la homosexualidad suspendió el convenio (¿una represalia por las campañas internacionales contra los Juegos Olímpicos de la Homofobia Invernal de Sochi?) basándose en dos cuestiones. En primer lugar, se prohibiría el acceso a la adopción por parte de personas solteras ante el riesgo de que tras ellas pudiera haber un homosexual intentando pasarse de listo; en segundo, se intenta por parte de Rusia garantizar que el niño adoptado, una vez en España y una vez cerrada la adopción, nunca iría a parar a una pareja del mismo sexo o una persona lgtb. Es decir, que si el niño tuviera una mala experiencia y por alguna razón volviera al régimen de tutela pública (imaginemos el fallecimiento de los padres adoptivos sin más familia que se hiciera cargo o de retirada de la tutela por malos tratos o desamparo del menor), España se comprometería a que en ningún caso ese niño pasaría a una familia lgtb, incluso aunque fuera la mejor opción posible y las leyes españolas lo permitan (el niño sería ya español). Además, se abre un nuevo problema todavía más grave: en caso de fallecimiento de los padres adoptivos, si el único pariente dispuesto a hacerse cargo del menor, un tío o hermano, pongamos, fuera gay, solo o en pareja, el niño sería retirado de su familia para buscarle un nuevo acomodo, sin que sirviera con las nuevas normas apelar al bienestar e interés de un menor arrancado de su familia y de las personas con las que habría construido su entorno afectivo y de seguridad.

Si la ley y la costumbre internacionales nos hacen entender como lógico que un país imponga su legislación para dar en adopción niños y niñas sometidos a la tutela pública, el trágala que Putin está imponiendo a España tiene consecuencias perversas. La mayor de todas, creo, que se admite la inspección por parte de un país extranjero de los procedimientos y leyes españolas, incluso cuando afecten ya a un ciudadano español (el niño, una vez adoptado, lo sería), una tutela entiendo que inadmisible y probablemente ilegal. Además, el ejercicio de esa tutela extranjera lo sería apelando a unas reglas homofóbicas, excluyentes y discriminatorias, que claramente contradicen no ya la legislación común española, sino que son una carga de profundidad contra los propios valores sobre los que se levanta el edificio constitucional: ¿De verdad resistiría este convenio una demanda ante el Tribunal Constitucional apoyada en el artículo 14 -y algunos más-?

Nadie ha votado en contra del texto del convenio en la comisión. El PP se ha congratulado, CiU ha buscado disculpitas recordando que defienden los derechos de las personas lgtb y que estamos hablando de otra cuestión, el PSOE ha votado igualmente a favor "con reservas" (o sea, que ha votado a favor con gestos de ursulina ofendida, pero a favor), IU y UPyD ante las implicaciones expuestas se han abstenido (o sea, que con aires parecidos a los del PSOE, prefieren no votar que no pero en vez de un mohín hacen dos). 

Pero sí estamos hablando "de eso", sí estamos hablando de conquistas importantes en las que nuestro país ha sido ejemplar. Personalmente tengo mis dudas de que "el interés del menor" invocado por el diputado socialista que protagonizó la defensa del sí sea de aplicación en este caso, y más de que sea un valor que deba imponerse a los derechos fundamentales y valores superiores del ordenamiento. 

Sé que no va a pasar, pero si el objetivo de esta quiebra de la legalidad constitucional era dar solución a los intereses de esas 160 familias, creo que España debería concretar esos trámites (ni uno más), dejar que las adopciones de esos 160 niños y niñas rusos llegue a buen puerto e inmediatamente denunciar el convenio y suspender, esta vez desde aquí, una norma que no es de recibo. Sé que no va a pasar, pero también me gustaría que esas 160 familias fueran plenamente conscientes del precio y menoscabo que la dignidad de muchas personas está sufriendo con la búsqueda de ese arreglo que complazca a la criminal homofobia de estado rusa, me gustaría verlas juntas, reconociendo ese precio, mañana, y pasado mañana, en la defensa de la igualdad y los derechos de las personas lgtb y más todavía ahora que del gobierno popular no se espera nada que no sean pasos atrás. Pero sé, qué triste, que tampoco eso va a pasar, que si tenemos que salir de nuevo a la calle saldremos, como antes, esencialmente solos. Porque, ya lo han dicho los de CiU, todos nos quieren muchísimo (menos el PP), pero "no se trata de eso".

miércoles, julio 30, 2014

CONSTRUYENDO EQUILIBRIOS


He recibido estos días varias broncas por el abandono del blog, supongo que hay ciclos de escritura compulsiva y ciclos en los que estás más pendiente de otros asuntos. No, no ha sido por falta de temas ni de ganas, aunque a lo mejor el enredo en las redes sociales me haya ocupado más tiempo del sensato y haya hecho más difícil encontrar tiempo para mi más querida criatura en red, esta vieja ya habitación desordenada. No ha sido el primer silencio largo pero … aquí estamos para romperlo y encontrar las energías que me permitan un nuevo año de escrituras y lecturas.

He estado pensando en estos últimos meses mucho acerca del PSOE. La crisis institucional generalizada, la propia crisis del partido y los ataques constantes a diestra y siniestra tienen efectos variopintos. Uno, sin duda, es el desaliento. El ánimo se te mina y te acabas cuestionando si no será mejor desaparecer, evitar que se te identifique con esa hoy monstruosa organización, hogar de Belial y causa de todo mal del mundo, amén. Sobrevivir al desaliento, pasar ese desierto que sin embargo deja un poso amargo y constante de escepticismo y hartazgo hacia dentro y hacia fuera, puede suponer también el recuerdo del verso de Hernández, "como el toro, me crezco en el castigo". Y empujarte con renovados bríos a la pelea (dialéctica). Intentando siempre buscar el argumento más que la descalificación, la reflexión antes que el lugar común. Aunque supongo que en el calor de la polémica sea inevitable no llevar siempre puestos los guantes blancos.

Una buena parte de ese desaliento y esa lucha acaban por enfrentarte contigo mismo. Buscando respuestas a la pregunta ¿por qué estoy aquí todavía? Confieso que en el punto álgido del desaliento anuncié mi baja del PSOE, aunque tras largas charlas y llamadas de amigos y notantos, compañeros de partido, revisé la decisión y de una manera un tanto resignada opté por continuar algún tiempo, disfrazado de cofrade de Nuestra Señora de la Esperanza, sobre todo por acompañar a quienes durante estos años han caminado a mi lado en los intentos de hacer un partido más responsable, más crítico, más plural y más habitable. Y a los que me enorgullezco de llamar hoy amigos. Pero ya que al final la opción fue la resistencia, mi propia salud mental me obligaba a darme algunas explicaciones. Explicaciones que iré compartiendo con los lectores del blog, recuperando su dinámica habitual y abriendo la puerta a un diálogo que hoy tanto como siempre y más que nunca me parece necesario.

Una primera reflexión es evidente per se. Milito en el PSOE, a pesar de tantas cosas, porque es el partido que mejor casa con mis ideas, con mi visión, acerca de lo que el mundo es y debería ser, porque suelo sentirme reflejado y representado por sus documentos, reflexiones, programas en una buena medida. Y también me siento identificado y corresponsable con buena parte de su acción de gobierno cuando le toca, aunque aquí sí que tendría más reservas y algún que otro berrinche. Si tengo que bajar a lo personal, pues algo parecido, siento que mi voz está en la de muchos compañeros y compañeras que tienen responsabilidades públicas y hacen uso de las mismas, aunque de nuevo tenga reservas con el protagonismo de otros compañeros que para mí tienen ya tiempos caducados o mochilas demasiado pesadas a las espaldas, corrupciones varias incluidas. En la balanza, el yin y el yang, el platillo que me gustaría ver con mucho más peso y decidiendo la balanza y el platillo que me gustaría ver cada día un poco más vacío.

En sentido negativo, ni a diestra ni a siniestra encuentro hoy opciones que me satisfagan en una medida equivalente cuando menos. No voy a negar mi simpatía por EQUO y mi cercanía a muchos discursos de IU, al fin y al cabo me definiría hoy como un hombre de izquierdas. Esa condición que se le niega al PSOE a mi juicio de manera injusta, pero si os vais a quedar más tranquilos, decir izquierda moderada tampoco me desagradaría. En todo caso, prefiero la primera opción, izquierdas, sin adjetivos pospuestos. No comparto una parte importante, muy importante, del discurso de UPyD o del de Ciudadanos y no comparto prácticamente nada de lo que proponen PP o VOX. Tampoco puedo compartir las propias esencias de opciones regionalistas y nacionalistas porque no lo soy. Con algunos grupos estaré de acuerdo en lo que tengan de propuestas izquierdistas, pero en lo esencial tenemos poca compatibilidad. Y en cuanto a Podemos, fenómeno hoy omnipresente, no me siento identificado ni con una buena parte de sus propuestas ideológicas (es inevitable coincidir con algunas), ni con sus planteamientos estratégicos y organizativos (iremos viendo hacia dónde van) ni siento empatía alguna con sus líderes conocidos. Aunque sí voy a decir que agradezco que por fin estallara una parte de ese malestar que se iba enquistado en nuestra sociedad y espero, como esperé inútilmente del 15M un rearme de una sociedad dormida, ausente, que venía haciendo dejación absoluta de sus responsabilidades públicas. De ese estallido tienen que venir, deberían venir, cambios profundos, cambios en las estructuras sociales y también cambios en organizaciones como el propio PSOE, dormidas en sus laureles, anquilosadas y alérgicas al cambio. De hecho, también veremos cómo evoluciona, creo que el PSOE ha iniciado esa transformación con una creo que ilusionaste apelación a una mayor democracia interna que necesariamente debería limitar influencia y poder de aparatos, baronías, fontanerías y chapucerías varias.

Del PSOE me he dado cuenta en estos días que me gusta especialmente su carácter de partido central (que no de centro) y responsable; esto es, su capacidad para el diálogo constructivo, su responsabilidad institucional, su apuesta por lo político, lo público, lo general incluso cuando esas decisiones puedan cuestionar o poner en riesgo sus pilares. Porque es cierto que en España, en la que yo conozco, tras la muerte del dictador, el PSOE ha formado parte siempre de las transformaciones sociales, ha sido generoso y positivo cuando estaba en la oposición, y ha liderado los cambios más abiertos en pro de la igualdad cívica y socioeconómica cuando le ha correspondido el gobierno. Seguro que parte de los problemas de hoy tienen su raíz en decisiones, incoherencias, errores y opacidad del PSOE, por desgracia gobernar es apostar, y las apuestas a veces salen mal.  Pero también una buena parte de lo mejor que hoy pueda tener este país, y tiene muchas cosas buenas aunque la crisis y la depresión colectiva que ha supuesto nos enturbien hoy la mirada, se debe a decisiones de gobiernos presididos y formados por mujeres y hombres socialistas. Al final me doy cuenta de que mi propio carácter, mis propias necesidades, mis propias ideas, me hacen apostar más por la estabilidad de las leyes y de las instituciones como protección ineludible para la ciudadanía, apostar por ese diálogo que será la única puerta para decisiones que todos podamos compartir y nazcan con sentido de permanencia. Por utilizar la terminología de Max Weber, por la ética de la responsabilidad como actitud más útil y necesaria en el gobernante que la ética de la convicción. Y ni el terrorismo institucional de la derecha trillera y trilera ni el populismo a la izquierda van a ser capaces de esa construcción estable y necesaria.

Sí, en definitiva soy también de esos que creen que la verdadera utopía, el verdadero programa esperanzador de Platón no estaba en La República sino en Las Leyes.
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