lunes, octubre 06, 2008

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE POLÍTICA Y LENGUAJE: A PROPÓSITO DEL DISCURSO "YES, WE CAN" DE OBAMA

No me impresionó demasiado el libro de Lakoff "No pienses en un elefante". Supongo que no es necesario que ciertas reflexiones acerca de cómo el lenguaje da forma a nuestra realidad tanto como nuestra realidad da forma al lenguaje nos lleguen desde los pensadores anglosajones cuando ya se habían realizado análisis tan fascinantes y terribles en esa dirección como los que publicó el lingüista alemán Viktor Klemperer en "La lengua del III Reich". Pero no dejo de reconocer que expuestos con claridad y de manera directa algunos apuntes lakoffsianos abren pautas para la observación.
Sus rivales, primero Clinton, ahora McCain, han acusado a Barack Obama de ser un producto retórico más que una realidad. Es probable que Pitbull-Palin se hubiera sumado al conglomerado de conocer la palabra "retórica", pero en fin. Y sin embargo, desde que lo escuché en enero y más tarde leí, el ya célebre discurso del "Sí, podemos" continúa resultándome conmovedor y una pieza importante de oratoria política. Porque habla de valores, de emociones, dispara directo contra nuestros ideales y nos hace pensar que estamos inmersos en un proyecto común. Creo que George Lakoff estaría de acuerdo conmigo en afirmar que las bases demócratas, y con ellas muchos grupos sociales que se mantenían a una prudente distancia de lo político, estaban necesitando esas palabras. Y que fueron un motor de cambio que tal vez le dé la victoria el próximo 4 de noviembre, tal vez no, pero sí han provocado una transformación en el espíritu y la mente de muchos ciudadanos.
He defendido siempre que el discurso tecnócrático, ese que podríamos articular en frases como "mejor un técnico que un político", "la gestión vende" y otras similares, es el discurso del triunfo conservador. Si los responsables de la res pública son meros gestores de intereses y obras, ¿qué más da que conquisten el poder unos u otros? Todos llamamos al fontanero cuando tenemos una fuga sin preguntarle a quién vota o cuál es su planteamiento sobre el reparto del agua o el ahorro energético. Pero entre las "leyendas urbanas" consolidadas en la mente del votante medio, una de ellas es la de que los conservadores son mejores gestores. No en Castellón, no en Baleares, no en tantos sitios donde la corrupción o la severa crisis afecta a las instituciones por ellos gobernadas durante años (y no digo que nadie esté a salvo ni de la corrupción ni de la mala gestión económica). Pero es una realidad, la de una ciudadanía que ve a la derecha como el mejor activo para las políticas económicas y a la izquierda para las sociales. Desde el momento en que nos arremolinemos en torno a "la gestión vende", nos dirán los ciudadanos y ciudadanas "todos son iguales, y para gestionar son mejores los otros".
El gran mérito de Barack Obama ha sido el de recuperar el discurso político. Sostenido sobre cierta experiencia previa y sobre un buen equipo de expertos que, además, ofrece programa, soluciones y propuestas. Pero, zapatero a tus zapatos, él dirige las líneas maestras mientras otros muñen las respuestas concretas.
En cierto modo, el José Luis Rodríguez Zapatero de 2004 articulaba, desde otros parámetros, un discurso político e ilusionante, un discurso que siento decir echo un poco de menos ahora y que me gustaría recuperar. Es el discurso que puede ponernos en forma para enfrentar unidos y llenos de esperanza la crisis presente. También el discurso que tal vez un día llegue a calar de verdad entre la ciudadanía de mi Santander, de mi Cantabria.

11 comentarios:

unmundodecine dijo...

Perfectamente descrito el mensaje de Obama, Rukaegos. Ha recobrado el espíritu de los kennedy, sobretodo Bobby, que sembró el país de esperanzas cuando más lo requería y entre quienes más lo necesitaban. Y aunque ahora ya menos, al inicio también recurrió a Lincoln, el primer presidente republicano.

Nacho dijo...

Querido Rukaegos,
Perdona si discrepo levemente. Realismo no tiene por qué ser identificado, tan severamente como pareces hacerlo, con conservadurismo. Un tecnocrata no tiene que ser, por el hecho de serlo, una persona apropiada. Un idealista, tampoco. De igual manera que no todos los vagabundos andan perdidos (Aragorn dixit).
Por ello me resisto a simplificaciones (como algunas de las que utiliza Obama... algunas de ellas solo asequibles a seguidores de Opra, si me permites anadir)

Un abrazo

Nacho

PS. Lo anterior no significa que yo me decante por McCain. Lo que escribo es una mera impresion con la poca (y seguramente mala) informacion que tengo. Respecto a la politica americana no solo no se nada, si no que se que no se nada.

PPS. Se algo más de historia, y decir como hace "un mundo de cine" que Lincoln fue el primer presidente republicano es mucho decir... o es quizas, no decir nada. Es cierto, que despues de su fundacion en 1854, Lincoln fue el primer "republicano", pero chico/a el hecho de que Obama lo cite no significa mas que Obama es americano. Ni los democratas de entonces son como los de ahora, ni los republicanos.

Elena dijo...

Tu texto me ha hecho recordar un rato de cafetería en la facultad en que valoré en lo que valía algo que mi padre me había dicho hacía años, allá por el 87 o el 88. Un compañero contó el modo en que, el suyo, le había explicado la diferencia entre ser de izquierdas y de derechas: "los de derechas piensan que el mundo se arregla construyendo fábricas, cárceles y bancos; los de izquierdas, que construyendo escuelas, bibliotecas y hospitales". Por supuesto, me quedé horrorizada y valoré enormemente, por sutil y honesto, lo que mi padre había respondido ante mi pregunta "qué es ser de izquierdas" hecha durante un viaje solos y por carretera, inaugurando yo condición de copiloto. "Yo pienso que tanto los de izquierdas como los de derechas comparten el objetivo de que no haya pobres, lo que pasa es que los de derechas piensan que eso se consigue siendo capaces de fabricar un pastel muy grande -algo que no carece de lógica- y los de izquierdas piensan que si le damos tanta importancia al tamaño del pastel se nos va a ir olvidando lo de que hay que respartirlo, o, incluso, nos va ser imposible repartirlo porque va a ser tan grande que va a resultar inmanejable. Digamos que los de izquierdas prefiern ir repartiendo sobre la marcha, aunque el pastel no llegue nunca a ser tan estupendo como el que construirán lo de derechas, que, si fueran capaces de repartilo, habría que reconocer que estarían repartiendo un pastel más grande capaz de alimentar a más personas."

En fin... Que además de homenajear a mi padre, lo que quería era decir que, si nos adherimos a eso de que la gente suele hacer mejor aquello en lo que cree, en principio cabe esperar que una persona de derechas gestionará mejor determinados parámetros de la economía y, una persona de izquierdas, TODO lo demás... ;))))

Mi padre, claro, hablaba desde la perspectiva económica, que es muy reducida, pero es que, si nos metemos en otros aspectos sin circunscribirnos a países y momentos muy concretos, será imposible llegar siquiera a pequeños consensos sobre lo que significa ser de izquierdas o de derechas, ser progresistas o ser conservadores.

Conclusión: sí, podemos (aunque a alguno le suene a Oprah Winfrey Show), podemos soñar con pasteles lo bastante grandes y repartos lo bastante posibles, creo que en ese filo entre la inapelable necesidad de la materia y la inapelable necesidad del reparto, se mueve lo mejor de la "izquierda" actual, incluyendo a Barak Obama.

Y si me meto en políticas sociales el rollo será mucho mayor, así que mejor me despido por hoy no sin antes prometer ser brevísima la próxima vez.

Saludos.

escéptico dijo...

Debiéramos estar en vísperas de recuperar el discurso político porque las circunstancias, por ejemplo las económicas,nos lo están exigiendo. Creo que el discurso de Obama va por ahí. Creí que la Clinton podía haber sido mejor candidata para ganar las elecciones, pero ganadas las primarias por Obama estoy convencido de que él será el próximo Presidente de Estados Unidos y algunas cosas, necesariamente, cambiarán.
Por latitudes más cercanas, lease Cantabria o España, no escucho discursos políticos, escucho muchos lugares comunes y banalidades varias. Los únicos discursos políticos son los que escriben algunos comentaristas e intelectuales en alguna prensa.
Aunque lejana, quizá recuerdes la última campaña electoral en la que participamos juntos. Intentamos introducir la política en el discurso, recuerdas?, pero se difuminó entre otros tinglados de campaña electoral más "atractivos", y los resultados de todo ello son como para no recordarles.
Abrazos

unmundodecine dijo...

Nacho dijo: "Se algo más de historia, y decir como hace "un mundo de cine" que Lincoln fue el primer presidente republicano es mucho decir... o es quizas, no decir nada...".

Respuesta a Nacho: Soy historiador, y lo que he hecho es simplemente decir que fue republicano (porque lo fue, guste o no guste), sin ninguna otra acepción, a no ser que se le quiera poner, si se me ha malinterpretado, lo siento. Lo que he querido poner de manifiesto es que ha sabido aprovechar hasta el simbolismo y algunos mensajes del presidente Lincoln, que fue congresista por el mismo estado que Obama es senador, Illinois, y que para más inri era del partido republicano. Y que por mi parte considero todo un acierto por su parte, porque Lincoln es uno de los grandes presidentes estadounidenses.

Que de entonces a hoy no tienen nada que ver ambos partidos, es más que evidente. El papel del Partido Demócrata de entonces (que tenía sus principales bases en el Sur) y sus postulados, son muy distintos a los actuales.

Rukaegos dijo...

Gracias a los cuatro por vuestras observaciones.

Nacho, en realidad estamos bastante de acuerdo. No creo que tecnocracia y realismo sean necesariamente equivalentes, ni tampoco eficiencia (la crisis actual sería mi mejor medio de prueba). Sí discuto la idea de oponer al tecnócrata frente al político en el desempeño de cargos públicos, entre otras cosas porque todo tecnócrata metido a alcalde pasa a ser político directamente.

Es complicado simplificar en estas lides, aunque a veces sea necesario para comunicar el mensaje. Por ejemplo, cuando digo conservador y lo relaciono con una actitud de mantenimineto del statu quo no estoy diciendo, por ejemplo, cristiano demócrata (ni en sus versiones más sociales ni en sus versiones más religiosas), ni liberal (en ninguna de sus múltiples vertientes, unas a la derecha y otras hacia la izquierda), ni tradicionalista. Que son sistemas ideológicos que igualmente aportan vías de transformación. Otra cosa es que esas vías nos complazcan o no.

El lenguaje es, más bien puede ser, portador de ideología. Y el lenguaje político debe llevar esa carga, porque es esa carga la que nos indica hacia dónde vamos o dónde quieren que vayamos. Sí, Obama puede ser simplista a veces (no me imagino un discurso al público que no lo sea al menos en parte), pero deja claros valores y objetivos. Siempre mejor eso que una sucesión de cuentas de resultados, tan al uso.

Rukaegos dijo...

De hecho, José Luis, existe todavía hoy un fenómeno muy estadounidense y peculiar. Es frecuente en los estados del Viejo Sur el voto claramente demócrata en las elecciones locales, así como en la elección de gobernador, y una abrumadora victoria para los republicanos en las presidenciales. Aquella vieja aristocracia sureña que se enfrentó a Lincoln era demócrata (de los demócratas de entonces) y su odio a Lincoln parece haberse ido comunicando de generación en generación. Sin embargo, sus valores son terriblemente conservadores, y temblarían de pensar en un Obama presidente.

Eso sí, a día de hoy los sondeos dan un par de sorpresas inesperadas. Y una es la creciente ventaja de Obama en Virginia y el cambio de tendencia y tímido adelanto de Obama a McCain en Carolina del Norte.

Rukaegos dijo...

Elena: me gusta la imagen de tu padre, por lo visual, por lo clara y porque al contrario de la discusión de facultad que comentas no intenta demonizar a las derechas.

Tengo claro en tan pocas palabras el valor de compartir mesa, mantel y conversación con tu padre. Y como de padres gatos, hijos michines, pues aplícate el cuento ;)

Rukaegos dijo...

Muchas gracias por tu reflexión, Escéptico :)

Siempre fui pro-Obama, y espero que el 4 de noviembre me dé la razón. Pero al menos tengo claro que ha sido capaz de ilusionar y movilizar a lo Kennedy, como bien apuntaba José Luis en la primera intervención (y como hicera la propia Carolina Kennedy, aunque luego Hillary ganara las primarias de Massachussets).

Y tienes toda la razón. La trivialidad, el lugar común y el desenfoque son errores que no podemos permitirnos. Porque como dices, luego pasa lo que pasa.

Habrá que hacer una apuesta fuerte por el triunfo de las ideas.

Rukaegos dijo...

Por cierto, ya que prometí ir siguiendo aquí la evolución de los sondeos. En los hechos públicos ayer, un nuevo estado daría sus votos presidenciales a Obama: Missouri, crece la ventaja en Virginia, y varios estados más y, por vez primera, Georgia deja de ser un feudo claro para McCain y se recortan notablemente las distancias (sin peligro para los republicanos ... de momento)

Nacho dijo...

Una breve nota para "un mundo de cine". Con independencia de las bondades de Lincoln como uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, como recordaras, mencione que cuando Obama lo cita demuestra, nada mas y nada menos, que es americano. En Estados Unidos, pais en el que no se andan a tortas constantemente con la historia como en el nuestro, existen ciertos acuerdos sobre "simbolos patrios" (con indepedencia, una vez mas, de su bondad), y uno de ellos es Lincoln. De esta manera, citar a Lincoln (todo estudiante de escuela elemental ha de recitar de memoria alguno de sus famosos mensajes... y no lo digo por saber historia, que quizas tampoco se de eso, es que me he tragado innumerables peliculas americanas de corte familiar...), es tan normal como llevar a Benjamin Franklin en el bolsillo. De esta manera, citar a Lincoln ("otrosi", deberia decir, dado que yo me las doy de jurista, pero hasta dudo que sepa incluso de leyes...), carece de relevancia (quizas la tenga estetica) en el contexto actual.
Como ya escribi, y tu reafirmas, las similitudes entre los partidos de entonces y los actuales se resisten a toda analogia.

Respecto de estos parecidos y los otros que mencionas... "cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia" (vamos, como en tu mundo de
cine).

Un abrazo a todos

Nacho

PS. Rukaegos, de sobra sabia que al puntalizar yo, puntualizaba "sobre mojado". En todo caso, qeria dejar ese matiz contra la "simplificacion", que aunque presente en tus modos, no lo estaba en el post

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