sábado, febrero 25, 2012

EL PORQUÉ DE UN PASEO REIVINDICATIVO


Aunque el tiempo no nos acompañe, mañana Glenda, Gin y yo estaremos en el Paseo Reivindicativo que ha convocado la asociación Huellas Cantabria para protestar por las políticas restrictivas, recaudatorias y criminalizadoras del Ayuntamiento de Santander en materia de mascotas en general y de perros en especial. Y sobre todo para denunciar la incapacidad demostrada por nuestros munícipes año tras año para encontrar soluciones justas y equilibradas que permitan dejar de minar la convivencia ciudadana, soluciones que no necesitan siquiera de imaginación o inteligencia, ya que están bien aplicadas en la mayor parte de las ciudades de la Europa Occidental y hasta en algunas españolas: Bastaría con que el gobierno popular de la corporación santanderina y su ingenierísimo se molestaran por una vez, por una sola vez, en escuchar, en estudiar, en conocer, en comprender. Porque los lugares comunes son tan antiguos ya y tan cansinos que han acabado consiguiendo que Huellas, siempre desde la sensatez y el conocimiento, convoque esta primera protesta.

Basta asomarse a foros y redes para que de forma inmediata en cuanto se habla de la presencia de los perros en las ciudades, los argumentos se acaben reduciendo a 1/ los perros me dan miedo, 2/ los perros hacen caca y si la piso me da asco y 3/ los pobres, en pisos, con lo bien que están en el campo, que la ciudad no es para ellos. Opiniones bien asentadas entre aguerridos ciudadanos anónimos o no tanto y concejales no tanto a los que sin embargo nunca se escucha proponer una sola solución, una sola queja ante el maltrato o el abandono, y que suelen estar sordos a cualquier posibilidad de convivencia o siquiera al reconocimiento básico de que una persona maleducada o incívica lo es con independencia de que tenga perro o no. Pues no hay pequeño catálogo de barbaridades, cochinadas y salvajadas que cada día vemos sin necesidad de intervención de perro alguno.

Son restrictivas, estúpidas, recaudatorias y criminalizadoras las ordenanzas municipales de Santander, sí. Lo son desde siempre, pero la caja de los truenos la ha destapado una actualización acrítica de las mismas dirigida sólo a incrementar el monto de las multas.

Que sí, que ya. Que quienes tenemos perros tenemos obligaciones hacia el resto de los ciudadanos y estamos obligados a comportarnos con un código de conducta que permita suavizar el problema. Pero también estamos obligados hacia nuestros compañeros, y tenemos la obligación (moral y legal) de preocuparnos por su bienestar. Y en ese bienestar se incluye como eje fundamental la posibilidad de jugar, la oportunidad de correr y liberar energía. Porque sólo desde el juego un perro puede ser equilibrado y educado. Y las ordenanzas idioto-santanderinas comienzan por partir de una absoluta contradicción. ¿Cómo se puede pedir tenencia responsable si se prohibe que nuestros animales cuenten con una sola oportunidad legal de esparcimiento?

Para que vean qué niveles de sinrazón habitan las geniales ordenanzas, piensen que la sanción por abandonar un animal es tres veces inferior a la sanción por dejar un excremento en la calle. Piensen que se sanciona la venta sin licencia en establecimientos públicos o mercados pero se permite la cría indiscriminada de animales en viviendas privadas y la venta o regalo entre particulares. Ni una sola medida dirigida a control poblacional, ni una sola medida para fomentar la esterilización, ni el más mínimo intento de regulación de tiempos o espacios. En una ciudad que ha decidido ignorar la existencia de perros salvo para intentar cubrir las deficiencias de gestión económica de los listísimos concejales a base de multa tras multa.

Y es que quienes vivimos en Santander sabemos que igual que hay una temporada de caza para asesinar animales y luego abandonar a los perros, que igual que hay una temporada para torturar y asesinar animales para festejar a santos que imagino preferirán mirar hacia otro lado, también hay una temporada de multas. Multas que se imponen con arbitrariedad absoluta, que se falsean (donde alguien estaba con un perro suelto sentado a su lado cuentan que estaba defecando, para darse más publicidad), que son selectivas por zonas y afectan a los espacios por los que transitan los turistas pero no a otras áreas, que tienen como víctimas preferidas a ancianos y niños. Y que en general tienen por diana a quienes tienen a sus animales de manera responsable que a quienes los dejan en la calle a la vida bohemia.

Tengo perro desde hace muchos años, tantos ya como 25 años. 25 años en los que salvo accidentes muy puntuales, nunca me han faltado una bolsa o unos pañuelos de papel en el bolsillo. 25 años de convivencia con perros bien educados, nunca agresivos, que siempre se han comportado estupendamente bien más allá de alguna travesura en sus años de cachorros. 25 años también en los que he visto una fuerte evolución en el comportamiento de los propietarios de perros hacia una mayor responsabilidad hacia sus mascotas y hacia la convivencia. Una evolución a mejor que nada tiene que ver con campañas y acciones del ayuntamiento y mucho con la conciencia que ha ido trasmitiéndose boca a boca, veterinario a paciente, asociación a prensa, etc. Una evolución a mejor que nada tiene que ver con el creciente salvajismo, mala educación y cabreo institucional que tropezamos por la calle y que sigue aumentando.

Por eso, como la mayor parte de las personas que conozco que comparten su tiempo y su vida con la bendición de un perro, o de varios, quiero que de una vez Santander se comporte como si fuera una ciudad civilizada, como si le importaran los problemas de sus ciudadanos, como si tuviera algún interés por regular y mejorar la convivencia. Y que aportara soluciones en vez de panfletos intimidatorios.

Por eso mañana responderé a la convocatoria de Huellas Cantabria, iré a las doce y media a la Playa de los Peligros y tomaré parte en la manifestación / paseo reivindicativo que nos llevará hasta la Plaza del Ayuntamiento. Y pediré a Glenda y a Gin que ladren tan fuerte como puedan, que hagan ese ruido que tiene que venir para que también a nosotros se nos escuche. Porque Glenda no es una criminal, Gin no es una criminal, y hasta donde hayan podido probar yo no soy un criminal. Y hace ya mucho tiempo que estamos hartos de que se nos trate como a tales.


martes, febrero 21, 2012

LETICIA DÍAZ SAVONAROLA, NO SÉ SI LES SUENA


Me encuentro en la Constitución Española con el artículo 14, que proclama el principio de igualdad ante la Ley de todos los españoles, una igualdad que prohibe expresamente la discriminación por razón de opinión y etcétera. Me encuentro con el artículo 16, que garantiza la libertad ideológica; con el artículo 18, que garantiza el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen. Y me encuentro con muchos otros artículos constitucionales, entre ellos el relacionado con el derecho al trabajo. Artículos que explican por qué el hecho de que el autor de este blog tenga una determinada afiliación política, unas determinadas ideas, un determinado nivel de mala leche, no es relevante a la hora de desarrollar algunas de sus pocas e irrelevantes capacidades, y de hacerlo en el mundo digamos laboral.

Entre estas pequeñas e irrelevantes capacidades está no sólo el amor por la literatura, un amor profundo y sincero, sino la cualificación crítica que año tras año, libro tras libro, página tras página, se ha ido calentando y acrecentando. Está también una buena capacidad de comunicación, ese pequeño milagro pedagógico que amanece cuando desde el encuentro y la cercanía se tejen relaciones humanas en las que se puede crecer, aprender, compartir y soñar. Amor y pedagogía, dos bellas palabras que su unieron cuando hace años la entonces Directora General de la Mujer, Chabela Méndez, me preguntó si conocía alguna estrategia, alguna experiencia, que pudiera acercar a la cultura a las mujeres rurales de Cantabria, y en concreto abrirles la puerta del sagrado mundo de los libros. En busca de una mayor libertad, de un espacio de encuentro personal entre las mujeres y las palabras, de un ocio creativo y formativo.

Nada nuevo bajo el sol. Le hablé a Chabela de los clubes de lectura, de los distintos formatos que podían adoptar, de la maravilla de la lectura compartida. Una iniciativa hermosa que llevaba años viva y fuerte en muchas ciudades y regiones españolas como uno de los ejes de cualquier política cultural que no se basara en el fasto nefasto sino en la cercanía y el crecimiento desde la base ciudadana. Nunca hasta hoy se me había ocurrido pensar que el origen de los clubes de lectura en España está en ciudades, comunidades, asociaciones y personas cercanas a la izquierda. Baste ver que en esta Santander de mis dolores, el club de lectura sigue siendo un fenómeno extraño, como lo es toda manisfestación cultural que no permita al señor alcalde de turno una foto estelar, poniendo cara de que alguna vez antes en su vida habían visto un cuadro o escuchado un cuarteto. Le gustó la idea, hablamos de cómo articularla, me pidió un proyecto escrito y me preguntó si yo podría coordinar o animar alguno de esos clubes. Amor y pedagogía: la respuesta, por supuesto, fue sí.

Y así pasaron muchas horas felices en Unquera y en Villanueva de la Peña, dos lugares de Cantabria donde encontré una nueva casa. Y también Selaya, Cabezón de la Sal, Entrambasaguas, Arenas de Iguña, Solórzano, Marina de Cudeyo, Ribamontán al Monte, Piélagos ... Municipios de todos los colores políticos y mujeres de todos los colores políticos con las que compartimos la lectura de obras tan sectarias, dogmáticas y abominables como Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa, Estupor y temblores de Amèlie Nothomb o Por amor a Judit de Meir Shalev. En una espiral de páginas y palabras que probablemente ha sido lo mejor o una de las mejores cosas que he hecho a lo largo de mi vida.

Me encuentro también con el diario de sesiones del Parlamento de Cantabria del lunes, 20 de febrero de 2012, también con páginas y palabras. Donde no hay ni amor ni pedagogía. Pero sí rencor, odio, espíritu de revancha y bramidos de una digamos señora, aunque tras las últimas sentencias judiciales del ámbito carquiconservador también podríamos definirla, simplemente, como una mujer astuta: la Consejera de Presidencia y Justicia del Gobierno de Cantabria, Leticia Díaz Savonarola. Alias Baby Inquisition.

La biblioteca personal de Díaz Savonarola tiene excesos de libros de leyes y evidentes carencias en poesía francesa, mucha Biblia y poca Rayuela. Y conocidas las pocas ideas que se albergan en su sectaria cabecita y que ha tenido a bien irnos contando para justificar el sueldo público al que llegó de rebote cuando hubo que recurrir al banquillo para solucionar la dimisión senatorial y forzada de ese hombre apellidado Bárcenas, tampoco es que nos vaya a pillar de sorpresa su aversión por la libertad, su poco respeto por las mujeres y sus derechos y, lo que viene todavía más al caso, la indiferencia evidente de Baby Inquisition ante ese extraño mundo, la cultura. Lo que no quita para que haya sido tantas veces delicioso escucharla con la guitarra post-conciliar cantando alabarés a lo Sor Domenique Nique Nique. Y más delicioso todavía escucharle cantar en pleno éxtasis electoralista "Vota Pé Erre Cé , Para San Tan Der" . Claro que eso fue antes de ciertos episodidos familiares de transfuguismo con jugosas recompensas en la administración cántabra. En uno de esos particulares currículos que tanto gustan como mérito preferente para convertirte en Santa Súbita y Martillo de Herejes entre las hordas populares.

Leticia Díaz Savonarola tiene una obsesión esencial, que debería hacerse mirar por un buen psicólogo. Necesita destruir cualquier resto de trabajo, bueno, malo o mediopensionista, del anterior gobierno cántabro. Necesita acabar con cualquier atisbo de las políticas desarrolladas en favor de las mujeres, desde la prevención de la violencia de género a los programas de desarrollo y promoción de las mujeres rurales. Porque eso no es bueno ni santo para una mujer-mujer a lo Botella, ni para las cantarinas parroquiales del "somos madres, mantenemos nuestra casa limpia y pura". Y en esa obsesión nada va a parar a la Hidra Rubia. Mucho menos el trabajo, el trabajo bien hecho me atrevería a decir, ya sea de esas peligrosas agentes marxistas que son las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl ya sea el mucho más insignificante de Regino Mateo Pardo, no sé si les suena.

Con esa expresión, "Regino Mateo Pardo, no sé si les suena" vomitó ayer mi nombre desde el estrado público Díaz Savonarola para ponerlo como ejemplo de su inshidiosha afirmación de que el programa Espacio Propio había sido un chiringuito de rojos y amiguetes para hacer caja. Y entre tantas personas como allí colaboramos les fue a Savonarola y a su subordinada Igor tan difícil encontrar un nombre vinculado al PSOE, que tuvo que dejarme grabado en los diarios de sesiones, en contra de mi prestigio personal y profesional, de mi honorabilidad, por los siglos de los siglos. Señalando con el dedo como si mostrara el camino hacia la hoguera o pusiera tu rostro y tu nombre en el centro de una diana. Demostrando que no sabe lo que dice (¿se habrá molestado en entender dos segundos qué ha sido Espacio Propio, el esfuerzo que tantas personas hemos desarrollado, el bienestar y las sonrisas de tantas mujeres?) pero sí lo que aborrece. Escupiendo ese "no sé si les suena" perfectamente estudiado en su mejor momento de mujer astuta para poder decir que estoy sacando las cosas de quicio y que no dijo nada, pero que por detrás sugiere todo un pornográfico e indecente escenario oscuro.

No voy a ocultar a estas alturas de la película, no lo he hecho nunca, que desde 1998 milito en el PSOE. No voy a ocultar mis luchas, mejor o peor encaminadas, durante muchos años en favor de los derechos humanos, del desarrollo cívico. Pero sí voy a defender mi derecho a trabajar, mi derecho a desarrollar proyectos e iniciativas, a hacerlo con eficacia y con pasión. Y desde luego no voy a tolerar que la Bruja del Noroeste cuestione mi trabajo sin datos y sin decencia.

Si ella tiene la tribuna del Parlamento, el sectarismo y los modos de santurrona intrigante, yo tengo mi blog, mi mala leche y más gracia, mucha más gracia.

Nos seguiremos viendo, Leticia. Porque por mucho que te pese ni esto es Florencia, ni se llevan ya esas hogueras purificadoras y asesinas que tanto molan a las aprendices de savonarolilla.

sábado, febrero 18, 2012

IMBÉCILES SIN FRONTERA: MERCEDES MILÁ Y LOS NIÑOS DEL MUNDO


Si es que estos ataques de bondad repentina van a acabar conmigo y con mi blog. Será que no hemos escuchado patochadas, necedades, sandeces y tonticuleces en los últimos tiempos como para haber provocado una saturación de flamantes académicos en la Simpar Organización No Gubernamental Imbéciles Sin Fronteras, que lleva tiempo premiando y reconociendo desde este blog la oxidación neuronal de mentes y mentecillas más o menos públicas.

Pero por mucho que me superen a un tiempo bondad bondadosa y pereza perezosa, ¿qué va a hacer uno después de escuchar la anteúltima sinsorgada de esa señora de la foto, empecinada en convertirse en una caricatura de sí misma, con unos humos que le acercan a Cruella de Vil o Madame de Merteuil, pero en hortera de bolera.

El último juguete de Mercedes Milá, en ese Gran Hermano al que tanto quiere y del que tanto gana, era un cachorrito, Torso, que debía acompañar a la intelectual caterva encerrada por su propia voluntad y ansia de famoseo en La Casa. Supongo que nadie había preguntado a Torso su opinión. Pero el caso es que pronto hubo algunas quejas sobre la situación del animal. No porque se le maltratara, o la casa fuera un espacio horrible o angosto o la compañía no fuese la adecuada. Y mira que es difícil que los concursantes de GH sean adecuados para nadie. No. La cuestión, que se impuso por el lógico criterio de un veterinario, es que se estaba desvirtualizando a Torso, que se le estaba privando de la posibilidad de experimentar, jugar y conocer el mundo que debería habitar como perro tras el programa, y que de alguna manera se le estaba impidiendo un crecimiento adecuado y equilibrado entre mimo de concursante y mimo de concursante. O lo que es lo mismo, que para jugar una Barbie o un balón de fútbol hubiesen sido estupendos.

Ante el dictamen veterinario, la cadena decidió sacar al perruco. Y ahí fue donde la diva se escandalizó y mostró su habitual altanería, esa con la que se enfrenta a cualquier crítica como si el mundo estuviera habitado por millones de idiotas y una sola diosa verdadera. Así que explicó a los teleespectadores la razón de la salida del monísimo Torso. Y espetó, imbécil pinturera cual ninguna, "Si nos preocupáramos tanto por los niños, no habría hambre en el mundo".

Que sí, que me diréis que demagoga mucho pero que original nada de nada, que esa frase se escucha con cierta frecuencia en bares, calles, parques y medios. Lo que sólo viene a significar que imbéciles hay muchos, pero no tan señeros como para merecer entrar en Imbéciles Sin Fronteras. Porque muchos son los llamados pero pocos los escogidos.

Uno pensaría que una dama que va de estupenda, de intelectual, de sabelotodo, podría ser un poquito menos simplona en sus argumentos, podría ser capaz de enhebrar una razón en su palabrerío vacuo en vez de atacar como Miura borracho (al fin y al cabo, también se ha declarado fan de la tortura a los toros doña Milá, la joya). Y podría informarse un poco.

¿De verdad la fantoche televisiva se piensa que el hambre en el mundo depende de que nos gusten más o menos los animales, de que nos moleste más o menos que se torture, maltrate o abandone a perros y gatos? ¿Pero a esta dama no nos la habían vendido poco menos que como toda una intelectual, que debería saber algunas cosas sobre relaciones económicas internacionales, explotaciones, regímenes perversos, cambio climático, guerras civiles, comercio no justo, monocultivos y monzones? ¿De verdad Mercedes se cree que por tener un perro o ser socio de una protectora eres indiferente a la miseria humana, cuando la realidad es más bien la contraria, que quien empatiza con el sufrimiento, se conmueve ante todo ser que sufra. Y que quien como ella disfruta con la tortura, probablemente esté seca también ante el dolor humano?

Una afirmación como la realizada por la presentadora de Gran Hermano es escandalosa en este país, líder mundial del abandono y el maltrato de perros y gatos, investigado por la Unión Europea ante el clamor de los más de 200 000 perros y gatos sacrificados cada año en las cutres perreras dispersas por todo el territorio nacional. Una cifra en la que obviamente no se cuentan los galgos abandonados cuando dejan de correr lo suficiente en el canódromo, o los colgados de una cuerda por Castilla y Andalucía cuando no son buenos para la caza, no se cuentan los atropellados en nuestras carreteras víctimas de la desolación que les supone el abandono, los apedreados, desollados o despeñados para jolgorio de la canalla, los tiros de gracia que los amables cazadores regalan a sus perros cuando se hacen viejos. Tampoco se cuentan los que viven encerrados en jaulas de dos por dos toda su vida, o los que vieron como su dueño amado les arrancaba media oreja para que no pudieran localizarlos a través del chip informático, o los que mueren por enfermedades que serían anecdóticas si una vez, una sola vez les hubieran llevado al veterinario.

Las protectoras en España saben bien cómo tratamos en este Españistán de mis dolores, donde triunfa gentecilla como la Milá, a perros y gatos. Y francamente, no creo que si esta señora supiera lo que dice se atreviera a afirmar que para acabar con el hambre en el mundo bastaría con tratar a los niños como tratamos a los perros. Salvo que sea todavía más imbécil transfronteriza de lo que ya parece y pretenda encerrar en jaulas a los niños del mundo antes de colgarlos de una palmera con un cordón que lentamente les rebane el cuello.

No es que Antonio Gala sea santo de mi devoción. Pero en sus Charlas con Troylo confesaba sentirse más afectado cuando encontraba un perro abandonado que cuando lo hacía con un niño perdido. El niño, decía, sería recogido, acogido, festejado y bien cuidado hasta que sus padres o parientes pudieran ser localizados. Al perro en el mejor de los casos le aguardaban insultos, patadas y pedradas. Sí, doña Milá, en este país donde somos más protectores y familiares con los niños que en cualquier otro país de nuestro entorno; en este país donde somos más bestias y sádicos con los animales que en cualquier otro país de nuestro entorno.

Así que sea bienvenida a la humilde ONG de este humilde blog: Imbécil Sin Fronteras Con Mordisco de Gin (setter abandonada) en el Corvejón Derecho.

miércoles, febrero 08, 2012

LOS UNOS Y LOS OTROS (Lenguajes y congresos)



Los míos orinan, los otros churran.

Los míos negocian y acuerdan, los otros intrigan y pastelean.

Los míos presentan una candidatura, los otros quieren colocarse.

Los míos tienen una gran trayectoria, los otros supergén para no mover el culo de la silla.

Los míos evolucionan, los otros traicionan.

Los míos cantan, los otros graznan.

Los míos argumentan, los otros rebuznan.

Los míos critican, los otros insultan.

Los míos tienen curriculum, los otros pasado

Los míos hacen política, los otros demagogia.

Los míos toman unas copas, los otros se emborrachan.

Los míos están cansados de tanto trabajar, los otros son unos vagos.

Los míos son leales, los otros sectarios.

Los míos sueñan, los otros deliran.

Los míos usan perfumes exóticos, los otros apestan.

Los míos son firmes, los otros tiránicos.

Los míos integran, los otros secuestran.

Los míos son coherentes, los otros excluyen.

Los míos comentan con la prensa, los otros filtran.

Los míos organizan, los otros enredan.

Los míos se reúnen, los otros conspiran.

Los míos defecan, los otros cagan.


… Y así hasta el infinito. Y hasta los cojones.


Cualquier parecido con los precongresos, los congresos, los intercongresos y los postcongresos del PSOE, es pura coincidencia. O no. Y que me digan ahora que el lenguaje es inocente, neutral y da esplendor.


jueves, febrero 02, 2012

JOSÉ IGNACIO WERT Y LAS HORDAS MARXISTAS


Uno, que todavía conserva cierta inocencia impoluta, bien que muy muy en el fondo, y que cultiva ese viejo jardín que identifica con melancolía a la juventud con la felicidad perdida, fue todavía capaz de sorprenderse y de concebir ciertas esperanzas al conocer el nombre del nuevo y flamante Ministro de Educación y Etcétera, José Ignacio Wert. Un poco perdidos sus pasos en el tiempo, lo recordaba como compañero de militancia en una vieja y romántica aventura ochentera, como un profesional prestigioso y como un opinante sensato.

Ya sé, ya sé que gira el Mundo gira en el espacio infinito. Que hemos crecido, acumulado desencantos y perdido pelo. Que la sociedad inició un giro conservador un punto alarmante y riza ahora el rizo cuestionando algunas de esas conquistas que creíamos asentadas e irrenunciables. Y aunque uno, testarudo como es por capricho de las estrellas y los toros, ha conservado más o menos a salvo sus grandes principios y sus líneas maestras, ¿por qué iba Wert a hacer lo mismo?

Hemos vuelto a encontrar a Wert, en fin, en uno de esos lugares del gobierno en el que son precisos talento y cintura para tratar de una vez de lograr ese pacto por la educación que los populares boicotearon a un Ángel Gabilondo que, desde luego, jugaba en una liga muy superior a la de Wert, y que sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes de este país, este, empecinado en aprobar por los pelos y ni eso en la convocatoria de septiembre. En un gobierno conservador, muy conservador, que parece que no hizo en su día los deberes y que ahora se nos muestra más sectario y estupefacto que resolutivo y capaz. Y no había de dejar el sociólogo de aportar su granito de arena a las perlas cultivadas y rancias del día.

Ya nos ha anunciado Wert que se acabó la malvada y perniciosa asignatura de Educación para la Ciudadanía, esa que creó un grave conflicto en las conciencias de unas cien familias en todo el estado. Porque, nos dice el brillante y lúcido ministro, es una asignatura que adoctrina. No adoctrinan los profesores de francés que se ríen ante sus alumnos de esa sandez del "mariconio" (si son maricones, cuando se soban habrá que llamarlo así, decía sonriente y feliz Cayo hace unas semanas). No se adoctrina cuando se imparte doctrina (oh, paradoja) en las clases de religión. No se analizan conceptos polémicos en Historia, Literatura o Ciencias. Sobre todo si tenemos en cuenta las delicadas y cristalinas mandíbulas de HazteOír, el Foro de la Familia y otras secciones del Cristianismo integrista más rancio, que ya no para mientes incluso en introducir cortaypegas de los discursos de sus primos integristas evangélicos, como la negación de la Evolución, no digamos ya de un Big Bang que por definición negaría (oh, blasfema perversión de descreídos) la existencia de Dios (Hawkings dixit).

Pues eso, que a don Wert le parece provocador, adoctrinador y polémico el contenido de Educación para la Ciudadanía. Y por eso, cual Reina de Corazones, ha bramado "que le coooooorten la cabeza". Y propone en su lugar una Educación Cívica, para así cumplir las recomendaciones de Europa acerca de la necesidad de una formación social y política básica en el currículo obligatorio. ¿Educación Cívica en vez de Educación para la Ciudadanía? ¿Cuáles serán los puntos perversos del temario y los textos? Incapaz ha sido Wert de responder a esta pregunta, y cuando explica entusiasmado lo que contendrán sus cívicos evangelios desgrana, sin saberlo (sancta ignorantia) precisamente el temario del que de boquilla abomina.

Le han preguntado tanto a don Wert que identifique esos temas polémicos (para HazteOrín y los chicos de Benigno Blanco son esencialmente lo que llaman "ideologia de género", vamos, que resulta perverso hablar de la igualdad entre los sexos a los adolescentes, para prevenir entre otras cosas la lacra de la violencia machista, y más perverso aún decir que hay diversos modelos familiares, y que entre ellos se incluyen las familias homoparentales, cuando todo el mundo sabe que lo que de verdad hace falta es una lluvia de azufre como en Sodoma). Y como ha llegado a curarse en salud diciendo que en sus evangelios cívicos también se hablará de diversidad sexual, claro que a lo mejor es para comprender y sanar, pues seguimos in albis.

No no no, in albis no. Gracias a la SER y a algún medio más, hemos conseguido saber que los párrafos que demuestran el maligno programa adoctrinador no es un decreto ministerial, no una resolución judicial ante los recursos presentados, no un debate parlamentario, no un temario ni un perfil docente. No. Son dos frases, dos. Extraídas de un libro llamado "Educación para la ciudadanía" y publicado por Akal que no sólo NO es un libro de texto de la asignatura (si así fuere, habría varias decenas de textos alternativos, por cierto) sino que es una obra de pensamiento, extremadamente crítica desde la izquierda con Educación para la Ciudadanía desde una perspectiva marxista clásica y que nada tiene que ver con los contenidos del programa, los índices de los libros de texto, con la realidad. Pero que han sido esgrimidos con intencionada doblez por los defensores de las Católicas Dignidades por los movimientos integroides antedichos.

En fin, que por complacer a los ultras, que seguirán siendo insaciables con o sin cabeza de la EPC, cambiará una asignatura por su idéntica don Wert. Con los costes asociados a tan destacada necesidad patria en un momento tan complejo. Demostrándonos que le ministerio le queda grande. Porque si toma sus decisiones sin siquiera saber de lo que está hablando, sin haberse leído un sólo documento oficial sobre la materia, sin haber tocado la práctica docente, menudo ministro. Es más, si en sus sesudas investigaciones la única prueba que justifica sus absurdos palabros es la referencia al Marxismo revolucionario del libro de Akal, sin siquiera contrastar el dato ... menudo sociólogo.

Estos del gobierno popular sí que son hordas marxistas. De las de Groucho. Pero sin gracia.

martes, enero 31, 2012

ICONOS DEL ARTE Y LA BLASFEMIA


Desde que decidieron organizarse a la manera de esas redes feministas o lgtb que tanto tanto detestan, desde que aprendieron de los think tanks ultraconservadores de Estados Unidos, desde que decidieron invertir dinerales en profesionales del agit-prop en red, se ha convertido en el pan de cada día el ataque a toda obra de creación, a toda mirada que no se adapte a sus estrechos y estrictos cánones, desde aquellos sectores que con claridad descriptiva podríamos definir como fanáticos religiosos. Que se crecen además con su amplia influencia mediática y con esa furia propagandística que les supone tener miles de voces cada semana ante un público cada vez más menguado pero también más enfadado y menos crítico.

En julio en Mérida y de nuevo ahora en Madrid, en el Teatro Español, escuchamos su griterío contra una foto, una simple foto, de una exposición que trata de recrear la historia del Festival de Teatro Clásico de Mérida entre bambalinas. Y que se ha atrevido a incluir una instantánea del actor Asier Etxeandia desnudo, porque suele ser necesario estar desnudo cuando han de maquillarte de cuerpo entero, con una imagen de una obra de arte, el Cristo de Velázquez en la mano, porque se le estaba maquillando para representar en un montaje la figura de un Cristo, y habían decidido tener ese genial y universal icono velazqueño como modelo. Oh, blasfemia.

Nada nuevo bajo el sol. Blasfemia gritaron en Granada a Los ballets del S.XX de Maurice Bèjart cuando bailaron un bellísimo pas de deux titulado "Juan y Teresa", que habla del fuego, de la pasión, del misticismo, a través de la recreación que de sus poemas realizara el genial coreógrafo. Grito al que por supuesto siguió el de "maricones" cuando el mismo ballet puso en escena una de sus más brillantes y celebradas coreografías, la centrada en El Bolero de Maurice Ravel. Blasfemia gritaron contra esos "intelectuales de mierda" a los que escupían mientras intentaban acceder a una representación de Leo Bassi en la que no pasaba lo que sus interesadas y fanáticas fuentes les habían contado. En muchas ciudades. Bomba mediante en uno de los camerinos.

Tenía pendiente esta reflexión desde julio, en la que tras el guirigay de Mérida se me ocurrió bromear en mi cuenta de Twitter diciendo que le iba a enviar al obispo de Santander un ejemplar de mi último libro de poemas. Seguro que encontraría allí, decía, algo más que suficiente para un anatema contra mi persona y mis versos que me garantizaría un estupendo incremento de ventas. Y allá que aparecieron al cuello (uno de los primeros síntomas del fanático es su absoluta falta de sentido del humor, siquiera de la ironía) como huargos hambrientos de la Tierra Media. Acusando de una perversa intención de herir creencias y susceptibilidades, una obsesión enfermiza por provocar, que no está en poemas como Nínive o Martirio de San Sebastián o Stabat Mater. Entre otras cosas porque esos poemas no hablan de ellos, sino de mí, de mi vida, de mis emociones, alegrías y dolores, y de aquellos elementos culturales con los que me fui forjando y formando como soy. Y que tampoco están, por idénticas razones, en ninguna de las obras citadas. Bueno, sí, en la de Leo Bassi. Que al fin y al cabo es un payaso en la mejor tradición del bufón y de la comedia del arte, y que tiene como horizonte único rozar los límites de la provocación contra el poder, contra todo poder. Eso es un bufón.

Quizás falta entender (o falta capacidad para entender) que hace ya muchos años que el perfil romántico del artista genial, entendiendo genio como generador de universos y mundos nuevos, cayó en desuso tras las vanguardias históricas. Que la percepción hoy del artista es sobre todo la de un transformador de códigos, que se apropia de la realidad y la adapta a sus propios deseos y fantasmas. Algo, la labor de apropiación y adaptación de símbolos, que ha sido connatural a todo arte y todo artista en todo tiempo. Con escándalo de las furias biempensantes a veces, con la complacencia de esos mismos poderes cuando estaban menos fanatizados y más cultivados.

Y es que la historia de la cultura, la historia de las civilizaciones, la historia de nuestra propia vida y referencias, nos dota de un repertorio de iconos y de significados que tratamos de reconstruir y de contar de nuevo en nuestro trabajo. Durante los siglos, la divinidad de Venus fue disculpa para el desnudo femenino, como la santidad de San Sebastián se convirtió en icono del desnudo joven y masculino, y acabó convirtiéndose en un icono clásico de la cultura gay. Por muchas razones y más que evidentes. El triunfo de los dioses, de los héroes y de los santos nos refiere de inmediato a la construcción de mitos con los que intentamos explicar el mundo. Cuando el artista prefiere explicar su mundo a explicar el mundo, tarea que es ésta del filósofo o del científico, de nuevo roba los mitos que se construyeron y se universalizaron, de alguna manera se objetivizaron, por parte de todas y cada una de las religiones, por todas y cada una de las artes, por todos y cada uno de los tratados de historia, las ciudades, la naturaleza, y cuanto ladrillo tomó parte de la edificación que nos dotó de personalidad propia. No podemos explicar el mundo, no podemos adentrarnos en nuestros fantasmas, sin las palabras, las imágenes, los sonidos, las formas que nos conmovieron o nos horrorizaron. Y por eso nos fascinan, cargadas a un tiempo de viejos y nuevos significados, los iconos culturales que se encuentran en la base de nuestros trabajos. Por eso adquieren esos mismos iconos una fuerza especial, que el lector o el espectador hacen también suya, y que permite establecer un fructífero diálogo entre el creador, la obra y el público. Nada hay de blasfemia, de provocación ni de ofensa más allá de la que cada uno quiera intencionalmente tropezarse en un mundo que desde sus limitaciones percibirá siempre como hostil y oscuro, mientras musita por las calles eso de líbrame, Señor, del Enemigo malo.

Sólo hay imágenes hermosas, sutiles, oscuras, bellas, delicadas, frías, violentas, dolorosas, cargadas de sentidos, que aprendemos paso a paso a hacer de nuevo nuestras. Como cuando por vez primera, en una epifanía luminosa, llena de voces, las tropezamos, quién sabe dónde, por vez primera.


lunes, enero 23, 2012

POR LA FORMACIÓN AL ACTIVISMO


Inmersos como estamos en un proceso interno para la renovación de nuestros órganos y para la revitalización de nuestras propuestas y nuestra credibilidad, espero que me perdonéis los habituales que en estos días dé un poco de espacio a reflexiones que tienen más que ver con el "dentro" del PSOE y que como militante me parece oportuno compartir. Os compensaré publicando con más regularidad que en los últimos meses y con algún nuevo y divertido momento estelar. Palabrita del Niño Jesús.

Basta mirar la historia del Partido Socialista español para darse cuenta de que una de las obsesiones fundacionales fue la formación de los militantes. Formación en un doble sentido, por un lado en un sentido general, como herramienta para que la clase trabajadora pudiera encontrar un camino de promoción social y de mejora de sus condiciones laborales, pero formación también desde el punto de vista de dotar de bagaje ideológico e identitario a los militantes, y de instruirlos en la acción política.

Con la, a mi juicio muy muy negativa, profesionalización de la política hasta acercarse a esa idea de casta que denunciaban los quincemayeros o de "democracia oligárquica" que formulan los politólogos, se han relegado las estrategias de formación a una práctica nada. De tal manera que hoy en el PSOE, y no sólo, hay más estrategia, personalismo y narración que activismo, organización e ideas.

Sí, claro, por supuesto que existen fundaciones y think tanks que, sin embargo, tienen más que ver con el mantenimiento del statu quo oligárquico que con una promoción real e integradora de la militancia. Excesivamente centralizadas (porque por mucho que queramos este país sigue siendo notablemente centralista), excesivamente autorreferenciales y circulares, muchas de las buenas propuestas se agotan en sí mismas y acaban por ser poco más que un dispendio o una disculpa para justificar cuadros y gastos.

Entre los desafíos que para mí son hoy esenciales para que el PSOE, en España y en Cantabria, desarrollen un proyecto con solución de futuro, uno es la formación. El diseño de cursos básicos, esenciales, capaces de generar encuentro entre la militancia, formación, asentamiento de las ideas socialdemócratas y de herramientas de acción y comunicación política y que pueda llegar hasta las más apartadas agrupaciones. La génesis de cursos especializados y de foros de reflexión pública acerca de cuestiones de actualidad y de los desafíos de la Socialdemocracia y del estado del bienestar en este confuso arranque del siglo XXI. La extensión de la formación por todo el estado en forma de tela de araña, que no tenga que pasar necesariamente por Madrid, que no privilegie necesariamente a las estructuras centrales y que dé opción a crecer y a construir , a la militancia de todos los territorios. Y en toda esta dinámica, la creación de foros que sirvan como punto de encuentro, para confraternizar, para conocer y reconocer a los compañeros y compañeras, pero también para aproximar a simpatizantes y posibles colaboradores a una dinámica menos agresiva, menos llena de gresca por el poder que las que habitualmente mostramos.

Es necesario hacer simpatizantes de los neutrales, afiliados de los simpatizantes, militantes de los simpatizantes, activistas de los militantes. Es necesario perder el miedo y formar agentes sociales que se conviertan en portavoces y oídos privilegiados ante la calle y en las redes de las ideas que soñamos y que sueñan, para poder construir, recuperar, entre todos, sumando, trabajando, escuchando, aprendiendo, proponiendo, defendiendo, explicando, ese bienestar común que una vez parecimos alcanzar y que hoy se va degradando. Y para eso, necesitamos formación, formación y formación. Pero sobre todo, formación.

viernes, enero 20, 2012

DE CAMINO HACIA LA IZQUIERDA


Va llenando los días de enero el proceso de elección de delegados al 38 Congreso Federal del Partido Socialista Obrero Español. Un congreso que se va a celebrar en Sevilla en un clima de desconcierto, con un partido todavía noqueado por los pésimos resultados de mayo y de noviembre, alarmado por la consolidación de un gobierno que tiene como principal objetivo el desmantelamiento del estado del bienestar, acobardado ante un futuro incierto. Pero como siempre está el contrapeso positivo, muchos militantes estamos viviendo la aventura como una oportunidad, una oportunidad para el rearme ideológico, para la apertura del partido, para una limpieza que permita renovar la credibilidad, para un nuevo pacto, un nuevo diálogo hacia un nuevo encuentro con la sociedad real, con las redes, con la calle.

No resulta, por desgracia, sorprendente la constatación de lo poco asentados que están en nuestros corazones y en nuestros modos los valores democráticos, de cuánto nos cuesta entender que quienes formamos parte de un mismo partido compartimos idea, proyecto, futuro, pero que legítimamente podemos discrepar en algunos puntos del mismo, en las estrategias para alcanzarlo, en las personas idóneas para encarnarlo. Y así federación a federación vamos observando un debate tejido en claves territoriales y de oportunidad en no pocas ocasiones, que parece más preocupado por colocar peones en buena posición que por abrir mente y siglas. Supongo que es mucho más difícil entrar en el terreno de las ideas, pero a veces alarma escuchar a compañeras y compañeros, contra Rubalcaba o contra Chacón, argumentos que parecen recién sacados de alguna tertulia de la cope o de interlobotomía. A algunos, les falta convocar a un nuevo boicot contra los productos catalanes para redondear su inquina.

Da igual, debería dar igual, si el PSOE es capaz en Sevilla de optar por la candidatura más solvente, y si la nueva dirección tiene voluntad y capacidad para liderar, para sellar heridas y para integrar voces desde la lealtad y la responsabilidad. Si así es, el congreso será la oportunidad, será el impulso hacia un nuevo viaje y una nueva fortaleza; si no, tiempo perdido y alborozo para el facherío. Un alborozo que la ciudadanía española no puede permitirse.

Entre los nuevos desafíos, encontrar estructuras y caminos que nos permitan aprovechar la experiencia de los dirigentes que han ido quemando etapas de manera que no perdamos su experiencia y su sabiduría sin necesidad de que se conviertan en una infinita perpetuación en el poder. Otro desafío, regresar a la calle, salir de los absurdos círculos autorreferentes y establecer mecanismos para la acción y para la escucha, tanto en los espacios públicos, como en los medios como en las redes sociales y ese reino de internet en constante cambio y que supone la principal vía de información y participación de las generaciones jóvenes. Más, la apuesta contundente, radical, exigente e implacable contra la corrupción, el transfuguismo y la fontanería, tres patas de una banqueta que ha conseguido levantar indignación o en el mejor de los casos indiferencia en una buena parte de la sociedad. Más, el rearme moral e ideológico, con el que el PSOE debería ser una de las referencias y uno de los motores del fortalecimiento de una Socialdemocracia internacional capaz de encabezar un modelo social diferente al del capitalismo neoliberal triunfante en vez de agachar la testuz para adaptarse a los caprichos del mercado. Más, descentralización y presencia constante en todo el país, en cada ciudad, en cada territorio, para que la cercanía compense la cuarentena interesada a la que nos someten la mayoría de los medios. Más todavía, apuesta por la formación para que haya militantes formados, entusiasmados, motivados capaces de difundir y defender, con formatos de cursos, jornadas de debate que sirvan además de punto de encuentro para hombres y mujeres progresistas que sepan poner ladrillo a ladrillo los cimientos de un nuevo contrato social, de un recuperado estado del bienestar desde las ideas de solidaridad, justicia, igualdad, oportunidad y dignidad.

Que el partido sea una casa habitable, cómoda y transparente, que nuestras ideas y propuestas puedan recorrer con comodidad, flexibilidad y agilidad el camino de arriba hacia abajo y todavía mejor de abajo hacia arriba, que aprendamos un modelo del S.XXI capaz de dar el salto cualitativo desde el partido del XIX, y que ese modelo se extienda y se afiance territorio a territorio, agrupación a agrupación, es el punto de arranque desde el que podremos evaluar si hemos sido capaces de limpiar los errores, de perdonar, hacernos perdonar y perdonarnos, y de construir esa utopía renacida que como siempre mirará ese lugar feliz que queda un paso más allá del Arcoiris.

sábado, diciembre 31, 2011

BALANCE 2011


A sólo unas pocas horas de las uvas, una mirada hacia atrás puede ayudarnos a comprender algunas de las claves personales en las que se nos ha venido pasando el año. Si 2010 fue el año del dolor, de un dolor animal y descontrolado, 2011 ha tenido que ser por fuerza el año de la sombra, de la soledad, del silencio. Demasiados pedazos rotos para recomponerlos con rapidez. El año del luto.

Todavía no he sido capaz de poner orden en casa, de vaciar cajones y de borrar rastros. Hasta este blog que fue tan importante durante la enfermedad y la muerte de Leo ha estado un poquito más callado que de costumbre, si bien es cierto que twitter, como nueva red y nuevo descubrimiento, ha ocupado buena parte de los esfuerzos en pro de la comunicación virtual. Pero todavía he sentido fresco y cercano el aroma de la amistad, gracias a tantos, a tantas, de quienes compartís palabras desde otras pantallas o desde la cercanía física. Más deuda por pagar que me hace acreedor vuestro por los siglos de los siglos.

2011, el año de comprobar cómo algunos errores propios, algunas trampas ajenas, tiraban por tierra el trabajo de años, y como suele ocurrir en los tiempos difíciles, cómo se reavivan los modos cainitas y los frentes excluyentes. Como fuere, sé que no sólo no me gusta lo que veo y lo que presiento entre los ganadores políticos de las dos últimas citas, y que pronto sentí que en el 15M no tenía lugar y que, seguramente, tampoco quería tenerlo, tras algunas situaciones. Así que sigo teniendo clara cuál es mi casa, dónde están mis valores y quiénes los representan. Agradezco a José Luis Rodríguez Zapatero y a quienes han estado a su alrededor su trabajo, su esfuerzo y muchas de sus decisiones, como agradezco lo mismo y por lo mismo a Lola Gorostiaga. Lo que no implica no sentir que algunas cosas se podrían haber hecho de otra manera y tal vez con otros resultados. Lo que no implica tampoco ignorar que hacen falta fuertes cambios hacia el futuro, con los que recuperar la emoción, la ilusión, la tensión que se ha perdido. Un reto esencial para el primer trimestre de cuya resolución dependen tantas cosas.

Algo positivo, por fin tomó forma "La mirada caliza" y sigo contento con la edición, los poemas y las crónicas y reseñas de lectores y críticos. Habrá que seguir por uno de los escasos caminos que ahora suponen motivación y crecimiento. Junto a, cómo no, mis alumnas de literatura y de música, mis mujeres lectoras, los espacios en los que al menos uno se siente útil.

Me doy cuenta de que lo han ido consiguiendo, al menos conmigo, llenarme de miedo y de incertidumbre, pensar en el 2012 como una terrible prueba a superar y no como un horizonte que alcanzar. Pero ya que poco a poco el silencio ha ido trayendo de nuevo cierta serenidad, serán meses en casa, meses de exploración en los que no pienso dejar espacio al miedo, aunque será difícil que triunfe el entusiasmo.

Os espero dentro de unas horas para completar una nueva e incierta travesía. Trataremos de llenarla con voces y palabras, con música y poemas, con perras locas y gatas perversas. Viviremos desde la crítica y la construcción, desde la rebeldía y la tristeza que no van a dejar de habitarnos. Al menos hasta que el 21 de diciembre de 2012 el mundo se termine.

Que sigáis siendo estrellas, que sigáis brillando y compartiendo vuestra luz. Que los tiempos duros no sean capaces de romperos porque sois juncos libres capaces de doblarse y levantarse y volver a mirar el tiempo desde lo alto. Que no nos roben la libertad, la justicia, la alegría, la solidaridad, la amistad, esas barricadas de afecto y de furia a las que sin duda estaremos convocados. Luchemos, disfrutemos, lloremos, gritemos, cantemos, riamos, vivamos. Feliz 2012.

jueves, diciembre 29, 2011

FLOR DE SONETOS: LETICIA, MON AMOUR


Grandes días, grandes frases, grandes desafueros esperamos en Cantabria de nuestra flamante Consejera de Justicia, Leticia Díaz. Que en los períodos ante-presupuestarios ha brillado con propia llama y destacado por su fácil verbo y su desequilibrado sentido de la objetividad que debería ser horizonte de toda administración capaz de representar, de intentarlo al menos, a toda la ciudadanía.

En la estela de Ana Mato, cuestiona que se hable de violencia de género, porque la infancia estaría entonces desprotegida por la Ley Integral, y reivindica que se hable de violencia doméstica. Confundiendo causas, situaciones y en consecuencia conceptos, en una alteración interesada que dificultará la lucha contra el maltrato al ignorar su raíz más profunda, el machismo, y que provocaría confusión legal, al encontrarse, como ella bien sabe o debería saber, ya que se define como experta en protección a menores, la violencia contra la infancia debidamente codificada en el Ordenamiento jurídico español, con sus propias medidas. El cierre de los pisos de acogida para mujeres víctimas de maltrato, sin tener antes prevista una alternativa, acusando a las organizaciones que los gestionaban de ser el brazo armado de la peligrosa ofensiva socialista-feminista, sin importar que se tratara de organizaciones con amplia profesionalidad y experiencia, de prestigio reconocido en Cantabria. O que tamaño dislate nos haya descubierto, oh sorpresa, que las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y Cáritas Diocesana son peligrosos quintacolumnistas del más feroz Marxismo. Rematando en radio con la bonita reflexión de que la violencia que de verdad debe preocupar es la violencia contra los no nacidos. Un desafuero que sólo podría ser explicable en los labios martinezcamineros. Pero es que doña Leticia (Díaz, no se me confundan) más parece prestar atención a los documentos episcopales que a la legislación vigente y los intereses generales.

Así que antes de que imponga el rezo del Ángelus en su dominio consejeril, he tenido la fortuna de hallar un soneto sin padre que vagaba, como el polvo de los Kansas, en el viento.

Y que reza así:

LETICIA, MON AMOUR

Entre un gobierno gris y provinciano
brilla la consejera de Justicia,
católica cabal, dulce Leticia,
la de la cruel espada entre la mano.

Apura en el recorte, grano a grano,
como una hormiga enferma de avaricia,
que en ella es natural y no malicia
cortarte los derechos por lo sano.

Si no eres de su secta, eres sectario;
si no eres un cigoto, nada vales;
Dios te ampare, si sufres vil violencia.

Por ti, a lo más, musitará un rosario,
mientras de tu refugio afuera sales
sin protección. Señor, ¡danos paciencia!.

lunes, diciembre 26, 2011

CARMINA, LA DE SIERRA


Fue visitando el Monasterio de Suso, en San Millán de la Cogolla, buscando los orígenes de nuestra literatura, cuando a Carmina, la de Sierra, se le iluminó la cara, se le disparó la memoria prodigiosa y se le perdió para siempre esa modestia, esa falta de seguridad propia de las mujeres del medio rural. Y comenzó a explicar detalles de la vida de la reina Toda de Navarra, allí, donde tan curioso personaje encontró la piedra y el descanso definitivos.

Hacía ya siete años que habíamos leído "El viaje de la reina", de Ángeles de Irisarri, en el grupo de lectura formado en la Biblioteca de Villanueva de la Peña bajo los auspicios del programa "Espacio Propio", concebido para dar impulso, seguridad, oportunidades, igualdad, a las mujeres rurales de Cantabria. Un programa ambicioso, lleno de intención, en el que se apuntaba al crecimiento personal y social de mujeres que en la vida han tenido muy pocas cosas y menos oportunidades. Comenzamos allá por la primavera de 2004, alrededor de una mesa, sin muchos más enseres que las ganas de leer, en una tarde que significaba mi primer encuentro con las mujeres lectoras de Mazcuerras y el primer paso de los grupos de lectura que desde entonces formarían parte de "Espacio Propio". Y comenzamos con las peripecias de Toda de Navarra, contadas con estilo divertido y punzante.

Recuerdo como una primera anécdota el comentario "Pero se trata de acercarlas a la lectura, de que aprendan el hábito y así disfruten, y aprendan y ocupen de forma creativa y enriquecedora su tiempo. ¿Cómo se te ocurre llevar una novela histórica tan rara?". Pero doña Toda se quedó ya para siempre como un símbolo del placer en Villanueva, allí donde "leer engorda".

Y es que el grupo de Villanueva de la Peña estaba habitado por Todas y Todas. Por mujeres valientes, a las que nunca habían arredrado las dificultades. Mujeres que llegaban con sus vidas y sus historias, tan duras a veces, cargadas sobre los hombros y que al principio casi temblaban cuando, por fin, se atrevían a opinar, a mostrar su opinión crítica sobre el libro propuesto, a buscar el modo de engarzar las páginas y la vida, y así aprender a buscarse, a conocerse, a vivir con un fuego nuevo en la mirada. Cada una de ellas con esos pequeños detalles que la convertían en una luz especial y memorable. Y entre ellas la alegría y la curiosidad infinita de Carmina, la de Sierra.

Una mujer que siempre había disfrutado de los libros, a pesar de contar con una formación punto menos que básica, que había encontrado a duras penas tiempo para leer a lo largo de años devorada por el trabajo de una pequeña explotación ganadera, de los hijos, y de la memoria de ese marido que se le marchó tan pronto dejándola a cargo de tantas responsabilidades. Hablaba Carmina de los libros que leíamos sin pelos en la lengua, ajustando siempre cuentas con aquellos textos, capítulos, personajes que no acababan de convencerla, casi siempre entusiasmada con esa coletilla "Qué cosa, ¿eh?" que siempre venía anunciando una pequeña crónica feliz de las horas felices invertidas en Laura Restrepo y José Luis Sampedro, en Josefina Aldecoa y Dulce Chacón, en Emily Brontë y Elena Soriano, en Amèlie Nothomb y Antonio Marí, en John Steinbeck y en Meir Shalev... Y tantos y tantos que aprendieron a formar parte de la vida, de la risa, del alma de Carmina. Que leía más rápido, que terminaba los libros antes, que con voracidad pedía más y más libros, más y más vida, más y más tiempo.

Ahora que leemos grandes estupideces en la prensa regional sobre lo que fueron los programas de integración y promoción de la Dirección General de la Mujer del gobierno anterior, esas en las que la consejera Leticia Díez afirma sin vergüenza alguna que lo que necesitan las mujeres de los pueblos es que otra mujer les cuide las vacas para que puedan irse de vacaciones, quiero recordar en esta Navidad que nos ha dejado sin Carmina, a una mujer, a una mujer con nombre, con rostro, con historia, que vivió desde dentro todas las oportunidades que por vez primera se le ofrecían, una mujer cuyo entusiasmo no pudo ser roto por los años, que lunes tras lunes acudía a la biblioteca con su bicicleta para seguir leyendo.

Ahora que se buscan disculpas y excusas para borrar lo escrito, quiero dar las gracias a Chabela Méndez, que supo ver las necesidades de tantas mujeres de Cantabria y trabajó duro para encontrar respuestas. Las gracias a Pili, la bibliotecaria de Mazcuerras, que ha sido un ángel comprometido con el bienestar de "sus" mujeres. A Celestino, que en su etapa como Alcalde de Mazcuerras, y a su concejala de cultura, Ana, abrieron la puerta al programa. A Lina, la Nena, Milines, Margarita, Evangelina, Rosina, Sarín, Bernardina, y todo ese largo etcétera de lectoras que han ido pasando por los grupos de lectura, con las que he aprendido a compartir emociones, sueños y pesadillas, de las que tanto he aprendido y tanto he recibido, que han formado parte de momentos mágicos y que supieron estar cerca cuando el cáncer se llevó a Leo.

Las gracias a Carmina, la de Sierra, la invencible, la generosa, la alegre, la lectora, la sabia, la memoriosa. Que ha firmado tantas páginas de su historia entrelazándolas en la mía. Que se ha marchado con discreción, después de recordarnos que el trabajo, la dedicación, la vocación tienen su recompensa, de hacer que nos sintamos queridos y valorados. Después de habernos recordado, sí, de nuevo, que los libros nos salvan.

lunes, diciembre 19, 2011

EL CENTRO BOTÍN Y LAS IMÁGENES DEL PODER


A lo largo de la historia, Arte y Poder han viajado de la mano, en una unión íntima que nos permite explorar los designios, estrategias e ideas de quienes se han erigido en gobernantes de cielos y tierras a través de los símbolos e iconos con que imágenes, palabras, sonidos han tratado de representarlos.

¿Podríamos explicar el grandioso esplendor de la música barroca italiana sin la Contrarreforma? ¿No fue el coral un vehículo privilegiado para la difusión de las ideas de Lutero? ¿Cómo imaginar al Rey-Sol sin las triunfales representaciones que del monarca nos dejara Rigaud, herederas de las que pintara Rubens para exaltar a su madre María de Médicis?

Allí donde han sido los dioses quienes han ocupado la cima del poder, fueron sus gestos amables o airados, sus historias y leyendas, los rostros de sus embajadores en la tierra, los que ocuparon el corazón de las representaciones artísticas. Han sido sus ciclópeos templos los que han presidido el sky-line de nuestras ciudades. Allí donde la modernidad o las armas han colocado caudillos civiles, nobles, condottieros y monarcas en la cúpula, nos ofreció el arte sus retratos ornamentados y altivos, sus esculturas ecuestres, sus villas y palacios. Cuando las revoluciones liberales y la Ilustración abrieron la puerta a los burgueses acomodados, crecieron las ciudades con espectaculares trazados urbanísticos, teatros y óperas. Las revoluciones sociales y obreristas elaboraron particulares imágenes del pueblo en marcha, ocuparon el cine y el póster.

Desde otra óptica del debate público, el proyecto de construcción del llamado Centro Botín, diseñado por Renzo Piano, en un lugar señero de la Bahía de Santander, provocando la ruptura de la vieja ciudad con su paisaje, de la ciudad que fuera puerto con su mar, es un debate sobre el poder social.

La democracia trajo obras públicas y espacios comunitarios, en lo que tal vez fuera una fantasía de la cultura de todos, de la ciudad de todos. Pero son ya muchos años en los que las grandes finanzas marcan el territorio con la misma constancia y precisión con la que los perros orinan sobre sus esquinas favoritas o los alces se restriegan contra los árboles que delimitan su espacio vital. Son las grandes corporaciones las que compran en subasta los cuadros de Van Gogh y los Stradivarius, los que presionan para que las leyes de mecenazgo favorezcan sus inversiones en el mundo de la cultura, organizan, alientan, becan y edifican no sobre un criterio de utilidad pública sino desde el de su propio capricho. Y si bien es cierto que desde sus arcas fluyen aportaciones importantes, no lo es menos que siempre acaban teniendo un coste social importante, en forma de desgravaciones fiscales, cesiones de espacios públicos, aportaciones públicas para el desarrollo de sus actividades y un largo etcétera.

Ha tenido su punto de bochorno escuchar a los validos del Señor Feudal, a los medios travestidos de pregoneros del castillo, a curiosos bufones en espera de alguna dádiva o condecoración pensionada loar la munificencia del magnate por dignarse a levantar su mausoleo a este lado de la bahía, ya tomada por la torre de su búnker la otra orilla. En una sucesión de alabanzas tan huecas como poco meditadas, de las que parece deducirse que Santander será salva, Aleluya, por la merced del Señor de la Finca. Y sin cuestionar programaciones y futuro, sin poner traba alguna a la ocupación de espacios públicos (¿cómo que no nos cuesta nada?) ni al sacrificio permanente de la siempre reclamada apertura de Santander hacia el mar. Ni una palabra criticando una ubicación que pensaba desplazar un monumento, pequeño pero singular, como es la Grúa de Piedra, o irrumpir en los Jardines de Pereda para que el Señor pudiera desplazarse como Febo redivivo sin tocar suelo mortal. Y todo ello bajo el racional y evidente argumento de que "El Señor ha dicho que o es aquí y es así o no hay ni pelas ni proyecto".

O lo que es lo mismo, que el ego del valido santanderino quedaría una vez más frustrado sin la oportunidad de inaugurar tan señero icono del poder, sin semejante proclama de quién es el que manda en Santander. Que las normas que rigen para El Señorito no son las mismas a las que debemos de someternos los ciudadanos del común. Que Botín da la orden y la cerviz de muchos se orienta hacia el suelo.

Sería la oportunidad, claro, de replantear algunas cuestiones sobre la ciudad, de recuperar espacios. Pero ha dicho El Señorito que la quiere ver desde la ventana de su despacho.gobernando for ever and ever la primera vista de Santander por el mar e imponiendo su masa a cualquier intento desde tierra de descubrir la bahía. Y si no no hay caso.

Así que frente a la sensatez, hay que reconocerlo, del arquitecto Piano, que al menos ha escuchado y ha realizado algunas modificaciones para rodear algunos de los puntos más conflictivos (y si lo ha hecho el propio arquitecto, ¿por qué validos, cortesanos, voceros, pregoneros y bufones no fueron capaces de sugerir aunque fuera en voz bajita esos mismos cambios?), don Emilio Botín ha decidido mostrar a las claras quién es el que de verdad manda en Santander. Y quiénes los que obedecen. El Poder y su representación plástica.

Nada nuevo bajo el sol.

miércoles, diciembre 07, 2011

EL SÍNDROME DE BELINDA Y EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


Menos de un mes le costó al Tribunal Constitucional de Portugal decidir sobre el recurso presentado contra el matrimonio en igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo por el Presidente de la República, primo occidental de los populares españoles. Unos cuatro meses resultaron suficientes para que el Supremo de México explicara a varios estados especialmente conservadores que estaba totalmente fuera de lugar su recurso para evitar los efectos del matrimonio igualitario en sus territorios (a día de hoy se puede celebrar en México DF, aunque algunos otros estados han iniciado procesos similares). No mucho más tuvieron que esperar las resoluciones planteadas acerca de diversos extremos relacionados con el derecho al matrimonio entre dos hombres gays o dos mujeres lesbianas en Sudáfrica (inconstitucionalidad del matrimonio sólo para heterosexuales), California (validez de los matrimonios celebrados antes del referéndum que anuló la decisión de la Asamblea estatal) o Israel (validez de los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en terceros países donde la legislación así lo permitiera).

Seis años después del infame recurso presentado por el Partido Popular contra la igualdad de derechos para todos los españoles, nuestro Tribunal Constitucional continúa bajo el Síndrome de Belinda, incapaz de emitir sonido alguno.

Fue hace ya mucho tiempo cuando algunos sondeos y filtraciones parecieron augurar un pronto y feliz resultado, con un aval claro al matrimonio igualitario que habría ido firmado por nueve de los doce magistrados. Incluyendo, pues, a varios del bloque más conservador. Después fue demorándose al son de la llamada "estrategia Trillo" (qué personajillo, señores, qué personajillo) dispuesto a enmierdar toda decisión de un legislativo favorable a la izquierda, poniéndola bajo sospecha de constitucionalidad, sobrecargando de papeles al alto tribunal y, para redondear la jugada, bloqueando su renovación en una especie de golpe de estado constitucional que de entrada sirvió para sumar deslegitimación y hartazgo a la deteriorada imagen de las instituciones. Y de salida, para sentar en el organismo público a uno de esos peones que desde la sombra hicieron el juego a la mencionada estrategia, probando su incapacidad para entender de la ley sin dejarse llevar por sus propios prejuicios ideológicos y religiosos.

El último episodio, después del sainete del Senado, fue continuar el bloqueo en el Congreso para colocar a un segundo peón de obediencia debida y probada amistad y servicios, en sus constantes devaneos con la FAES y otros foros totalmente "independientes" del Partido Popular, como sabrán ustedes. Lo que significa que hoy tres magistrados se encuentran en período de prórroga de sus mandatos, en total cuatro vacantes si sumamos la del ultraconservador García-Calvo, fallecido en accidente. Cuatro vacantes que, según los planes tramados por el perverso polimorfo de Trillo, tendrían que ser hoy renovados apelando a una nueva mayoría en la que los populares tratarían de desequilibrar la composición del Constitucional en su favor. Y su favor significa hoy en contra de la igualdad civil de lesbianas y gays.

Porque a pesar de lo que algunos prefieren creer (supongo que para justificar la papeleta que han metido en la urna) sí es posible que un Constitucional escorado hacia la ultraderecha religiosa acepte el recurso popular (que no trata del nombre sino de cuestiones sustanciales) y aunque más difícil, también sería posible que dejara sin efecto los matrimonios celebrados desde el 2005. Toda una espada de Damocles, una amenaza sobre tantas y tantas familias que podrían verse relegadas al limbo legal sólo para que el Forro de la Fajilla, HazteOrín y otros se frotaran las manos triunfantes. Y que convertiría a España de paladín en hazmerreír de una igualdad y unos derechos que pese a quien pese son imparables.

En vísperas del aniversario de la aprobación de la Constitución Española de 1978, activistas de la FELGTB y de COGAM se han concentrado delante del Tribunal Constitucional y han entregado varios miles de firmas pidiendo, exigiendo, que de una vez emitan su sentencia y saquen nuestros derechos de la agenda de los crispadores y de los finos estrategas de las manitas sucias. Nuestros amigos, nuestros hijos, nuestras familias no están ya dispuestas a consentir más espera. Y va siendo tiempo de saber si podemos volver con tranquilidad alerta a nuestras casas (fíese de Rajoy y no corra, oiga, incluso con sentencia favorable) o si tenemos que volver a la calle y a la batalla.

Porque no sé a otras compañeras, a otros compañeros, con los que compartí batallas , ilusiones y emoción entonces. Pero a mí el Tribunal Constitucional de los simpáticos inoperantes y los simpáticos recurrentes populares me tienen ... pues sí, eso, hasta los cojones.

lunes, noviembre 28, 2011

LA TRISTEZA DE LA ROSA


Mientras Rajoy dormita y los mercados nos explican desde su propia pestilencia por qué los vampiros se han puesto tan de moda, una sensación de desconcierto, de tristeza, de cierta depresión colectiva, se instala en un PSOE que precisa de una fuerte sacudida, de una descarga de ilusión, de proyecto, de mensaje, que le permita volver a activar a su militancia y a recuperar una frescura que el poder, como suele, le fue marchitando.

Andan más calientes, me temo, que afinadas las redes y las federaciones, y se vive un fuerte desarraigo de las bases con relación a cuadros y baronías en la espera de una señal, de un nombre, de un horizonte, que permita articular de nuevo el esfuerzo común para remar en una dirección determinada y única. Una señal que no va a resultar fruto de una epifanía misteriosa, desde luego, y que tampoco podrá surgir nunca de las tradicionales y enquistadas guerras de familias y sensibilidades que tanto tiempo llevan sangrando a la organización y que tan poco hábiles para recuperar el tono se han demostrado en lugares como Valencia, Murcia o Madrid, donde hubo en su tiempo tanta fuerza y donde hoy se padece una patética incapacidad frente a un PP que con el "modo panzer on" sigue por sus fueros haga lo que haga, diga lo que diga, pase lo que pase. O, no nos hagamos trampas en el solitario, una Cantabria que sin duda juega en campo mucho más difícil, y en la que cuando se tuvieron los triunfos en la mano y se pudo optar por un partido fuerte y cohesionado, no se quiso o no se supo.

Llegan lecciones y lecciones, muchas desde quienes nunca han optado por el PSOE pero parecen haber hecho un máster a su izquierda o su derecha, y que perpetúan algunos lugares comunes que son desmentidos por la tozuda realidad de los hechos. Como la idea de que los votos perdidos lo fueron por sus políticas económicas de cierto tufo liberal y sangraron por la izquierda, frente a los estudios de Demoscopia y otros que nos muestran cómo fue ese centro moderado, ese que se intentaba sostener, el que ha apuntalado con más de un millón y medio de votos trasvasados la victoria del PP. Por el otro lado, una flojera más que evidente en los liderazgos, una mediocridad común a toda Europa y a todo el espectro político en la talla política de quienes deberían ser grandes para afrontar grandes retos, una dubitativa yenka que no daba pie a la confianza, un estallido de indignación social que no se ha podido o sabido entender, si bien, y vistos los movimientos quincemayeros del verano hacia acá en los que se van enrocando en su propia autorreferencia pírrica, tampoco parece que pueda haber un diálogo ni posible ni siquiera deseable. Y que por otro lado consiguió uno de sus grandes objetivos, acabar con el bipartidismo: hoy estamos ante una España monocolor y en la que nadie podrá hacer contrapeso ni fuerte ni débil ni mediopensionista. Pero como todos somos iguales, pues da igual ¿no?

En el horizonte cercano, un primer desafío grande que empujará en dominó a muchos pequeños grandes desafíos: el Congreso Federal y los Congresos Regionales y locales que deberán sucederle en el tiempo. Un horizonte en el que sin duda habrá que plantear algunas cuestiones de las que dependerá que la rosa pueda recibir agua fresca y despertar otra vez lozana en un tiempo razonable o se vaya deshojando poco a poco a lo largo de un tiempo que para nuestro país será demasiado lento y que probablemente traiga más de malo que de bueno (si es que alguna vez son capaces de salir de su silencio y de su parálisis).

1. Hay que aprovechar lo mejor que tiene el Partido hoy, su militancia. Hace falta formación, ilusión, rearme estratégico e ideológico no para un pequeño grupo selecto que vaya a formar parte de los comandos, sino para la tropa entera. Porque necesitamos activar agentes electorales, personas que vivan su proyecto con alegría y compromiso en sus ámbitos profesionales, personales y territoriales, agentes que lleven a su barrio las nuevas y los proyectos y que traigan de su barrio las preocupaciones y la realidad.

2. Hay que conjugar con sabiduría, generosidad, y mirada de futuro retiradas y permanencias, experiencia y novación, a fin de levantar una estructura abierta, flexible y participativa, pero al tiempo fuerte, con un discurso claro, con voces estratégicas y un banquillo nutrido y sólido.

3. Debemos reivindicar lo mejor de la palabra "política" y luchar contra esa desafección social tan justificada tal vez pero fuente también de actitudes totalitarias o iluminadas, de absolutismos y de ira. Frente al tecnócrata, que tiene y debe tener sus espacios de decisión, la figura del político que toma en consideración los diversos puntos de vista, que escucha primero, decide después y explica e ilumina con respeto a la ciudadanía, sin ocultar ni menospreciar. Desde la cercanía y el liderazgo.

4. Hay que profundizar y reivindicar en lo que ha sido la mejor historia del PSOE y de sus decisiones, la lucha encendida por los derechos civiles, las libertades públicas, la igualdad, la justicia social. Y hay que implicarse en el encuentro con un modelo que desde la Socialdemocracia clásica invente, recuerde o articule soluciones de desarrollo y crecimiento particulares y globales que se puedan oponer de manera eficaz a los mercados piratas, las manos invisibles y las artimañas neoliberales, causa por sí mismos de la peor crisis y que sin embargo parecen a punto de ganar la partida sobre nuestras espaldas y contra la mayoría.

5. Hay que establecer un programa, un proyecto, un horizonte, claro, de izquierda democrática, plural e integradora en el sentido europeo, liberal en el sentido anglosajón, celosa pues de las libertades públicas, de la promoción de las personas, de la igualdad de oportunidades, de corrección de injusticias. Y hay que comenzar a caminar con pasos firmes, no importa que lentos, hacia ese proyecto, hay que sumar, no importa si despacio y con mucho trabajo, para ese proyecto. Y hay que hacerlo sabiendo que todos los que queremos empujar lo hacemos con transparencia, apartando a quienes sólo se subieron por el medro particular, remando en la dirección marcada y asumiendo que tal vez al timón estén rostros que no eran los que más nos gustaban, pero que son de los nuestros y por eso tienen que ser también los nuestros.

Alguien dijo que en momentos difíciles, partido partido y partido. Puede ser, pero también partido, ideas, solidaridad y entusiasmo. También escucha, cambio y apertura. Porque el sendero será arduo, pero la aventura merece la pena y por eso no vamos a pararnos, así que compañeras, compañeros ... ¡adelante!


martes, noviembre 22, 2011

PARA SONIA Y PARA BERTO, DESDE EL CIELO DE LOS SETTER


Yo sé que os gusta mucho "La historia interminable" y que por eso me pusisteis el nombre del más entrañable de sus héroes. Por eso sé que sabéis que cuando alguien sueña en algo, con mucha fuerza, se llena de colores nunca inventados y de formas siempre nuevas el País de la Fantasía. Habéis soñado con tanta fe y tantas veces en el Cielo de los Setter, que algún día se hizo realidad. Así que cuando tuve que despedirme de Setterland, volé sin descanso hasta este maravilloso cielo.

A la puerta ponía "Prohibida la entrada a los cazadores". Y también "Deja a la puerta toda tu tristeza". Porque allí no sólo vamos los que tuvimos la oportunidad de ser por algún tiempo felices, también, qué maravilla, los que pensaban que la vida era como la que yo tuve antes de encontraros; una jaula pequeña, gritos, comida escasa, malos tratos, jornadas agotadoras de caza unos pocos días, tremenda soledad el resto del año.

Me recibió un hombre con expresión simpaticorra, miró su lista y dijo "Bienvenido, Atreyu" y con un gesto amable me invitó a pasar. El Cielo de los Setter es extraño. Una pradera gigante rodeada de playas, bosques, roquedales con fuentes y cascadas, ríos, piscinas. Es tan grande que se pierde en la inmensidad. Cada vez que tienes hambre, aparecen a tu lado unas chocolatinas y un filetito de pollo, o lo que más te guste. Cuando tienes sed, se abre el suelo y aparecen manantiales de agua limpia. Y siempre tienes, ¿no lo adivináis? ¡JUGUETES!

A lo largo de estos lugares maravillosos corren felices miles, millones de setters, todos los setter que vivieron alguna vez en la tierra de los hombres. Los que sufrieron tantísimo por culpa de los cazadores y de otros humanos asquerosos, también los que tuvieron familias que los adoraron. Y no lo adivinaréis nunca, pero a todos esos millones de perros felices los cuidan un genio de los bosques que es idéntico idéntico a Berto, y una hada maravillosa que es como Sonia pero con cucurucho. Y por eso los perros saben que pueden vivir seguros hasta que el tiempo de la eternidad se termine.

Cuando vivía encerrado en una jaula giraba y giraba como un loco. ¿Os acordáis de Billy Elliot? Decía en la película que cuando bailaba era "como si desapareciera". Eso me pasaba a mí, cuando giraba era como si desapareciera. Como si la pesadilla se desvaneciera y mi mente viajara a lugares extraños donde los setters éramos felices y libres. Cuando por fin se deshicieron de mí los malditos cazadores y tuve la fortuna de tropezarme con vosotros, y me llevasteis a Setterland y me dijisteis aquello tan bonito de "Sigue el camino de baldosas amarillas" y me prometisteis encontrarme una familia yo me prometí a mí otra cosa diferente: No marcharme de allí nunca, nunca, hasta que tuviera que morirme.

Y dejé de girar porque ya no quería desaparecer. y nunca eché de menos los juguetes, porque descubrí a vuestro lado los bosques y las playas, y pude correr junto a los cachorros de Edel y saltar y saltar riendo con todo el resto de la manada. Y pude tener toda esta vida:


Así que no estéis tristes por no haberme encontrado familia: Mi familia siempre fuisteis vosotros. No estéis tristes porque no tuviera nunca un juguete: Mi juguete fue vuestro amor y vuestro cuidado. No estéis tristes porque me haya marchado de Setterland: Porque estoy en el Cielo de los Setter y aquí me encontré con Pelayo, y con Nikolai, y los tres vamos a cuidaros a toda la manada desde aquí arriba. Hasta que llegue ese momento de encontrarnos de nuevo y millones y millones de perros tengan la oportunidad de gritar a la vez lo que están deseando, eso que yo os digo ahora con todo el amor que me resulta posible:

¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!

Vuestro ATREYU, desde el Cielo de los Setter.

miércoles, noviembre 16, 2011

YO NO SOY COMO SHANGAY LILY


Definitivamente no, no soy como Shangay Lily. No soy deslenguado y provocadora, no soy divertida y afilado, no soy actor ni diva. No tengo esa furia que exhalan sus escritos de carácter político y social, ni esa capacidad para los guiños mordaces y cómplices con los que se sube al escenario. No soy capaz de un compromiso abierto las 24 horas. No soy extravagante ni plumífera. No tengo su ternura para los que quiere ni su coraje ante quienes cuestionan su libertad, es también la libertad de muchas y de muchos.

Me encontré con Shangay Lily en las redes sociales, después de haber sido espectador ocasional de algunas de sus apariciones televisivas, de haber leído algunos textos en revistas dirigidas al público lgtb y de haber aprovechado alguna escapada a Madrid para acercarme a los que fueran míticos Shangay Tea Dance. Y comentario a comentario, fui sintiéndome a un tiempo cerca y lejos del peculiar personaje que ha construido, puede que para poder sacar a la calle un corazón que he descubierto en algunos momentos frágil y de fácil daño, ese al que protege con vestimentas y ademanes estrambóticos. Cerca y lejos, porque yo no soy como Shangay. Y por eso me encantan algunas de sus facetas tanto como me horrorizan otras. Y me rinde a veces su ingenio y envidio su pluma más afilada, dañina y transgresora, pero me cuestiono otras sus modos y su exceso. Me conquista con sus argumentos rebeldes y me aleja cuando a veces los equivoca estrepitosamente. Y, no puedo evitar decirlo, no me gusta cuando se mete a literata. Pero sí sé que comparto con él una pasión feroz por la libertad de todos y de todas, una apuesta por una sociedad abierta en la que cada uno podamos ser como nos salga de la punta de la pluma, amar a quien queramos y follar con quien podamos. Comparto su capacidad para ponerse de pie y defender su dignidad contra tirios y troyanas, su convicción de que en cuestión de derechos no son admisibles nunca los pasos atrás. Su férreo gesto de bastión para la defensa de las personas lgtb, un bastión que no vuelva a permitir el paso de los armarios ni de las injurias institucionalizadas.

Se ha convertido Shangay desde hace unos meses, tal vez lo fuera antes ya, en objetivo favorito para los disparos de casi todos. Integristas religiosos y mediáticos, trolls en red y militantes de la caspa, y hasta homosexuales que se indignan por la firmeza de sus valores y acusan a la actriz-divo de ser la causa última del odio social contra los homosexuales porque, al parecer, nos da mala imagen y se piensan que todos somos como ella. Hasta el punto de haber recibido ocasionales amenazas de muerte y sartas constantes de improperios.

Como he dicho, y por si todavía no lo habéis pillado, yo no soy como Shangay. Shangay, su personaje público porque al privado no tengo el honor de habérmelo tropezado, me maravilla y me horroriza a un tiempo. Pero tengo claro que los ataques que recibe son ataques que no me maravillan nada y me horrorizan mucho. En primer lugar, porque siguen la maldita estela de la proscripción de la pluma a la que se han lanzado muchos homosexuales "respetables" y todavía más muchos homosexuales ocultos. Porque sus miedos, su incapacidad para transgredir regla alguna, su imposibilidad para superar ciertas dosis mayores o menores de odio a sí mismos los escupen contra quienes son visibles, más visibles, evidentes, más evidentes. A los que suelen calificar como "mariconas" y "mamarrachas". Y yo a eso no juego. Porque la libertad, la dignidad y los derechos son para todos o no son para nadie. Y porque tengo la suficiente memoria y gratitud como para recordar que fueron las mariconas y las mamarrachas las que nos abrieron las puertas que nos permitieron un día salir a la calle con la cabeza alta. También a las mari-respetables y hasta a las mari-armarias.

Y en segundo lugar, porque Shangay tiene todo el derecho del mundo a elegir quién quiere ser y cómo quiere ser, tiene todo el derecho del mundo a defender sus ideas y sus valores, tiene todo el derecho del mundo a pelear contra los enemigos y a discutir con los adversarios.

No soy como Shangay. No soy irritante ni excesiva, no soy sutil unas mañanas y desvergonzada otras. No juego a transgredir las convenciones binarias del género ni soy capaz de su desparpajo. Pero de alguna manera soy amigo de Shangay, soy amigo de cuanto representa. Y soy capaz de afilarme las uñas a lo Fu Man Chú, de pintármelas de violeta feminista y de arañar a quienes desde su pequeñez y su convencionalidad, desde su incapacidad para el diálogo o el argumento, desde sus prejuicios y sus universos grises, violentan, atacan, insultan y amenazan cada día a esta impagable diva simplemente por ser quien quiere ser y vivir según su elección y sus normas. Porque la libertad de Shangay es también la mía. Y porque la grisura de los "respetables" sería también para mí una vida sin colores.

Y como escribió poco antes de morir en su Facebook Leo, mi Leo, "Colores. La vida son colores". Y plumas añado yo. Así que mi querido señora, Stand By Me.
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