viernes, marzo 04, 2011

LOS QUE DUERMEN


Supongo que tendrá que ver con la lentitud de su respiración, con la serenidad de su gesto, con la fragilidad que les confiere su estado más vulnerable, con esa inocencia recuperada del niño, del cachorro, del ángel: siempre he sentido una extraña ternura ante quienes duermen.

Ante el gato o el perro que literalmente se desploman sobre un abismo de paz que nunca podremos conocer pero que nos obliga a preguntarnos cómo será el cielo de nuestros animales, por qué playa extensa estarán corriendo cuando las patas de pronto se les descontrolan en pleno sueño, cuando gruñen o gimen o miagan, cuando se relamen soñando con quién sabe qué delicados manjares. Cuando se estremecen como si tu mano pasara despacio, despacio, muy despacio sobre su amable lomo. Dormidos, confiados, con su cabeza a veces sobre el calor de tu propio cuerpo que les concede la seguridad imposible durante el tiempo del descanso.

Ante el joven guapísimo y de mirada hosca que se sube al autobús camino de Unquera, el que se acercó a la estación con andares chulescos, aspecto deportista y barba de dos días. Que de pronto se queda dormido en el asiento de al lado y experimenta una dulce metamorfosis, como si una nueva luz ablandara sus duros rasgos, lo aniñara, conduciéndolo a través de una respiración sostenida y fuerte hacia el reino ganado de la calma.

Nunca, sin embargo, ante las sociedades, las ciudades dormidas. Las que se dejan vencer por la conformidad y la pereza, las que se dejaron enredar en los babosos hilos de un poder que nunca pensó en ellas si no para utilizar la general abulia en propio beneficio. Las que se resignan y se adaptan para que nada turbe su inconsciencia, cómodas en la prisión de las viejas indecencias que nunca querrán sustituir por el olor a limpio de las sábanas blancas asoleadas.

29 comentarios:

Antonio Fernández Munárriz dijo...

El gato sobre el ordenador, dormido al calor del wifi y de la disquera es un síntoma de que todo va bien.

Hay pocas cosas más tiernas que ver un gato durmiendo: Ilustración clásica de calendario en las cocinas de los años 70.

patri-cia dijo...

No están dormidas, están casi muertas.

Rukaegos dijo...

Pues sí, Antonio, creo que no hay placer mayor para Anabotella Miércoles que dormir calentita y cerca de mí.

Patri-cia ... qué le vamos a hacer: tienes razón.

Antonio Fernández Munárriz dijo...

¿Se llama así?,¿en serio?,je,je,je

Rukaegos dijo...

Jaja, Antonio, sí, se llama así. Y de mis cuatro chicas es la que tiene el nombre más sencillo (aunque el más odioso también: es que tenía cara de mala pécora de cachorrina y no pude resistir la tentación)

La UmpaLumpa dijo...

Hay ciudades que están dormidas porque sólo se consideran ciudadanos de las mismas los que han nacido, están empadronados o censados en ellas y obtienen una serie de derechos por pertenecer a ese lugar.
Ciudadano es un estudiante que durante nueve meses habita una ciudad, el trabajador que ha nacido y reside o se traslada desde otra , el turista, el migrante, el visitante ocasional. Cualquiera que interactue con la ciudad es ciudadano de ésta.
Si no se tiene concepto de ciudad desde los ciudadanos, las ciudades no sólo duermen, mueren.

Enternecedora imagen la del gato, en los tiempos que corren cabe decir aquello de que un animal llega a ser el mejor compañero del mundo.

Saludos

FarodeMouro dijo...

Hola Rukaegos:

Leo habitualmente tu blog y opino que eres un talento desaprovechado. Te considero una persona sensible, buena, inteligente, y con un don especial para la palabra escrita.

Sin embargo, estás obsesionado con la homofobia, la derecha, y la Iglesia. Las dos últimas obsesiones, en tu mente están íntimamente ligadas a las primera. Estoy seguro que en algún momento de tu vida algún cabrón (o varios, o seguramente muchos) te lo habrá hecho pasar mal por tu inclinación sexual, pero creo que eres lo bastante inteligente para superarlo, y que tu vida no gire en torno a ese rencor. Sí, sí, rencor, es lo que percibo en casi todos tus escritos. Da lo mismo el tema que trates, al final siempre hay un recuerdo despectivo hacia uno o todos tus enemigos obsesivos, y además con tendencia a la generalización.

El ejemplo de esta entrada es perfecto para ilustrar lo que quiero decirte: empiezas atrapándome con tu prosa, describiendo con maestría y sensibilidad algo a la vez tan ordinario y extraordinario, como la paz del sueño, pero no puedes evitar joderla recordándome que soy de derechas y por lo tanto todo lo que has dicho, a los "malos" no nos ocurre. Somos menos incluso que tus perros y gatos.

Soy cristiano (a mi manera y en el más amplio y anárquico sentido de la palabra), heterosexual y voto a la derecha porque pienso que es el camino para el verdadero progreso. Sin embargo, estas tres circunstancias no me impiden reconocer lo que hacéis bien algunos que estáis ideológicamente en las antípodas. No todo lo que dices o piensas me parece inaceptable; sin embargo, contigo a veces tengo la sensación de que nunca me aceptarías no ya como amigo, sino como alguien digno de tu respeto.

¿De verdad crees que los que votamos a la derecha en el siglo XXI somos así?.

Espero no haberte molestado con mi comentario, porque si me conocieras sabrías que lo hago de corazón y con la mejor intención.

Un abrazo, y te seguiré leyendo, porque te admiro en muchos sentidos.

Rukaegos dijo...

Qué tal, FarodeMouro:

Ante todo, muchas gracias por tu comentario, tanto en su lado elogioso como en el crítico. Le he estado dando vueltas y hasta pensado que como la respuesta tendrá que ser necesariamente larga (ya sabes que la contención verbal no es uno de mis dones) tal vez un post de respuesta sería adecuado. Pero tal vez fuera una especie de abuso de superioridad, así que me decido a responderte en el mismo hilo de comentarios.

Lo primero es que siento que percibas rencor, porque quizás una primera consideración sería la de que mi experiencia personal con mi orientación sexual no ha sido traumática, lo que no quita para que haya sido dolorosa. O bien nunca fui percibido como el maricón del instituto o bien me tocó una generación más especial o más respetuosa, pero el caso es que no he sufrido agresiones, palizas ni nada parecido. Otra cosa es el daño que pueda haberme causado lo que podríamos llamar "homofobia institucionalizada". No importaba que no se dirigiera contra mí de forma expresa, cada vez que a mi alrededor los insultos se cobraban víctimas al grito de "maricón el último" me lo estaban llamando a mí. Y sí, he llorado mucho al darme cuenta de que yo era esa mierda a la que todo el mundo despreciaba, he rezado mucho para que no fuera verdad, he renunciado a vivir en su tiempo muchas cosas, he pensado que lo mejor hubiera sido desaparecer. Pero como dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, hubo un momento en que tuve que romperme en pedazos y reconstruirme, sobre una realidad personal diferente.

Mi lucha contra la homofobia no es una obsesión, sino un compromiso cívico. Me gustaría pensar que después de muchos años de trabajo,de implicación, hasta de riesgos, después de muchos años de pagar facturas personales bastante altas, la situación es y será un poco mejor para chicos y chicas que hoy o mañana estarán transitando por ese mismo camino de la propia aceptación. Y puede que por eso sea especialmente sensible en mi blog a determinados esperpentos con los que me desayuno un día sí y otro también, y que sólo recojo en una ínfima parte.

Entiendo que nuestras sensibilidades son diferentes. Estoy seguro de que determinados comportamientos que yo no vería demasiado mal pueden ser considerados vejatorios por una mujer concienciada, o por un católico, o por ... Y es que como siempre nos cuesta empatizar, ponernos en la piel de otros, asumo que son muchas las declaraciones y noticias que curiosamente no son recogidas en los medios de comunicación, en las tertulias o la inmensa mayoría de los blogs. Pero en el mío quiero que tengan su espacio.

Rukaegos dijo...

¿Homofobia es igual a Iglesia y a Derecha? A Iglesia sin duda sí, si por Iglesia te refieres a la Católica. No si abres el campo a diversas confesiones protestantes como algunas luteranas o la episcopaliana, que han entrado en un proceso profundo de cambios en su percepción de la orientación sexual. Y aclaro que por Iglesia entiendo esencialmente aquí la estructura institucional, no al pueblo de Dios, donde, como en botica, sé que hay de todo. Más, también es cierto, de unos que de otros. Y mucho silencio sobre todo, mucha ausencia de crítica y demasiados susurros en voz baja para decirme, para decirnos "yo no estoy de acuerdo con lo que dicen de la homosexualidad", un susurro que casi nunca se hace voz alta. Y si no es en voz alta, lo siento pero no me sirve.

Si buceas por el blog (puede que ya los hayas leído) tal vez te encuentres con algunos artículos donde hablo de mi formación cristiana, abierta, regular, nada traumática. Y puede que por haber sido así sea una de las cicatrices más dolorosas cuando hube de reconstruirme. He llorado al pasar el Sábado Santo a la hora de la Vigilia Pascual por la que fue mi parroquia, una vigilia que durante años fue uno de los ejes de mi experiencia personal y que siempre viví como una gran alegría. Pero llega un momento en el que te agota tener que estar cada día tratando de no escuchar al obispo que te llama enfermo y pervertido, al arzobispo que identifica homosexualidad con violación de menores, al católico militante que trata de convencer de que no mereces los mismos derechos que otras personas porque eres hijo de borracho y loca. De verdad, llega a ser agotador leer en un documento oficial que a los homosexuales no se les debe agredir pero que si muestran su afectividad en público hay que entender la indignación de otros ciudadanos y las posibles reacciones violentas. Sobre todo cuando ese documento lo firma Joseph Ratzinger, entonces cardenal, hoy papa. Y como es agotador, y además esforzarte no sirve para nada, una decisión clara fue la de irme de un club en el que por activa y por pasiva se me decía que yo sobraba.

Pero si te fijas, es muy raro que, ironías de pasada aparte, yo haya dedicado un solo comentario a la Iglesia Católica (o a otras, que también han pasado por aquí) que no sea una respuesta a unas declaraciones concretas de un jerarca concreto. No te haces ni idea de las ganas que tengo de que dejen de atacarme cada día, de que dejen de inculcar tantos prejuicios en personas que sí me afectan directamente y que sí me hacen un daño íntimo que desde luego no puede hacerme un cardenal. Ese día iré por mi camino y ellos por el suyo, y tan tranquilos. Pero ante sus provocaciones no me voy a quedar callado.

Y fíjate, tengo tan pocos problemas con la Iglesia que cuando mi pareja murió, como ella sí era creyente, busqué una iglesia que celebrara un acto en su memoria. Eso sí, elegí muy bien una parroquia en la que Leo hubiera sido respetado en vida, y sería respetado después de su muerte. Pocas para elegir, pero ahí estaban el Barrio Pesquero, San Pío X y unas pocas más.

Rukaegos dijo...

Obsesión con la derecha ... supongo que te refieres sobre todo hoy al último párrafo. Pero en ese último párrafo no hago referencia a la derecha sino al conformismo, a la pasividad y a la abulia. Que es enfermiza en la derecha y en la izquierda en ciertos lugares.
Procedo de una familia de derechas, en la que a día de hoy el 90% vota al PP y en la que si un día estuviera en una lista electoral cosecharía muy pocos votos. Si tuviera esa obsesión contra la derecha, tendría problemas con mi familia que no tengo, problemas con mis alumnos de las Aulas de la Tercera Edad que no tengo, problemas con una buena parte de las personas con las que me cruzo cada día. No te olvides de que vivo en Santander. Y sí, me molesta comprobar cómo muchas ciudades similares a Santander han aprovechado los últimos años en cambiar mientras la mía ha permanecido dormida sobre su propio ombligo, tanto que a veces leer el periódico supone una sensación de dejá vu, con los mismos protagonistas y los mismos problemas que una página del Diario Montañés ya nos contaba en el 1983, por poner una fecha al azar. Culpa de la derecha gobernante, claro, y de la izquierda ausente y fatalista, claro también. Y de la población dormida que no tiene tiempo ni ganas para intentar un cambio allí donde es necesario.

Y a lo mejor alguien me dice que tal vez sólo yo vea ese cambio pero creo que siempre hay que cambiar, que siempre se puede mejorar, siempre hay que aspirar a algo más.

Un dato más. Mi militancia política es decidida, lo que no quita para que hoy esté también muy cansado. Pero nunca he ocultado que fui demócrata cristiano, cuando esas palabras significaban algo, una filosofía, una actitud social, una apuesta decidida por los derechos humanos, esa que nació de Mounier o de Levinas y que se calificaba como de centro izquierda en los manuales de Derecho Constitucional Comparado.

Rukaegos dijo...

No, caballero, no soy sectario. Pero sí selectivo. Convivo cada día con católicos, y, si le vale la gracia pero es cierta, tengo muchos amigos curas, muchas amigas monjas y hasta amigos arzobispos. Y por supuesto muchos amigos cristianos de base, un grupo en el que me conté con entusiasmo hasta hace no tanto tiempo. Convivo cada día con personas de derechas, tomo con ellas el café, comparto mis clases, me las tropiezo en las celebraciones familiares. Si quieren, discutimos, civilizadamente, sobre lo que toque ese día. Y si vemos que nos vamos a calentar más de la cuenta, damos un rodeo y evitamos algunos puntos.

No tengo, eso no, amigos homófobos. Al menos que yo lo sepa. Y si mañana me entero de que alguno de mis amigos ha salido rana, es probable que le borre de mi lista. Y ahí sí que soy inflexible: si para esa persona soy pedófilo y pervertido, si para él el amor que siento y he sentido por Leo me convierte en algo parecido a un zoófilo o me incapacita para ser profesor (cito algunos ejemplos recientes de declaraciones maravillosas) está claro que prefiero caminar por mi acera lo más lejos posible de la suya.

Y es que aunque no se lo crea, este Santander, cada vez menos posible, está lleno de heterosexuales de derechas. Homófobos menos. Pero algunos hay. Y mire que me contuve para no dedicar un artículo a la concejala que respondió a una empresa de eventos que quería realizar un encuentro cultural dedicado al público lgtb en Santander que "apoyar eso sería como celebrar un festival de putas".

Un último detalle en este larguísimo discurso. Ni mal aprovechado ni tan siquiera talento, en serio. Sólo alguien que eligió disfrutar de algunos pequeños placeres como los libros o la música y se los tomó tan en serio que acabó sabiendo un poquito.

En todo caso, quizás la abulia y la indiferencia de la sociedad que duerme sea contagiosa, creo que mi tiempo ya pasó. El compromiso supone a veces tantos chascos para nada que ya me daría completamente igual si este año, por ejemplo, hubiera una bandera arco iris en junio en el Ayuntamiento, o si de pronto nuestro Festival Internacional saliera de su profunda momificación. Otros vendrán que lo aprovechen, pero yo, como la propia ciudad, estoy cada día más replegado sobre mi propio ombligo.

De nuevo gracias por su comentario, y aquí tiene una espero que cumplida respuesta. Que puede usted continuar cuando y como quiera, contra el Rukaegos real o contra el particular personaje virtual, que son casi casi idénticos, pero no del todo.

Rukaegos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rukaegos dijo...

Uffffffff :)

Gracchus Babeuf dijo...

Mis respetos, don Rukaegos, caballero y compañero.

FarodeMouro dijo...

Hola otra vez:

Gracias por tu atenta respuesta. Me has demostrado que yo estaba equivocado, y que te he juzgado con ligereza. Tu sinceridad es toda una demostración de valentia. Sigo pensando que estas un poco obsesionado ;-) pero si tu lo dices no tengo porque dudar que no te mueve el rencor, sino la firmeza de tus convicciones. Sin embargo, quiza deberias pensar que tanta "firmeza" hace un poco dificill el entendimiento con "los otros".

Bueno, ya te he dado bastante guerra por hoy. Prometo seguir leyendote y tengo claro por tu trabajada respuesta que SI merezco tu respeto, así que me veras de vez en cuando por aquí.

Un abrazo,

Rukaegos dijo...

Señor Babeuf, siempre bienvenido :)

FarodeMouro: Serás bienvenido siempre que quieras, y ya nos tocará discutir :)

Antonio Fernández Munárriz dijo...

Contestación trabajada.

Te felicito.

Me ha hecho gracia porque en muchas cosas me has leído el pensamiento, je,je.

Faro de Mouro comenta lo siguiente: “¿De verdad crees que los que votamos a la derecha en el siglo XXI somos así?”. Con esta pregunta yo no sabría si reir o llorar, je,je,je.

Un saludo.

Rukaegos dijo...

Gracias Antonio: Creo que por el tono y la ponderación, Faro de Mouro se merecía esta respuesta.

Y era un buen momento para aclarar que en este blog es bienvenido todo el mundo, con excepción de los trolls (y los he tenido de derechas y de izquierdas).

Saluducos :)

Elena dijo...

Vaya... Qué bueno encontrarme con semejante tono.

Si me permites el matiz, FarodeMouro, no es que seas bienvenido por aquí (y al hablar así me atribuyo competencias hospitalarias que, en realidad, sólo un anfitrión de este blog posee)sino que eres muy necesario, pues sólo de la discordancia sale el acorde y de la diferencia el acuerdo, lo otro es pensamiento único, y no conviene.

La respuesta que ha dado Rukaegos a tus observaciones me parece cumplida y rica, y sin duda toca un punto delicado, que puede parecer mero juego dialéctico pero que en realidad es piedra de toque de muchas actitudes. Me refiero al punto de ser tolerantes con todo menos con los intolerancia: por muy humilde y abierto que sea uno en la vivencia de sus opiniones, hay cuestiones que nos parecen innegociables, y cuando nos las tocan, saltamos como muelles.

Por supuesto, aprender a limar esa innegociabilidad, al menos formalmente, es método necesario para tender puentes y llegar a acuerdos, pero cuesta, cuesta mucho...

Coincido con Rukaegos en que la actitud de la Iglesia católica con respecto a la homosexualidad es terrible; con toda seguridad, una actitud acerca de la cual terminará pidiendo perdón, como ha hecho, mal y tarde, a propósito de otras cuestiones como el heliocentrismo o las complicidades con muchas y variadas dictaduras (o regímenes infames como el nazi, aunque no dictatorial en sentido estricto) a lo largo del siglo XX. También terminará admitiendo el sacerdocio femenino, y también para entonces la rendición a la evidencia y mejora de los tiempos y las ideas será tardía y penosa.

En fin, que, aunque mi catolicismo hubiera resistido el envite reflexivo que supuso para mí la adolescencia, llevándome a desechar sus mitos y sus ritos, sus litugias y sus transmutaciones, no habría resistido, sin lugar a dudas, el envite de la indignación sin fin que me produce la opinión del Papado sobre la homosexualidad (y sobre otras cuestiones sexuales y afectivas, también), su constante intromisión en la legislación civil y su permanente utilización de la expresión "En defensa de la familia" para atacar (porque, dejémonos de eufemismos, negar un derecho a los homosexuales que los heterosexuales sí tenemos, es atacarles, no me vale eso de "sí les aprecio y les respeto, pero ¡que no se casen!")su permanente utilización, decía, de la expresión "En defensa de la familia" para atacar a los que aspiran a ser también familia.

Antonio Fernández Munárriz, no entiendo el último párrafo de tu intervención, lo digo con toda sincerdidad.

FarodeMouro, sin dejar de brindar por la diferencia, déjame desear que lleguemos a aproximar posturas.

Un beso fuerte, Ruka, y eso aunque hayas olvidado, en tu repaso de "bellos durmientes", a la inolvidable "Belleza roncadora" que contaba la rana Gustavo, el reportero más dicharachero, en Barrio Sésamo.

FarodeMouro dijo...

Gracias Elena por decirle a Antonio Fernandez Munarriz lo mismo que pensé yo esta mañana al leerlo y que me dio mucha pereza contestar. No tiene claro si la opinión del discordante le produce pena (ganas de llorar), o le resulta tan absurda que le dan ganas de reírse de ella. Cualquiera de las dos opciones es mas sencilla que la defensa civilizada y razonada de las propias opiniones. De ahí que lo único que en su intervención ha sido cosecha propia se reduce a un impresionante y bien construido je,je rematado por un excelso je,je,je... Me ha dejado sin palabras!!!

Por ultimo, solo me resta aclarar, por si no fui lo bastante claro en mi primera intervención, que me he definido como cristiano; es decir, seguidor de las enseñanzas de Cristo, que fue en su momento mucho mas rebelde y progresista que Rukaegos ;-) No defiendo la muy mejorable actitud de la jerarquía católica frente a la homosexualidad, aunque lo cierto es que no llega a ser tan extremista como la de las dictaduras comunistas o los líderes espirituales del Islam, frente a este mismo colectivo.

Y ahora si, me despido de este post, en el que me he convertido en involuntario protagonista (perdón Rukaegos), agradezco vuestra hospitalidad, y prometo volver a aportar discordancia desde el respeto.

Un abrazo,

Rukaegos dijo...

Elena, lo que pasa es que a ti te va la marcha y echabas de menos un debate de tu nivel nivelazo :)

Y por supuesto mea culpa por la ausencia de la Bella Roncadora. Imperdonable desliz, por Tutatis.

Rukaegos dijo...

Faro, tu turno :)

Sobre Jesús de Nazareht, fíjate si sería rebelde y progresista que lo mataron precisamente quienes en su tiempo representaban la defensa del poder y del statu quo. Ando a la caza del libro de José Antonio Pagola sobre su figura histórica, pero como la Santa Madre lo prohibió y retiró del mercado, es misión complicada.

Sí me gustaría hacer un matiz a tu reflexión sobre el Islam y las dictaduras comunistas. Que a los homosexuales nos ha tocado ser el chivo expiatorio de todas las intolerancias relgiosas y políticas, es cierto. Pero no te creas que es fácil establecer un "y tú más".

¿Por qué te fijas en las dictaduras comunistas y no en las fascistas? Franco enviaba a los homosexuales a campos de reeducación, como Fidel Castro, sin que ni en un caso ni otro la Santa Madre dijera esta boca es mía. Tan es así que el último preso social del Franquismo, entonces un adolescente gay de Valencia, 17 añitos, fue deportado tras la denuncia de una monja. Los homosexuales era apaleados y asesinados en Chile y Argentina, al amparo de sus catolicísimos tiranos. Y en África hay países de mayoría cristiana donde se aplica con afición la violación correctiva de lesbianas o se ha llevado al Parlamento por líderes cristianos la propuesta de condenar a pena de muerte el delito de sodomía.

Y es que a veces confundimos cristianismo con Europa, donde hay otros valores en juego. A pesar de lo cual los gemelos polacos intentaron aprobar en el parlamento una ley que hubiera prohibido a los homosexuales y lesbianas ejercer la docencia. O en la que la católica Lituania ha aprobado que no se pueda pronunciar la palabra homosexual en los centros educativos de cualquier nivel. Entre 200 000 y 600 000 homosexuales fueron asesinados en los campos de Hitler, etc.

De la misma forma, históricamente ha habido mucha más visibilidad y tolerancia en los países del Islam mediterráneo que en los del Mediterráneo cristiano. Y hasta en las revueltas egipcias uno de los imames criticos con Mubarak ha hablado de un país en el que los homosexuales puedan salir a la calle sin problemas. Claro que existen penas de muerte y asesinatos, siempre en manos de sectas o movimientos extremistas contra los que, oh sorpresa, tampoco han protestado en esta cuestión los cristianos occidentales.Pero también te aseguro que en los frecuentes asesinatos de gays y transexuales en Latinoamérica hay siempre detrás una comunidad evangélica.

En las dictaduras comunistas, Cuba ha cambiado muchísimo desde los viejos campos de la zafra, lo que no significa que el machismo del Caribe vaya a hacer fácil la vida a los homosexuales cubanos. Como tampoco en las islas católicas dependientes de Holanda, única parte de la corona holandesa donde no se aplica la igualdad matrimonial. Y comienza a sentirse una cierta apertura en materia de orientación sexual en un régimen que me repugna especialmente, como es el de China.

Dictadores de izquierda y de derecha, como iglesias todas cuando han tenido el poder y la influencia han asesinado a los homosexuales o sanado con su silencio los crímenes. De verdad, no creo que en este campo y a día de hoy tengan los cristianos mucho de lo que presumir.

Excepciones. Claro, el ala progresista del judaísmo es abierta con la homosexualidad y hasta bendice uniones (todo lo contrario de sus ortodoxos). Los luteranos de Suecia y Noruega, pronto Finlandia, celebran por el rito religios el matrimonio entre personas del mismo sexo después de que esos países lo aprobaran. Los episcopalianos (anglicanos USA) también celebran los matrimonios en los estados donde es legal y hasta realizan la unión aunque sin validez civil en otros (la actriz Anne Hathaway y su familia abandonaron el catolicismo y se pasaron a los episcopalianos cuando supieron que el hijo menor de la familia era gay). Sí,también algunos teólogos católicos progresistas, de la Asociación Juan XXIII o la Asociación de Mujeres Teólogas.

Qué complicado todo, ¿no?

Anónimo dijo...

Quizas se haya fijado en las dictaduras "comunistas" porque son las de esta naturaleza (aunque a mi me parece que son todas iguales) las que persisten en la actualidad. No es una cuestion de un "y tu mas", pero cuando Franco hacia lo que decias, en la democratica Holanda no se trataba mejor a los homosexuales. Comparar los 1940s o los 1950s o los 1960s de un pais con los 2000s de otro no es acertado. En ultimo termino, puede llevar a equivocaciones del tono "Spain is different" (que lo era, y lo es, pero ni tanto, ni tan poco)

El problema es que es en los 2010s cuando en paises islamicos o en Cuba, on en China, o en los paises destrozados por 50 annos de dictadura socialista (como Polonia o Lituania) donde la cuestion no es susceptible de disputa erudita, si no de castigo corporal u ostracismo social (no en Polonia ni en Lituania, en todo caso, pero si en Vietnam, Egipto, Iran, Cuba, etc...).

Y si en Curacao no se aplican todas las leyes emanadas del Parlamento Holandes se debe a que en muchos supuestos esta admitido el referendum para determinar esa aplicacion (por aquello de la existencia de colonias en el siglo XXI, creo). Aunque desconocia el dato que suministras. Juegos de la democracia en todo caso.

Pero yo no escribia por eso, si no por la gracia que ha suscitado a otro "visitador" la pregunta nada retorica del Faro. Me uno a Elena y al mismo Faro ante la sorpresa, que no es tal, pues tengo para mi que la limitada formacion de algunos les hacen ver a los de "derechas" como dragones de leyenda dispuestos a robar virgenes y devorar tesoros. He encontrado alguno que justifica esto en visiones trasnochadas sobre "los parias del mundo", aunque tengo para mi que en la Espana de 2011 esto no son si no "paridas".

Pues nada, mi querido Antonio, yo soy de "derechas" (la distincion no me convence mucho, en todo caso) y catolico; me gusta el progreso como a todo el mundo (aunque algunos se hayan apropiado exotericamente del termino) y por eso esas mismas "gracietas" me parecen mas propias de un tiempo pasado (elige el que quieras) que del actual.

Como dice mi novia, recitando a Democrito, la realidad son los atomos, lo demas opinion. Yo no recuerdo ningun atomo de izquierdas, ni de derechas...

Un abrazo

Nacho

Antonio Fernández Munárriz dijo...

Ante el comentario de Faro de Mouro:

“No defiendo la muy mejorable actitud de la jerarquía católica frente a la homosexualidad, aunque lo cierto es que no llega a ser tan extremista como la de las dictaduras comunistas o los líderes espirituales del Islam, frente a este mismo colectivo.”.

Me reafirmo: No sé si reír o llorar, je, je, je.

Anónimo dijo...

En realidad, no te has "reafirmado". De hecho, has extendido la "gracieta" a otro comentario no vinculado con el primero que te causo tan sana "hilaridad".

"Reafirmarse" hubiera requerido un poco mas de elaboracion, incluso aunque provenga de un espiritu ludico como el tuyo.

Un saludo

Nacho

jcabezonalonso dijo...

Joder que debate, buen debate por otra parte.
Yo quería limitarme a decir que me espanta el conformismo de una sociedad (una ciudad o una región o un país) que hace del sueño = abulia sus señas de identidad.

Antonio Fernández Munárriz dijo...

Coincido con jcabezonalonso.

Da miedo una sociedad dormida y complaciente con todo: La esencia de la sociedad consumista.

Antes he ojeado una guía de ocio que se reparte gratuitamente, la Guía Go!(Marzo 2011).En la página 16 aparece una entrevista a Regino Mateo. Le preguntan: Un acontecimiento histórico, La Revolución Francesa; responde.

Con esta escueta contestación resume todo lo anterior. Ningún anónimo ni Faro de Mouro puede entender al 100% lo explicado por Rukaegos si no conoce lo que supuso la Revolución Francesa. Mis risas y lloros también, incluido mi je,je,je.

Más Revolución Francesa y más voces que nos impidan dormir.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Pues nada, Antonio, a celebrar el "dia de la marmota" y el de las "hojas de afeitar".

http://www.youtube.com/watch?v=SKm5xQyD2vE&feature=related

Nacho

Anónimo dijo...

Mejor asi,

http://www.youtube.com/watchv=SKm5xQyD2vE&feature=related

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