domingo, noviembre 22, 2009

LA SANTA QUE NO EXISTIÓ, PATRONA DE LA MÚSICA QUE NO EXISTE


Tanto tiempo, tantos sueños, tantas emociones, tanta pasión entregadas a la música y casi se me pasa que hoy, 22 de noviembre, es la festividad de Santa Cecilia, patrona de la música. A punto de hora bruja, desfaremos el entuerto y aprovecharemos para nuestro particular homenaje a los amigos músicos. Y en especial a José Ramón Rioz, que si no llega a ser por su correo electrónico felicitándonos la patrona ...

No es que importe mucho a estas alturas de la película (sobre todo porque a efectos de la religiosidad popular importa más la tradición que la verdad histórica, y por ello la referencia a Santa Cecilia no pierde su valor), pero la Patrona de la Música es una invención piadosa, una de esas figuras sobre las que la propia Iglesia Católica ha declarado ser fruto de la imaginación religiosa o cuando menos no tener constancia alguna de su existencia histórica. A día de hoy, no hay un solo dato en las fuentes que permita concluir con la existencia de una Cecilia mártir. Pero una vez construida su figura, su asociación al mundo de la música procede de una errata ortográfica en la transcripción del relato de su martirio que del latin "cantatibus" pasó al "cantantibus".

Pero tiene sentido, al menos en el Santander Posible, que la responsable de la protección a música y músicos sea una santa inexistente.

Porque adocenadas y faltas ya de todo interés la mayor parte de sus programaciones; enredadas en su propia autocomplacencia las instituciones responsables de la educación musical públicas y privado-subvencionadísimas con la consecuencia primera y evidente de no contar con un Conservatorio Superior de Música; asentado como actitud social primaria el "paletismo inverso" que tan característico resulta en nuestros vecinos y representantes, ése que niega todo valor a lo de aquí y celebra por malo que sea lo de fuera, con el resultado del exilio de nuestros músicos; dedicados a cantar las glorias de la Atenas-del-norte-que-nunca-existió y en la que la nostalgia nos impide ver o analizar un presente en el que somos la única Comunidad Autónoma sin orquesta pública y profesional estable en cualquiera de sus modalidades; reos del "mecenazgo inverso" que nos empuja a dotar de altos y jugosos presupuestos a los millonarios (o millonarias, por aquello del lenguaje políticamente correcto) en lugar de invertir en espacios, recursos y formaciones; carentes de una red de teatros y salas de conciertos que articulen una programación musical abierta y arriesgada ...

¿No parece una impecable jugada del destino la de que la Inexistente Música festeje por estos pagos como patrona a una Inexistente Cecilia?

Os dejo un fragmento de estremecedora belleza de la "Oda para el Día de Santa Cecilia" de un Händel que en el año de su centenario ha compartido invisibilidad en Santander con la santa y con la música. "The soft complaining flute" con una Carolyn Sampson en estado de gracia, junto al King's Consort bajo la dirección de Robert King.

3 comentarios:

ana de la robla dijo...

¿De qué me suena ese enlace de youtube? XD
Ayyyy, siempre diciendo lo mismo -nos repetimos como la cebolla tú y yo, amore- y ni caso... A seguir padeciendo las incongruencias musicales de esta tierra nuestra. Besos.

Rukaegos dijo...

jajaja estaba esperando a que aparecieras, después de haber robado esta preciosidad del canal youtube llamado "anadelarobla" ;)

ana de la robla dijo...

Es que cómo es... Lo de Sampson ahí no parece humano. Siempre que escucho esa aria se me saltan las lágrimas al final...

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