miércoles, abril 29, 2015

CARMEN URIARTE: RETRATO PERSONAL DE UNA MUJER IMPRESCINDIBLE


De aquellos terribles días del otoño de 2010 creo que voy a tener siempre una memoria precisa y una gratitud grande. Recuerdo por ejemplo que aquel tipo desnortado, incapaz, estupefacto en el que me había convertido llamó por teléfono a Carmen Uriarte para darle la noticia de que Leo había muerto, y le preguntaba si podía hablar con Alberto Pico y con las monjas del Pesquero para poder celebrar allí un rito en su memoria. Frente a mi parálisis, en menos de media hora Carmen se había arreglado para salir a la calle, había hablado con monjas y cura y tenía todo, absolutamente todo listo y me preguntaba a dónde tenía que ir de inmediato para encontrarse conmigo y llorar conmigo.Y es que si Carmen tiene algún defecto es el de vivir con un corazón demasiado grande, demasiado generoso.

La había conocido hacía algunos años, a poco de afiliarme al PSOE de Cantabria. Para los amigos que al final me habían convencido para incorporarme al partido, Carmen, como Ángela, como Clarita, era toda una institución. Hablar de ellas era hablar con cariño, admiración y respeto de mujeres luchadoras, comprometidas con las que siempre se podía contar. Y es que Carmen siempre estaba allí, allí cuando se torcían las cosas y había que echar un par de juramentos, allí cuando queríamos celebrar nuestra amistad, nuestro camino en común y algunas pequeñas victorias, estaba en las manifestaciones y en los duelos, estaba en la calle, en la organización de la estrategia. Sin renunciar nunca a estar también en la cocina, en la casa, en la familia, un poco como esa Teresa de Ávila que tenía tiempo también para tropezarse a Dios entre los pucheros.

Carmen es pura energía y pura bondad. Una mujer que tiene como principal orgullo y patrimonio el de ser hija y nieta de pescadores, el de ser una mujer de origen humilde y convicciones firmes y elevadas. El de ser esa luchadora que se marchó con Silvio a Alemania para buscar un futuro mejor, un trabajo mejor, y allí estuvo en asociaciones de inmigrantes españoles y trabajando en una fábrica siderúrgica. Cuando regresaron a España, a su Santander marinera, a su Barrio Pesquero, se echó a la calle con un compromiso total con el incipiente movimiento vecinal, y desde la Asociación de Vecinos de Los Arenales trabajó para ayudar a la gente, para mejorar las condiciones de esa zona llena de gente humilde y trabajadora que entonces era el Finisterre de la ciudad, y así ha estado, sin renunciar nunca a sus principios, sin humillarse nunca ni claudicar ante los poderosos, sin dejarse comprar, sabedora de que lo único que tenía para vender era su dignidad y no había precio que  pudiera pagarla. 

En estos días en que dicen que las ideologías no sirven, me reconforta saber que en las listas del PSOE para el ayuntamiento de Santander va como número cuatro una mujer de izquierdas, de esas izquierdas mamadas a golpe de vida y cocinadas a fuego de corazón, desde esa fe profunda en la igualdad, en la dignidad, en la solidaridad, en el compromiso por las personas y la rabia contra aquellos que no creen en nada que no sean su poder, sus intereses y sus bolsillos estén donde estén. En estos días en los que se crea tanta confusión sobre castas y descastadas, pensar en que puede llegar al ayuntamiento Carmen Uriarte, desde la calle, desde el esfuerzo cotidiano año tras año, llevando la voz de los trabajadores y de las trabajadoras, de las mujeres, de los vecinos, hace que me renazcan ilusiones adormecidas.

Carmen es fuerte, transparente, incendiaria a veces, acogedora otras. Sé que hará cuando llegue al ayuntamiento lo que siempre ha hecho, darlo todo. Y esa seguridad me hace pensar en lo distinto que sería todo con menos zánganos y más Mariuris en la política, en las instituciones.

Creo que era Bertold Brecht el que escribió aquello de que "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles". Creo también que si el poeta hubiera conocido a Carmen Uriarte, habría terminado diciendo "Hay mujeres que luchan toda la vida, esas son las imprescindibles". 

Sí, claro que sí, claro que no albergo la menor duda: Carmen Uriarte sí me representa. 

viernes, abril 24, 2015

A VUELTAS CON EL CULO CONCEPTUAL


CULO CONCEPTUAL  (loc.sust.masc.) : Dícese de la obsesión que por mostrar culos al aire pajarero o, por extensión, otras desnudeces obvias padecen algunos artistas, especialmente actores y performers en el extraño convencimiento de que a estas alturas de la película sus carnes o las carnes de sus creaciones pueden resultar escandalosas en vez de aburridas y gratuitas.

Divertido y exacto esta idea del culo conceptual que me descubrió hace ya tiempo la pintora Gloria Pereda, de cuyo círculo de artistas chiflados procedía. Y ciertamente la publicidad, el cine, la televisión, la literatura, las bellas artes, han llegado a un punto en que sin un culo turgente y expuesto parecen no ser nada. No me entiendan mal, las traídas y llevadas exigencias del guion están ahí, las pelis porno están ahí, y algunos culos estéticamente impecables están igualmente ahí y se agradece su disposición a desnudarse. Pero no es menos cierto que a uno, que no es precisamente mojigato, a veces le cansan.

Distinto de las artes y de cualquier otro universo parece el mundo de la política, tan acostumbrado quizás a la falta de transparencia, a la hipocresía, a la doble moral y el doble discurso que se escandaliza con mohines de ursulina decimonónica ante un culo pero ni siquiera tuerce el gesto ante despilfarros, corrupciones y desafueros varios. Y como no podía ser de otra forma, se ha organizado un pequeño guirigay en red con las expuestas, muy expuestas, fotos del candidato por el PSOE a la alcaldía de Meruelo, en las que se puede apreciar casi casi todo. Acompañada la puesta en común de las carnes de un lenguaje corporal y verbal agresivo en el que se reclama transparencia y se señala, imagino que al alcalde actual, con un seco "Sabes que soy mejor que tú".

El efecto buscado está en alguna manera conseguido. Frente a campañas tradicionales en las que la candidatura del PSOE de Meruelo ha pasado totalmente desapercibida, hasta el punto de que algunos vecinos habían afirmado que ni siquiera se habían enterado de que hubiera presentado lista, hoy anda en boca de mucha gente fuera de Meruelo y seguro que de toda allí. El PSOE se ha apresurado a exigir la retirada de los carteles, eso sí, aclarando que ni fue consultado ni consintió la dura publicidad. Sí, bueno, pero...

1. En un entorno en el que el acceso a los medios, incluso a los espacios legalmente garantizados por la legislación resulta imposible ¿es ilegítimo forzar la visibilidad pública a partir de mensajes y técnicas heterodoxas?

2. En un país en el que los medios públicos y privados, los comportamientos sociales medios, premian al gañán y a la choni ¿de verdad pensamos que las mejores vías para comunicarse con los votantes son la sutileza, la elegancia y las bonitas metáforas gongorinas?

3. Si el desnudo del candidato por Meruelo hubiera sido más o menos como el de Albert Rivera hace unos años o, mejor, hubiera recordado a mi idolatrado James Franco (un culo conceptual bastante acostumbrado) ¿hubieran sido idénticas las reacciones? Al menos no lo recuerdo así. Así que ¿nos molesta que sea una campaña zafia o que el candidato no sea un chulazo con cuerpo 10?

4. Cierto, no vale todo para la política, tampoco para el resto de las dimensiones de la acción humana. Pero ¿no resulta una moralina un poco casposa ya la que recrimina así un acto que no tiene más víctimas en todo caso que el posible éxito o fracaso de su protagonista? ¿somos una sociedad adulta o nos falta tanto como parece?

En fin. No me gusta la campaña en cuestión, no tanto por el desnudo como por la agresividad, y creo que hubiera ganado con una pose más serena, un paño púdico sobre las partes mejor que una rosa, y un sereno lema tipo "Nosotros no tenemos nada que ocultar" o "Apostando por la transparencia total". Pero desde luego, no me convencen tampoco la mayor parte de los comentarios escuchados. De hecho, veo el cartel y pienso más en cuestiones como cuántos tabúes nos quedan por desmontar, qué hipocresía esa que solo admite los desnudos considerados socialmente estéticos y se indigna ante los cuerpos reales. Hasta pienso en lo cansada que tendrá que estar una persona de los malos hábitos, lo decepcionada ante los nulos resultados del trabajo del día a día, como para arriesgarse tanto.

Humo sobre humo, a estas alturas está según creo dada la orden de retirar los carteles, está también consagrada su presencia hasta el infinito en las redes, y de alguna manera, está conseguida la notoriedad que el candidato esperaba, seguramente más allá de sus expectativas y deseos. Así son los descontroles de frenada. Pero hay que reconocer que nos ha dado un tema de conversación mucho más entretenido, mucho más divertido y mucho más estético que lo verdaderamente obsceno de estos días, no sé Rodrigo Rato o el comportamiento de Europa ante la catástrofe humanitaria que llega desde el sur cada día. Eso sí que es de verdad pornografía y no un culo más o menos.

lunes, abril 20, 2015

"YO NO ESTOY INAUGURANDO". VILLANCICO EN ESCALERA AL MODO CANCIONERIL


Los tiempos preelectorales suelen traernos jugosas imágenes, y mi amiga La Rulos no quiso dejar pasar la oportunidad de celebrar cómo el alcalde de Santander no inauguraba nuevas escaleras mecánicas que se pusieron en funcionamiento, pasado ese 30 de marzo tras el cual está prohibido hacer inauguraciones, cuando él casualmente pasaba por allí acompañado de fotógrafos y se tropezó con una espontánea fiesta popular en la que los hosteleros de la zona ofrecían una improvisada olla ferroviaria. Vamos, lo normal. 

YO NO ESTOY INAUGURANDO

Que calle la oposición,
que anda siempre molestando:
Yo no estoy inaugurando.

Dulce portador de niños,
gran receptor de cariños,
si subo las escaleras
ya luego las voy bajando 
entre aplausos y banderas.
Y no estoy inaugurando.

Disfruto de buenas ollas
con patatas y cebollas
y las riego con buen vino
al gentío convidando.
Decid si no es desatino 
pensar que ando inaugurando.

Pasé por casualidad
por medio de mi heredad
y me encontré cien vecinas
que allí estaban comprobando
con la compra y las sardinas
que no estaba inaugurando.

Y un fotógrafo oportuno
(no fue, juro, de consuno)
difundió fotos preciosas
del buen alcalde abrazando
a las dueñas más donosas
sin estar inaugurando.

Desde la serna al portazgo
protejo mi mayorazgo
con sonrisa en almoneda,
que pronto estaréis votando
quién con la vara se queda.
Y no estoy inaugurando.

Así que callad, rabiosos,
que fue el azar paseando.
Yo no estoy inaugurando.

viernes, abril 17, 2015

DE TALLAS Y AUSENCIAS. POR EJEMPLO...


Yo no sé si los vaticinios de Íñigo de la Serna en la televisión acerca de la pérdida de concejales que sufriría el PSOE en Santander son la respuesta a datos que pueda estar manejando, a impresiones personales, a estrategias electoralistas, a nervios... No sé tampoco si son comentarios que competan a un alcalde en ejercicio que probablemente sea experto sociólogo como todólogo experto que es. Pero sí sé que me han parecido improcedentes las acotaciones en las que acusa al PSOE santanderino de inexistencia, de incomparecencia, esa arrogancia con la que afirma sin mover el pelazo que aquí no hay un segundo partido.

Es cierto, a qué serviría negarlo, que el PSOE estuvo mucho tiempo perdido en quisicosas internas, y que seguramente perdió así el pulso de la realidad o de parte de ella. También es cierto que los concejales y concejalas del partido han trabajado, han estado comprometidos con el bienestar de los vecinos, han hecho en un territorio difícil cuanto ha estado en su mano. Y precisamente por eso me parece injusta la sobrada de un alcalde que a mi modo de ver tiene formas y fondos escasamente demócratas, al frente de un equipo de fondos y formas escasamente demócratas. Me explico, hablamos de uno de esos gobiernos municipales que tratan de hurtar la información pública a la oposición, que impiden día a día con chapuzas y modos de acoso escolar su trabajo, que se mueven para que los medios de comunicación ignoren mociones y propuestas o si no queda otro remedio incluyan la respuesta del señorito y su equipo antes de publicar la acción de la oposición. Estoy convencido de que en el PSOE habría sido importante buscar estrategias de comunicación creativas, rompedoras, que hubieran permitido minimizar estas redes de mutuo interés, estoy convencido de que tendrían que haber pisado mucha más calle y compensar así la escasa presencia mediática. Pero me temo que ni con esas se habría podido contrarrestar no el peso político sino más bien la maquinaria de intereses y los comportamientos sicilianos a los que por desgracia nos hemos acostumbrado.

Pero ya que estamos... 

¿De verdad le parece a don Íñigo que la oposición es un ente ausente en Santander? Juego a la grande. La oposición ¿exactamente a qué? Quizás tendríamos que conocer primero cuáles son las decisiones políticas, estratégicas, de un gobierno que ha ido de escalera mecánica en escalera mecánica a salto de mata y que en general ha optado por callar, por estar ausente, de todos los debates de fondo. ¿Acaso no les hemos escuchado presentarse como víctimas a ellos cuando la tragedia del Cabildo o el incendio de Tetuán? ¿no hemos presenciado como sacaban el balón fuera del campo para realizar declaraciones tan comprometidas como "yo lo que diga la ley" o negar la mayor y afirmar frente a todos los datos que "en Santander no hay niños que pasen hambre"? En realidad parece que hemos tenido un gobierno de esos que no son de izquierdas ni de derechas, adelantándose a la moda actual. Ya, ya sé, ya sé que es el PP, y el PP de Santander. Vamos, que más de derechas que nadie. Pero ¿tiene usted alguna declaración política de calado que así lo demuestre? El alcalde obra y hace obras, sonríe, improvisa por arriba y tantea a su interés por debajo, pero va a ser difícil escucharle un solo compromiso ideológico. El silencio como programa, el silencio de un alcalde que no da la talla en una sociedad que tampoco parece muy inclinada a darla.

Pongo un ejemplo, trivial seguramente, que me importará solo a mí que soy un rato raro y maniático. Pero acabo de ver una preciosa campaña escocesa sobre el bullying homofóbico y el silencio y me han venido conexiones extrañas a la cabeza.

El ayuntamiento de Santander recibió, como tantos otros dentro y fuera de Cantabria, año tras año la solicitud de que colocara la bandera del arcoiris en su balcón por el 28 de junio, recibió también en muchas ocasiones documentos contra la lgtbfobia, compromisos de lucha contra la misma, cartas de apoyo a la igualdad de derechos y a la dignidad de los ciudadanos y ciudadanas lgtb. Ni el más mínimo gesto de la esfinge, ni el más mínimo movimiento, la más mínima empatía. Me dijo hace años un amigo común "No me irás a venir ahora con que el alcalde tiene algún problema con los gays, ¿no?". Creo que le sorprendió mi respuesta, "no he dicho eso, no pienso eso, como tampoco digo ni pienso lo contrario. Lo único que tengo claro es que si alguna vez hay una agresión en Santander, si alguna vez hay que volver en España a las trincheras para defender el terreno ganado, Íñigo de la Serna no estará allí con nosotros, porque nunca ha sido capaz de balbucear una sola palabra de compromiso". Y no descarto que en algún momento las diga, será cuando las hayan dicho ya por delante todos, será cuando quede bonito y no suponga ni posición ni riesgo sino lugar común. Y entonces ya no valdrá nada. De hecho, creo que ya no vale nada si por alguna extraña razón el próximo 13 de mayo se le ocurre hablar de lgtbfobia (lo dudo) o en junio tiene la responsabilidad de actuar el 28 de junio (espero que tengan de una vez que tomar la decisión otros, por difícil que sea).

Puede que sea miedo a la reacción de sus votantes más rancios, puede que sea de esos que ve Santander como una ciudad decimonónica y es incapaz de quererla de verdad concediéndole otros méritos y otras virtudes que sin duda tiene más allá de su tópico inmovilismo. Puede que simplemente le importe un bledo la situación de las personas lgtb o piense que no aporta nada para el convento. Pero lo evidente es que en este caso, como en muchos otros, ni palabra mala ni obra buena. O lo que es lo mismo, un representante principal de la acción política al que la política viene grande, un gobernante que ni sabe ni quiere saber de ideas, principios, compromisos o valores, porque lo que de verdad le interesa está en otras partes.Y para eso, mucho mejor callado.

Me presta, que dirían mis amigos asturianos, compartir con vosotros el video escocés sobre el acoso y el silencio. Un video que si da la talla haciendo política y trabajando por un mundo mejor en cuestiones que de verdad importan. 

https://www.youtube.com/watch?v=XQKGigb5l28

jueves, abril 09, 2015

DECORO MUSICAL PROCESIONAL


Deambular por la Semana Santa santanderina, por la de cualquier ciudad hispánica supongo, no deja de ser una extraordinaria fuente de frescos y anécdotas costumbristas. A la choni vociferante de la última entrada de este blog, quiero sumar hoy una pequeña y sabrosa anécdota de corte musical.

Llamaban decoro en el teatro a la perfecta y deseable coherencia entre el tipo del personaje y su lenguaje, ademanes, vestimentas, etc. Podríamos llamarlo directamente sentido estético-común. Un concepto que aplicado a la música, y más si de celebraciones litúrgicas en particular o religiosas en general hablamos, recomienda que el espíritu y contenidos de los acompañamientos sonoros sean adecuados al momento en cuestión. Por mucho que los tiempos de Navidad inviten al organista de la parroquia a interpretar villancicos populares, no parece la mejor idea que el féretro del muerto entre en la iglesia mientras suena (les juro que es cierto, que lo fue hace algunos años, en una iglesia santanderina de la que no voy a dar más datos) Hacia Belén va una burra. De la misma manera en la que uno no acaba de entender por qué en la mitad de las bodas se acaban interpretando durante la eucaristía salmos penitenciales.

Como ya he comentado, en los últimos años ha habido un repunte en la Semana Santa de Santander, en la participación en las procesiones en concreto, y las cofradías pugnan por mejorar tronos, presentar nuevos pasos y presentarse con mayor solemnidad. Con mayor o menor fortuna, esa mayor solemnidad hace que muchas cofradías procesionen acompañadas por música, con bandas propias o amigas. Y hay quienes caminan acompañados por una banda de gaitas.

La gaita es instrumento solemne sin duda, tanto como festivo, y desde luego que uno conoce todo un amplio repertorio militar o sacro apto para desfiles y caminatas de toda índole. Pero no debería bastarles a los gaiteros con tocar una pieza de aire lento, sobre todo si tenemos en cuenta que en el repertorio cántaro muchas de estas piezas son versión instrumental de tonadas vocales o cantos de ronda bien conocidos y con letras inscritas en la memoria popular. Quiero decir que es casi inevitable (bueno, inevitable para mí, que además de malo muy malo son un conocedor regular del folklore cántaro) canturrear la letra cuando escucho la música.

El caso es que, vamos al lío, cortito, al lado de mi casa tiene su sede una cofradía que procesional con gaitas. Iban a salir sus pasos de la iglesia cuando las gaitas comenzaron a tocar, por cierto que suenan bastante bien, y desde luego mucho mejor que algunas otras formaciones intervinientes y más desafinantes que desafiantes. Saltaron los aires populares y pudimos presenciar a Cristo cargado con la cruz de camino al Calvario mientras escuchábamos "Si vas a Reinosa, párate en Pesquera" y a la Inmaculada Dolorosa moviéndose lenta y solemne mientras las gaitas decían "la niña que tiene amores siempre está descolorida".

En  fin.

viernes, abril 03, 2015

DEVOCIÓN CHONI



No dejan de resultarme interesantes las procesiones y otros rituales de Semana Santa, desde un punto de vista estético, sociológico o antropológico desde que a la Iglesia Católica y a mí se nos rompió el amor de tanto usarlo. Me tengo prometido a mí mismo visitas a Zamora, Valladolid y Sevilla algún año de estos en coincidencia con tan señalada fiesta, pero las de Santander parece que no acaban de alcanzar la talla en ninguno de los tres aspectos, y eso a pesar de que desde hace algunos años se haya  puesto de moda lo de que los niños luzcan capirote penitencial un par de veces.

Estoy seguro de que siempre ha habido émulas de Belén Esteban y aprendices de Carlos El Yoyas por las calles. Estoy seguro también de que una parte de quienes participan en las procesiones lo hace desde una fe sencilla, sincera y sin vueltas, y otra buena parte, entiendo que mayoritaria, desde una más o menos respetuoso incorporación del rito a sus usos de cristianismo BBCE (Bodas, Bautizos y Comuniones, Entierros). Pero ni por esas deja de resultarme pintoresco el retablo costumbrista con el que me encontré la pasada noche del Jueves Santo, cuando nos tropezamos unos amigos y yo con el regreso a casa de la Cofradía de La Merced y su paso del Ecce Homo.

Santander, ya sabrán, tiene unas bonitas cuestas. No es que la de la calle Gándara sea de las peores, pero tiene unas pendientes que sugieren que no es la mejor idea subirlas con trono e imagen a cuestas. Así pues, y ya que la cofradía tiene su sede bien subida la cuesta, se ha convertido en un pequeño momento fuerte ese en el que los sacrificados portadores esperan a que la rampa esté despejada, toman aire, fuerza y pegan una carrerilla con el Cristo (o en su caso la Virgen) hasta el seguro llano de la calle Bonitas. Justo en ese encuentro entre Bonifaz y Gándara nos hallábamos cuando la cofradía comenzó a ascender, con banda de cornetas y tambores, penitentes de en general escasa edad, varios militares de mar y tierra que uno no acaba de entender en estas devociones que poco de oficial tienen o pueden tener en un estado que por orden constitucional debe mantenerse neutro en cuestiones de fe y toda una rueda de familiares preparados para aplaudir la subida al mini Tourmalet.

Supongo que hubo un error o bien en la orden o bien en su ejecución, ya que los portadores iniciaron su carrera ascendente sin que la banda y los militares hubieran terminado su caminata por el tramo en cuesta. O lo que es lo mismo, que casi al final del esfuerzo, el Ecce Homo tuvo que verse refrenado en su carrera ante el riesgo de atropellar a cuatro militares de gala, un bombo, dos tambores y un coordinador penitencial gesticulan.

Fue entonces en ese tenso momento cuando ella, nuestra Belén local, justo a nuestro lado, levantó el brazo y abrió la boca. Nos miramos pensando que como tantas otras tradiciones importadas e impostadas, a lo mejor ahora había llegado a ser súper santanderina la del canto de saetas, y que sin duda la mujer comenzaría con un más o menos afinado Aaaaaaaayyyyyyyyyyy. Cuál no sería nuestro asombro cuando el devoto silencio lo rompe con (literalmente)

"JODER, LOS PUTOS VIEJOS. ESOS, LOS VIEJOS, MIERDA YA, LOS PUTOS VIEJOS DE MIERDA QUE SE QUITEEEEEEEEEEEEEEN" (fin de la cita)

Nos apartamos instintivamente dos pasos a la izquierda, no fuera que los brazos, siempre en dulce manoteo durante el devoto y fino parlamento acabaran rompiéndonos los niños. También y no menos medrosos se apartaron los putos viejos, perdón, los militares y la última fila de cofrades y tambores, y al fin pudieron finalizar su ascenso paso y portadores. Mientras en mi cabecita nada inocente, siempre predispuesta al mal, sonaba un "no es esto, no es esto", previo a la reflexión sobre la devoción, el recogimiento, la actitud de respeto y silencio que uno, pobre, atribuía a las procesiones y a sus participantes. Al menos hasta darse de morros con la España de la Esteban.


martes, marzo 03, 2015

¿QUÉ FUE DE GARCÍA DE CARRASQUEDO?


Leo en el blog del alcalde de Santander que somos lo más de lo más en actividad y propuestas culturales. Me da que voy a comentar su artículo mañana o pasado, porque la verdad es que no lo veo. Supongo que los números cantan… aquello que les ordenan cantar, pero algunas realidades pueden resultar tirando a tozudas. Pero oigan, que sí, que seguramente sea yo que miro la realidad santanderina con ojos de pitufo gruñón. 

Por ejemplo, seguro que soy yo, cabezón y tergiversador, el único que sigue sin ver que el Ayuntamiento de Santander y otras instituciones culturales públicas y privadas de la ciudad y de Cantabria se han volcado históricamente con el parvo legado musical que nos llegó de aquellos que fueran maestros de capilla de la catedral santanderina, con especial hincapié en el que tal vez fue el mejor de sus titulares, Juan Antonio García de Carrasquedo. Y como quiero confirmar que soy yo el malo y no la realidad, me dispongo a consultar la edición crítica de la obra de Carrasquedo cuando… , mejor dejo lo de edición crítica y me limito a las partituras editadas cuando… Oh, wait! que dicen ahora por las redes sociales, que no hay edición alguna. 

Gran cosa ésta, me digo, porque fue hace ya muchos muchos años cuando la musicóloga norteamericana Lynne Kurzeknabe aterrizó por Santander, tuvo conocimiento de la existencia de García de Carrasquedo y se puso durante muchos años manos a la obra de archivo musical en archivo musical (los de Santander estaban esencialmente arruinados) hasta conseguir transcripciones y datos suficientes para que su coro (Coral de Santander, Camerata Coral de Santander, Camerata Coral de la Universidad de Cantabria según qué tiempo histórico) diera nueva vida a la producción del compositor clasicista e incluso tuviera la oportunidad de realizar dos grabaciones, con el soporte económico del Aula de Cultura de Caja Cantabria (O, tempora, o mores) y de la Universidad de Cantabria, respectivamente. Y algunas pocas ayudas más, como de refilón y más por afinidades personales que por compromisos institucionales, de bastante poca monta.

Porque, seamos serios, Carrasquedo sólo importó, sólo importa a Kurzeknabe, que dedicó muchos años de su vida a su legado, al histórico de cantantes de la Coral/Camerata, que hicimos nuestra esa pasión en diferentes momentos, y muy poca gente más, casi toda de fuera de Cantabria, pero sin olvidar por aquí a gente como Jesús Maza, José María Ureña o Rafael de la Sierra.

El caso es que el mejor homenaje que se le puede hacer a un creador es la publicación y difusión de su obra. Y si hablamos de este peculiar afrancesado de los últimos años del XVIII y primeros del XIX, hablamos de una oportunidad pendiente y tal vez al límite. Porque los años no pasan en balde para nadie, para Kurzeknabe tampoco, y cada vez es menor el tiempo que queda para por lo menos poder poner orden en su trabajo y digitalizar sus transcripciones. Puede que ella ya no pueda (o ya no quiera) enfrentarse sola a tal trabajo, puede que ya los sistemas informáticos de escritura musical le hayan pasado de largo, puede que sólo ella sea capaz de organizar los papeles tal como los tiene, me consta, perfectamente organizados en su cabeza. 

Puede, ay, que para mañana sea tarde. Que un día el alcalde de Santander, o el Presidente de Cantabria, o sus responsables culturales, o las instituciones que dicen que velan por la cultura piensen que ha llegado la hora de Carrasquedo, pero para entonces sea necesario empezar otra vez de cero. Al menos de tres con cinco, y eso siempre gracias a que Kurzeknabe habrá dejado con mayor orden o desorden datos, referencias y copias almacenadas.

Así que mientras el alcalde y los suyos engordan de satisfacción porque somos en cultura lo más de lo más, García de Carrasquedo vuelve hoy a morirse, a languidecer lentamente, esperando un remedio que hoy por hoy no toca.

Al fin y al cabo, dirá De la Serna, ya le pusimos calle al ilustrado ese. Que parece que no se conforman con nada, oye ya.

miércoles, febrero 25, 2015

LIRAS TERMALES EN LOOR DE IGNACIO DIEGO


Anda La Rulos tan hiperactiva como revuelta, porque dice que ya le toca un poco los chirimiris esa casualidad a estas alturas tan poco casual de que a ciertos personajes desde que les prescribió la vergüenza les prescriba todo lo necesario para mentir al personal diciendo que la justicia los ha dejado  limpios e impolutos como si acabaran de llegar de un balneario de lujo. 
Y que si el cabreo contra los desmanes de Wert se le fue por lo popular y el romancillo, pues el de Diego se le ha enquistado en las solemnidades garcilasianas y ha fluido por italianizantes liras. 

LIRAS TERMALES EN LOOR DE IGNACIO DIEGO

Una ducha y un baño,
con dulce compañía y coste cero,
a nadie le hacen daño
en agosto o febrero,
siempre que quede impune el desafuero.

Burbujas y cosquillas,
vapores, algas, barros del Mar Muerto,
cante por seguidillas
en el hilo (un acierto)
y en el lujoso hotel crédito abierto.

La piel como la seda
presidencial de tacto delicado; 
así el rostro se queda
etéreo y estirado 
y más duro que el mármol bien tallado.

Qué importa si una empresa, 
sin duda interesada pero amiga,
el beneficio pesa
si le importa una higa
a Ignacio Diego lo que el pueblo diga.

Mentir al Parlamento
sin duda no está bien, pero es costumbre.
Y el tiempo corre lento
si va contra la cumbre
y al final no hay candil que el caso alumbre.

Así que el vil cohecho
que no lo miente nadie, que ha prescrito:
Sueña Diego en su lecho,
otro hotel baratito
donde cuidar el morro y el palmito.

viernes, febrero 20, 2015

MINISTROS FLAUTISTAS... POR CASUALIDAD


Seguro que fue don Tomás de Iriarte, como buen ilustrado, partidario de la música y las artes plásticas, seguro que fue como buen ilustrado partidario de una educación excelente capaz de aportar al educando la mayor altura intelectual, racional, cultural, moral. Vamos, que justo lo contrario de José Ignacio Wert, me dice mi amiga La Rulos, que parece sentir todo un rencor acumulado contra los saberes todos y en especial contra los artísticos, prueba de que además de pezuña de asno para pintar suma pata de gorrino para danzar y voz de grajo para el canto, con perdón, me dice la amiga, de tan egregios animales que bastante tienen con lo que tienen.

Y ni corta ni perezosa, segura de que a don Tomás no habría de molestarle que se tomaran sus versos como base para unos dulces hexasílabos en loor de Wert, procedió como sigue:

EL BURRO MINISTRO

Nombró el vil gobierno
que hay en el lugar
de ministro a un burro…
por casualidad.

Sin saber en qué cosas
poderle ocupar
le tocó la escuela…
por casualidad.

Contento el jumento
dio rebuzno tal
que se oyó hasta en Londres…
por casualidad.

"¡Qué dulce es mi canto, 
qué do natural!
¡Resulté ser músico…
por casualidad!

Si así y de repente
tan bien sé afinar
mejor que el Esfuerzo
es Casualidad.

Las horas de estudio
podré recortar
y haré unos ahorrillos…
por casualidad.

Y así en el futuro
los niños serán
burros y ministros…
por casualidad".

Ni dulces traversos
ni flautas de pan:
no hay flautas que suenen
por casualidad.

Así que, ministro,
vuelva a su pajar.
Y así doña Euterpe
vuelva a bien sonar.

martes, febrero 17, 2015

IMPUTANDO, QUE ES GERUNDIO


Nota previa: Quede claro que aquí voy a hablar de cuestiones
penales. Como sabéis y ya he dejado claro en el blog más de 
una vez creo que esto no lo arreglaremos hasta que no ejerzamos
con contundencia el concepto de responsabilidad política. O lo 
que es lo mismo, no sé si todos pero al menos casi todos los 
afectados deberían haber dimitido motu proprio con el estallido
del caso ERE, tengan o no responsabilidad penal.

Me da un poco de miedo meterme en determinados pastos. Cierto que durante un tiempo de mi vida estuve centrado en el estudio del Derecho, pero fue tal la sensación de liberación que experimenté al quitarme que nunca he vuelto a estar siquiera por las proximidades. En todo caso, veo por medios y redes que España se ha llenado de doctores en Derecho Procesal, así que una mirada más carente de toda técnica tampoco importará demasiado. 

Vamos allá. Me parece increíble que a estas alturas haya que comenzar esta tirada recordando que una persona imputada no está procesada. Hace algunos años, por los primeros tiempos de la transición, alguien debió de caer en la cuenta de que no parecía demasiado justo, ni demasiado garantista, impedir que una persona que podría tal vez sentarse en el banquillo de los acusados no tuviera forma alguna de recibir asesoramiento legal durante la investigación e instrucción del sumario. Así que se reformó la ley para incorporar la figura del imputado. ¿Qué viene a decir esta figura? Que de las investigaciones y pruebas practicadas podría (condicional) derivarse una exigencia de responsabilidad criminal contra una persona determinada, y que por tanto a partir de la consideración de imputado esa persona podría recibir asistencia letrada, proponer pruebas, etc, con un protagonismo procesal mayor que el de un mero testigo. La transición de imputado a acusado no es matemática, no es un colofón necesario, y de la instrucción sumarial puede desprenderse que no hay motivos suficientes para sentar al imputado en el banquillo. Por lo tanto, es bastante desafortunada esa costumbre de medios, redes y cafés de intensificar imputado con condenado, una identidad que ni siquiera tiene por qué producirse necesariamente entre acusado y culpable. Vamos, que no se lo van ustedes a creer, pero en un juicio penal cabe la posibilidad de que juez, tribunal o jurado, según los casos, declaren al acusado inocente. Entre otras cosas porque en un sistema penal moderno, garantiste y respetuoso con esa cosa que tanto nos gusta invocar pero tan poco practicar que conocemos como derechos humanos, derechos civiles o libertades públicas vige, y debe hacerlo con absoluta fuerza, el principio de la presunción de inocencia. De hecho, chirrían bastante los inventos con los que algunos jueces parecen intentar rodear los escollos, quién sabe por qué intereses, póngase por caso la bizarra figura de la preimputación

A ver, un caso práctico. Con uno del PSOE, para que no digáis que siempre barro para casa. A mí José Blanco es alguien que más que caerme mal me espeluzna. Cuando se presentó la denuncia del famoso Caso campeón y una jueza gallega decidió que había en la misma visos de verosimilitud por lo que abrió instrucción, Blanco se convirtió en imputado; esto es, en una denuncia se hablaba de posibles amistades peligrosas y puede que hasta delictivas del ex-ministro. Por supuesto, cuarto y mitad de España se apresuró a condenarle desde el minuto uno, pero resulta que avanzada la investigación se decide que no hay caso suficiente contra Blanco y se archivan las actuaciones en lo que a él se refiere. Hoy no está ni imputado, ni encausado, ni mucho menos condenado. Lo que sigue sin obstar para que a mí siga cayéndome como una patada en los belfos. Habrá, claro, quien diga que hubo maniobras y tejemanejes … pues alomojó, que diría Arenas, pero sin pruebas esas declaraciones son cuando menos un puro enredo interesado; habrá quien piense que no habría hecho nada en el Campeón pero seguro que sí la habría liado en otras ocasiones … pues de nuevo alomojó, pero estamos en las mismas, sin denuncias concretas, sin pruebas o indicios, esa especulación es eso, especulación.

Vayamos a la cuestión de hoy, con el auto que llama a declarar ante el Tribunal Supremo a Griñán, a Chaves y a tres exconsejeros de la Junta de Andalucía. Ha sido aparecer en el auto la palabra imputados y saltar por medios y redes la Feria de Sevilla. Ojo, que a ver, que a mí ni me va ni me viene nada en el hecho de que estas cinco personas hayan sido más, menos, medio honestas en su desempeño público, y que si de la investigación en curso se les imputa (esperen un poco) y no digamos si se les sienta en el banquillo soy partidario de que se les aleje de la política tanto como se pueda (si hay condena ese alejamiento estará tasado en la misma). Pero quizás deberíamos esperar un poco hasta que los acontecimientos lleguen a esos puntos. Porque parece que no está de más aclarar que para declarar ante el Supremo con asistencia jurídica, para poder proponer allí pruebas, para, en suma, intervenir como parte en la instrucción hay que hacerlo en condición de imputado, no valen otras (como la de testigo, por ejemplo). Tras las preimputaciones de Alaya y con un sumario que al eternizarse mantiene en la solfa y el escarnio permanentes a los cinco en cuestión, han sido ellos quienes han pedido intervenir y declarar, y como el Supremo ha considerado al parecer pertinentes estas declaraciones con garantías procedimentales, les ha citado en la única condición en que puede hacerlo: como imputados, pero unas imputaciones atípicas en las que no se les relaciona con delito concreto alguno. De esas declaraciones cabe que surjan imputaciones concretas contra personas concretas por delitos concretos. Pero hasta este momento, el caso sigue en una especie de nebulosa bastante peculiar.

Termino. El Código Ético que aprobó el PSOE en su última Conferencia Política dice que se expulsará o se suspenderá de militancia tras la apertura del juicio oral, esto es, cuando el imputado adquiera la plena condición de encausado. Probablemente (y más si tenemos en cuenta que la imputación es una figura que debería proteger al presunto y no masacrarlo) es la solución más ajustada a Derecho y más respetuosa con la presunción de inocencia; pero ante la desolación social y el convencimiento masivo de que los poderosos acaban siempre impunes, puede que no la más acorde con las exigencias de una ciudadanía enfadada mucho y con mucha razón. De ahí que puedan ser discutibles los movimientos de la nueva dirección socialista, que se están saldando con expulsiones de imputados e incluso más allá con exigencias de responsabilidades políticas (que no todo es penal en este mundo), pero que parezcan ejemplares y necesarias para muchos ojos. Se están corriendo riesgos, por ejemplo el de que un tribunal pueda anular la sanción por no estar recogida estatutariamente si alguno de los afectados acude a los juzgados (Virgilio Zapatero anunció que lo haría). Pero por favor, si ya las medidas contra imputados, que no con demasiada alegría pero sí suscribo, son complicadas, esperemos al menos a que las imputaciones sean regulares, tengan por objeto delitos concretos, acusaciones concretas, y no sean un mero instrumento procesal para permitir, como es el caso presente, la comparecencia de los afectados ante el tribunal para prestar declaración.

Que a lo mejor nos caen fatal, que a lo mejor son unos sinvergonzones, que a lo mejor lo que ustedes quieran, pero también a lo mejor nos estamos pasando un poco con esto de las causas generales y las presunciones de culpabilidad. Porque otra cosa no, pero yo eso de los derechos humanos tiendo a creérmelo. Hasta cuando me cuesta.

lunes, febrero 16, 2015

STILL ALICE


Durante algún tiempo, en casa compraban el Hola. Recuerdo allí las fotos que por primera vez en mi vida estarían asociadas a la enfermedad de Alhzeimer a través de una deteriorada y sorprendente Rita Hayworth. 

Desde entonces, nunca la enfermedad ha pasado demasiado cerca, aunque sí lo suficiente para tener referencias, para saber de su constante progresión y conocer el deterioro mental, físico, personal, de los enfermos.

Me acerco en este domingo tristón, lluvioso, invernal a la Filmoteca para ver a Julianne Moore, mi adorada Julianne Moore, interpretar una película emocional, áspera, en la que una brillante profesora de Lingüística combate la pérdida de las palabras, de los recuerdos, de la humanidad tratando de no dejar nunca de ser Alice.

Una película dura, sí, para una enfermedad dura a la que confieso tener mucho miedo. Supongo que sea de ese miedo del que nacieron algunas reacciones durante la proyección y sobre todo algunas reflexiones y algunas lágrimas. ¿Quién eres, qué eres, cuando la memoria se te extravía, cuando dejas de reconocer y de reconocerte? ¿Qué puede ocurrir el día en que al escuchar el Iubilet de Monteverdi te sigas estremeciendo sin saber por qué, ignorando qué y quién la maravilla? ¿Se perderán en tus propias nieblas de nuevo papá, la abuela, Chavita, Leo, Glenda? ¿Qué sensación espera cuando en tus manos descanse un libro de poemas encabezado por tu nombre que no sepas descifrar, una fotografía de un niño sonriente o serio en el que ya no sabrías encontrarte?

Still Alice, como siempre hacen los buenos libros, los grandes cuadros, las películas sinceras, nos acompaña en un recorrido también personal por todas esas preguntas, parasita nuestro temor para conmocionarnos desde el rostro asombrado, enfadado, lleno de dolor, de una Julianne Moore simplemente inmensa.

viernes, febrero 06, 2015

IZQUIERDA, IZQUIERDAS

Regresan en estos tiempos interesantes (¿alguna vez se fueron?) las voces que, portadoras de una única verdad, pontifican y reparten carnés, de tal manera que el Frente Judaico Popular abronca al Frente Popular Judaico primero para luego unirse en el abucheo al Frente del Pueblo Judío. 

Supongo que todos tienen razón, es posible que si nos centramos en una única tradición, una única doctrina, un único libro sagrado y sus intérpretes auténticos, nadie vea otra izquierda que la suya. Pero la realidad, venga, sí, mi realidad, es que a lo largo de la historia han sido muchas las veredas por las que se ha llegado al bando siniestro.

Claro que para definir qué es la izquierda podríamos necesitar varias tesis doctorales y una cantidad de horas de debate difícilmente soportable. Pero así, de pronto y para manejarme un poco en este post, para mí la izquierda es ese conjunto de ideas y actitudes críticas con el statu quo que aspira a la consecución de una sociedad más justa removiendo y transformando todo aquello que se oponga a una igualdad real, jurídica y social, de oportunidades que permita al ser humano elegir su propio camino en el marco de una comunidad de la que es corresponsable. O algo así, que siempre he sido muy malo para las definiciones.

Tengo para mí que cuando alguien se arroga el papel de juez de las izquierdas suele hacerlo desde un postulado básico marxista que luego relee a la luz de cualquiera de sus grandes exégetas y seguidores, llámense Lenin, Trostky, Chomsky, Mao o Lukacs. Pero es que ni siquiera tengo tan claro que Marxismo e izquierda sean cien por ciento equivalentes.

¿Eran de izquierdas Marat y los revolucionarios franceses más radicales e igualitarios? De hecho, el propio nombre deriva de su situación geográfica en la Asamblea Nacional. ¿Eran de izquierda los utópicos y los socialistas anteriores al Marxismo? ¿Lo eran los seguidores de Louis Blanc y su temprana defensa de la posible armonía entre socialismo y sistema parlamentario? ¿Qué pasa con los liberales sociales, en la línea de Stuart Mill o de Durkheim? ¿Y el cristianismo social, ese que pasa a la apuesta política a partir de la llamada doctrina social de la iglesia católica y organiza partidos y sindicatos que se encontrarán en el origen de las democracias cristianas (obviamente no hablo de la deriva conservadora de la alemana y otras en Europa)? ¿qué hacemos con el personalismo comunitario de Mounier, el grupo Esprit y sus seguidores? Incluso qué hacemos con los populismos de izquierda (que los hay, como los hay de derechas y de según).

Es probable que haya algunos puntos comunes a todos ellos, puntos que he tratado de reflejar en esa problemática definición con la que he querido manejarme. No todos son marxistas, no todos son revolucionarios. Pero todos apuestan por la transformación frente al inmovilismo, todos parten de una fuerte raíz humanista, todos defienden una igualdad esencial que debe ser impulsada desde lo público. 

Así que sí, yo me considero de izquierdas, con alomorfo flexivo -s de número plural, aunque beba en fuentes o proceda de tradiciones que no sean ortodoxas o legítimas para aquellos que sólo encuentran válida la suya. Al fin y al cabo, el anatema ya estaba presente en la Revolución francesa, ya estuvo en las revoluciones liberales y en la soviética, ya estuvo presente en la Guerra Civil española y en la hoy denostada Transición. Y vuelve a estar muy a la moda en un escenario de constante fragmentación y de cuestionamiento de una dicotomía izquierda/derecha que algunos se empeñan en cuestionar. Ellos sabrán por qué. 

martes, febrero 03, 2015

LA CRUELDAD DE LA ESFINGE


No, claro que no. La esfinge monstruosa que planteaba interrogantes letales a los viajeros por las cercanías de Tebas, las esfinges poderosas que guardaban los accesos a las tumbas faraónicas o protegían fieras las murallas asirias no portaban la piedad entre sus atributos. A las esfinges nunca les tembló la garra al atacar al impío, al peregrino, al atrevido. Y fue precisamente esa crueldad esencial la que las preservó en la memoria del mito.

Recuerdo el frío cuando Ken Loach en Ladybird, Ladybird nos narraba el poder impasible de esa esfinge moderna que es la administración (en el caso de la película inglesa los servicios sociales frente a una madre estigmatizada por un ordenador), una administración que tampoco sabe de la piedad, cuyas garras tampoco tiemblan, que no sabe de personas sino de números, una esfinge atroz y alerta que dice operar por el bien de los ciudadanos y por ese supuesto bien los arrodilla y violenta sin atender más razones que la de la ley hecha letra que con sangre entra.

Escribo poco ya de este Santander que se hizo imposible. Pero en estos días siento la necesidad de vencer el abandono del blog y de escribir sobre la esfinge santanderina, hecha carne de alcalde. El alcalde que llamó canalla al portavoz de la oposición por recordar que en el Cabildo de Arriba había un abandono culpable y muchos avisos antes del derrumbe que se llevó tres vidas por delante y con esa palabra, canalla, pareció conjurar las responsabilidades de la esfinge inoperante que se gastó los dineros del Urban en el hoy abandonado Parque del Agua y que no ejerció sus funciones de control urbanístico. Poco me importa que ese alcalde se llamara Juan, Manuel, Gonzalo o Íñigo, variantes todos de un sólo PP verdadero y al parecer eterno en esta ciudad resistente a cualquier cambio. La esfinge que no dudaba en desahuciar a mujeres discapacitadas, impedidas y postradas en su cama, y en retrasar los pagos larguísimos meses de penuria para la familia, la que además amenazaba cuando la denuncia de los pobres se hacía grito y aparecía en los medios de comunicación nacionales. La esfinge indiferente ante el fuego que consumió las viviendas de Tetuán y dejó en la calle desamparadas, sin nada (qué terrible destrucción la del fuego que arrasa con nuestros objetos buena parte de nuestra memoria, buena parte de quienes fuimos y somos). La esfinge que impide por extraños intereses y quisicosas procedimentales obras que hubieran sido trabajo y bienestar para tanta gente. La esfinge que desahucia y que expropia con condiciones insuficientes, ajena al dolor del desarraigo, al de la impotencia, al de la insuficiencia. La esfinge que se sacude el hambre de los niños como quien se quita una pelusilla del hombro. La esfinge.

No hace falta retroceder demasiado en el tiempo para recordar a la esfinge, al alcalde que ante la propuesta del PSOE de mantener abiertos los comedores escolares en los períodos vacacionales ante la denuncia de tantos directores y profesores de la malnutrición que hoy afecta a tantos niños no cae en la obscenidad del presidente madrileño pero se le acerca peligrosamente al decir que "no hay niños en riesgo de exclusión en Santander" y en todo caso "pueden apuntarse al programa del Veranuco porque hay unas pocas plazas gratuitas" (como si con comer una semana los niños fueran a saciarse del hambre de todo un verano, como si unas pocas plazas graciosamente concedidas con gesto de benéfica y caritativa dama pudiera siquiera paliar la injusticia). No hace falta escuchar con demasiada atención para percibir sus argumentos "no es un desahucio, es una expropiación", "hay justiprecio ratificado por los tribunales" que no dejan de ser tan reales como fríos, inhumanos y cortantes en el caso de Amparo y de anticipar los que por lo visto se aproximan en la zona de Prado San Roque. Contra familias humildes que no pueden obtener un crédito de los bancos-esfinge cuya avaricia e ineficacia hemos salvado mal que nos pese entre todos, familias a las que se expulsa de su hábitat, de su barrio, de su gente, de sus costumbre, de su memoria, de su vida sin escucharles, sin que una mínima brizna de humanidad obligue a la esfinge a solucionar primero el relajamiento antes de quebrantar con las excavadoras paz, sueños y vidas.

Al fin y al cabo los números ni sienten ni padecen, la administración continúa su camino sin salpicaduras ni llantos, la esfinge recibe una y otra vez los votos de sus sometidos, quizá prisioneros de un extraño síndrome de Estocolmo, quizá temerosos de un mañana en el que un atisbo de humanidad libere a la esfinge de su alma pétrea y se le caigan las garras y deje de contar estadísticas para contemplar rostros. 

sábado, diciembre 13, 2014

JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ Y LA INDIGNIDAD EN CALIENTE


La indignidad de ciertos personajes públicos con tendencia al vómito verbal es tan grande que supera incluso la escasa sensibilidad de los integrantes de la ONG creada hace años en el blog "Imbéciles Sn Fronteras". Más allá de los delirios de los tipos allí acogidos, entre los que se contaba ya Jorge Fernández Díaz, ministro del interior del Gobierno de España, hay declaraciones que ni siquiera nos permiten la ironía y nos obligan a acudir a los versos de Machado, don Antonio, para poder encontrar una descripción suficiente que no caiga en el estrambote ni en los abismos de lo soez. 

"Mala gente que camina
y va apestando la tierra".

¿Qué mejor forma de describir al que luce en la foto su mirada torva? Sin duda, Jorge Fernández es mala gente que deja peste a su paso y a su verbo. ¿O piensan ustedes que alguien que no tenga el alma más negra que el culo de un cuervo es capaz de decir, como este sujeto, con ademán chulesco en Antena3 para responder a tantas personas, a tantas instituciones horrorizadas ante la Ley Mordaza en general y ante la particular cuestión de las infames "expulsiones en caliente" que su ministerio practica fuera de la ley nacional hasta ahora, fuera de la ley internacional y desde luego y siempre fuera de la vergüenza que "Si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutención y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía". 

¡Pues claro que hay hipocresía! ¿No les parece hipocresía suficiente que el de la mirada torva se exhiba como cristiano por los medios, las calles y la vida, que vaya escupiendo a los demás lecciones de moralina como el fariseo de la parábola cuando no sólo parece ignorar las bases esenciales de la religión que dice practicar (qué hay del mandamiento del amor universal, qué de la caridad, qué de la imprecación de Jesús "cada vez que dejásteis de hacerlo con uno de éstos más pequeños a mí me lo hicisteis" a quienes despide de su lado como malditos y enviándolos al fuego eterno) sino que además no parece parar mientes ni en las críticas de la propia Iglesia Católica ni en campañas como la de "Salvemos la hospitalidad" brotadas precisamente en su ámbito? Y eso sin olvidar el insulto que se embosca en las palabras de Fernández Díaz, acusándonos a los españoles de hipócritas sólo para justificar la indecencia cruel de sus disposiciones, de su gobierno, de su partido. Un insulto contra muchos hombres y mujeres que trabajan duro para que las condiciones de vida de los más desfavorecidos sean mejores, para acoger a quienes llegan a nuestro país huyendo del hambre, de la muerte, de la tortura o de la miseria, que patean despachos intentando arreglarles los papeles que el gobierno se encarga sistemáticamente de denegar. Pues claro que hay miles de españoles dispuestos a acoger a la humanidad miserable y sangrante de Melilla y de Ceuta, a los ateridos que sobrevivieron apenas en el genocidio oceánico de las pateras del que para nuestra vergüenza somos responsables.

Pregunta este tipo hipócrita, malo y torvo si le vamos a enviar nuestras direcciones. Como el ministro del interior es él, y lo es en un gobierno que no parece parar mientes en la defensa de los derechos humanos, estoy completamente seguro de que alguno de sus servidores estará leyendo este blog, de que sabrán quién no se oculta tras el pseudónimo de Rukaegos, y sabrá perfectamente cuáles son mi dirección, teléfono, declaración de la renta, puesto de trabajo y tarjeta de la Seguridad Social. Así que puede contar conmigo para acoger a una de esas personas a las que él despide a golpes hacia la miseria. Yo, que no soy opulento como Fernández Díaz, que no vivo del cuento desde hace año como Fernández Díaz, pero que soy mucho más rico que él en lo que importa, en corazón, brindo mi casa y si hace falta la ayuda de mis amigos para salvar a una persona. Aquí le queda público el desafío, pero se lo haré llegar también por correo electrónico al Congreso de los Diputados y pro correo postal al Ministerio. Porque como dice el Talmud, quien salva la vida de un hombre, salva a la humanidad. A sensu contrario, "señor" ministro, quien permanece impasible ante la miseria, quien se ceba en sus golpes con los más débiles, quien abusa del pequeño, está matándonos a todos, está matando lo poco que a estas alturas pueda ya quedarnos de humanidad.

viernes, diciembre 05, 2014

DE CONSEJERAS CIEGAS Y PERROS INVISIBLES



Que un perro abandonado en una perrera o recogido en una protectora sea vejete es causa grave de invisibilidad para los posibles adoptantes; que sea feote le vuelve también invisible, como le vuelve invisible no ser de raza, o pertenecer a razas con leyendas urbanas sobre nerviosismo o agresividad. Paradójicamente, contribuye a su invisibilidad el ser grande o muy grande. Y si coinciden en un pobre perro dos dos o más de estos factores, sus posibilidades de encontrar familia rozan el concepto de Expediente X

Leo en El País  (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/12/03/madrid/1417633234_859581.html) una preciosa última página en la que se nos cuenta la historia de Chacho, vejete y grandullón, mezcla de mastín y pastor alemán, en definitiva, un caso perdido. Un caso perdido que encontró tras muchísimos años de espera a su familia, gracias en buena medida al programa que en la Comunidad de Madrid apuesta por el Sacrificio Cero desde el Centro Integral de Acogida de Animales de Colmenar Viejo y que además de garantizar una vida tranquila a quienes tuvieron la mala suerte de tropezarse con el humano equivocado, ese tipo de gentuza que convierte al ser humano en escoria y que se piensa que una mascota es un juguete, un objeto o un saco de boxeo. Una vida tranquila en la que al contrario de lo que ocurre por otros lugares con buena parte de esos lugares llamados perreras donde tantas veces continúa el maltrato, se come apenas, higiene nula y atención veterinaria cero, ya que pasado un cierto tiempo sin adoptante el animal viaja a la inyección letal y al horno crematorio para hacerse todavía más invisible en forma de humo.

Pues sí, que gracias al programa de los "perros invisibles" se desarrollan nuevas estrategias y campañas para que los feos, los grandullones, los mestizos, los nerviosos, los abuelos tengan también una segunda oportunidad que además sea la que se merecen, la buena.

Tengo que decir que me sorprendió encontrarme con el Consejero de la CAM responsable del área sosteniendo e impulsando este programa de los invisibles. Porque por Cantabria la peor causa de invisibilidad para las mascotas y animales víctimas de maltrato y abandono es una consejera ciega y ausente que, al menos, nos ha dejado perfectamente claro y negro sobre blanco que el bienestar animal del que es máxima responsable en esta comunidad autónoma le importa una mierda.

O lo que es lo mismo, que tras meses de administrativo y despectivo silencio, por fin hace un par de semanas dio respuesta … ¿respuesta? … a la batería de preguntas que sobre bienestar animal en Cantabria le había presentado la diputada del PSOE Chabela Méndez y en la que inquiría por los datos de sacrificio en las diversas perreras municipales en los últimos ejercicios, el destino de los animales abandonados en municipios sin servicio de recogida, los controles sanitarios y de implantación de chip, las realización de campañas sobre esterilización, adopción o cuidado responsable de mascotas, las sanciones impuestas por malos tratos, la atención específica a todos estos problemas en el mundo concreto de la caza, colaboración con asociaciones protectoras, etc. Respuestas que en resumen podemos clasificar en varios grupos.

a/ Aquellas en la que sin más se nos dice que se trata de competencias municipales (pero , ah, la competencia del bienestar animal y políticas animales es de la comunidad, así que debería inspeccionar, controlar y conocer qué pasa en las perreras, muy señora mía)

b/ Aquellas en las que se limita a hacer vagas alusiones a leyes y reglamentos que, como están publicados en el BOC, nos sabemos todos. Pero es que lo que se pedían eran datos y compromisos, no letras vacías.

c/ Aquellas que confirman que el tema no interesa, que a las protectoras se las despacha con unas pequeñas miserias que no dan ni para pienso y que no llegan nada más que a dos de ellas y que nunca la Consejería ha perdido el valioso tiempo de la consejera o de sus funcionarios realizando campaña alguna sobre mascotas, abandonos, maltrato o tenencia responsable. Claro que estas eran preguntas retóricas, doña, eso lo sabíamos todos también.

En fin, que viene a quedar claro que a Blanca Martínez y su equipo, habituales en festejos taurinos y ferias de caza pero permanentemente ausentes en protectoras y campañas animalistas, unas cuestiones tan sensible como el maltrato y el abandono, les resultan completamente ajenas, y que su política es la tan liberal máxima del dejar hacer, dejar pasar.

Lo dicho, en fin. Que a lo mejor el problema no está tanto en la existencia de perros invisibles sino en la grave ceguera de una parte de la sociedad, de una parte de las instituciones (dense un paseo por el Ayuntamiento de Santander y pregunten al equipo de gobierno para que les despida como suele con cajas destempladas si se les plantea el tema) y de políticas como la Consejera de Ganadería, Pesca y Medio Rural del Gobierno de Cantabria, que prefieren no enterarse de cuáles son sus obligaciones, responsabilidades y competencias mientras degusta unas alubias con liebre.



jueves, diciembre 04, 2014

THE ZOMBILAPIO EXPERIENCE


Andaba yo trajinándome el pan mío de cada día en mi habitual puesto de trabajo cuando hizo su aparición por mis dominios un extraño personaje. Tan lenguaraz como Logorrea y tan trompeta de la muerte como las Parcas de Autobús, línea cinco, personajes todos que conocen bien los lectores de este su blog. Irrumpió, pues, en mis territorios diciendo …

"Hola buenos días, soy esculapio y tengo 83 años, pero no los aparento. ¿A que nunca diría usted que tengo 83 años?" 

Sorprendiome y hasta divirtiome tamaña muestra de coquetería en un hombre, hombrecito más bien, del Señor. A pesar de que mi neurona en subconsciente activo decía, malévola y canalla, "En efecto, no aparenta usted 83 sino más bien 183". Fue ahí cuando me di cuenta de que sin quererlo ni esperarlo estaba bloqueando la única puerta una de las criaturas más temidas del barrio, El Escolapio Zombi, por nombre común Zombilapio.

Tomé asiento, ofrecile, galante, asiento (¡craso error, por san José de Calasanz!) y me aferré a la silla para no desplomarme víctima de alguna subespecie de vértigo o pánico mientras el Zombilapio daba inicio a su perorata, que transcribo más o menos tal cual.

"Es que ya sabe usted que Freud era materialista, racionalista y científico, que yo tengo muy pero que muy leído a Freud (atención, digresión, "¿Pero Freud no era herejía y desviación?") y como se queda ahí, pues él sabía que de abajo viene la vida (gesto de mano que surge de la tiniebla y asciende hacia la luz o mano-Caroline) y que la vida es comer y reproducirse. Pero si la vida fuera o fuese sólo comer y reproducirse pues nunca tendríamos bastante ni nos saciaríamos y yo necesitaría por lo menos por lo menos cinco mil mujeres (atención, digresión, "Menos lobos, Caperucito") y por eso la mente que es el espíritu que es el alma, que ya se estará preguntando usted de dónde viene el alma, pero es que yo no he venido aquí como sacerdote ni como creyente, por cierto ¿es usted creyente?, bueno ya me imagino que mucho no, porque el mal de Europa es que todo el mundo es mucho no, y así nos luce el pelo, aunque a usted no le luzca tanto, qué quiere que le diga. Pues eso, que el alma y el espíritu (gesto de mano de arriba hacia abajo enroscando un tapón hasta encontrarse con la mano de la vida, la que va de abajo arriba) le dice ¡NO! mujeres sólo una. Y claro entre la vida que quiere cinco mil mujeres y la mente que dice sólo una hay un choque que provoca la tensión que a su vez provoca la ansiedad que a su vez provoca las enfermedades psicosomáticas y obliga al cerebro a la isquemia. Y claro, entonces aparece el cáncer".

Durante el breve instante que precisa el Zombilapio para tomar aliento, digo, falsamente interesado y definitivamente amable, maldiciendo la exquisita educación que me indujeron freudianamente mis padres y mi viejo y querido Colegio Antares:

"Ahá, ahá"

"No le veo yo muy convencido, oiga, porque ¿estudió usted en los esculapios? tiene cara de haber estudiado en los escolapios, pero ya sé que esto a veces no está claro, porque se lo digo a los médicos y claro, como ellos ya tienen su vida hecha y su chiringuito montado pues me dicen que no, que no lo ven claro, y también me lo dice un profesor de aquí, del colegio, de los escolapios, que es prisionero del razonamiento, que tampoco lo ve, así que claro, como la vida (gesto de abajo arriba) se impone y la mente trata de controlarla (rosca de arriba abajo) pues el caso es que ayer tuvieron que operarle de un paralís que le había dado entre el anular y el corazón de la mano izquierda, cuando todo se podía haber solucionado de una forma mucho más fácil. Sí señor, porque si el problema es que las enfermedades son todas psicosomáticas, que yo nunca estuve enfermo del cuerpo pero si del psicosomatismo ese, que estuve paralítico cuando se murió mi padre pero ahora ando (atención, digresión "¡Milagro, milagro!") y siempre me he curado porque con la mente uno puede. Así que viene la vida (abajo arriba) , pero la mente la aturde (arriba abajo) y viene la ansiedad y de la ansiedad el cáncer. Y la mente vuelve, controla a la vida, controla la ansiedad y el cáncer va y se cura. Porque Freud, que era racionalista, sólo ve que la vida sube (abajo arriba) pero no sabe qué hacer con la mente (arriba abajo) porque claro, no es capaz de preguntarse qué pasa con la vida, de dónde viene la vida, porque sabemos que te comes un garbanzo o una chuleta y en tres horas ya es parte de nuestra carne pero …¿quién permite que el garbanzo y la chuleta sean la vida? (abajo arriba) ¡Dios! Pero yo no he venido a hablarle de Dios, ¿cree usted en Dios?, es que ahora hay gente que no cree en Dios, y claro, entonces acaba en el hospital con paralís entre el índice y el corazón (atención, digresión, miro el reloj, lleva una hora disparatando "¿Te callarás alguna vez, maldito?") que vaya usted a saber cómo le queda la mano después de la operación. Pero yo me curé solo, que no podía andar y ahora ando (atención, digresión "anda y habla, vaya que si habla").

"Ahá, ahá"

"Así que lo que le propongo, porque dirá usted a qué viene aquí este cura loco (atención , digresión "En lo de loco ha acertado, en lo demás no, no señor, no me digo nada ni me interesa nada y cállese por el amor de Calasanz") y es porque quiero saber si usted me puede encontrar cinco personas, o seis, para explicarles que la vida (abajo arriba) es controlada por la mente (arriba abajo, siempre en rosca) y por eso está la ansiedad , que yo para satisfacer la vida que es comer y reproducirse necesitaría cincuenta mujeres (atención, digresión, "¿pero hace un rato no necesitaba usted cinco mil? ¿no será que lo que necesita usted ahora es un colocón de viagra?") pero la mente dice que una y yo entones me caso pero me busco otras cinco (atención, digresión, "cada vez menos, eh pillín") pero no quiero que la una se entere de las cinco y entonces mis neuronas me dicen que lo oculte y que mienta (atención, digresión, "las mías ya no dicen nada, se han autodestruido hace tres cuartos de hora") y eso también produce ansiedad y por lo tanto cáncer. Pues eso, que yo puedo enseñar estas grandes verdades a cinco personas, y así ellas podrán enseñar a la gente a curarse el cáncer y hasta el dolor de espalda, porque aquí tengo un libro sobre cómo curar el dolor de espalda y las infecciones de trigémino, y ellos enseñan a más gente, pero ellos cobran, y así pueden ganar, mire mire, que tengo hechas las cuentas, pues hasta veinte mil euros al mes, o hasta más, y así ellos enseñan a mucha gente y esa mucha gente en su casa enseña a mucha otra gente y gana también veinte mil euros y así y así y así hasta que se acabe el paro en España, porque así es como de verdad se puede acabar, que yo lo tengo clarísimo, porque esto es como los sentidos, que son cinco ordenadores que tenemos, porque yo veo un cuadro y lo proceso y luego me acuerdo de un árbol y de un paisaje , o escucho sonidos y me acuerdo de una canción y luego la canto por ejemplo Cara-al-sol-con-la-camisa-nuevaaaaaaa (atención,digresión, "no tiene usted gusto ni nada para recordar canciones, jodío zombi, me tiene que saltar con el cara al sol, yo lo matoooo"). Y entonces pues eso, que me busca cinco personas y acabamos con el cáncer, y con el dolor de espalda, y con la gripe aviar, y con la ansiedad esa que produce que la mente (arriba abajo en rosca) trate de controlar la vida que es comer y reproducirse (abajo arriba), pero no la puede controlar del todo y por eso nace la concupiscencia ¡LA CONCUPISCENCIA! AHHH, pero la concupiscencia es mala porque lo de arriba viene de Dios aunque yo no he venido a hablarle de Dios y lo de abajo viene del Demonio y es malo malísimo malo y … "

Hora y media después estoy aquí, en la cafetería de al lado, tomando una tila, tres trankimazines y esperando a mi camello habitual para que me traiga de todo. No quiero volver a mi trabajo. El Zombilapio sigue allí, y habla, y habla, y habla, y grita ¡Concupiscenciaaaaaa! y se emociona y hace gestos. De abajo arriba y de arriba abajo (en rosca). Tengo miedo.

viernes, noviembre 21, 2014

PATERNALISMO SANITARIO CON RECETA



Hace ya muchos, muchos años, ya casi 40, me diagnosticaron una alergia a los ácaros del polvo y a cierto hongo cuya presencia se relacionaba con la humedad ambiental. Como tantas otras alergias, se manifestaba esta vieja amiga en forma de rinitis, picazón y enrojecimiento de ojos y, la peor parte, crisis de asma. A parte de recomendarme que me mudara a Palencia (al parecer a los ácaros no les mola el clima castellano) y paciencia, y de intentar una vacuna que no tuvo demasiados efectos positivos, el médico de entonces (confirmado por los del medio y por los de ahora) me recetó un inhalador para las crisis asmáticas llamado Ventolín.

El Ventolín provoca la dilatación de los bronquios, de tal manera que te permite, si detectas la crisis, evitarla (y con tanta experiencia, ya se imaginarán ustedes que uno tiene clarísimas las señales) y si la crisis irrumpe solucionarla de la manera más rápida posible. Y os puedo asegurar que aunque duren segundos, una crisis asmática fuerte es una eternidad de angustia. En su dispensa farmacéutica, estaba previsto creo que desde siempre que se precisaba receta médica, pero en la práctica y durante tantos años jamás me la habían pedido hasta hace dos semanas. Parece que las inspecciones se están endureciendo y que el Ventolín ha entrado en el club de la droga dura.

Lo descubrí en medio de una crisis, más o menos ligera pero bastante evidente, en la que a pesar de mis jadeos en una farmacia se negaron a proporcionarme el tubito salvador. Confirmé más adelante el descubrimiento en dos farmacias digamos amigas, donde me explicaron el problema de las inspecciones. Así que si como supongo mis reservas se terminan este fin de semana (llevo un noviembre complicadillo) , tendré que ir a saturar (todavía más) el servicio de Urgencias o en el mejor de los casos esperar al martes o miércoles para conseguir la maldita receta de mi médico de cabecera. Al coste de un par de horas de trabajo, claro está. 

Según lo que leo en los decretos y normas sobre medicamentos con prescripción, la exigencia de receta no se basa en general en que nos encontremos ante peligrosos estupefacientes o drogas alternativas a las de consumo habitual, sino en que según nos cuentan su mala administración podría provocar problemas varios o su abuso restar eficacia al mejunje. Es decir, una explicación que encaja de lleno en el problema político y filosófico del llamado Paternalismo : un estado que nos trata como a menores de edad, incapaces de actuar con racionalidad en nuestro propio provecho. No tengo ningún interés especial en ponerme de Ventolín, no se trata ni de un capricho ni de un chute. Sobre todo no me apetece nada que un fármaco que me ha acompañado con tanta eficacia durante tanto tiempo pierda su eficacia. No soy adicto ni nada que se le parezca, como pueden demostrar las largas, a veces larguísimas, temporadas sin inhalación alguna. Y de verdad que me toca mucho las narices tener que atravesar los peligrosos otoños y otros posibles tramos de riesgo dependiendo de la cercanía de un médico para poder adquirir un producto que me resulta imprescindible y que llegado un caso extremo podría llegar incluso a salvarme la vida. 

Pero como no queda otro remedio, me haré con la receta, intentaré que sea una de esas electrónicas y seguiré consumiendo Ventolín cuando lo precise, con la misma racionalidad, con el mismo sentido común de estos años.

Eso sí, dejo por escrito que si en algún momento una crisis fuerte de asma me provoca algún accidente, me hace sufrir alguna consecuencia, desde aquí exijo que se pidan responsabilidades a esa ministra estúpida e incompetente y a los directivos a su servicio. Porque ya que sea Ana Mato la que me trata a mí como a un débil mental me parece el colmo de los colmos.
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