Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas

martes, febrero 17, 2015

IMPUTANDO, QUE ES GERUNDIO


Nota previa: Quede claro que aquí voy a hablar de cuestiones
penales. Como sabéis y ya he dejado claro en el blog más de 
una vez creo que esto no lo arreglaremos hasta que no ejerzamos
con contundencia el concepto de responsabilidad política. O lo 
que es lo mismo, no sé si todos pero al menos casi todos los 
afectados deberían haber dimitido motu proprio con el estallido
del caso ERE, tengan o no responsabilidad penal.

Me da un poco de miedo meterme en determinados pastos. Cierto que durante un tiempo de mi vida estuve centrado en el estudio del Derecho, pero fue tal la sensación de liberación que experimenté al quitarme que nunca he vuelto a estar siquiera por las proximidades. En todo caso, veo por medios y redes que España se ha llenado de doctores en Derecho Procesal, así que una mirada más carente de toda técnica tampoco importará demasiado. 

Vamos allá. Me parece increíble que a estas alturas haya que comenzar esta tirada recordando que una persona imputada no está procesada. Hace algunos años, por los primeros tiempos de la transición, alguien debió de caer en la cuenta de que no parecía demasiado justo, ni demasiado garantista, impedir que una persona que podría tal vez sentarse en el banquillo de los acusados no tuviera forma alguna de recibir asesoramiento legal durante la investigación e instrucción del sumario. Así que se reformó la ley para incorporar la figura del imputado. ¿Qué viene a decir esta figura? Que de las investigaciones y pruebas practicadas podría (condicional) derivarse una exigencia de responsabilidad criminal contra una persona determinada, y que por tanto a partir de la consideración de imputado esa persona podría recibir asistencia letrada, proponer pruebas, etc, con un protagonismo procesal mayor que el de un mero testigo. La transición de imputado a acusado no es matemática, no es un colofón necesario, y de la instrucción sumarial puede desprenderse que no hay motivos suficientes para sentar al imputado en el banquillo. Por lo tanto, es bastante desafortunada esa costumbre de medios, redes y cafés de intensificar imputado con condenado, una identidad que ni siquiera tiene por qué producirse necesariamente entre acusado y culpable. Vamos, que no se lo van ustedes a creer, pero en un juicio penal cabe la posibilidad de que juez, tribunal o jurado, según los casos, declaren al acusado inocente. Entre otras cosas porque en un sistema penal moderno, garantiste y respetuoso con esa cosa que tanto nos gusta invocar pero tan poco practicar que conocemos como derechos humanos, derechos civiles o libertades públicas vige, y debe hacerlo con absoluta fuerza, el principio de la presunción de inocencia. De hecho, chirrían bastante los inventos con los que algunos jueces parecen intentar rodear los escollos, quién sabe por qué intereses, póngase por caso la bizarra figura de la preimputación

A ver, un caso práctico. Con uno del PSOE, para que no digáis que siempre barro para casa. A mí José Blanco es alguien que más que caerme mal me espeluzna. Cuando se presentó la denuncia del famoso Caso campeón y una jueza gallega decidió que había en la misma visos de verosimilitud por lo que abrió instrucción, Blanco se convirtió en imputado; esto es, en una denuncia se hablaba de posibles amistades peligrosas y puede que hasta delictivas del ex-ministro. Por supuesto, cuarto y mitad de España se apresuró a condenarle desde el minuto uno, pero resulta que avanzada la investigación se decide que no hay caso suficiente contra Blanco y se archivan las actuaciones en lo que a él se refiere. Hoy no está ni imputado, ni encausado, ni mucho menos condenado. Lo que sigue sin obstar para que a mí siga cayéndome como una patada en los belfos. Habrá, claro, quien diga que hubo maniobras y tejemanejes … pues alomojó, que diría Arenas, pero sin pruebas esas declaraciones son cuando menos un puro enredo interesado; habrá quien piense que no habría hecho nada en el Campeón pero seguro que sí la habría liado en otras ocasiones … pues de nuevo alomojó, pero estamos en las mismas, sin denuncias concretas, sin pruebas o indicios, esa especulación es eso, especulación.

Vayamos a la cuestión de hoy, con el auto que llama a declarar ante el Tribunal Supremo a Griñán, a Chaves y a tres exconsejeros de la Junta de Andalucía. Ha sido aparecer en el auto la palabra imputados y saltar por medios y redes la Feria de Sevilla. Ojo, que a ver, que a mí ni me va ni me viene nada en el hecho de que estas cinco personas hayan sido más, menos, medio honestas en su desempeño público, y que si de la investigación en curso se les imputa (esperen un poco) y no digamos si se les sienta en el banquillo soy partidario de que se les aleje de la política tanto como se pueda (si hay condena ese alejamiento estará tasado en la misma). Pero quizás deberíamos esperar un poco hasta que los acontecimientos lleguen a esos puntos. Porque parece que no está de más aclarar que para declarar ante el Supremo con asistencia jurídica, para poder proponer allí pruebas, para, en suma, intervenir como parte en la instrucción hay que hacerlo en condición de imputado, no valen otras (como la de testigo, por ejemplo). Tras las preimputaciones de Alaya y con un sumario que al eternizarse mantiene en la solfa y el escarnio permanentes a los cinco en cuestión, han sido ellos quienes han pedido intervenir y declarar, y como el Supremo ha considerado al parecer pertinentes estas declaraciones con garantías procedimentales, les ha citado en la única condición en que puede hacerlo: como imputados, pero unas imputaciones atípicas en las que no se les relaciona con delito concreto alguno. De esas declaraciones cabe que surjan imputaciones concretas contra personas concretas por delitos concretos. Pero hasta este momento, el caso sigue en una especie de nebulosa bastante peculiar.

Termino. El Código Ético que aprobó el PSOE en su última Conferencia Política dice que se expulsará o se suspenderá de militancia tras la apertura del juicio oral, esto es, cuando el imputado adquiera la plena condición de encausado. Probablemente (y más si tenemos en cuenta que la imputación es una figura que debería proteger al presunto y no masacrarlo) es la solución más ajustada a Derecho y más respetuosa con la presunción de inocencia; pero ante la desolación social y el convencimiento masivo de que los poderosos acaban siempre impunes, puede que no la más acorde con las exigencias de una ciudadanía enfadada mucho y con mucha razón. De ahí que puedan ser discutibles los movimientos de la nueva dirección socialista, que se están saldando con expulsiones de imputados e incluso más allá con exigencias de responsabilidades políticas (que no todo es penal en este mundo), pero que parezcan ejemplares y necesarias para muchos ojos. Se están corriendo riesgos, por ejemplo el de que un tribunal pueda anular la sanción por no estar recogida estatutariamente si alguno de los afectados acude a los juzgados (Virgilio Zapatero anunció que lo haría). Pero por favor, si ya las medidas contra imputados, que no con demasiada alegría pero sí suscribo, son complicadas, esperemos al menos a que las imputaciones sean regulares, tengan por objeto delitos concretos, acusaciones concretas, y no sean un mero instrumento procesal para permitir, como es el caso presente, la comparecencia de los afectados ante el tribunal para prestar declaración.

Que a lo mejor nos caen fatal, que a lo mejor son unos sinvergonzones, que a lo mejor lo que ustedes quieran, pero también a lo mejor nos estamos pasando un poco con esto de las causas generales y las presunciones de culpabilidad. Porque otra cosa no, pero yo eso de los derechos humanos tiendo a creérmelo. Hasta cuando me cuesta.

sábado, mayo 03, 2014

SUPREMA HOMOFOBIA



La mesura y dignidad judicial de José Luis Raquero, perdón Requero, ha alcanzado tan alto prestigio que hasta el mismo Consejo General del Poder Judicial tuvo que enmendarle los disparates cuando redactó aquel famoso informe no solicitado por nadie sobre la reforma del Código Civil planteada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que concluyó con la aprobación del matrimonio igualitario para todos los españoles, también para las parejas del mismo sexo. Allí, en este texto infame, el iluminado de la foto comparaba las parejas del mismo sexo con la que podrían formar un hombre y un animal. Y desde ese momento, militante de pro del Opus Dei, inició una cruzada contra la igualdad y la dignidad de las personas lgtb, contra los derechos humanos, basada no en razonamiento objetivo alguno sino en sus propios prejuicios religiosos y si me apuran en su cortedad de miras, su escasez intelectual y su más que discutible cuantificación para ejercer la judicatura. Porque sí, señores, la judicatura ha de ejercerse desde una ecuanimidad que debería aplicar la ley, llegado el caso y en ausencia de la misma o la presencia de lagunas interpretativas, la equidad, los principios generales del Derecho, hasta el sentido común. Pero no sólo no consta por lado alguno que entre las estrategias intelectuales aplicadas por un juez para ejercer su obligación estén sus prejuicios y creencias, sino que además esa personalización argumentativa está expresamente prohibida. 

¿Podemos esperar los ciudadanos, en especial los ciudadanos lgtb, la más mínima seriedad en la aplicación de las normas a los casos que lleguen al Supremo, que pasen por las manos de Raquero, perdón, Requero, máxime si esos casos (administrativos) tienen alguna referencia a la igualdad de derechos, al status cívico de los ciudadanos y ciudadanas lgtb? Me temo que no, me temo que nada sino nuevas agresiones debemos esperar de un magistrado que contraviniendo su deber constitucional de neutralidad ha estado llamando a las manifestaciones contra el matrimonio igualitario o contra la reforma del aborto, siempre de la mano de organizaciones tan transparentes en sus odios como HazteOír. 

Producto del rifirrafe entre los miembros del CGPJ, producto de las tradicionales trampas institucionales del PP y su entorno para apartar de su camino normas procedimentales o simplemente acuerdos tradicionales (como el que exigía acuerdo unánime para el nombramiento de magistrados del Supremo), se han aprovechado ahora para agradecer los servicios prestados a quien ya nos ha demostrado por activa, pasiva y perifrástica ser un enemigo abierto y declarado de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.

Y es que los debates sobre la escasa salud del sistema salido de la Constitución  Española de 1978 suelen obviar las referencias a un Poder Judicial que ha maniobrado para estar al margen de la definición constitucional que le hace depender, como al Ejecutivo y al Legislativo, de la soberanía popular, con unos órganos de gobierno, sistemas de control, procedimientos de acceso que hacen de la judicatura casta entre las castas, un espacio opaco que mira más por privilegios y ombligos que por la salud cívica. Digamos que sólo una vez un ministro, un ministro que conocía muy bien el percal, cuestionó abiertamente esos sistemas de acceso y control … y duró cuarto de telediario.

En fin, cada vez que en las redes reproduzco alguna barbaridad infame contra las personas lgtb, alguno de los insultos que cada día nos escupen Raqueros, perdón, Requeros y epíscopos varios, hay quienes me lanzan la famosa diatriba "a que no te metes con los musulmanes". Pues sí, señores, cuando imanes y ralea de circunvalación habla contra nuestros derechos humanos, que son también derechos humanos de todos, hablo tan alto y tan claro como puedo. Pero aprovecharía ahora para devolverles la pregunta: ¿permanecerían impasibles si en lugar de un extremista cristiano hubiera accedido al Supremo un juez que militara en el islamismo radical? Pues eso. Que a lo mejor deberíamos tomarnos de una vez un poco más en serio que sí, que es imposible eso de la boca muda de la ley que quería Montesquieu, que es imposible pensar que un juez actúe como si su mente estuviera inmaculada de preconceptos y valores personales, pero que también tendríamos que tener la valentía y las herramientas para impedir que quienes han exteriorizado su incapacidad y destemplanza para afrontar con garantías mínimas el desempeño judicial no deberían vestir togas. Mucho menos togas supremas.

miércoles, diciembre 07, 2011

EL SÍNDROME DE BELINDA Y EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


Menos de un mes le costó al Tribunal Constitucional de Portugal decidir sobre el recurso presentado contra el matrimonio en igualdad de derechos para las parejas del mismo sexo por el Presidente de la República, primo occidental de los populares españoles. Unos cuatro meses resultaron suficientes para que el Supremo de México explicara a varios estados especialmente conservadores que estaba totalmente fuera de lugar su recurso para evitar los efectos del matrimonio igualitario en sus territorios (a día de hoy se puede celebrar en México DF, aunque algunos otros estados han iniciado procesos similares). No mucho más tuvieron que esperar las resoluciones planteadas acerca de diversos extremos relacionados con el derecho al matrimonio entre dos hombres gays o dos mujeres lesbianas en Sudáfrica (inconstitucionalidad del matrimonio sólo para heterosexuales), California (validez de los matrimonios celebrados antes del referéndum que anuló la decisión de la Asamblea estatal) o Israel (validez de los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en terceros países donde la legislación así lo permitiera).

Seis años después del infame recurso presentado por el Partido Popular contra la igualdad de derechos para todos los españoles, nuestro Tribunal Constitucional continúa bajo el Síndrome de Belinda, incapaz de emitir sonido alguno.

Fue hace ya mucho tiempo cuando algunos sondeos y filtraciones parecieron augurar un pronto y feliz resultado, con un aval claro al matrimonio igualitario que habría ido firmado por nueve de los doce magistrados. Incluyendo, pues, a varios del bloque más conservador. Después fue demorándose al son de la llamada "estrategia Trillo" (qué personajillo, señores, qué personajillo) dispuesto a enmierdar toda decisión de un legislativo favorable a la izquierda, poniéndola bajo sospecha de constitucionalidad, sobrecargando de papeles al alto tribunal y, para redondear la jugada, bloqueando su renovación en una especie de golpe de estado constitucional que de entrada sirvió para sumar deslegitimación y hartazgo a la deteriorada imagen de las instituciones. Y de salida, para sentar en el organismo público a uno de esos peones que desde la sombra hicieron el juego a la mencionada estrategia, probando su incapacidad para entender de la ley sin dejarse llevar por sus propios prejuicios ideológicos y religiosos.

El último episodio, después del sainete del Senado, fue continuar el bloqueo en el Congreso para colocar a un segundo peón de obediencia debida y probada amistad y servicios, en sus constantes devaneos con la FAES y otros foros totalmente "independientes" del Partido Popular, como sabrán ustedes. Lo que significa que hoy tres magistrados se encuentran en período de prórroga de sus mandatos, en total cuatro vacantes si sumamos la del ultraconservador García-Calvo, fallecido en accidente. Cuatro vacantes que, según los planes tramados por el perverso polimorfo de Trillo, tendrían que ser hoy renovados apelando a una nueva mayoría en la que los populares tratarían de desequilibrar la composición del Constitucional en su favor. Y su favor significa hoy en contra de la igualdad civil de lesbianas y gays.

Porque a pesar de lo que algunos prefieren creer (supongo que para justificar la papeleta que han metido en la urna) sí es posible que un Constitucional escorado hacia la ultraderecha religiosa acepte el recurso popular (que no trata del nombre sino de cuestiones sustanciales) y aunque más difícil, también sería posible que dejara sin efecto los matrimonios celebrados desde el 2005. Toda una espada de Damocles, una amenaza sobre tantas y tantas familias que podrían verse relegadas al limbo legal sólo para que el Forro de la Fajilla, HazteOrín y otros se frotaran las manos triunfantes. Y que convertiría a España de paladín en hazmerreír de una igualdad y unos derechos que pese a quien pese son imparables.

En vísperas del aniversario de la aprobación de la Constitución Española de 1978, activistas de la FELGTB y de COGAM se han concentrado delante del Tribunal Constitucional y han entregado varios miles de firmas pidiendo, exigiendo, que de una vez emitan su sentencia y saquen nuestros derechos de la agenda de los crispadores y de los finos estrategas de las manitas sucias. Nuestros amigos, nuestros hijos, nuestras familias no están ya dispuestas a consentir más espera. Y va siendo tiempo de saber si podemos volver con tranquilidad alerta a nuestras casas (fíese de Rajoy y no corra, oiga, incluso con sentencia favorable) o si tenemos que volver a la calle y a la batalla.

Porque no sé a otras compañeras, a otros compañeros, con los que compartí batallas , ilusiones y emoción entonces. Pero a mí el Tribunal Constitucional de los simpáticos inoperantes y los simpáticos recurrentes populares me tienen ... pues sí, eso, hasta los cojones.

domingo, octubre 16, 2011

BLOG ACTION DAY 2011: FOOD. LA OPULENCIA Y EL HAMBRE.


De una perversa belleza resulta la fotografía de Sebastiao Salgado que he robado en la red para ilustrar esta entrada con la que como cada año me sumo a la campaña internacional Blog Action Day, y que toma este año como eje central la comida. Bella, porque nos recrea el momento tierno, íntimo, de la madre alimentando al hijo. Perversa porque intuimos que en las madres de tantos lugares poco alimento puede manar de unos pechos secos. Bella porque nos remite a una de las tradiciones iconográficas marianas de Occidente, la de la Virgen de la Leche. Perversa, porque no habla del bien, de los dones, de la vida, sino del dolor y del hambre y de la sombra.

Cuando me llegó la convocatoria del BAD2011 con el lema FOOD como lema son muchas las imágenes que se me vinieron a la cabeza, desde los cálidos sabores de la cocina de casa a las tradiciones alimentarias. Pero un recuerdo poderoso se me abrió camino y me decidió a volver una vez más la mirada del blog hacia la injusticia, un documental multipremiado de Manos Unidas en el que una mujer seca, cubierta de moscas, con los ojos extraviados y sonrisa yerta, acercaba a un bebé atónito, cubierto de moscas, cercano a la muerte, a un pecho que no era sino un odre vacío. Lloré. Con esa impotencia de quien se siente inútil e insuficiente para darle siquiera un poco de equilibrio y de justicia al mundo. Con la culpable mirada de quien vive en un mundo opulento en el que tantas veces la comida se convierte en un capricho, en un despilfarro, en un juego.

En aquellos mismos días del documental, recuerdo haber leído con ira y asombro cómo en la Unión Europea se tiraban literalmente toneladas de leche, de excedentes lácteos, el fruto de una agricultura subvencionada que no iba a servir para nada en una Europa opulenta e inmisericorde que ni siquiera se planteaba que esos excedentes de leche y otros productos agrícolas pudiera servir para paliar alguna situación de emergencia. También por aquellos días, otro nuevo contraste, era noticia el asesinato en Perú de una mujer de los suburbios más pobres de Lima que había dedicado su vida a un único objetivo, que a través de las escuelas primarias fuera posible que cada niño pudiera tomar cada día un vaso de leche, una inyección de vida, de vitaminas, de alimento saludable que le protegiera frente a todos los riesgos que para la salud implica la miseria.

En medio de una crisis cuyo final ni siquiera está previsto, los países del viejo poder económico continúan ensimismados, girando sobre su propio ombligo, incapaces de entender el crecimiento de los monstruos llamados al parecer a sustituirlos en las cimas del despilfarro, incapaces de dejarse interrogar por la miseria de los países que no sufren la crisis porque están demasiado ocupados sufriendo el hambre desde hace demasiado tiempo.

Seguiremos derramando tanques de leche, camiones de fruta, excedentes y competencias. Seguiremos gastando toneladas de carísimos tomates en una única fiesta, acumulando en las neveras comida destinada solamente a terminar en la basura. Seguiremos indiferentes el comercio justo, comprando alimentos de multinacionales manchadas de muerte. Mientras "hambre" seguirá siendo en ese África que se muere cada día sinónimo de "Comida", habitado por madres llenas de un coraje desesperanzado que las empuja a amamantar a sus niños con savia de nada. Soñando con ahogarse un día en ese río de leche que nosotros tiramos.

jueves, marzo 25, 2010

BARCOS SIN HONRA


Por muy tradicionalistas y defensores de las glorias de España que se pretendan, andan estos días los sectores más conservadores de nuestra piel de toro implicados en la transformación de la máxima acuñada por Felipe II al tener noticia del desastre acaecido a la Armada Invencible.

Son pocas las excepciones dentro del Partido Popular, imagino que todas ellas con la boca pequeña pero no por eso menos relevantes (nada menos que la Lideresa Aguirre a la cabeza), que han reclamado estos días que, si en efecto se han producido delitos en los diversos procedimientos que se siguen por corrupciones y choriceos varios, se llegue hasta el fondo y se subsanen las responsabilidades correspondientes. El resto de los populares anda más preocupado en evitar que de una u otra manera, con triquiñuelas, apaños y bienvenidos favores de togas amigas, se anulen los procesos iniciados. Al grito de “Más valen barcos con honra que honra sin barcos”; más vale preservar lo que se haya trincado y las posiciones que permitieron trincar, aunque eso deje una sombra de sospecha sobre las cabezas populares, antes que dejar que la Justicia actúe y aparte de la res publica a quienes han abusado de la confianza de los ciudadanos y actuado en provecho propio antes que a favor del bien común.

Hay ya algunos antecedentes señeros, entre los que cobra hoy vigencia el viejo asunto Naseiro. Y con las últimas oscilaciones del los magistrados responsables de evaluar la conformidad a derecho de las escuchas ordenadas durante la instrucción del Caso Gürtel, hay algunos síntomas de que se intenta caminar por la misma senda: anular las acciones judiciales, invalidar las pruebas y así hacer que el caso se vaya adormeciendo no por falta de sustancia, sino por recovecos y añagazas en la clara voluntad de la ley. Sobre todo me causa cierta alarma que los dos magistrados que hace un par de días decidieron que dos de las tres escuchas analizadas eran ilegales pero era válida la tercera, con sólo unas pocas horas de diferencia cambien de opinión (¿quién sabe qué habrá ocurrido en el ínterin) para anular también la tercera. ¿Tan frívola fue la decisión anterior, tan irresponsable, tan poco meditada como para que de pronto y sin que haya novedad alguna se vuelva blanco lo negro y fucsia lo amarillo?

¿Es en España la Justicia igual para todos?¿Es la independencia judicial ya poco más que un espectro o un cuento para niños en fase Ratoncito Pérez? Porque parece que cuando llegan casos de corrupción al foro en los que se imputa a cargos socialistas se sigue adelante y se condena (y estoy totalmente de acuerdo en que se condene y se aparte a las malas yerbas con decisión, porque algunas cosas llevan tiempo pasando de castaño oscuro), pero que cuando llegan los conservadores siempre acaban encontrándose con un amigo de partida de golf, un compañero de colegio o un adlátere de banco de misa dispuestos a velar no por la honra sino por el barco, no pos la sustancia sino por la apariencia.

Casi cada día escuchamos viejos cuentos sobre los escándalos y los no escándalos que afectaron al PSOE. Historias viejas en las que hubo condenados y condenas, no sé si bastantes o insuficientes, pero las hubo y se saldaron las cuentas pendientes. Por cierto, hubo también casos (Pilar Miró, Demetrio Madrid) donde el linchamiento púb.ico de la caverna se demostró infundado, pero nunca se molestaron sus inquisidores siquiera en pedir disculpas. Esa es la diferencia. Si un socialista quebranta su pacto de servicio a los ciudadanos, cumple la condena; si es un popular, el juez acabará arreglándolo con una palmadita amistosa en el cogote como la de la Igartiburo al Cobra. Y sí, todos sabrermos por la prensa y otras vías que hubo dineros negros, trajes, corrupciones y corruptos. Pero seguirán donde estaban, viviendo a costa de los ciudadanos y comprando mansiones un poco más grandes para que quepa una impunidad todavía más escandalosa.

jueves, febrero 11, 2010

OBJETIVO, GARZÓN


Recuerdo como si lo estuviera viviendo en tiempo presente el orgullo que sentí cuando tuve conocimiento de que Baltasar Garzón había puesto en busca y captura nada menos que a Augusto Pinochet. Un rayo de luz que permitía contemplar con otros ojos el ejercicio de la judicatura, dar un paso adelante en la lucha contra el horror cotidiano de tantas dictaduras, de tantos regímenes terroristas, de tantos gobiernos que ofenden a la humanidad con vejaciones, torturas, humillaciones y genocidios mientras el resto del escenario político calcula rentabilidades y geoestrategias y, cómo no, mira hacia otro lado. No fue posible sentar a la vieja serpiente en el banquillo, pero tal vez para las familias de tantos muertos fuera un consuelo ver a ese tipo derrotado, ver cómo se enroñecía su aureola de héroe salvapatrias para dejar clara su verdadera naturaleza de canalla.

Sí hubo juicio, y condena ejemplar contra Adolfo Scilingo, cuando Garzón sentó en el banquillo a uno de los principales responsables de las atrocidades de la dictadura argentina, y de forma simbólica con él a todos los que contribuyeron desde Argentina a un sombrío capítulo de la historia universal de la infamia.

La actividad de Garzón en defensa de la dignidad de las personas y de los derechos humanos ha sido tan notable que le ha merecido un amplio reconocimiento internacional, ha permitido que se le considere como un magistrado ejemplar y valiente, alguien que se atrevió a romper el tabú de que las barbaridades contra los derechos humanos son "asuntos internos" y decidió creerse de verdad esa jurisdicción internacional y atemporal que prescriben los tratados internacionales. Tanto, que muchos dirigentes internacionales empezaron a sentirse incómodos, y a trasladar su incomodidad a las esferas diplomáticas españolas; tanto, que para frenar su compromiso el Gobierno de España (ay) acabó impulsando un cambio en la legislación para que la Audiencia Nacional perdiera su competencia internacional y evitar así que España se convirtiera en la campeona de los Derechos Humanos en el campo de justas.

Pero es que además ha sido un juez incansable en la lucha contra la corrupción. Una batalla necesaria, imprescindible hoy en nuestro país, pero que los corruptos y los poderosos (¿no son tantas veces los mismos?) no le iban a perdonar. Y así se abrió la cacería en las filas populares, en la judicatura más conservadora, en la caverna mediática pero también en ámbitos progresistas contra un juez que se atrevía contra dirigentes políticos y contra banqueros con el arma de la ley en la mano.

Si añadimos el odio que profesan a Garzón los cachorros de la ultraderecha atrincherados tras esa máscara conocida como sindicato manos limpias, que por supuesto no iban a permitir que se enjuiciara el horror institucionalizado tras el final de la Guerra Civil por el régimen de Franco ... parece que la operación de acoso y derribo contra un juez que se había atrevido a serlo estaba servida.

Vivimos en estas horas la vergüenza de ser testigos del acoso. Brindan los populares, brindan los ultras, brinda la caverna, brindan las turbas airadas que foro a foro, día a día, mentira a mentira, fueron generando, brindan los corruptos, y brindan ciertas voces que se proclaman progresistas pero que no pueden aceptar que sea otra voz la que de veras se convierta en grito por la justicia.

Y desde mi blog no quiero ser testigo mudo. Y quiero y necesito proclamar, aunque sea en un reducto tan insignificante, tan nimio como éste, que yo estoy con Baltasar Garzón, que le agradezco su trabajo, su profesionalidad, su responsabilidad y su esfuerzo. Y que seguiré con atención su lucha, esta vez en defensa propia, y la apoyaré como pueda. Porque España necesita muchas personas como Garzón.

viernes, enero 15, 2010

JUEZABEL: COSAS DE LA ¿JUSTICIA?


Da un poco de miedo escribir sobre nuestro democrático Poder Judicial, desde que aquel político dijera lo de que "La Justicia es un cachondeo". Así que no vamos a decir eso, tampoco vamos a decir que el sistema de acceso a la judicatura deja bastante que desear, ni que la formación de los jueces tiende más a establecer un orgullo de clase que un servicio público, ni que resulta chocante que estando prohibida la militancia política de la judicatura no haya empacho en que sean amigos o confidentes de unos y otros, o de que militen en instancias religiosas o sociales que pueden condicionar y de hecho condicionan sus fallos puede que más incluso que las ideas políticas. Nada de eso.
Pero sí que después de muchos relatos en la misma dirección voy a escribir sobre la falta de educación, el nulo respeto a las formas que tan importantes son en todo procedimiento, de ciertos titulares de juzgados varios. Y lo voy a concretar, qué le voy a hacer, ando cabreadillo, en un episodio reciente del que apuntaré algunas cosas sin dar muchas más pistas.
De manera general, cuando un caso llega a los tribunales, y salvo excepciones dolosas o temerarias que estoy seguro existen pero también que configuran una ínfima parte de lo analizado en nuestros tribunales, hay dos intereses en conflicto que de una manera u otra, con mayor o menor parte de razón, tienen sus argumentos válidos y respetables para intentar un fallo favorable. No voy a ser tan inocente como para pensar en Montesquieu y en el tópico de "la boca muda de la ley". Porque de hecho hace mucho que dejé de creer en el Ratoncito Pérez. Pero sí voy a recordar que nuestra tradición histórica llamaba a los jueces "oidores", y que éste era un nombre bien adecuado a uno de los elementos esenciales de su trabajo: oír, escuchar a las partes antes de determinar cuál de las razones en conflicto era más fuerte. De la misma manera, me apetece recordar que la función judicial en Roma (patria y maestra de nuestro Derecho) estaba revestida de "auctoritas", de autoridad, entendida como una sabiduría socialmente reconocida.
Poco oidora y menos revestida de autoridad se me figura la jueza que en días pasados tuvo entre sus manos y pequeño pleito que afectaba a una asociación de la que formo parte. Un conflicto laboral de pequeña escala que probablemente nunca tuvo que haber llegado a los tribunales y en el que tengo absolutamente claro que la llamada "buena fe" estuvo siempre de parte de la asociación, mientras que las maniobras oscuras y puñaladas traperas corrieron siempre por parte de la contratada. Aún así, cuando pasó a juicio creo que la asociación tenía claro que el fallo no le iba a ser favorable, pero había varios puntos en conflicto acerca de la cantidad adeudada (por eso no hubo acuerdo previo). Quiero decir que no voy a entrar en el contenido material de la sentencia, por más que me sorprenda que haya una condena en costas (algo relativamente poco habitual) para un litigante que había actuado en todo momento con claridad y buena fe y, tal vez, con un exceso de inocencia.
Lo que sí me resulta indignante y fuera de todo límite admisible fue el comportamiento de la señora que se sentó en el estrado (bueno, vamos a pensar que fuera la jueza). Mientras la abogada de la asociación leía sus alegatos, se dedicaba a mostrar cara de fastidio, interrumpir y cotorrear con la secretaria, en una exhibición no sólo de indiferencia y desinterés, sino viniendo a mostrar que nada de lo que la abogada pudiera decir en el juicio oral podría cambiar la decisión con la que ella sin duda había entrado ya en la sala. Comentarios como el "llama por teléfono a la contratada a ver si es verdad que ha recibido este ingreso, que no me fío" al recibir los comprobantes oficiales de una transferencia continúan mostrando en forma y tono un desprecio hacia una de las partes desalentador e injustificable.
Y para rizar el rizo, cuando la abogada intenta hacer unas preguntas a la Presidenta de la asociación, se permite el lujo de decir, igualmente de muy malos modos, "Y usted ¿quién es?¿la presidenta dice?" para mirar con la misma actitud de inquisidora borde el expediente y espetar con displicencia y superioridad "Bueno, vamos a dejarle a usted que sea presidenta".
Vuelvo a resaltar que el contenido material de la sentencia está fuera de la causa de este artículo. Pero como socio de un colectivo, como votante de la presidenta democráticamente elegida (algo que no podría decir en su favor la magistrada Juezabel), me siento insultado por esa forma de tratar a nuestra representante.
La democracia es en buena medida procedimiento, formalidad. Y ese carácter se acentúa en las situaciones de resolución de conflictos, donde las formas son esenciales. Que nuestra judicatura pretenda tener Auctoritas cuando cuenta con educaciones tan cuestionables como la presente suena a broma. Porque sólo desde el respeto hacia los demás se puede exigir el respeto hacia lo que uno es o representa.
Pero vista la impotencia con la que la asociación y su presidenta hubieron de enfrentarse a los malos modos y falta de rigor profesional de la, vamos a dejar que sea, magistrada, sumada a tantos casos y actitudes similares, no es de extrañar que en España los jueces compitan con los políticos en el dudoso honor de ser los grupos de quienes más desconfían los ciudadanos.

viernes, septiembre 22, 2006

CABALLOS DE CARRERAS Y PENCOS JUDICIALES


CABALLOS DE CARRERAS Y PENCOS JUDICIALES


Como lo mismo me procesan por desacato, como a aquél pintoresco alcalde de Jerez de la Frontera que respondía al nombre de Pedro Pacheco, no diré como él que la justicia es un cachondeo. Porque maldita la gracia que tiene a veces.

Podríamos ponernos a hablar de las miles absurdas decisiones que emanan con más frecuencia de la deseable de los órganos judiciales, de sus errores, de su corporativismo (¿quién juzga a los que nos juzgan?), de quiénes y cómo ejercen esa responsabilidad, de cómo sus ideas o sus creencias intentan muchas veces superar la fuerza de la propia ley ... pero no acabaríamos nunca.

En cualquier caso, esta mañana me he cabreado al leer el periódico. Me dirá algún lector del blog "anda Ruki, que tú por una o por otra te cabreas todos los días con la canallesca, y si eso te falla pones un rato la caspa, digo la cospe, digo la cope". Pues más o menos. Pero no voy a negar que me afecta la violencia absurda con la que machacamos a los animales.

Sé que mucha gente se echará las manos a la cabeza y hablará de la violencia de género, el bullying, la miseria del mundo. Pues también eso me afecta. Pero se me quedó grabada una frase de Milan Kundera en La insoportable levedad del ser que venía a decir "los animales nunca fueron expulsados del paraíso". Nuestra cultura ha asumido -si Manuel II Paleólogo y Fachinger no me anatemizan- que el pecado original provocó la llegada del dolor al mundo. Pero fuimos los humanos los que mordimos la puñetera manzana de la discordia, no el resto de las divinas criaturas. Tal vez por eso, el sufrimiento gratuito de tantos animales que no han cometido otra falta que la de servirnos de una manera u otra, me escandaliza de una forma casi blasfema.

Pues bien, el jamelgo que tira del carro de la investigación de la operación malhaya decidió dejar inmovilizados todos los bienes del conocido chorizo inmobiliario Roca. Entre ellos sus traídos y llevados caballos de carreras. Y echó la llave al portón. En el tiempo que lleva la investigación, y en el que hemos visto como las divinas isabel y marisol salían a la calle previa fianza, tras recalificar el patio de yeserías ("el patio de mi cárcelllll es particular, cuando llueve se edificaaaa como en los demás") y autoproclamarse -santa desvergüenza, por Tutatis- perseguidas políticas, nadie ha tenido la feliz idea de que entre los bienes de Roca había seres vivos. Nadie ha recordado que los caballos comen, y tres de ellos han muerto ya de inanición o por enfermedades causadas por la ingestión de arena en un desesperado intento por encontrar algo con que alimentarse. Y otros ofrecen la imagen lamentable y enfermiza del de la foto. Cuando algunas personas bienintencionadas han intentado entrar en Hortera's House, unos pitbull rabiosos en representación de la autoridad judic ial incompetente les han impedido aproximarse.

Un par de apuntes legales. Es delito la tortura, abandono y maltrato a los animales. Además de infracción administrativa en casi todo el estado y con sanciones bastante elevadas. Y no sólo eso, si nos fijamos en lo meramente económico, estos caballos valían un pastón. Quien deja que se destruyan o desaparezcan bienes pendientes de resolución judicial podría estar incurriendo en delitos como el alzamiento de bienes. ¿Alguien se apuesta algo a que al juezo responsable de esta atrocidad jamás nadie le pedirá responsabilidades? Hagan juego, blogueros, hagan juego.

Licencia de Creative Commons
Un Santander Posilbe by Regino Mateo is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Based on a work at unsantanderposible.blogspot.com.