"El blog anteriormente conocido como Un Santander Posible y como Desde una habitación desordenada"
miércoles, junio 28, 2023
CHIRINGUITOS, PAGUITAS, HIPOCRITITAS Y ESBIRRITOS
jueves, junio 15, 2023
JUNTO AL MAR DE LOS MUERTOS
viernes, junio 09, 2023
DON´T PRAY FOR ME, ARGENTINA
martes, junio 06, 2023
ATENEÍSTAS Y FEMINISMOS
Se ha escuchado mucho en los movimientos sociales la frase "porque fueron, somos; porque somos, serán". Porque fueron, somos. Una afirmación justa y rotunda que recuerda que si hemos escalado hasta nuestra sociedad occidental, con sus patologías, pero también como ese espacio de libertad, seguridad, igualdad y bienestar sin parangón en la historia de la humanidad (ya se están ocupando de destruirlo por todos los frentes, no os preocupéis), que si hemos llegado hasta aquí, decía, es gracias a las vidas, los trabajos, los sufrimientos y las muertes de muchos de quienes nos precedieron. Hombres y mujeres que lo dieron literalmente todo, frente a las mismas fuerzas siempre, por la emancipación y dignidad de todos los seres humanos.
En los discursos neoliberales, ultraconservadores y populistas estaba oculto y anda aflorando ahora, gracias a sus peones mediáticos, un profundo rencor contra todos los movimientos que contribuyeron a limitar un poquito el poder de los suyos. Al asalto cada día, con esbirros a sueldo en redes y tertulias, que abren en abanico discursos de tonos exaltados en barras de bar y griteríos de autobús, estos ya gratis, contra el movimiento obrero, contra el feminista, contra las oleadas de derechos LGBTIQ+, contra los movimientos pro derechos civiles que pusieron coto al racismo, contra las reflexiones ambientales, contra la democracia y sus instituciones, contra las organizaciones solidarias... Contra todo y contra todos, con un lema que podría resumirse en "Lo mío es mío y lo tuyo, a medias". Las estrategias son básicas, se trata de tener mucho dinero para comprar espacio y actores en los medios y meterse hasta la cocina casa por casa para excitar los más bajos instintos del personal. Relean Farenheit 451, anden; redescubran ese gran descubrimiento de Bradbury al que denomina "La Familia"...
Entre esos discursos, es fundamental el de la negación del mérito. Solo cuestionando, arrasando más bien, el trabajo de quienes osaron enfrentarse a los poderosos resulta posible la construcción identitaria del Nuevo Tío Tom, del esclavo feliz y aspiracionista que una vez se compró un utilitario a plazos y se sintió primogénito del faraón. Y que aprende a odiar sus derechos y a despreciar a sus aliados, porque le han programado para indignarse ante realidades falsas, construidas expresamente para que las mentiras consuman su escasa capacidad crítica. Quienes son dueños de los grandes poderes transnacionales, vuelven a ser así nuestros dueños, acusando al resto, eso sí, de adoctrinar y programar cada vez que piden dignidad y respeto o trabajan por una sociedad mejor y más habitable.
Voceros tienen muchos y en todos los espacios. Algunos muy conocidos en sus ámbitos. Como el ateneísta de pro de cuyo nombre no me da la gana de acordarme en este artículo, que ha aprovechado las victorias electorales en Cantabria de dos mujeres del Partido Popular, Gema Igual en Santander y María José Sáenz de Buruaga en la Comunidad Autónoma, para embarrar en la prensa clamando que el Feminismo no sirve para nada y que nada deben estas dos mujeres al movimiento, ya que llegaron a donde quiera que estén por sus propios méritos.
No voy a caer en la trampa de cuestionar cuáles sean esos méritos (ya me intentaron enredar en Twitter). Porque me niego a cuestionar a las mujeres con escrutinios que nunca se utilizan para los hombres. Pero sí siento la necesidad de recordar en esta mi bitácora que fueron las feministas quienes conquistaron los derechos para las mujeres, entre ellos al sufragio activo y pasivo. ¿Les parece poco? De acuerdo, fueron las feministas quienes trabajaron para que las estructuras sociales se fueran transformando -ay lo que falta- y las mujeres pudieran acceder a los estudios, al trabajo, no se vieran condenadas a quedarse en casa con la pata quebrada, como querían los inocentes refranes populares, o a ser santa y señora de su hogar, como pedía esa señora que con la camisa nueva de su hermano se confeccionó un sostén para toda la vida. ¿Poco todavía? Miren las listas electorales del 77, del 79, del 83... y miren las actuales. Y ahora recuerden cuánto lucharon las feministas para que fuera obligatoria la presencia de mujeres en las listas, para que la visibilidad de las mujeres llegara a todos los ámbitos (en ello están todavía). Recuerden también cuánto lucharon los conservadores y los conservadores beyond, desde todas sus atalayas judiciales, políticas y religiosas para que esta visibilidad nunca se consumara.
No, querido y rancio ateneísta. No es precisamente el mérito, al menos si entendemos por mérito aquello que a hombres y mujeres nos hace mejores, el valor que más se cotiza en las andanzas políticas. Pero méritos aparte, y resultados aparte, Igual y Sáenz de Buruaga están ahí porque muchas mujeres les abrieron el camino. Ya sé que eso le molesta profundamente y que también esta realidad estaría encantado de modificarla hasta hacernos creer la mujer siempre ha podido acceder al poder porque Isabel la Católica. Pero usted, que es más malo que ignorante, sabe que eso no es cierto. Como lo sé yo. Y como sabe la mayoría, aunque mucha gente prefiera plegarse a los cantos de sireñoros, en contra de sus propios intereses, en contra del bienestar de sus hijos y de la dignidad de sus hijas.
lunes, junio 05, 2023
DARK BLOG RETURNS! (TERCER TÍTULO, TERCERA TEMPORADA)
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Nació esta ubicación del cibermundo hace ya como porrada y media de años. Se titulaba entonces Un Santander Posible, y trataba de ser un espacio de propuestas, esperanzas, ilusiones, críticas -por qué no-. También de dimes y diretes, confesiones y miradas privadas de su autor y responsable.
Seguramente por eso, por el color amable con el que el blog quería nacer, su imagen fue la de Glenda, una pastor de Brie, color arena, carácter bonachón, prima de Chebwacca y con un carácter y un humor bastante peculiares, que le llevaron un día a regalarme las necesarias nuevas risas, tras la muerte de Leo, con su propio blog, Perra del Sábado Noche, que acabó generando un spin-off del spin-off: No solo de Ginebra vive el hombre, para que la buena (ejem) de Gin pudiera poligonear a sus anchas, con sus aires de setter enloquecida (ya sé que es un pleonasmo)
(Gin, modo fantasma ON:
-Pero yo no sé qué es un pleonasmo, Gafapasta.
-Que si dices Gin, todo el mundo sabe que estás diciendo también setter. Y que si dices setter, no hace falta explicar lo de enloquecida, va de serie.
-¿Lo de pedante te lo he llamado ya?
-Varias veces, Perrinalinda de las narices.
-Pues eso.)
Cuando el Santander posible devino en imposible, quizás lo haya sido siempre, el blog siguió hablando de lo mismo, porque el mismo era su autor y similares sus obsesiones, valores, certezas, errores, aciertos y quisicosas. Aunque quizás el tono fuera más hacia lo personal y se pintara con colores algo más tristes. Al cambiar de temporada, parecía interesante cambiarlo de nombre, y se rebautizó como Desde una habitación desordenada. Un título, sin duda, muy yo, muy mi vida y muy mi habitación. En un desorden compulsivo que se agravó en la vida post Leo. Y que en estos últimos años, gracias a esas encuestas y valoraciones de todo a cien que aparecen en las redes, he conseguido resignificar, porque no sé quién en no se dónde afirmó con toda rotundidad que talento y desorden van de la mano (directamente hacia el caos, imagino, pero mola) y una chica me dijo el otro día que aunque yo me tengo por muuuuuuuuuy tranquilo, estoy lleno de TOCs y de Hiperactividad y no sé cuántas cosas más que no se diagnosticaban cuando yo era Peque Regi por Reinosa y en el siglo pasado.
Lo de la hiperactividad sí que me dejó un poco asombrado. Pero voy a dejar las cochinadas para otra entrada del blog, que no quiero empezar sin ropa.
Así se pasaron otros años en los que cada vez era más difícil una actualización del blog, pasaba más tiempo entre una y otra, sentía más pereza y finalmente acabó siendo un blog silencioso más, que solo se reactivaba para las oportunas necrológicas de perras y gatas. Y hasta alguna se quedó por escribir.
Pero parece que vuelven las ganas o las necesidades, y asoma una Tercera Temporada. Más oscura, sin duda. Porque oscuros vienen los tiempos en muchas cuestiones importantes, tanto a nivel local, como regional, como nacional, como internacional. Y son tantos los signos de interrogación abiertos, y tan pocas las esperanzas de que se salden con respuestas satisfactorias (para mí). Se me está agarrando al alma la sensación de que Years & Years era más un oráculo que una serie. Y por eso hacía falta un nuevo título, un título capaz de contener toda la oscuridad y toda la desazón. ¿Algo más oscuro que la Gotham City de la que acabó por huir hasta Batman? En ninguna de sus versiones tenía mar la tal Gotham, así que acabamos de imaginar una Bahía de Gotham, con su puerto, su azul noche, sus brumas y sus oscuridades húmedas. Una Bahía de Gotham en permanente proceso de auto destrucción, como la Hiroshima post apocalíptica, válida apenas para un poquito de amor y de desolación personal acompañada, a lo Marguerite Duras.
Así que, bienvenidas, bienvenidos a esta aventura nueva que no lo es tanto. Os recibe, con sus puertas abiertas, Gotham Bay, Mon Amour!
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domingo, septiembre 04, 2022
VUELA, CAMILA
lunes, agosto 22, 2022
PERRINALINDA EN MODO ECTOPLASMA
- Eh, Gafapasta: Buuuuuuhh
-Anda, vaya, un fantasma.
-No, Caraculo, yo fantasma no: Yo Perrinalinda ectoplasmática.
-Pues me has dado un buen susto, Perrinalinda ectoloquesea.
-Un mordisco es lo que te tenía que dar, descastado. ¿No me debes tú nada a mí?
-A ver, yo creo que lo que me prestaste para jugar al bingo te lo devolví y esto... no sé, creo que habíamos arreglado cuentas hace tiempo, ¿no? Espera que revisto la libretuca.
-Pero qué libretuca ni qué libretuca. ¿Es que no me merezco yo unas palabras bonitas, como las que escribiste para Mami Glenda, y para Harley, y para el Chico Guapo, y hasta para la micifuza absurda de Tiberio? (Que esa es otra, contenta tienes a la Anabotella, yo te voy avisando). ¿Tan poca cosa he sido para ti?
-...
-...
-Es que... a ver...
A ver ahora cómo le explico yo a Gin que el golpe fue tan duro que me dolían los ojos tanto como el corazón, que yo me esperaba varios años más compartiendo su ternura infinita, riéndome con sus locuras, alimentándome de esa alegría canina que parecía no tener fin. Cómo le explico la nube oscura que me invadió aquella noche que sigo sin entender, tras una hora de juego en los Jardines de Pereda con la última pelota, con los sollozos que me despertaron a eso de las cinco de la madrugada, cuando de pronto te habías convertido en una masa de pelos incapaz de moverse, incapaz de entender. Y el descubrimiento de ese maldito tumor que se había escondido entre los costillares para no dar señales y te había invadido poco a poco, hasta alcanzar un peso y un tamaño sorprendentes, ese tumor que se había movido por quién sabe qué razón y te estaba aplastando la columna y el sistema nervioso, ese tumor que no se dejó operar.
-Y la Hechicera de la bata blanca y tú empeñados en que estaba engordando y que me sobraban dos kilos. Que me encontráis el tumor a tiempo y me quedo con un tipín de estrella de rock liverpulesa.
A ver cómo te explico que cierro los ojos y veo esa primera fotografía, cuando les dije a las Hadas de Sos Setter eso de "madre mía, qué cachorrona más linda". Sí, cuando te llamabas Lona porque te ibas para Barce-idem y yo ni sospechaba que acabarías siendo la parte más loca de la familia, y te llamarías Gin, y jugarías con Glenda y con las gatas, y te escaparías, y correrías, y darías tanto amor, tanto, que parece mentira que tanta ternura pudiera caber en un cuerpo tan chico. Cierro los ojos y veo tus carreras por la playa, aprendiendo a nadar gracias a Viejuno Harley, incapaz de agotar tanta energía, veo tus movimientos de sirena bañándote en Gamazo con un estilazo que para sí quisiera Esther Williams, tus juguetes de peluche (gomas y plásticos no, gracias). Veo ese salto salvaje desde lo alto de las dunas de Loredo, para deslizarte luego en una especie de rafting que casi me provoca un infarto y a ti te dio el subidón de adrenalina de tu vida, disfrutando como nunca. Veo esa setter ya más calmada por la edad, que me usaba de almohada mientras me invadía el alma con su mirada, dulce, amorosa... ("Quédate con quien te mire como Gin a Regino", escribió alguien en Fabook tras ver la foto de un pregón en el Orgullo de Cantabria contigo al lado observando con cara de felicidad y de amor infinito).
A ver cómo te explico que te echo muchísimo de menos, porque dejaste un vacío denso y silencioso. Que esos once años de vida juntos fueron mejores gracias a ti, que fueron tuyas la mayoría de las sonrisas de ese tiempo (y casi todos los cabreos, por cierto, Perrinalindadelasnaricesaveces). Y que Gelo se quedó desolado, y lloraba toda la tarde, preguntándose por qué ya no estaba en casa la que había sido su compañera durante media vida, y que tuvimos que buscarle nueva familia, con Camila y su TOC, y con la blanquísima sombra gatuna de Lannister.
-Pero si habías dicho que gatos nunca más.
-Pues ya ves...
-Y menuda la liada con Camila, la mi pobre, a ver si la cuidas para que se le pasen los miedos.
-En eso estamos.
-Pero más rápido, coñes, que tiene demasiada tensión la chiquilla. Y cuida a Gelo, que se le ve la cara de viejuno cada vez más, y está cabezón y cascarrabias y empalagoso. Claro, como no estoy yo para darle vidilla...
A ver cómo te explico...
-A ver cómo te explico que te calles ya, Gafapasta. Que ya lo he pillado, que eres vago, melancólico y procrastinador, y que lo habías ido dejando. Pero con lo de antes me vale. ¿Chuches para ectoplasmas tienes? ¿No? Pues menuda mierda de disculpa, tío. En fin. Me voy a morder a Tiberio y a volver loca un rato a Mamiglenda, que andan por las nubes. Ah, y oye, que conocí al Chico Guapo y que... mira, que tenías toda la razón, que es un amor y requetemegaguapo. ¿No va siendo ya hora de otro mozo?
-Es que no es fácil, Gin.
-A pacer, tío, que me voy al séptimo cielo. Otro día te asusto más.
jueves, abril 29, 2021
ADIÓS, TIBERIO
miércoles, marzo 17, 2021
EL AÑO DE LAS MÁSCARAS
miércoles, marzo 03, 2021
ODIO A EDURNE PORTELA. ESTAMOS LEYENDO... "EL ECO DE LOS DISPAROS"
lunes, febrero 08, 2021
TIEMPO DE TERNURA
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Se me vienen a la cabeza ahora títulos musicales como el maravilloso Try a Little Tenderness, mejor en la versión de la película The Commitments o el título del álbum de Ana Belén y Víctor Manuel Para la ternura siempre hay tiempo.
Ahora que donde una vez tuve un pequeño zoo, ha crecido un mini geriátrico en el que perros y gatos aprenden la lentitud, la calma, las mañas de la edad avanzada, el tiempo de descuento.
Miércoles y Tiberio tienen 18 años. Vaya, que ya sé que hay gatos que viven más, pero... hasta para los gatos son muchos, muchísimos años. Hace un par de veranos, Miércoles, la Gata Mala, me dio un susto, dejó de comer y de beber. Nunca supimos qué le pasaba, pero con los buenos oficios de Mercedes, un poco de paciencia y algo de suero, de pronto volvió, muy flaquita la pobre, a su normalidad y ahí sigue, como una vieja impertinente y pejiguera, reclamando atención, arrebujándose entre mis brazos mientras veo alguna serie, reclamando su desayuno... y el mío. Tiberio, la Gata Tonta, la que fue durante años arisca y esquiva, reclama la mano que le regala caricias, mientras algunos achaques y algunas marcas de la edad, le dejan una pequeña calva en su lustroso pelo negro, o supuran un poco de vete tú a saber qué por un granito o por, como diría Glenda, el chirimiri.
Gelo es el ejemplo perfecto del dicho "todo lo que no mejora, empeora". Así que ha decidido a sus, al menos, doce años, edad ya proyecta para un setter, completar su estupenda forma física con una cabezonería de vejestorio testarudo, una exigencia permanente a todos y cada uno de los habitantes de Santander de unas palmaditas en la cabeza y, a ser posible, unas chuches. A veces se le va la cabeza, se detiene de manera brusca en medio de una carrera como ladrando "¿dónde estoy?", o se sienta y se queda mirando al vacío, o hace pis por casa aunque acabe de regresar de la calle. A su pre-demencia senil, le añade una buena dosis de hocico duro, y cuando le reclamo para que deje libre mi sillón favorito, me mira con una mirada profunda y gesto de "Perdonar señor pero mí no comprenda español".
Gin, esa loca que estuvo a punto de ser más fuerte que mi paciencia, que me volvió loco y conmigo a medio Santander, que corría y corría y corría como una especie de espíritu libre y enloquecido, por fin decidió aflojar, de golpe y por sorpresa, y ahora sí que es verdad que alguna carrera se da por la playa o el parque, pero en general permanece a mi lado, atenta a caricias, miradas y chuches, esperando mi atención y el contacto de nuestras pieles. Para Gin son diez los años, diez largos, que no son muchos pero sí acercan a la Perrinalinda a los límites en la esperanza de vida de los setters (entre 10 y 12). Se cansa, ronca, tose, tiene cierta desgana con la comida, y sobre todo han aparecido unas telillas opacas sobre sus ojos brillantes que anuncian la llegada de las cataratas, todavía no muy graves, pero en proceso constante.
Quienes no compartís vuestra vida con animales, imagino que seguiréis pensando que estoy loco, que estamos locos. Pero en los últimos años (ya hace 31 años que llegó Lola, pero sobre todo en los últimos diez, tras la muerte de Leo) gatas y perros han sido una compañía fiel, segura, cálida, amable, cercana. Pero como canta Milanés, el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos. Toca pensar mucho en la despedida, en disfrutar la intimidad posible mientras el tiempo nos la respete, toca la ternura, la de no olvidar la palabra y la caricia cotidianas, la de estar atento a sus necesidades y a respetar sus ritmos y, cómo no, a sus pequeños caprichos.
Sé que vienen dos, tres años, cargados de despedidas. Leo a menudo por las redes la queja acerca de la corta vida de nuestras mascotas, nuestros compañeros, pero siempre pienso que si viven menos que nosotros es porque nosotros, humanos y racionales, ja, tenemos más herramientas para adaptarnos a la soledad y a la tristeza, sabemos que la vida será peor sin ellos, pero será. Sin embargo, ¿podrían Tiberio, Miércoles, Gelo, Gin continuar su vida si fuera yo el que faltara?
Gracias por tanta luz. El compromiso está firmado, el de cuidaros hasta el último día, el de no dejar que sufráis cuando llegue el momento, el de tener siempre el cariño y la ternura disponible. El de llevaros en el corazón hasta el infinito y más allá. Porque ahora toca calma, ahora toca ternura. Y no va a tardar el tiempo del adiós.
viernes, enero 22, 2021
ESTAMOS LEYENDO... "CIEN NOCHES", DE LUISGÉ MARTÍN
viernes, octubre 16, 2020
NOCHE DE MARZAS (micro relato)
viernes, septiembre 04, 2020
EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO
Diez años después de tantas cosas... Diez años, uno de esos aniversarios redondos que, incluso sin quererlo, nos obligan a mirar hacia atrás, a girar sobre nuestra propia memoria y volver a andar el camino.
Leo era friolero, mucho. Se le encendía la sonrisa en las mañanas de sol, desataba su lado más pícaro y sexy en la playa o en las terrazas, con sus gafas de sol y sus estilismos de chulo de culebrón latino.
Por eso escribí en un poema de 33 Instantáneas "Él es el verano". Por eso en tantas de las imágenes íntimas o las fotografías que él mismo compartía en su Facebook hay mucha camiseta de tirantes, mucho bañador, muchas gafas de sol y mangas cortas, dejando asomar su tatuaje, mucho de ese cuerpo tan amado y tan deseado a la vista. Hay mares, jardines y palmeras de aquel verano mágico del 2009. Y no tantas del verano de 2010, cuando la quimioterapia desaconsejaba la exposición al sol y obligaba a descansar y a cuidar la carne maltrecha.
Ha hecho mucho calor, y muy húmedo, en Santander estas últimas semanas de agosto. Era difícil dormir. Más fácil recordar esa canícula de ya diez años, que sirvió como origen para otro de los poemas del libro de poemas que habla de viaje junto a Leo. El que se titula, como la comedia de Shakespeare, A Midsummer night's dream, el Sueño de una noche de verano.
Era imposible dormir. A eso de las cuatro de la mañana, el termómetro no había bajado de los 22 grados. Para empeorar el panorama, Leo había tenido sesión de quimio y notaba que su cuerpo le abrasaba desde dentro. Yo quería que descansara, pero no parecía una opción posible, así que sobre esa hora surgió la idea loca, la de irnos al Parque de Jado y allí tratar de que nuestros cuerpos se enfriaran a la fresca, en algún banco oscuro que tal vez recibiría un poquito de brisa. Ante mi sorpresa, a Leo le pareció bien, así que nos fuimos los tres, Leo, su enfermera Glenda y yo. Glenda pronto encontró una zona de hierba fresca para desplomarse y en el banco más cercano nos sentamos Leo y yo. Leo se echó sobre el banco, dejando que su cabeza reposara sobre mi pierna, y consiguió dormirse mientras yo cantaba muy bajo, muy bajo, muy bajo esa pequeña joya de Joe Cocker que es You are so beautiful, mientras casi sin tocarle acariciaba su cabeza.
Así estuvimos algo más de una hora, hasta que ya pareció prudente regresar a la cama común.
Así fue como nació uno de los poemas que me gustan de 33 Instantáneas y que ahora recuerdo en este viejo blog para vosotros.
A MIDSUMMER NIGHT'S DREAM
Ahora que descansas
como un niño pequeño en mi regazo
-tu cuerpo está extendido sobre el banco del parque, son las cuatro de la mañana y este calor violento y sofocante que abrasa nuestra casa no te deja dormir, vueltas y vueltas sobre el campo de muelles, y más vueltas incómodas hasta que te propongo que bajemos al parque con la perra para encontrar el fresco como esos dos amantes que se adentran en los bosques de Atenas en busca de la calma cuando el verano arrecia-
ahora que la perra nos custodia
como una dulce esfinge
desde su lecho fresco de rocío y de hierba,
-llevas el fuego dentro, han sido cuatro horas de inyección de veneno en tus entrañas, tus brazos están rígidos, como cartón y hueso son tus venas, y el ritual de siempre en el hospital de día, sonrisas en la sala de los muertos, un libro, una película, la charla susurrada, una enfermera que acaricia tu piel y la perfora con extremo, cuidado no ha sido suficiente para aplacar tu miedo-
te acaricio la frente
y elijo una canción para cantarla
a tu oído, bajito,
al tiempo que los ojos se te cierran,
-ha resultado mágica esta vigilia en medio de este verano triste, sueño ahora que tu cuerpo de pronto regresa a la hermosura, que caminas con los pasos bien firmes hacia el centro del escenario y mueves los brazos de libélula y el teatro se llena de escamas de colores y todo el mundo calla para escucharte, Puck, Robin Goodfellow, duende travieso de humor impertinente, "yo soy ese alegre andarín de la noche", y cantas con tu risa y crece el deseo en cada espectador y todos te aman-
te acaricio la frente
y con voz de Jode Cocker, enamorada y rota,
canto You are so beautiful to me
mientras por fin descansas y te duermes
y respiras despacio.
-La madrugada calla-.















