miércoles, abril 16, 2014

EN TONO CONFIDENCIAL (SONETO)



La vieja tradición del soneto satírico es una de las mejores aportaciones de la poesía a la historia de la amenidad. Algunas veces yerras en el objetivo, en el fondo o en la forma, pero siempre resulta una manera eficaz de desahogo, y con frecuencia buena fuente de risas. Esta mañana tocaba practicar un poco eso de "Catorce versos dicen que es soneto…"

EN TONO CONFIDENCIAL

Algunas plumas cuentan por ser viles,
por rendir pleitesía a quien las ceba;
así fue desde el jardín de Adán y Eva:
Esta estirpe de los correveidiles

que cuenta sus acólitos por miles
susurra entre los siervos de la gleba
nocturnas confidencias cuando nieva
y riega con insidias los abriles.

Si cambia su memoria, no te asustes, 
que no tiembla verdad con sus embustes
por mucho que la arrastre por el cieno.

Si se acuerda de ti, no te sofoques
que poco han de pinchar, blandos estoques,
las furias de un chismoso cacaseno.

lunes, abril 14, 2014

PRIMERIZAS PRIMARIAS: PASAN DE LARGO LOS TRENES


Pues sí, se terminó el plazo para la presentación de candidaturas a las elecciones primarias restringidas ("abiertas a la militancia" las denominó un genio de la lámpara) en las que el PSOE deberá elegir el próximo 26 de abril, festividad de San Isidoro de Sevilla y natalicio del gran poeta Vicente Aleixandre, a su candidata a la presidencia de Cantabria en los próximos comicios autonómicos.

¿Que se celebrarán el 26 de abril? En qué estaría yo pensando. Primarias con candidatura única son primarias que no tienen lugar. Como por otra parte es lógico si sólo una persona ha dado el paso, ella será la nominada sin necesidad de urnas ni otros procedimientos. 

Era lo esperado y lo calculado. Un anuncio repentino y apresurado tras haber dicho por activa, pasiva y perifrástica que no antes de septiembre para no entorpecer la campaña a las europeas, una extraña necesidad de esconderse tras unas asambleas a las que nadie fue a decidir nada para justificar que las primarias no fueran abiertas (abiertas quiere decir con participación externa, de simpatizantes y votantes) y que se produjeran sólo entre militantes, para que no hubiera constructores, concejales populares o diversas otras criaturas del mundo del Mal que pudieran comprar voluntades y someter al elegido a chantajes o controles. Desde el primer momento todo olía a una operación abierta y cerrada en el mismo momento de su convocatoria. Ojo, que los procedimientos no son necesariamente ni buenos ni malos, ni más ni menos democráticos, así que no cuestiono la legalidad ni la legitimidad de lo actuado o de su tan previsible resultado. Pero sí de su oportunidad.

De la misma manera que en tiempos recientes las Baleares, la ciudad de Barcelona, o la Comunidad Valenciana se convirtieron en foco de la atención informativa y ciudadana por la celebración de sus procesos de primarias , la apuesta contraria en Cantabria ha supuesto un silencio casi absoluto en torno a la candidatura de Díaz Tezanos, los medios han mostrado una indiferencia absoluta, agitada tan solo por las boutades de algunos diputados populares que visto que dentro de su casa no tienen voz, prestan más atención a lo que pasa fuera para criticar procedimientos con los que ellos ni siquiera sueñan. En lo que respecta a la ciudadanía, ante un tiempo en el que ni se ha debatido ni se ha concretado modelo de región alguno, propuesta de transformación y regeneración alguna, más allá de decir que el objetivo es que el PP NO vuelva a encabezar el Gobierno de Cantabria (aunque no se los crea nadie, es mucho mejor elaborar mensajes positivos, asertivos, capaces de generar energía y empatía, del tipo "me presento porque voy a trabajar duro para que el PSOE gane las próximas elecciones autonómicas de Cantabria, para que de esa forma se inicie un tiempo nuevo marcado por las siguientes prioridades … "),  la indiferencia ha sido absoluta.

Saldamos estas primarias devenidas en no-primarias con un pobre balance. No ha habido confrontación, luego no ha habido debate ni propuestas ni modelos ni valores en liza. No ha habido debate, luego no ha habido interés ni hacia la sociedad ni hacia los próximos militantes del partido. No ha habido interés, luego cualquier objetivo que se pretendiera con la convocatoria de estas primarias sea reforzar a la candidata, sea dotarla de un plus de legitimidad, sea abrir otra vez la puerta que da a la calle y tratar de recuperar el pulso y la credibilidad, sea liderar la alternativa se ha pasado de estación y no tomará el tren de vuelta hasta dentro de algunos años. Sólo un objetivo cumplido: presentar a Díaz Tezanos como cabeza de lista, con un alto número de avales, algo más del 50% de la militancia, que a su vez no es tan alto si tenemos en cuenta entonces que casi un 50% , en ausencia de otras opciones, no ha aportado su aval.

Desde fuera, la sensación para los pocos poquísimos que tal vez hayan hecho alguna reflexión sobre la nueva experiencia es clara, que Bonifaz se mira el ombligo y se mueve en una frecuencia que la gente no sintoniza en sus receptores.

sábado, abril 12, 2014

IMBÉCILES SIN FRONTERAS : EPISCOPALES POR MALAGUEÑAS


Desde las Coplas de Esperanza Recortera no habíamos vuelto a tener noticias de La Rulos, esa vecina poetisa y maledicente que parece haber resucitado de su largo letargo con las memeces del incubo de la foto, a la sazón infernal obispo de Málaga, la Bella. Se dice, se cuenta, se comenta, que enfadado con Dios, con el Mundo y con el Papa, ha clamado Jesús Catalá ante un encuentro de escolares y profesores de ascendencia jesuítica contra las leyes españolas que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo y que según él (que no según el Código Civil) permiten que contraigan matrimonio un cónyuge A y un cónyuge B, lo que evidentemente para su enfermiza neurona permite que un hombre y un perro se casen, o un bebé y un anciano. 

En fin, que andaba yo buscando un pitt bull así recio y barriobajero al que requebrar de tiernos amores cuando encontreme con La Rulos que me dijo "pasa del pitt bull y tírate a su dueño chandalero y de mientras, te me lees estas coplas que por casualidad porto en el bolso". 

EPISCOPALES POR MALAGUEÑAS

Un obispo saleroso
clama en Málaga, la Bella, 
ante tiernos escolares
su rabia por malagueñas.

Mezcla peras y manzanas, 
caniches con ballenatos,
las bolleras con marsopas,
los maricones con sapos.

Le indignan los amoríos
de los bebés con los viejos,
que a su dulce paladar
más agradan los efebos

de unos diecisiete años, 
o las virginales mozas
que confiesan sus pecados
con un temblor en la boca.

(eso dicen cardenales
y obispos a troche y moche, 
que provocan los chavales
en cuanto cumplen los doce).

Y es que no hay nada en el mundo
más perverso que las leyes
españolas que permiten
chocho y chocho, pene y pene,

con cónyuges alfabéticos,
aberrantes y enfermizos,
que no hay placer de la carne
si no quieres tener hijos.

Así pues, Catalá dice
que si se te pone duro
y no eres cura ni hetero
el infierno es tu futuro.

Y es que él si quiere firmar
tu condena y tu deshonra. 
Y si esto no place al papa
pues Francisco que se joda.

Ya sabéis la moraleja, 
muchachitos del sur bello:
Torquemada fue aprendiz
del obispo malagueño.

viernes, abril 11, 2014

PRIMERIZAS PRIMARIAS: FLORES DE NO.



El columpio se mueve hacia un lado y hacia el otro, llega casi a volar pero al fin de la oscilación se queda sin energía, mojado, estático, entre sombras. Y llega tras el sí el momento del no.

¿Por qué no? Esa fue la pregunta que muchos de vosotros me hicisteis, tanto que tuve que hacérmela yo mismo. Acumulando algunas reflexiones que ahora comparto, porque creo que como escribí ayer os las debo. Son de diversa índole, a diversos niveles (personal, organizativo, social), probablemente sean todas discutibles, pero son las mías. Con cierto toque de humor y tal vez un puntito de amargura.

Las estrictamente personales son las más directas. Pensar en la posibilidad de entrar a esa competición primaria me produce bastante vértigo. Egos y ambiciones hay de muchos tipos, pero en los míos jamás entro la opción de competir por una candidatura a la comunidad autónoma de Cantabria. Y es que ¿de verdad sois capaces de imaginaros al que suscribe, suponiendo que hubiera habido confrontación y se hubiera resuelto en mi favor, compitiendo en las elecciones autonómicas? Todavía más ¿pero de verdad alguien en su sano juicio es capaz de imaginar siquiera el desastre que le sobrevendría a Cantabria si llegara yo a esa imposible presidencia? También es verdad que algunos me habéis respondido algo así como que si Sieso, Entresotos, Revilla o Diego han ostentado esa presidencia por qué no no. Visto de esa manera, tendríais razón, pero imagino que mis modelos van por otros derroteros. No, definitivamente no me veo. Supongo además que he entrado en esa edad en la que las apuestas son más personales y las ambiciones se van apagando. No tengo experiencia de gobierno, ni siquiera de partido, así que difícilmente podría ahora proyectar un repentino cursus honorum saltándome todos los escalones previos.

Desde la perspectiva orgánica, creo que puedo organizar las ideas mejor, y con un punto menos melodramático y más objetivo. Estamos ante un proceso que no me convence. No me convence en primer lugar porque soy partidario de que se produzca una apertura real, que nos permita dialogar en serio con la sociedad y que dé a la sociedad voz … y voto. Mi apuesta por unas primarias abiertas es clara. No voy a decir, como escucho a veces por ahí, que otros procedimientos no sean democráticos: lo son en la medida en que proceden de normas de organización y procedimiento que nacen de congresos y secuencias estatutarias legítimas. En todo caso tal vez menos democráticos. Tengo la sensación de que participar en un proceso de primarias cerradas ("abiertas … a los militantes" he escuchado decir a un maestrillo de la manipuladora neolengua) sería traicionar esa convicción. Tengo más sensaciones negativas, he vivido procesos internos y sé lo sucios que pueden llegar a ser, hasta he experimentado en propias carnes algunas situaciones desagradables. Podéis llamarlo cobardía si queréis, puede que lo sea, pero en la línea de lo expuesto más arriba, ahora mismo mi motivación para situarme como diana de pim pam pum es tanta como cero. Añado una impresión más, ojalá sea sólo una impresión y esté equivocado, pero creo que todo el proceso de primarias (consultas a los militantes que luego se han querido convertir en otra cosa, adelanto injustificado del proceso a un tiempo preelectoral, estrategias más que evidentes para evitar que haya más candidaturas) nace con la idea de que no sea posible cambio alguno, atado y bien atado. Actuar en esas condiciones supondría dar un plus de legitimidad a quienes creo que no se lo merecen, aunque sólo fuera por el temor manifestado a que se amplíen las bases decisorias o a que los partidos se jueguen con cierto equilibrio y fair play. Actuar en esas condiciones supondría también obligar a mucha gente a realizar apuestas sin futuro y a terminar el día 26 de abril todavía más quemadas y cabreadas de lo que ya están.

Socialmente …  Me pongo en la situación de que, quién sabe, un milagro de Santa Leonisa de Babia, patrona de las precandidaturas imposibles, pudiera ponerme al frente de la candidatura regional. De nuevo os pregunto ¿de verdad sois capaces de imaginarlo? Sé por dónde lloverían en foros, pintadas, puñaladas traperas de todo tipo y condición los palos, lo sé demasiado bien. Me encontraría probablemente sin respaldo partidario (recordemos el caso de Borrell en las primarias nacionales) y frente a un PP de cuyos líderes y voceras tengo la peor de las opiniones posibles. Aquí sí que el juego sería sucio, porque es el único que saben jugar Diego y sus hordas. Y esa convicción me hace pensar que en el fondo a mí me daría igual, en estos contextos "como el toro me crezco en el castigo", de algo tenía que servir la poesía, la cabezonería y la mala leche que a veces me asoma. Pero afectaría a muchas personas a las que quiero, a las que aprecio, y a las que me niego a someter a semejante cadena de basura. Y creedme, sé de lo que hablo.

En resumen, no quiero ser la marioneta, no quiero ser la disculpa, no quiero ser tampoco la causa de una debacle en las urnas ni el pagano de causas ajenas. Puede que simplemente esté encontrando cierta calma personal que no quiero perder. No por esto. No hoy. No así. 

Aunque no quiero que se me vaya este texto sin daros las gracias a quienes habéis pensado que merecería la pena la apuesta, que me animabais y os comprometíais a dar respaldo y apoyo. Sé que lo habéis hecho más desde la amistad, la bondad, la cercanía que desde la razón. Tal vez desde vuestra propia necesidad de buscar salidas a este laberinto. Por vosotros y con vosotros sí que hubiera merecido la pena el combate, pero hay factores que han pesado mucho más.

(Continuará … que si no sale algo en clave de humor sardónico no sería yo)

jueves, abril 10, 2014

PRIMERIZAS PRIMARIAS: FLORES DE SÍ.


El retorno a la disciplina académica como estudiante me ha vuelto a poner en contacto con muchos viejos sueños. Como la locura ultraísta de Gerardo Diego y su poema Columpio , "A caballo en el quicio del mundo / un soñador jugaba al sí y al no". Flores de sí y flores de no entre sus manos, flores de sí y flores de no que me van a permitir jugar en el columpio de regreso a este blog que tan desatendido ha estado.

Empecemos con las "flores de sí". El PSC-PSOE ha iniciado un proceso de primarias para decidir quién será la candidata en las próximas elecciones al Parlamento de Cantabria (¿dije candidata? Huy, si todavía no ha terminado el plazo de presentación de candidaturas a las primarias, y las votaciones no tendrán lugar hasta el día 26 del corriente). Una charla entre amigos en la que quedó patente que no habría confrontación de candidaturas y de ideas me permitió sonreír y dar un primer empujón a un columpio lúdico: anunciar como dejándolo caer que tenía intención de competir como candidato a las primarias de Cantabria, que ya había comenzado a recoger avales. 

Lo que tendría que haberse quedado en esa pequeña broma, en un comentario más en Facebook y Twitter, creció de pronto de manera inesperada. Muchos amigos y compañeros del partido creyeron que iba en serio y se apresuraron a ofrecerme sus avales y a trabajar en sus agrupaciones para provocar un cambio que consideran ya imprescindible, algunas personas que han abandonado la militancia o el voto hablaron de regresar al partido, hasta algunos medios de comunicación se pusieron en contacto conmigo para ver qué había de cierto en la ola que iba creciendo. Y de esa manera, lo que empezó en tono de broma, pronto tomó forma de ligero experimento sociológico. Flores de sí, flores con un extraño perfume a búsqueda, flores que quiero constatar en este primer artículo del tiempo del regreso, reflexionando acerca de por qué hubiera sido buena una candidatura alternativa, por qué tal vez debería haberme planteado ser esa alternativa, al menos de no haber otra. 

El primer pétalo de sí hablaría sin duda de este tiempo incierto que habitamos y que nos habita. La crisis parece afectar a los propios cimientos de un sistema que se nos muestra lejano, agotado, incapaz de resolver nuestra desazón y de aportar unos mínimos de esperanza. ¿El cambio necesario? Tendrá que pasar entre otras cosas por una profunda transformación en los procedimientos y en los actores. Como en el paso del mudo al sonoro, los ciudadanos están agotados de no tener voz y de limitarse a ser espectadores ante una clase política, unos partidos, que sobreactúan pero no convencen. Al contrario que algunas personas a las que aprecio, ni creo que las ideologías estén muertas (me parece que esa afirmación es ideológica por sí misma, me parece que seguramente sea más necesario que nunca hablar de valores y de proyectos, del bosque mejor que de los árboles); a pesar de tantas decepciones y de un hastío tal que ya casi ni siquiera se toma el trabajo de vestirse de crítica, creo que el PSOE puede (probablemente debe) ser un animador activo y un actor solvente en la construcción del nuevo escenario. Pero que tendrá que hacerlo desde una apuesta valiente en la que, es evidente, lo importante son las ideas, pero unas ideas que tendrán que venir acompañadas de credibilidad, y esa credibilidad obliga a tener mucho cuidado con las personas y a ser muy duro con las incoherencias, la corrupción y todos los guiños extraños que han provocado el océano de desafección que nos aturde.

¿Son necesarios nombres nuevos, procedimientos nuevos? ¿Es necesario volcarse en la búsqueda de un nuevo pacto con la ciudadanía que se levante para edificar un tiempo otra vez más justo, estable, leal? Sin duda. Y creo que eso es lo que estaban buscando las personas de dentro y de fuera del partido que, algunas con mucha energía e ilusión, pensaron en agruparse en torno a una candidatura en la que tal vez veían esa semilla de cambio. No estoy de acuerdo en algunas de las cosas que me han dicho, pero sí entiendo su preocupación y su sensación de orfandad, están muy cercanas a las mías.

Pero es que además las primarias son una oportunidad, no una solución, sí una herramienta y una oportunidad, para iniciar ese esfuerzo hacia el encuentro. Por eso creo que no es bueno dejar pasar la ocasión para abrir esa puerta, por eso me pareció y me parece un error no abrir las primarias a los simpatizantes, y por eso pienso que es imprescindible que en las primarias, aunque sean restringidas a militantes, haya confrontación de programas, de ideas, de mensajes, de opciones. Si pasamos este asalto sin ese saludable enfrentamiento habremos quemado otro tren. Y cada vez llegaremos más tarde. 

Sin duda a nuestro alrededor hay mucha gente que necesita sentirse otra vez representada, que quiere tener en la política y en los políticos un amplificador de su voz y una herramienta para que los problemas se resuelvan, gente que necesita impulso y esperanza, que está dispuesta a comprometerse, a trabajar, a seguir dando (esa ciudadanía no es la que ha fallado, desde luego que no) lo mejor de sí misma para hacer de nuestras ciudades, de nuestras regiones, de nuestro país un lugar más habitable. Y como cada vez escucho en más lugares, quienes forjaron el problema difícilmente van a poder ser parte, mucho menos garantía, de la solución. 

Esa necesidad de un discurso constructivo, positivo, social, lleno de ideas, valores y horizontes por alcanzar es sin duda una flor de sí que hubiera merecido un paso al frente.

Pero … 

(Continuará)

miércoles, febrero 26, 2014

ACUSACIONES QUE MATAN


Uno pasa demasiado tiempo solo en su vida real, qué le vamos a hacer. Y como un reflejo, imagino, uno pasa mucho tiempo acompañándose a uno mismo desde diversas estrategias. Pero también busca compañía cotidiana a través de la magia diabólica de las redes sociales, donde uno, que no deja pasar oportunidad de enredar y discutir, se encuentra a veces con debates y afirmaciones que considera injustos, dolorosos y hasta insultantes. 

He elegido para este artículo una imagen para mí terrible: una mujer violada con una especial brutalidad por ser lesbiana y para que deje de serlo. Una práctica común en varios países de África, en especial en la República Sudafricana, bajo el nombre de "violación correctiva". Y me pregunto si no estaré cometiendo un exceso mostrando la lesbofobia socialmente asentada en Sudáfrica, puesto que Sudáfrica es un país de mayoría cristiana (reformada, en este caso). Porque según he leído estos días en las redes, los activistas lgtb somos unos miserables y unos cobardes que no nos atreveremos con el Islam y por eso atacamos sólo a los cristianos, que por lo visto ponen siempre la otra mejilla y son dulces ovejitas cargadas de amorosas y lanosas intenciones. No contentos con nuestra cobardía, al parecer si alguien nos recrimina que nunca hablamos de la homofobia del Islam respondemos que es su tradición y por eso hay que respetarla. Y es que mira que hay que ser malo para no reconocer que la violación correctiva es otra adorable tradición, tan respetable como cualquiera, faltaría más.

El caso es que uno, que desde su insignificancia casi absoluta y su dispersión magna entre temas y preocupaciones varios se atrevería a definirse como activista, e incluso como activista lgtb, intenta recordar cuándo ha dicho semejantes barbaridades, cuándo ha justificado o eludido la homofobia de los países islámicos y no hay manera, que no se acuerda. Intenta recordar cuándo lo ha leído o escuchado en tantos amigos y amigas que dedican parte de su tiempo a la defensa de la dignidad de las personas lesbianas, transexuales, bisexuales o gays y tampoco es capaz de encontrar un solo silencio, un solo disparate. Por supuesto, uno entonces pide pruebas, uno quiere saber. Pero nada, ante la petición de pruebas las respuestas son solamente dos: o el silencio o el demoledor "si no lo quieres ver no lo veas".

Será que los años me acercan a la demencia senil, supongo, o me tienen más despistado y chocho que de costumbre. Pero intento otro ejercicio de memoria y resulta que ahí los recuerdos funcionan bastante bien. En esos datos recuerdo informes y más informes de organizaciones nacionales e internacionales dedicadas a los derechos humanos y/o a los de las personas lgtb específicamente y en ellos, cuando de homofobia se trata, se denuncia la de tirios y la de troyanos, la de cristianos y la de islamistas, la del norte y la del sur, la de oriente y la de occidente, la de los blancos y la de los negros, la de las izquierdas y la de las derechas, la de los comunistas y la de los liberales, la de los cardenales y la de los imanes. Porque se denuncian la violencia, la discriminación, el odio contra quienes amamos de otra manera.
En ese mismo ejercicio de memoria, recuerdo mis propias denuncias en redes, en bancos de firmas, en la calle, y las iniciativas promovidas desde mis perfiles y blog para hacer presentes a los países de la homofobia que no queremos estar callados. Y entre esas iniciativas recuerdo Los jueves por Nemat (hacia las embajadas de Irán, musulmán) y Los lunes un Arco Iris por Rusia (contra las embajadas de Rusia, cristiana), sirvan sólo a título de ejemplo. Recuerdo haberme sentido muy contento en esos procesos por ver a mucha gente a mi lado, a muchos activistas preocupados por la situación de las personas transexuales, de los gays, de las lesbianas en cualquier parte del mundo, de cualquier condición, haber visto a mucha buena gente, a muchos activistas, volcándose en sus pequeños espacios de actuación. Pero también me he sentido siempre muy solo, he echado de menos la implicación de algunos activistas, de algunas organizaciones, sobre todo de muchos amigos, y por encima de todo la de muchas personas que deberían sentirse directamente interpeladas por estas causas.

El caso es que he aprendido a no preguntar a nadie por qué no es capaz de poner una firma, de enviar un mail, de llamar por teléfono, de difundir una publicación, de hacerse una foto, de lucir una escarapela. No, ya no pregunto a nadie, ya no cuestiono a nadie. Cada uno es hijo de sus actos y de sus convicciones. Pero me duele, mucho, y hace que a veces me sienta insultado cuando quienes nunca han estado presentes en esas luchas critican de forma tan amarga como la que he expuesto, y tan falsa, las luchas que sí han sido mías y de muchos más.

No os espero, me gustaría teneros cerca pero sé que no vais a estar. Sé que me diréis que lucháis a vuestro modo, y a lo mejor es verdad, o que lo que pasa es que yo soy un rollo. Lo respeto. No os he preguntado y casi preferiría que no buscarais excusas. Pero, por favor, dejad que los demás hagamos lo que consideramos digno e importante. Si lo hacemos bien o mal será nuestro problema y nuestra responsabilidad. Pero si no vais a ayudarnos, si no consideráis que nuestras guerras sean dignas de vuestro precioso tiempo, por favor dejadnos tranquilos. Y sobre todo, sobre todo, no mintáis, no compréis los manidos y falsos argumentos de Intereconomía, de HazteOír y de otras multinacionales de la homofobia que no dudarían un segundo en aplastaros si pudieran. Porque cada vez que apagáis las voces de quienes sí luchan, dais alas a la homofobia. Y la homofobia cuesta vidas. En Mauritania (musulmana) y en Uganda (católica).

jueves, febrero 06, 2014

EL PERRO QUE SABÍA SONREÍR


Leí hace muchos. muchos años, en un libro sobre perros, que los perros tenían una mímica muy limitada y no eran capaces de sonreír. 

Puede que la característica más entrañable del carácter de Harley fuera su constante y enorme sonrisa. Esa manera peculiar de observar el mundo y de observarme a mí, que de alguna manera me había convertido en el eje de su mundo, con la boca abierta, los ojos brillantes, ávido de caricias, de emociones, de paseos, hambriento de vida.

Porque en la vida de Harley hubo un largo paréntesis, tan largo como nueve o diez años, pasados en jaulas y pendiente de los chuscos de pan y del servicio de caza que le impusieran quienes fueron sus tiránicos propietarios, que no sus compañeros, que no sus amigos. Esos mismos que no le enseñaron a jugar hasta el punto de que no entendía qué era una pelota o para qué diablos podía servir un muñeco. Esos mismos que sólo le debían rozar para hacerle daño, porque al llegar a casa era terriblemente delicado, un simple tropiezo en el pasillo y ya lloriqueaba. Esos que no le estimularon e hicieron que llegara a su calmada vejez sin controlar artefactos tan complejos como las escaleras o las aceras.  Esos que cuando dejaron de verle útil le dejaron en la perrera de CECAPA para que así, abandonado, solo, en manos desconocidas, le dieran el pasaporte al otro barrio en forma de inyección letal. Sí, esos años oscuros en manos de esos oscuros miserables.

Resulta curioso. Fue allí, en la perrera, donde Harley nació de nuevo. Fueron Berto y Sonia, las hadas de SOS Setter, quienes le resucitaron, quienes le rescataron a pesar de que no les querían dejar sacarlo, porque era un viejo que no servía para nada. Unos pocos meses en SOS Setter, un nuevo nombre, y esa sonrisa permanente con la que Harley respondía "gracias" a cada comida, a cada paseo, a cada caricia, y un nuevo viaje, a Santander, para vivir con un Gafapasta, una Poligonera, una Gata Tonta y una Gata Mala y llegar a convertirse en todo un personaje literario, el bueno de Tío Harley, en el blog de mi perra Gin, No sólo de Ginebra vive el hombre.

Un año de calma, un tiempo al que Harley llegó en voz baja. Buscó su espacio en una habitación que no utilizo, se sentaba a mi lado esperando, nunca ladraba, pronto aprendió que habría comida todos los días y no merecía la pena el atracón avaricioso. Como si no quisiera molestar pero necesitara decir a cada segundo "me siento bien aquí". 

De tantos momentos mágicos con Harley recuerdo en especial algunos. Que los primeros días no quería salir de casa, y se mantenía tenso durante el paseo, pero se volvía loco de felicidad y su rabo atizaba el aire cuando se daba cuenta de que regresábamos, de que volvía a su hogar. Que descubrió el mar y descubrió que al nadar no sentía la flojera de las patas y que la bahía de Santander bajo el sol era su pequeño paraíso. Recuerdo cómo cada noche hacía una sentada de protesta en la esquina entre Lope de Vega y Santa Lucía hasta que yo me rendía y giraba en dirección al Mesón Salamanca para pedirle a Fran la "tapa" de pan frito o todavía mejor un par de albóndigas. Tirándose al suelo y realizando volteretas de payaso cuando me enfrascaba en una larga conversación y nos decía "menos palabrería y más cosquillas": Le recuerdo ladrando a las gaviotas como si ya pensara en despejar el camino hacia el cielo.

Le recuerdo sobre todo mirándome, mirándome, mirándome. Como si nunca se cansara de verme, como si tratara de leerme la mente, como si no supiera de que otra forma decirme que cada día se enamoraba de aquella nueva vida en la que por fin sabía que todo su amor era correspondido, como si nunca fuera a dejar de darme las gracias…

Dar las gracias … Harley, ese perro bueno, positivo, educado, sonriente al que era yo quien tenía que agradecer su ternura, su calma. Dar las gracias.

Llevaba un par de días cansado y tenía programado un chequeo general en la clínica veterinaria, porque con los viejos, ya se sabe, mejor prevenir.  Ayer al despertar Harley no estaba en su colchoneta, sino de pie, al lado del cabecero de mi cama, con la cabeza casi sobre la mía. No sé si quería decirme que se encontraba mal o, cortés hasta el final, quería simplemente despedirse. Comió algo, me fui a mis cosas, regresé para llevarle al veterinario y … tras cinco minutos de camino, se desplomó en plena calle. Supongo que es el riesgo de tener un corazón tan grande, que se acaba rompiendo. Dejándonos a Gin y a mí desolados, sorprendidos, tristes sobre una acera gris en la que Harley, sólo ya una mancha blanca, aguardaba a que llegaran quienes tendrían que llevarse su cuerpo.

Esta mañana una amiga escribía en el Facebook que ya estaría en el cielo con Leo y con Glenda. Y de nuevo Harley me hizo sonreír imaginando una mesa camilla en la que Glenda le explicaría que los ingleses visten fatal y el diría que sí, que bueno, pero que aquel té tan rico era cosa inglesa y que Juana de Arco era una chiflada. Mientras Leo escuchaba y les servía unos panecillos con dulce de leche.

Sólo un año nos regaló el viejo Tío Harley Davidson. Tal vez el único año que vivió de verdad. Un año de amor en el que fuimos privilegiados al conocer al perro que sabía sonreír.

http://www.youtube.com/watch?v=xVqU_V26dIE

viernes, enero 17, 2014

ACCIDENTES A DESHORA O LA SUERTE DE MINERVA


Quién sabe si en vísperas de su fiesta oficial del 17 de enero andaba ya haciendo su ronda San Antonio Abad, protector oficial de los animales. Quién sabe si fue él quien propició que fuera el coche de , vaya, también Antonio, cerca de la lechuza herida en medio de la carretera.

Hubo trompo por medio, y la habilidad para evitar que otros dos coches menos atentos pasaran por encima del animal inmóvil , con el ala rota. Recogió Antonio a la lechuza, vamos a llamarla Minerva, y me envió un mensaje para que le orientara, preguntando qué podía hacer con ella. Le hice llegar el teléfono del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, creado para tales menesteres y que además no le quedaba lejos. También, consciente de la hora, alrededor de las 21:00 (Minerva, como las otras rapaces nocturnas tiene unos hábitos un poco canallas) le pasé la referencia del SEPRONA. Que se queda uno más tranquilo dejando estas cosas en manos de especialistas: no todo el mundo puede superar el miedo a recoger un animal silvestre herido, con un pico y unas garras que no son precisamente de juguete. No todo el mundo tiene información sobre cómo actuar, un lugar en el que alojar al animal, conocimientos sobre qué hacer con el ala rota …

El caso es que nadie había informado a Minerva de que era una mala idea accidentarse a deshora. El Centro de Villaescusa estaba cerrado. Y el SEPRONA amablemente indicó a Antonio que se la llevara a casa en una caja y que la llevara hoy a Villaescusa. A partir de las 10:00. Aunque, mira por dónde, no preguntaron si Antonio tenía otras responsabilidades, ocupaciones o trabajos que atender en horas laborables.

Vaya por delante que es evidente que los trabajadores del CRFSC de Villaescusa tienen el mismo derecho que todos a unos horarios definidos. Pero sí me pregunto por qué el Gobierno de Cantabria, ni cuando abrió el centro, cuyo trabajo por otra parte me consta que es ejemplar, ni ahora ha previsto un mecanismo de atención de urgencia. O si al menos esa actuación de urgencia no podría estar a cargo del SEPRONA, que si no creo mal sí está activo las 24 horas.

Hemos invadido sus espacios, les hemos relegado a ámbitos cada vez más pequeños y marginales, hemos extinguido a muchos y tenemos a muchos otros acercándose peligrosamente a ese final definitivo. Así que hoy son nuestra responsabilidad. ¿Si nos encontramos un corzo, una cigüeña, un zorro, un mochuelo, una marta heridos en el camino, en la carretera después de las 18:30 debemos mirar hacia otro lado?¿abandonarlos a su suerte, a su mala suerte, que fácilmente podría tener que ver con algún humano?

Minerva está bien, tenía ganas de comer cuando llegó a casa de Antonio y engulló con apetito la carne de pollo que le troceó y ofreció, y pocos síntomas mejores de la salud de un animal que el hambre. Se quedó haciendo lista de espera en un transportín de gato. Y hoy, por fin, irá camino de Villaescusa para que le curen el ala rota para poder regresar a la libertad de las noches estrelladas, para seguir limpiando nuestros campos de esos pequeños roedores tan dañinos para la agricultura. Y quién sabe si de vez en cuando volará rumbo a Selaya, donde pasó una noche abrigada, protegida, alimentada, gracias al buen samaritano que puso en su turbación el santo protector de los animales.

Minerva tuvo suerte, se encontró con Antonio. Pero … ¿no sería ya hora de que el Gobierno de Cantabria estableciera un protocolo de urgencia para la recogida de la fauna silvestre herida localizada fuera de los horarios de oficina? O al menos, que invierta en cartelería para avisar por bosques y humedales de que resulta peligroso tener accidentes después de las 18:30.

miércoles, enero 15, 2014

SE NOS HA MUERTO JUAN GELMAN



Se nos ha muerto Juan Gelman, se nos ha cansado de estar saludablemente enfermo, de combatir contra las sombras del pasado, de pasear por el mundo la dignidad de sus ojos siempre tristes, de su corazón siempre gastado, de su palabra siempre luminosa.

He venerado a Juan Gelman, el de la lucha incansable contra la desaparición de su hijo, de su nuera, de su nieta. He venerado a Juan Gelman, el de la dignidad que permitió el reencuentro con la nieta robada, He venerado, sobre todo, a Juan Gelman, el maestro de la palabra, del verso, de la exploración constante de los límites del lenguaje.

Nunca la vida me dio el placer de tenerlo cerca, de escucharlo cerca, el privilegio de poder decirle gracias, maestro. Así que hoy, que se nos ha muerto y nos ha dejado un poco herederos de su propia íntima tristeza no nos cabe más que compartir un poema. Uno de los poemas de Gelman que me hizo sentir el escalofrío, la maravilla.

Que te sea leve la tierra, maestro, poeta, hombre.

REGRESO

Así que has vuelto
como si hubiera pasado nada
como si el campo de concentración no
como si hace veintitrés años 
que no escucho tu voz ni te veo
han vuelto el oso verde tú
sobre todo larguísimo y yo
padre de entonces
hemos vuelto a tu hijar incesante
en estos hierros que nunca terminan.
¿Ya nunca cesarán?
ya nunca cesaras de cesar
vuelves y vuelves
y te tengo que explicar que estás muerto.

lunes, enero 13, 2014

ELLOS SIEMPRE GANAN


Recuerdo a Leo. Lo recuerdo tumbado, desconcertado, devorado por el cáncer. Recuerdo su mirada al escuchar al médico que no había esperanza, recuerdo su pregunta "¿Pero entonces quiere decir que me voy a morir?". Recuerdo que pidió que le aplicaran un tratamiento experimental, terriblemente agresivo, porque él quería vivir, porque él tenía muchas cosas por las que vivir y quería luchar hasta el último segundo. 

Recuerdo sobre todo, poco después, los dos solos, su mano ya casi inexistente entre la mía, cómo decía en un susurro "Diosito, si me pasa esto por algo malo que hice, pido perdón, pero no sé qué pudo ser: nunca le hice mal a nadie, nunca quise el mal para nadie". Sí, eso dijo Leo, que era una persona buena, atenta, frágil. Leo, al que los dos hijos de puta de la foto habrán enviado a su infierno, regocijándose porque otro maricón ha caído víctima del castigo de su dios de los ejércitos. Venido para proclamar la victoria de la gentuza como ellos.

Recuerdo haber tratado de contener la calma estos días, después de escucharles (no era la primera vez que presenciaba por internet su show pornográfico: hay que conocer al enemigo) cómo arremetían contra Pedro Zerolo y se regodeaban ante su anuncio de cáncer, concediéndole menos valor que a un animal, recordando que así actuaba su dios, enviando la peste a los impíos y a los sodomitas. Vomitando palabras llenas de odio.

Recuerdo, al final, haber llorado. Sí, haber llorado como Mercedes, como algunas otras buenas personas que conozco, que han sufrido en persona o en la de sus seres queridos la violencia del cáncer. Lagrimas de impotencia al ver cómo casi cada día se reinventa la humillación, se proclama el estigma, se nos recuerda que alrededor, cada vez que salimos a la calle, podemos tropezarnos con un Armando Robles, con un Jesús Calvo, con un miserable que desearía golpearnos hasta la muerte pero que debe conformarse rumiando un insulto, esperando la oportunidad para llenarnos de dolor y de mierda.

Es la estrategia del matón de patio. La del matón que sabe que sus actos y sus palabras son impunes, que podrán cosechar como mucho una levísima repulsa social que a sus mandíbulas de cristal les parece un ataque en toda regla pero que se queda en eso, en gallinero gritón que se apagará pronto y hasta la próxima. La del matón tarado que sabe que la víctima recibirá sin duda apoyo y consuelo. Pero también la del matón que sabe que hace daño, que renueva la injuria, que mete con saña el dedo en nuestros ojos y lo retuerce hasta que el dolor resulta insoportable. Al fin y al cabo ¿no nos hemos construido sobre el insulto, no hemos luchado tratando de levantar la cabeza, de afirmar la frente, de conquistar nuestra dignidad contra el desprecio que nos rodeaba? ¿no hemos tenido que inventarnos de nuevo tantas veces hasta convecernos de que no era cierto que fuéramos escoria, que no es amor ni farsa nuestro amor, que a nadie importa ni ofenden nuestros deseos y nuestros cuerpos?.

Toda esa lucha quiebra, sólo unos momentos, cuando ellos regresan. Porque sus insultos, su indignidad, su saña, son la completa historia de todas las violencias. Porque en sus bocas babosas habitan la Inquisición y los triángulos rosa, las lágrimas de Wilde y la sangre de Matthew Shepard, la peligrosidad social y los electro-shocks, las grúas de Irán y las alimañas rusas alimentadas por las leyes de Putin, el holocausto de las mujeres transexuales en medio mundo y las violaciones correctivas. Son también nuestros insultos, nuestras amenazas. Son también un escupitajo contra la memoria de aquellos que quisimos, de aquellos que nos quisieron, de quienes lloraron a nuestro lado podridos por las enfermedades que las ratas como Armando Robles, los reptiles como Jesús Calvo celebraban como castigo divino.

Nuestras lágrimas no importan, nuestro dolor no importa. Nosotros, al fin, deberíamos estar acostumbrados, es cierto que lo estamos, y que sabemos cómo volver a levantarnos. Lo hemos hecho de caídas abismales, ¿por qué iba a impedirnos caminar un simple tropezón?. No les importan a ellos, que las buscan, y que las seguirán buscando. El uno, que se dice "periodista" y "buen cristiano" para vergüenza de los periodistas y de los cristianos buenos y malos, desde su tribuna hedionda de Alerta Digital. El otro, que se dice sacerdote católico, para vergüenza de los sacerdotes y de su Iglesia, desde la parroquia leonesa en la que seguirá haciendo el mal porque ya ha dicho su obispo que mejor que no hable de política, pero que no tiene queja de su labor pastoral.

Recuerdo a Leo, su dolor, su tristeza, sus palabras. Su bondad. Y me doy cuenta de que yo no soy como él, no soy bueno. De que ahora mismo saldré de casa para comprar dos botellas del mejor champagne para tenerlas frías y preparadas. Porque prometo brindar por la muerte de estos dos canalas, que espero de corazón sea lenta y dolorosa. Y prometo invitaros a todos a la fiesta.

Así haremos puntos, más puntos, para ganar ese infierno al que nos condenan y en el que nos encontraremos con todas las buenas personas que algún día se cruzaron con nosotros en el largo camino de la vida. Porque al parecer el paraíso está reservado para las almas más sucias.

viernes, enero 03, 2014

MOMENTOS ESTELARES: POR QUÉ LO LLAMAN AMOR CUANDO QUIEREN DECIR PSICOPATÍA


Pues sí, señores, que hace ya mucho mucho tiempo que el Malvado y Sempiterno Rukaegos no se regodea en las más sucias y vergonzantes páginas de su pasado. Tanto que parece que toca ya poner remedio a semejante desidia acudiendo a algunas anécdotas espeluzantes que todavía no habían sido narradas por aquello del horario infantil.

Siempre pensó el Malvado Rukaegos que le hubieran ido mejor los territorios del amor, la pasión y el sexo de haber formado parte de la nutrida acera correcta. Que desde las viejas escaramuzas de instituto a las aficionadas al barroco, las empresarias de éxito y cuenta corriente, las gitanas del vecindario y varias miríadas de primorosas doncellas o no tanto, siempre fueron mozas, mocitas y mocetonas las que suspiraron por los ojos verdemarinos del perverso seductor.

Cierto que jamás dio pie consciente, siendo como es la inconsciencia su principal virtud, a tales aglomeraciones a las puertas del corazón. Y con o sin armario alrededor, siempre dejó más o menos clarinete que entre un canalla de buen corazón y una dulce heredera, el canalla ganaba por goleada de suspiros y poluciones por un rotundo miles a cero.

¿Pudo ser consciente en sus años universitarios del decadente encanto que desprendía, al menos desde que Maritornes de Hazas le espetara tras su triunfo en las reñidas elecciones a delegado "Que a ti te votamos todas, qué te crees, que nos pones ojito caído y carita de niñojesús y nos pierdes"? Y si así fuere, ¿pudo haber indudable malafé en su educada atención a cuanta fémina se acercaba a saludarle por cafeterías y pasillos? ¿Es posible, en fin, que no fuera la locura de Luján del Carmen Fernández sino la infinita maldad de nuestro héroe la que provocó el relato que sigue?

Llamada de teléfono insistente en vísperas de examen de Civil I .

-Hola.
-Hola.
-¿Sabes quién soy?
-Si no me das más pistas …
-Pues nada. Adiós.

Segunda llamada de teléfono.

-Hola.
-Hola.
-Soy la de antes.
-Ya.
-¿De verdad que no sabes quién soy?
-De verdad que no.
-Pues yo creo que sí.
-Pues es que estoy estudiando Civil.
-Es que yo no me presento.
-¿Eres de la Facul? 
-Mira, mejor lo dejamos. Adiós.

Tercera llamada de teléfono, apuntes por el suelo con un juramento en arameo y dos en talante.

-Hola.
-Hola.
-A ver, te lo voy a decir.
-Gracias.
-Soy la de antes.
-No, ya, si eso sí.
-Soy Luján del Carmen.
-¿Lo cuálo de qué?
-Luján del Carmen. Me siento por atrás.
-…
-Y sí sabes quién soy. Porque nos cruzamos miradas significativas.
-Será que las fuentes del Derecho Españo me tienen obnubilada la mente pero, oye, que de verdad que yo no me voy cruzando miradas significativas con nadie, no conozco a ninguna Luján del Carmen y me siento por delante.
-Y tienes un cogote estupendo.
-Gracias.
-Y sí nos cruzamos miradas significativas. Por eso te llamo.
-…
-Mira, si te vas a poner así, lo dejamos.

Cuarta llamada. Gritos histéricos de Rukaegos y página siete del Código Civil arrancada.

-Hola.
-Hola.
-Soy Luján del Carmen.
-La de antes.
-Esa.
-…
-¿Quedamos mañana?
-…
-¿Estás?
-Estoy.
-Quedamos. Después del examen.
-Ehhhh. ¿Si quedamos me dejas estudiar sin llamar más?
-Puede.
-Vale.
-Envido.
-Paso.
-Pues voy a colgar. Y te veo después del examen.

Quinta llamada de teléfono. Uñas arañando las mejillas hasta hacerse sangre.

-Hola.
-Hola.
-¿Se puede saber con quién coño estabas hablando que lleva el teléfono comunicando tres horas?
-Verás mamá …

Encontróse Rukaegos, que era tordo por naturaleza, con Luján del Carmen tras el examen oral de Civil, con la cabeza embotada no tanto como para no darse cuenta de la moza que se le acercaba decidida.

-Hola.
-Hola.
-Ves cómo sí me conoces.
-¿¿¿???
-Vamos al faro.
-¿Al faro?
-No me gusta esto.
-Ah.

Estos bonitos y teatrales prolegómenos precedieron a un silencioso recorrido en coche color verde oliva durante el cual el Malvado Ruakegos recordó varios casos de asesinas en serie y películas de terror. Un café donde El Legionario que enfadó mucho a Luján del Carmen porque desatada la cháchara absurda sobre el único tema común posible, los estudios, Rukaegos se atrevió a decir "Molaba el profesor de Natural" . Pues entonces eres nazi. ¿Cómo? Si te gustaba el de Natural eres nazi. Mejor lo dejamos. Me he equivocado. Adiós.

Durante varios meses desde la romántica y significativa cita, recibió Rukaegos cada día una carta en su domicilio particular. Y es que Luján del Carmen no dejaba de preguntarse cómo era posible que semejante y pérfido chulazo no cayera rendido ante sus sensuales encantos, ante su claridad de ideas y expresión. Así que abandonó el Derecho Civil la chica por Freud y se dispuso a psicoanalizar al terrorista sentimental de los ojos verdemarinos. "Alguna mujer te hizo daño". "Le rezo a la Virgen de Luján para que te ayude". "Tu madre te odiaba". "Tu padre te violó". "Eres un homosexual latente" (juro que puso latente y no patente). "Tienes un problema". "Necesitas a una Luján del Carmen que te ayude a encontrarte".

Parece que por fin se cansó. O se le terminaron las obras completas de Freud y no tuvo ganas de continuar con Piaget. O se le acabaron la tinta y los sellos. Aunque hubo recaídas esporádicas, como ese momento en el que la novia de uno de los mejores amigos de Rukaegos dijo, pues eres un hijoputa como una casa, que le has hecho la vida imposible a Luján del Carmen, tirándole los tejos cada nada y haciéndole creer que estabas locamente enamorado de ella.

En fin, termino. Están llamando por teléfono.

jueves, enero 02, 2014

SMARTCIMIENTO CANINO


Mal se vería que este blog que nació hace ya demasiado tiempo pensando en Santander no iniciara su camino por el nuevo año del señor de 2014 lejos de la capital de Cantabria, aunque no esté ya ni en el corazón ni en el pensamiento la tal ciudad. Mal le parecería además a don Delaserna, a la sazón alcalde de la muy noble y leal, que camina por el mundo para mayor honra y prez de sí mismo dibujando las maravillas de su solar, semejante indiferencia. Así que hablemos de Santander. Y de los pregonados espacios que para el esparcimiento canino ha dispuesto rauda y veloz la Smartcity por antonomasia.

Resulta al caso que don Delaserna haya pasado por Nueva York y hablado ante las Naciones Unidas de Mundo Mundial para proclamar que en lo que se refiere a planificación nada tan grande en esta galaxia y parte de la de Andrómeda como este rincón norteño y recoleto nacido de la cabeza cortada de San Emeterio. Santander está bien-planificada, ¿quién la bien-planificará? El bien-planificador que la bien-planificare buen bien-planificadordelaserna serná, o será, o lo que sea.

Así que empecé yo a pensar cómo coadyuvar a la municipal campaña Pro Planificatio Orbis recordando las plazas y parques calificados y descalificados, los espacios rehabilitados para dar paso a una carretera al año siguiente, los múltiples emplazamientos museísticos de las joyas de la corona y un larguísimo etcétera. Pero como uno ya saben ustedes que tiene la vigilancia canina bien desarrollada, pues no pudo por menos que fijarse en la excelente planificación de los llamados "Espacios para el esparcimiento canino". Ejemplo de inteligencia y buena gobernanza donde la hubiere, suficiente como para dejar patidifusa y perniculimbruda, atónita inclusive, a la ciudadanía toda de la pretenciosa Nueva York. Que por ejemplo ha dedicado una buena parte de los recuperados muelles comerciales de la ciudad para el recreo canino, vallando, implantando espacios para la práctica deportiva, organizando sistemas de limpieza y otras naderías. 

Aquí, ejemplares que somos, cuando algunas voces comenzaron a discordar tímidamente sobre el absurdo que suponían algunas normas sobre tenencia de animales, el peligro de otras, la injusticia de casi todas, los Planificantes Sumos iniciaron las habituales campañas de intoxicación para convertir en una especie de para-delincuentes a los propietarios de perros (los gatos, ya saben, no existen. Ni los peces de colores, que de existir probablemente se habrían comido los gatos). A pesar de la intoxicación permanente en los medios del régimen y las ordenanzas que mostraban su brillo intelectual máximo en aquella cresta que por tiempos de Manuel Huerta emitió el doctor Arias, donde se podía demostrar con lápiz y papel que la sanción era mayor por recoger los excrementos del can y arrojarlos a una papelera que por dejarlos reposar sobre la pública vía. Creció el griterío de los propietarios de perros y asociaciones animalistas, para recibir, hace algo más de un año ahora, toda una salva de insultos por parte de Alcalde y concejales a cargo, como si una ciudad inteligente y smart que se precie no tuviera nada mejor que hacer que gastar dinero en perros. En columpios sí. En bicicletas sí. En coches sí. Pero no en perros. Para después de los pertinentes bramidos que dejaron claro que a/ los ciudadanos no tienen ni voz, ni voto, ni opinión, b/ si la tienen son por necesidad malos, cutres y tontos y c/ unos meses después el Ayuntamiento descubrirá de nuevo la pólvora proponiendo lo mismo que aquellos imbéciles vociferantes proponían y además justificando su nueva fe en el servicio y escucha al ciudadano.

Así fue como llegados al punto c/ nos fue anunciada la buena noticia de una red de espacios para el esparcimiento canino, que habrían de resultar la solución a todos los problemas y causa buena para seis o siete fotos. Las obras llegarían rápidas y no habría de terminar el 2013 sin el debido acondicionamiento. Y así fue. Era el amanecer del Sexto Día.

De entrada, dejemos sentado que mejor algo que nada y que hasta podríamos encontrar un par de datos positivos en los dos espacios dos que conozco. El de la foto, en la ladera sur de Reina Victoria, y el del Parque de la Teja, frente a la Facultad de Ciencias. Aunque justo con estas dos salvedades sigue siendo una asignatura pendiente en cuestión de esparcimiento canino como en tantas otras en esta ciudad la del concepto "proximidad". Y es que tal vez no se trate de crear grandes espacios temáticos fuera del alcance cotidiano sino más bien de generar espacios de proximidad que puedan servir para el uso regular de una población que tiene el tiempo más bien justo y agradecería poder cumplir sus ocios y obligaciones sin desplazamiento previo de coche y sin necesitar unas cuantas horas para una actividad que per se no las precisa. En cualquier caso, como uno no está motorizado y además los transportes públicos no permiten el uso con perro, he tenido la suerte de que uno de los espacios, Parque de la Teja, no esté demasiado lejos y otro más, Reina Victoria, me resulte accesible a pie para momentos de ocio más prolongados. 

Jugando pues con los dos espacios conocidos, voy a plantearme una serie de interrogantes para determinar el nivel de la Smart-Planificación.

1. ¿Hay espacio suficiente? Si apostamos por espacios de proximidad mejor que por grandes núcleos temáticos, desde luego no podemos tener grandes exigencias de espacio. Así que diremos que sí, que los perros pueden correr y jugar en ambos recintos. Unos metros más no habrían venido mal, pero digamos que aquí, correcto. 

2. ¿Está el espacio debidamente señalizado y delimitado? Pues de aquella manera, oigan. Unas cuantas tablas de madera colocadas a la buena de Dios permiten intuir dónde empieza y dónde acaba. La mala señalización, el hecho de que la valla no sea continua, genera espacios problemáticos en los que resulta difícil saber si el perro ha sacado la pata fuera del perímetro infografiado pero no marcado. Aprobado raspón.

3. ¿Qué tal andan de cercanía y accesibilidad? Lo dicho, sólo unas partes muy concretas de la ciudad pueden presumir de tener a mano (puede que a pata fuera más acertado) uno de estos espacios. En cuanto a la accesibilidad, espero que si alguna persona mayor, o con discapacidad, intenta acceder con su perro al espacio de Reina Victoria me avisen para poder grabarlo. Podría ser más viral en el youtube la imagen de la buena señora despeñándose tras su perro que la lección de matemáticas de Quico Rodríguez Argüeso.

4 ¿Equipamientos? Cero en Reina Victoria, ni siquiera una mala papelera, dos con cinco en La Teja (una papelera expendedora de bolsas que no hay y un banco). Por otro lado, ni siquiera hay un camino que permita al dueño entrar en el recinto sin necesidad de meterse en barro hasta la rodilla si ha llovido. Claro suspenso.

5 ¿Seguridad? Pues me parece que aquí la inteligencia municipal puntúa negativo. Las verjas que no-delimitan los espacios son tan anchas que entre una estaca y otra cabrían tres mastines españoles, dos loberos irlandeses y media docena de dogos alemanes. Tal vez hayan utilizado como medida el Ego de don Delaserna, que probablemente no encontraría paso. Quiero decir que si las vallas no cierran todo el perímetro y además daría igual que lo cerraran dado el hueco entre estaca y estaca, ni hay seguridad para el viandante con miedo a los perros que se encuentre fuera del recinto, ni hay seguridad para quienes estemos dentro: un estímulo cualquiera lo suficientemente intenso podría hacer que un perro perdiera el control y escapara. Estímulos tan difíciles de encontrar como un petardo, una perra en celo, un gato o una paloma, etcétera. Muy, muy mal.

6 ¿Funcionalidad? Se supone que se trata de espacios para el esparcimiento canino. Si como parece no hay previsto mantenimiento ni limpieza, si se transforman en un barrizal casi por vocación, y sobre todo si están, al menos estos dos, en cuesta y al lado de una carretera, lo que significa que el mero hecho de lanzar una pelota pueda acabar con pelota y perro estrellados contra un coche en la Avenida de los Castros provocando un accidente mortal, pues me temo que tampoco acabo de ver neurona activada alguna. Otro suspenso.

De todo ello me permito concluir que aunque, como dije, el algo sea más tangible que la nada, me temo que no vaya a servir el mínimo esfuerzo realizado para resolver problema alguno. Los perros seguirán paseando con sus dueños por donde solían de forma habitual, casi diría que por su propia seguridad. Mientras agudas inteligencias municipales continuarán preguntándose por qué los perros no se lo pasan bomba en tan suculentos predios.

Smartcity, sí claro. Planificación ejemplar, sí claro. Don Delaserna y su equipo, por supuesto.

Gracias por nada.

martes, diciembre 31, 2013

… AUNQUE TAMBIÉN ES CIERTO QUE ...


Pues sí, el 2013, el año en que aprendimos a estar solos y en el que tuvimos mucho, mucho frío. Pero también es cierto que …

En el 2013 Harley llegó a casa y muy pronto empezó a hacerse croquetas por el suelo para llamar la atención y pedir cariño. Es tan bueno que ni siquiera ha dado mucho juego anecdótico para el blog de La Poligonera.

En el 2013 regresaron, imitando a las oscuras golondrinas como cada año, la UIMP y los estudiantes de español de la Michigan State University. Siempre es una oportunidad y un placer poder trabajar con ellos. Y en esta ciudad tan complicada, es toda una experiencia sentir que alguien da valor a lo que haces.

¿Que alguien da valor a lo que haces? En el 2013 siguieron en clase, impasibles a mis disparates, mis alumnas y unos pocos alumnos de las Aulas de la Tercera Edad de Literatura Universal, mis lectoras de Unquera, renovando el placer de la amistad y de la lectura libro tras libro, mis chicas y chico de las clases de música, que siguen empeñados en continuar aunque de vez en cuando les torture con Messiaen y Schönberg.

Me compré unos calzoncillos de Aussiebum que me quedan súper sexis, aunque permanezcan siempre bien ocultos. 

El 2013, locos por el cine, nació Piensaencines. Así que tuvimos que ver mucho mucho cine, compartir mucho mucho tiempo con un grupo de chiflados estupendos (y chiflada) , ordenar ideas, organizar las defensas del Lado Oscuro y dejar salir a la Paqui que todos llevamos dentro. Cajera del Lupa de Cuetobanús, por supuesto.

En el 2013 vi de nuevo sonreír a Isa, después de mucho tiempo demasiado seria. Y la sonrisa de Isa vale un potosí. Que bueno que esté bien, al menos casi bien.

Carmen sigue luchando con el maldito cáncer pero sigue resistiendo y es posible levantarle la sonrisa y la amabilidad que lleva de serie.

Fue como un sueño escuchar el concierto de la Joven Orquesta de Cantabria, con una primera de Mahler que me hizo llorar, pero de felicidad.

Jaroussky siguió grabando discos maravillosos. Y yo pude seguir escuchándolos.

En el 2013 tuve que levantar la sentencia de correa perpetua para Gin y volví a disfrutar viéndola correr y correr y correr como si el mundo fuera un campo gigante que nunca se acabara, con ese hocico que pone cuando es de verdad feliz.

Hicimos la "Ruta de los pucheros de Cantabria" completa, en familia, saturándonos de Olla Ferroviaria en La cu

chara del Camesa, de cocido lebaniego en el Hotel Picos de Valdecoro y de cocido montañés en El mirador de Trasvía. Una disculpa más para que a pesar de tantas cosas la familia siga siendo un espacio seguro.

Se casó mi ahijada con un chico estupendo, aunque no tanto como ella, y unos meses después nos anunciaron que iban a ser tan valientes como para seguir trayendo cántabros al mundo.

Aunque muchos más perros y gatos fueron abandonados, fueron también muchos los que encontraron un buen hogar. Cada vez hay más conciencia y más consciencia. La agria polémica Chabela - El Mundo señaló que nuevas voces se alzan en defensa de los animales. Y que otras seguirán consintiendo y justificando el maltrato y el abandono. Así que en el 2013 nos crecieron las ganas de luchar, porque ellos no tienen más voces que las nuestras para hacerlo. 

En el 2013 leí "En la orilla", de Chirbes. Eso casi por sí mismo justifica todo el año.

Los Basura han ido madurando, pero no por eso han dejado de ser una tropa de locos maravillosos.

En el 2013 sellé mi adiós en diferido de la política, pero cansado y triste, harto tantas veces, enfadado muchas, no dejé de luchar o de comprometerme con las cosas que me importan y con las armas que mejor puedo manejar. No me he rendido. Y eso no es poco, con la de mierda que nos está cayendo.

En el 2013 en fin siguió ahí, a mano, a voz, a corazón mucha gente buena y apareció mucha más. Hubo música, copas, amistad, libros, jilgueros y petirrojos  Hubo razones para levantarse de la cama, para caminar y para afilar la mirada. Así que …

Brindo en este momento final con todos vosotros por todos vosotros. Por todo aquello que nos ha sostenido y que nos ha dado seguridad frente al abismo. No viene un buen año, lo siento, va a ser tan duro como este y vamos a estar tan saturados de cretinos malvados como ahora. Pero ojalá estéis entre los privilegiados que dentro de doce meses puedan decir "contra todo pronóstico, el 2014 fue un gran año, un año feliz, un tiempo memorable".

Disfrutad de la vida, bebeos el tiempo. Sed compasivos, comprometidos, entregados y felices. Y no os olvidéis de decirle de vez en cuando "te quiero". 

¡Feliz 2014!

lunes, diciembre 30, 2013

EL AÑO QUE APRENDIMOS A ESTAR SOLOS


Me dice Leonor, la mujer-poema, esta mañana que sigue viéndome triste y que necesita que vuelva a soñar. Me dice Nacho Trova que a ver si me nos vemos en Nochevieja y que bueno, que al menos este año algo se me ha visto el pelo (es una forma de hablar) y que se me ve más animado.

Las dos caras de una misma tristeza con un intervalo de 20 minutos. Esa especie de soledad que se te va enquistando en los ojos y al tiempo esas ganas de vivir, de regresar, de apoderarte de nuevo de los días. Las dos caras de un 2013 que siguió a la perplejidad de 2011 y al abismo de 2012 luchando cada día por levantarme de la cara, por mantenerme en pie, por tratar de sonreír, de aparentar normalidad, inmerso sin embargo en una oscuridad densa como una niebla en la que se extraviaban proyectos, apuntes, horizontes, minutos. Porque nada volvió a ser igual sin Leo, y sólo una extraña energía me ha permitido caminar sin desplomarme en esa vieja conocida llamada depresión. Podríamos jugar a dar un nombre a tanto tiempo ya, tal vez "depresión de baja intensidad", tal vez y sin más tontuna. Pero lo cierto es que no, que nada volvió a ser igual.

Algunos cambios en el 2013, como esos brotes verdes que nos dice le gobierno que ve pero que no puede mostrarnos porque se los ha fumado para continuar alucinado. Retomé los estudios de Filología, me cambié de plan de estudios y comencé a marear la perdiz por Bolonia. No acabo de centrarme pero de momento, al menos, voy cumpliendo las rutinas de trabajo básicas y no pinta mal el primer cuatrimestre, por mucho que la Morfología de la Lengua Española se haya conjurado contra mí. Volví a salir, cierto que no demasiado, pero tiene razón Nachete, algo se me ha visto por los antros canallas en general y hasta por los de hombres nocturnos en particular, que diría la momia casposa del obispo de Alcalá de Henares. Tener algunos buenos amigos en la noche ayuda a buscar esa cerveza en El Trovador, ese Tequila Sunrise que Leo adoraba en el Drink, empujado por la alegría impenitente del bueno de Luis Jorde, que se cree malo pero también flipa. El juego adolescente del gin tonic buscando al camarero de la sonrisa más asombrosa aún que sus bíceps con José Luis Gallo y Vito y Néstor. A pesar de que ahora ya no hay Disculpa para encontrarlo.

Algunos cambios en 2013 como los pequeños avances en la novela aparcada que le gustaba al Putojacktwist, y unos pocos poemas que conseguí terminar a pesar de cuánto me cuesta tropezarme con la memoria cada vez que trato de emborronar folios en blanco y cada palabra se escribe Leo. Conseguí iniciar la operación limpieza por casa, aunque de momento casi ni se nota, tal era la envergadura del caos. Pero han ido saliendo bolsas y bolsas de trastos y basura, y hasta conseguí enfrentarme a alguno de sus cajones y vaciarlo. Uno o dos, nada más, pero por algún sitio había que empezar. Hasta he cocinado alguna vez para mí solo, y lo que es más duro, hasta volví a hacer para la cena alguna de esas tortillas de patata que tanto le gustaban.

Ha crecido, sin embargo, la ciudad interior de la que ya os he hablado. Una ciudad en la que puedes camuflarte y recargar la energía como hacía Supermán en su Fortaleza de la Soledad. Una ciudad tejida con calma pero también con renuncias. En ella no están presentes emociones y pasiones que fueron importantes. La política se ha hundido en un pozo de decepción y de desinterés y, creedlo, ya no queda nada, nada más que el intento de ser honesto y cumplir, malcumplir creo, algunos compromisos adquiridos en el último congreso regional del PSC antes d, el apartamiento definitivo. Se han hundido los sueños y aspiraciones en lo profesional y personal, dirigiendo los pasos hacia una irreversible pero apacible mediocridad. El amor se marchó. Con él se fueron la pasión, el deseo, el sexo. Y es que uno se va haciendo demasiado viejo y patético para ponerse otra vez en busca de nada y pesan demasiado esos versos de Cernuda que rezaban "Mano de viejo mancha … ". Y hasta hubo algún susto hospitalario porque cuando el alma está mal poco bien le puede ir al cuerpo, ya veremos.

Que sí. Que está la familia, maravillosa y horrible, como siempre ha sido y como siempre ha de seguir siendo. Haciendo de muro de carga y de cimiento inconmovible a pesar de tantas cosas. Y están, estáis, los amigos, dando fuerza y color a las paredes de la casa, y mi gente de las redes sociales, que me deja gritar y hasta me ríe las gracias, abriendo las ventanas y ventilando. Está el sentido del humor que se ha ido agriando y convirtiendo en un poco más cínico y más airado pero que sigue latiendo. Están Gin y Harley y las gatas y la necesidad personal de aportar un esfuerzo que sirve de poco en este país que es solo mierda, mierda de la peor, para los animales que tuvieron la mala suerte de encontrarnos en su camino. Pero cuya calma cuando duermen, esa seguridad que encuentran a tu lado a pesar de que tú no volviste a encontrarla, vale todavía un mundo. 

Son todos esos mimbres los que fueron trabando la cesta del año que se acaba. Un año en el que poco a poco se afianzó la soledad pero en el que de alguna manera estuve aprendiendo a caminar solo. Sí, solo, a pesar de la multitud, del ruido y sobre todo de quienes estáis cerca y os cobráis la cercanía en cariño. Porque hablo de esa soledad íntima, profunda, angustiada del Ser-Para-La-Nada. Al fin y al cabo esa es la ciudad interior de Ataraxía, esa donde no se desea nada, donde no se necesita nada, donde, en fin, ya nada duele. Al menos demasiado.

domingo, diciembre 29, 2013

ESE PEQUEÑO PACTO DE AMORES RENOVABLES.


Estuve anoche en la Filmoteca de Cantabria para, por fin, asistir a la proyección de "La gran familia española" , de Daniel Sánchez Arévalo. A buenas horas, mangas verdes, pero por alguna razón siempre se me habían acabado truncando los planes cuando pasó por las salas comerciales de Santander. 

En estos tiempos navideños en los que las ausencias pesan demasiado, en este tiempo oscuro y sin esperanzas de un 2013 que cierra sin dejar ver un resquicio de optimismo para el 2014, el tiempo empleado en disfrutar de La gran familia española fue también un tiempo de reflexión, de reflexión acerca del por qué nos resulta tan importante el cine, por qué un día sellamos con la gran pantalla una especie de pacto de amor que a pesar de tantos pesares hemos ido renovando cada vez que, tal vez sin esperarlo, nos tropezábamos con una película que volvía a hablar con nosotros. 

Poco importa en realidad qué nos cuenta Daniel Sánchez Arévalo en su largometraje, porque en realidad lo importante siempre es cómo nos lo cuentan. Y de entrada nos lo cuenta con un claro homenaje al cine, esa mirada constante a la divertida y vitalista Siete novias para siete hermanos pero también, creo, en el propio título que parecería anunciar una revisión de La gran familia. No porque tengan nada que ver las películas, sino porque de alguna manera nos lleva a una familia numerosa que sin embargo podría ser representativa de tantos cambios, actitudes y novedades en esa institución que, dicen algunos, siempre ha permanecido inmutable pero tantos y tan evidentes saltos ha ido dando.

Divertida y vitalista comienza La gran familia española , en clave de comedia, con una fotografía luminosa, llena de colorido fuerte, optimista, veraniego, celebrando la vida, celebrando el amor, celebrando también esa extraña pasión que parece volver locos a países enteros, el fútbol.  Aunque quizás sea ese comienzo lo menos interesante de la película, con algunas caídas en el tópico, que sin embargo muy pronto levantan el vuelo de la mano de un excelente guión y de unas excelentes interpretaciones, de unos diálogos ágiles, precisos, de unas miradas y unos gestos cargados de emoción y de significado, de una sabia combinación entre momentos emocionantes y hasta amargos que sin embargo nunca nos dejan caer de la nube de felicidad y de ternura familiar que nos ha ido envolviendo, eso sí, con alguna lagrimilla furtiva, y momentos divertidos. Entre los que tengo que destacar el personaje de Benjamín (qué bueno Roberto Álamo), una inteligente recuperación del tonto, del fool, del teatro renacentista, con una vena de Azarías, que con su simpleza cautiva, despierta sonrisas y canta verdades.

No sé explicar muy bien por qué me sentí tan a gusto en el cine mientras Daniel Sánchez Arévalo iba desgranando su historia fresca. Tal vez porque en diciembre las noches son largas y la película está llena de luz, tal vez porque es un canto a las familias que luchan, sufren, viven, sienten, celebran y aman unidas, lejos de ñoñerías y rancias perspectivas, tal vez porque nos habla de los amores que llegan y que se marchan como los que una vez nos llegaron y nos dejaron, tal vez porque habla de lo irreversible y de la necesidad de aceptarlo. Tal vez porque las sonrisas hoy son difíciles de levantar, los sueños son difíciles de soñar, y de pronto querías ser parte de la película, querías estar en aquella boda absurda y reír y llorar con una gran familia que a veces se parecía demasiado a la tuya. 

Tal vez porque al acabar sentías ganas de llegar a casa, de abrir la nevera, desenvolver un quesito y olerlo hasta el colofón mientras buscabas en la videoteca Siete novias para siete hermanos y aprendías otra vez a bailar cantando Goin' courtin' ...
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