sábado, septiembre 07, 2013

OBRAS, AMORES Y RAZONES


Cuentan algunos medios que el Papa Francisco, de soltero José María Bergoglio, habría llamado por teléfono a un joven francés para tranquilizarle y afirmar que no importa ser gay para ganarse el cielo. Una llamada que se habría producido tras recibir el Sumo Pontífice una carta en la que el muchacho expresaba su desazón ante la seguridad de acabar por su orientación en el Infierno y le expresaba lo duro que se le hacía continuar siendo católico tras la durísima campaña de la Iglesia gala contra las personas lgtb y su igualdad de derechos durante el pasado proceso de reforma del Código Civil francés para posibilitar el matrimonio entre dos personas del mismo sexo.

Como reguero de pólvora abriéndose camino entre sahumerios se ha extendido el caso, recordando los entusiasmados comentaristas de una noticia que, parece, el propio Vaticano ha negado. Pero que de haber sido cierta vendría a suponer, nos cuentan, un nuevo paso adelante tras esas tibias palabras expresadas a los periodistas durante su viaje a la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro. Esas de que él no es quién para juzgar al homosexual. 

En fin ...

Imagino que tras dos papas obsesionados por la homosexualidad, marcados por esa profunda aversión que nos mostrara siempre el cesante inquisidor Ratzinger, y tras la suma de aberraciones que las hordas episcopales y cardenalicias han ido publicando por acá y acullá, cualquier discurso desde la jerarquía católica y desde no pocas de sus bases más movilizadas que no mezcle homosexualidad con pecado, enfermedad, aberración contra la naturaleza, infierno y antros de hombres nocturnos es todo un adelanto. En eso seguramente podríamos convenir, a pesar de que el Papa Francisco, de soltero Bergoglio, atacó con saña la propia condición de gays y lesbianas durante el debate argentino previo a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo. Palabras durísimas las de entonces que, siento ser una nota discordante, no vienen a ser rectificadas ni matizadas por las actuales. Y es que de blanco visten las pacíficas ovejas, pero también los lobos disfrazados de cordero. 

De antes y de ahora, así nos lo han recordado algunos epíscopos locales, hay una cierta continuidad en lo que la Iglesia Católica nos cuenta como doctrina oficial sobre la homosexualidad. Una doctrina que tiene como punto de partida la aversión a la sexualidad como una expresión más de la libertad humana, del amor humano, de la comunicación humana, y que con la boca grande proclama nefando cualquier acto carnal que no tenga como diana la reproducción. Y que probablemente odia por eso al homosexual como exponente más claro de quien practica el sexo, manifiesta la afectividad, al margen de su plan de control social y universal a través de un modelo único e inmutable de familia. Modelo único e inmutable que, por cierto, ha sido variopinto y cambiante a lo largo de la historia y que incluso en ciertos momentos y lugares incluye aceptación e incluso institucionalización de las relaciones homosexuales: echen un vistazo a las investigaciones de Boswell y pregúntenle por Santas Perpetua y Felicidad o por San Sergio y San Baco.

El discurso oficial actual, hipócrita hasta la médula, se centra en un juego perverso. Aceptamos al homosexual pero no la homosexualidad, acogemos, toleramos, queremos al homosexual pero no a sus actos. Y por tanto consideramos como casi presentable (insisto, casi presentable: hay órdenes estrictas de que un homosexual no pueda ser ordenado sacerdote por casto e impoluto que sea) al homosexual con una única condición: que se niegue a sí mismo.

Cierto, es característica de la doctrina cristiana esa llamada a la negación del propio ser. Pero al heterosexual no sólo se le disculpa, sino que además se le abren las puertas de una posibilidad real para proyectar su sexualidad. Aunque sea tan pacata y limitada como el matrimonio tradicional, aunque suponga la mirada hacia otro lado desde la seguridad de que en los matrimonios pasan muchas cosas, muchas, que no tienen consecuencias natalicias. Aunque se haga la vista gorda y se permita el matrimonio de quienes no pueden tener hijos. Mientras que al homosexual se le mantiene siempre bajo sospecha.

Recuerdo aquí el llanto de un amigo explicándome que había dado igual que su comportamiento hubiera sido impecable durante años de seminario, que su evidente pluma había supuesto varias reservas y negativas primero que le impidieron ordenarse sacerdote, como quería su vocación, y que concluyeron con su expulsión del seminario en el que tanto sufrió y en el que se dejó tantos años de su vida. Porque al final de cada trayecto, alguien decía algo así como "estoy moralmente convencido de que eres homosexual y no puedo permitir que seas sacerdote". Toma hipocresía. Toma violencia.

Nada de esto se corrige en las blandas palabras de Francisco. El homosexual puede seguir al Cristo de los cristianos católicos siempre y cuando no sea homosexual. Sólo así merecerá nunca respeto pero sí al menos conmiseración, se le "perdonará la vida" bajo una mirada escrutadora constante que aguardará cada día su caída.

Mientras tanto, de red en red, de obispo en obispo, de beato en beato, nos siguen invitando a sus programas de cura, nos siguen ofendiendo, siguen educando a quienes luego nos humillan y nos agreden. Para de vez en cuando mirarnos con suficiencia, por encima del hombro, y con sonrisa beatífica, puede que más insultante y humillante aún que sus injurias, nos digan con la baba complaciente supurándoles por los labios, que nos quieren y nos aceptan porque así se lo manda Dios. Pero que para hacérselo más fácil, nos la cortemos.

Lo siento, Su Santidad. Sigo convencido de que uno solo de esos besos de Leo que tanto añoro, que una sola de las horas que tuve que sangrar cuidándolo, que un solo minuto a su lado, demuestran más amor que toda su hipócrita palabrería. Y si ese amor le condujo al Infierno, es a ese bendito Infierno al que encaminaré mis pasos para arder junto a su ternura por toda la Eternidad. 

jueves, septiembre 05, 2013

A LONG WALK TO SANTANDER



Hace ya algunos meses me tropecé de forma casual con LONG WALK, un CD publicado por la Deutsche Grammphon en el que sobre un fondo oscuro despuntaba el primer plano de un joven realmente atractivo que prometía, haciendo caso de las letras amarillas, un programa integrado por obras de Bach, Buxtehude y el propio intérprete. Puesto que Bach y Buxtehude son dos autores por los que siento una pasión especial, y porque como dijo con la lengua afilada una amiga me atraía tanto el intérprete como los compositores, eché un vistazo al disco.

La propuesta, recrear aquel largo viaje de Johann Sebastian Bach en busca de LA MÚSICA, en busca, como si se tratara de una gruppie actual, de la maravilla que sería poder escuchar a su ídolo, a Dietrich Buxtehude, al teclado de su órgano de Lübeck.  La propuesta incorpora algunos matices que la hacen especialmente interesante, habla de la utilización no sólo del piano sino también de diversos elementos y recursos electrónicos y de la incorporación de obras concebidas por el propio artista, Francesco Tristano, inspiradas por la poderoso imagen del viaje del joven maestro al viejo maestro que ya hemos soñado otras veces (¿Recordáis esa preciosa película francesa, Tous les matins du monde, en la que se nos narra el encuentro entre el joven Marin Marais y el Señor de Sainte-Colombe?).

Lo compré. Y tengo que confesar que me robó la atención desde los primeros compases, en el mismo momento en el que lo acoplé al reproductor. Uno tiene cierta predilección por las interpretaciones de corte historicista pero ante todo ama la música. Y Francesco Tristano mostraba musicalidad, dominio técnico, una comprensión lírica de frases, contrapuntos y ornamentos, a las que acompañaba de un perfume arrebatador a libertad, a capricho. Ese mismo perfume que uno percibe en las grabaciones de Glenn Gould. Ese perfume que da sentido al encuentro entre el Barroco, el Jazz y la Performance electrónica, estilos marcados en buena medida por la necesidad de improvisar, de recibir la aportación del intérprete y de la atmósfera definida por su comunicación con el público a los viejos pentagramas académicos. 

Me gustó mucho, y fue toda una sorpresa encontrar ese nombre, Francesco Tristano, en la programación de las actividades culturales previstas por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo para su verano de 2013. 

Confirmé en el concierto todo lo que ya había aprendido acerca del joven músico luxemburgués. Aprendí su naturalidad, su desparpajo, su capacidad para integrar rituales y liturgias desde la propia puesta en escena. Así, a la vetusta imagen del teatro de CASYC y la soberbia estampa del Bösendorfer de la casa, la incorporación de sintetizadores y ordenadores portátiles o la propia vestimenta de Tristano, vaqueros, camiseta y americana, que le aproximaban vagamente a la idea de un modelo de Prada mejor que a la de un pianista de la vieja escuela. La ritualidad mezcló tres sensaciones, la del estudio de grabación en el que explorar sonoridades, la de la discoteca en la que provocar ritmos  y músicas capaces de despertar la emocionalidad salvaje del auditorio, la del concierto clásico en el que la dicción perfecta de los dedos de Tristano desgranando, una vez más, la compleja serenidad de Buxtehude y de Bach, nos invitaba a reflexionar y a sentir.

Siento gratitud por este concierto. Fue el milagro de la música en ebullición el que una noche, hace ya muchos muchos años me devoró en Reinosa y me abrió la puerta de un universo de placeres infinitos. Y es el milagro de la música el que cada cierto tiempo vuelve a morderme, me arranca otra vez el voto de la fidelidad a la música, a la Gran Música, tenga la forma que tenga, tenga el estilo que tenga, me recuerda que el sonido te puede acelerar el corazón, te puede invitar al recogimiento, es capaz de arrebatarte lágrimas. Que la Música te ayuda a vivir, te obliga a vivir, te invita a celebrar la vida. Y fue ese milagro, ese pacto, esa intensidad la que viví tecla a tecla, minuto a minuto, en el largo concierto en el que Francesco Tristano ejerció como Sumo Sacerdote de La Maravilla.

miércoles, septiembre 04, 2013

HISTORIA DEL EBRO (2)



Y aquí llega la segunda parte del poema de poemas que titulé "Historia del Ebro". Otros cinco, que siguen dedicados a la Frantic, claro. Y en los que volveréis a encontraros con Leo y con mi padre. Y de paso con Jorge Manrique. Del nacimiento al delta, el río como metáfora de la vida.

VI. (Afluente)

A su izquierda el Jerea, el Aragón, el Gállego… 
A la diestra el Daroca, el Iregua, el Jalón…

No resultaba fácil adiestrar la memoria. 
Los años eran cortos, los afluentes tantos, 
tan diversas las aguas que manaban de rocas 
lejanas e ignoradas y surcaban los pueblos 
que nunca conocimos, que daban forma al vino
y al color de otras huertas, lavaban otras manos…

No resultaba fácil en el viejo colegio, 
bajo la luz brillante de aquella estrella roja, 
concebir otro mundo, un cruce de caminos 
en el que los reflejos de nuestros rostros blancos 
habrían de aprenderse en otros rostros blancos 
al fundirse las aguas suavemente en las aguas 
de otros dulces lenguajes de soledad y ausencia.

A la izquierda está el Segre, a la izquierda está el Cinca…
A la diestra el Alhama, el Huerva, el Guadalope…

VII. (Nostalgia)

Pero no era tu mano 
la que entraba en el agua para arañar el légamo y los cantos 
hasta arrancar de cuajo las raíces de las algas del río. 

Pero no era tu mano 
la que encontraba alivio en la piedad del agua dulce, 
la que lava los cuerpos y los limpia. La que tal vez los salva.

Pero no era tu mano.
Porque tu mano nunca se aproximó a este río
en el que yo bebí la vida de la tierra.

No todos los caminos conducen hasta el Ebro.

VIII. (Caudal)

Desde los tiempos remotos de la piedra 
buscan los hombres abrigo a tus orillas. 
Bebes las sombras de sus casas de barro,
la altanería de sus muros de piedra, 
sus herraduras de estuco delicado. 
Bebes despacio las torres de sus dioses, 
bebes la sangre de tantas tristes guerras.

Tu cuerpo crece, da cobijo a más agua: 
la transparencia de la fuente primera 
madura ahora, roja, marrón y verde.

IX. (Delta)

Hace ya tantas leguas, tantas lunas, 
desde que el agua fría fuera urgencia 
que parece imposible esta agua sabia
donde la vida vierte entre arrozales
una pereza tibia, la salada 
mansedumbre de las aves que anidan
en los cañaverales del invierno.

Tanta vida. Como si no quisiera 
el río despedirse de la tierra.

X. (Que van a dar en la mar)

Que es nuestra vida un río 
que va a dar en la mar, que es el morir, 
lo aprendimos, hace ya tanto tiempo, 
en los pliegos gastados de un poeta 
de solar castellano y verso triste.

Pero se funde ahora 
este caudal de azúcar con las ondas 
templadas y saladas del mar viejo 
que se inventara el pan y los olivos, 
que se inventara el vino y la cerveza, 
que inventara la sangre y con la sangre 
fertilizara el suelo y diera fruto.

Y recuerdo que estuvo 
mi padre en este límite, 
que contempló la muerte de este río 
sagrado que aplacó su sed de fuego, 
que lamió los sillares
de su estirpe dormida entre blasones 
areniscos destinados al musgo.
Eran entonces niños 
los dos. Los dos se han ido. 
Sumergiendo su furia en la implacable 
certeza de la niebla, en la memoria, 
en la mar de palabras que devora 
cada noche sus cuerpos.
  Tan callando.

martes, septiembre 03, 2013

HISTORIA DEL EBRO (1)



Hace tiempo que no comparto alguno de mis poemas en el blog, así que he decidido castigaros con este poema concebido como unidad pero fragmentado en pequeños espacios desde los que la memoria trata de reconstruir el curso del Ebro ... y otras cosas. Puesto que son diez los fragmentos, los comparto en dos entradas. Espero que os guste.

HISTORIA DEL EBRO

                                              Para Frantic Hetfield, encontrada por segunda vez a orillas del Ebro.

I. (Silencio)

Rasga la roca
la caricia del agua. 
Lenta y constante.

II. (Nacimiento)

Así sucede: el río
se alimenta de sombras 
bajo la tierra, busca 
una herida en la cueva, 
una grieta caliza, 
un resquicio que anuncie 
la nueva fuente a tiempo
para iniciar el viaje 
y roturar los surcos 
que violará la furia 
de su deseo joven.

Cuando la alondra cante
y se desborde el sueño.

III. (Primera travesía)

Los hombres que aguardaban en sus fábricas, 
sus molinos de piedra, sus terrones, 
sus cuadras de penumbra, su rutina 
de conquistar el pan de cada día 
contra el frío de aquellas tierras altas 
dejaron que sus pies se consolasen 
en la corriente limpia que cortaba
la piel de la ciudad como un cuchillo,
lastimaba la piel, tensa y crujiente 
como un pastel de hojaldre.
                         -Se quedaron
varados en su orilla tantos muertos, 
tantos cuentos de vieja, tantos cantos 
trenzados con rabel y pandereta 
a la orilla del Ebro, tantos niños 
que serían los padres de los padres 
de los padres de estos niños pequeños 
que ahora mojan sus manos en el agua 
y aprenden a soñar risas de río…

IV. (Pantano)

Para que sea el agua silenciosa y oscura 
como esta que apacienta el bronce de las carpas 
es preciso domarla, transformar el paisaje 
en un espejo manso que guarde la memoria 
de todas las ciudades que de cuento en leyenda 
ha devorado el agua: los muros orgullosos  
de la vieja Vineta, a la orilla del Báltico; 
las campanas que llaman desde el mar de Bretaña 
a rezar por los muertos de la ciudad de Ys; 
los metales preciosos y las gemas brillantes 
que hablaron el idioma perdido de La Atlántida. 
La torre solitaria de Llano de Las Rozas 
y su sombra de piedra flotando entre las truchas, 
las algas, los cangrejos, los fantasmas de sangre 
que lloran en el fango, bajo la superficie.

V. (Garza)

Una fotografía 
fugaz, el gesto altivo 
de la garza que aguarda 
sobre la roca, al sol 
perezoso de marzo, 
el frugal alimento:

El pico corta el agua, 
el barbo se revuelve 
y salpica con gotas 
asustadas los juncos 
de la orilla cercana.

Alza la garza el vuelo, 
majestuosa aparta 
como un remero el viento. 
Brilla una luz de plomo 
sobre su dorso: el río 
también cuenta la historia 
de la vida y la muerte.

Alza la garza el vuelo.

jueves, agosto 29, 2013

GO WEST



Andan en El Diario Montañés enredados este verano con la publicación de propuestas de planes para el verano. Un plan romántico, una escapada con niños, una fiesta tradicional, salir de marcha, etc, en una serie en la que nos han invitado a personajes de diverso pelaje. Publiqué ya mis ideas sobre un plan con niños, bajando hacia el sur del mapa cántabro, y sobre salir de fiesta por la noche santanderina. Ayer mismo salía publicado este pequeño texto, la escapada romántica. La evocación de aquella aventura por la costa occidental con Leo, de la mano, ha merecido muchos comentarios positivos. Para aquellos amigos que no tenéis acceso al Diario Montañés en papel (creo que no aparecen estas columnas en la edición digital) los lo copio al blog:


Si regresaras, sí, si regresara. si nos fuera posible inventar otra vez esa ruta de aquel verano que amaneció en Comillas, en esa villa dulce de tantas horas niñas en donde quise mostrarte algunos recuerdos hermosos del pasado, dejarte compartir las anécdotas triviales que tuvieron cerca el portón de bronce de la Pontificia, los grandes pasillos abandonados del seminario desierto, la infinita nostalgia del ángel de Llimona, la locura incendiada de Sobrellano, tu foto sonriendo junto a Gaudí, las manos enlazadas sin vergüenza hacia el Corro de Campios, el recuerdo para los versos de Jesús Cancio a la vera del Muelle, la foto que te mostré del Ayuntamiento engalanado con los colores del Arco Iris. 


Si regresaras, sí, si regresaras. Descansar un instante atravesando la Ría de la Rabia, volando por encima de sus cisnes (¿Lo recuerdas?: "Inventar el invierno es el oficio / de los cisnes cansados") hasta varar, como el Pájaro Amarillo, en las arenas de Oyambre, mientras el sol plomizo de las primeras horas de la tarde se te amansa en el pecho y las olas te aguardan para enredar en tus piernas,como algas, ese frío furioso del Cantábrico.

Llegarnos hasta Gerra y compartir con la perra, con la dulce dulce Glenda, un paseo en el silencio de quienes no precisan de palabras. Olvidando un instante de pasos a tres sobre la arena.


Si regresaras, sí, si regresaras. Si nos fuera posible mirarnos a los ojos y descubrir el amor, la ternura en su brillo, en la intimidad de una cena tan especial, con ostras y champán, en el Annua antes de caminar a noche abierta por las callejas viejas y empedradas de San Vicente, rodear Nuestra Señora de los Ángeles, encontrar un abrigo furtivo en la muralla donde inventar otra vez un beso con sabor a primero y renovar los votos de los primeros meses para los pocos meses que quedaban.



Si regresaras, sí, si regresaras. Si otra vez nos pertenecieran las leyendas y los cuentos, las piedras centenarias, las playas más abiertas, el aire penetrante, las estrellas altivas, la intimidad feroz de las palabras. Sabores, senderos y escondrijos en tu mirada nuevos, tan diferentes de cómo la mía los recordaba porque hasta entonces no estabas. Si regresaras, sí, si regresaras.



(Publicado en El Diario Montañés el 28 de agosto de 2013)

lunes, agosto 26, 2013

TRANSPARENCIA O MUERTE



Que durante años el Festival Internacional de Santander ha sido un particular corralito en el que no se cumplían los mínimos de la decencia ni en cuanto a la dirección (¿?) artística ni en cuando a la gestión era algo de sobra sabido. Nos vengan ahora con las milongas que quieran, las instituciones y autoridades responsables de la cultura en Santander y en Cantabria y por tanto últimos responsables del FIS estaban al tanto de todo lo que ocurría y les importaba un bledo siempre que el característico ombliguismo de esta santa tierruca quedara satisfecho con el autobombo y con la constante proclamación en los medios locales de que teníamos el festival más universal de la universalidad. Por mucho que la realidad fuera tozuda en desmentirlo. Todavía peor y como alternativa, no se enteraban de nada a pesar de estar obligados a saberlo y desde esa ignorancia culpable continuaban con la retahíla de sahumerios y reverencias ante quien se pensó tocado por los dioses, avalado por las millonarias y querido entre los queridos de los políticos.

Se nos termina este agosto con el pequeño gran escándalo que ha supuesto la cancelación del concierto de clausura de la presente edición del Festival Internacional de Santander. Alguna vez tenía que estallar, y ha querido la parca que haya sucedido después del cese de quien se empeñó (y si no me fallan las informaciones se sigue empeñando) en hundir el FIS en beneficio de su propio ego y de su bolsillo sotanero. Y de quien, en mi modestísima opinión, es máximo responsable de estos lodos.

La cancelación, mala noticia en sí, ha venido acompañada de un cruce de acusaciones y escaramuzas, y una divertida y amarga guerra en los foros digitales de algunos medios cántabros. Pero unos días después las escaramuzas siguen y las pruebas se esconden.

¿Pequeño escándalo? Es una situación que desprestigia al Festival Internacional de Santander, a las instituciones cántabras y de rebote a toda nuestra sociedad. Una Marca Cantabria que puede terminar con una cita que ha sobrevivido durante años y que nos ha permitido disfrutar en Santander de algunas de las figuras más señeras de la historia de la música y la danza.

Puesto que conozco a nuestros políticos y conozco demasiado bien a la antigua dirección del Festival, por el momento y a ciegas, prefiero hacer un ejercicio de fe y creer en la honorabilidad y criterio de Jaime Martín, en espera de lo que venga.

Pero ya no valen ni acusaciones, ni medias tintas. Se está hablando de contratos firmados. Y creo que los ciudadanos de Cantabria tenemos derecho a exigir que se nos aclare qué ha pasado, no sólo con el concierto cancelado de la Filarmónica de La Scala, sino qué ha pasado en estos años del Festival en los que se fue amasando una deuda gigantesca, infame e injustificada más allá de los suculentos sueldos de propios y parientes. Los contratos firmados por una institución pública, y el Festival lo es, deben ser públicos. Así que estaría bien que en vez de enredar en foros y enmierdar en medios empezaran a mostrarnos sus razones firmadas y las llevaran a los tribunales para que se depuraran las responsabilidades pertinentes y hasta las impertinentes.

¿Por qué el Patronato, el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria permitieron año tras año que se fuera aumentando la deuda del Festival sin control y sin pedir cuenta alguna a su director?

¿Por qué es justo el año en el que se produce la renovación de la dirección el primero en el que esas mismas instituciones deciden ponerse exigentes, aplicar criterios draconianos y dejar con el culo al aire a los nuevos responsables?

¿Quién contrató a la Royal Symphony, al Eifman Ballet, a la Filarmónica de la Scala, etc, en qué condiciones, en qué fecha?

¿Cuánto dinero debe el Festival, a cuánto ascienden los impagos de la Era Ocejo, y a qué agentes y proveedores? ¿Tenían esos proveedores o algunos de ellos una relación privilegiada con el Festival que debiera ser pública?

¿Ha pagado el Festival Internacional de Santander, como afirma Jaime Martín, por el concierto cancelado, ha cumplido los compromisos heredados de su predecesor o, como afirma Sorin Melinte, ese dinero nunca ha llegado?

Como mínimo, insisto, nos merecemos no explicaciones ni disculpas sino pruebas. Pruebas que den respuesta a todas esas preguntas y a muchas otras. Y una comisión de investigación o una auditoría con resultados públicos que depuren, pero de verdad, responsabilidades.

Porque a ese ejercicio obligado de transparencia, siempre obligatorio pero más hoy, sólo se le puede oponer la alternativa de la muerte del Festival Internacional. Porque en un circo hace ya mucho que lo convirtieron.

lunes, agosto 19, 2013

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO (La Joven Orquesta de Cantabria en la Sala Argenta)




Fue la noche del pasado 10 de agosto, una noche cálida que invitaba a la vida y que por alguna extraña razón convocó a todas esas hadas y espíritus que Shakespeare invocara para su Noche de San Juan. Por primera vez en el Festival Internacional de Santander, aunque no por primera vez, la Joven Orquesta de Cantabria, la JOSCAN se subía al escenario de la Sala Argenta con un programa ambicioso y experto, el Primer Concierto para Piano y Orquesta de Tchaikovsky, con el joven pianista santanderino Pierre Delignies como solista, y la Primera Sinfonía, la conocida como Titán, de Mahler. Todo bajo la batuta de Jaime Martín y tras extender el intenso y exigente trabajo desarrollado en sus conservatorios y sus clases, con sus profesores, al campus de música que ha supuesto el Tercer Encuentro de la JOSCAN.

Quienes hayan tenido la responsabilidad de hacer las reseñas críticas ya habrán cumplido a estas alturas con su cometido. Pero las impresiones, las emociones, las sonrisas y las lágrimas siguen presentes. Para qué insistir en el hermoso sonido, a veces espléndido, que nos fue penetrando y enamorando, para qué volver a apuntar la profesionalidad de Delignies, la pasión de Jaime Martín y las sonrisas de cada componente de la orquesta mientras se fundían en un único cuerpo sonoro y proclamaban en alto su amor por la música. Sonaron bien, sonaron tan bien que nos hicieron olvidar casi desde las primeras notas que escuchábamos a una orquesta profesional, que se trataba de jóvenes en formación y que entre ellos abundaban los adolescentes, nos hicieron olvidar ese pequeño prejuicio con el que acudimos a la velada, diciendo "No importa cómo lo hagan, hay que estar allí para animarlos, hay que estar para aplaudirlos". Porque nos importó, me importó cómo lo hicieron. Sonaron bien, en ocasiones tan bien que nos arrancaron lágrimas.

Trato de revivir las sensaciones de esa noche mágica y me regresan esas lágrimas. Reconozco haber llorado en los primeros compases mientras mis sentidos exclamaban ¡qué bien suenan!, reconozco haberlo hecho con el diálogo entre el piano y los violonchelos del movimiento lento, con el oboe o las trompas en el Mahler, con ese bis maravilloso ¡cantado! que fue el Ay, linda amiga que conocemos por el Cancionero de Palacio pero que hunde sus raíces en la tradición musical de Cantabria. Y que algunos hemos cantado tantas veces en nuestros coros. Reconozco haber pasado la noche escrutando sonidos, voces, partes, armonías, diálogos, reconozco haber buscado la expresión de los rostros para disfrutar cuando ellos y ellas disfrutaban, para bailar con la segunda contrabajo o asentir con el fagot a los gestos del director o mantenerme serio y alerta como los percusionistas o sonreír satisfecho tras un pasaje comprometido con un trompeta.

Reconozco haber llorado, como sé que les ocurrió a muchos más aquella noche, porque en aquel Mahler impecable, lleno de vida, latía felicidad, latía sobre todo justicia poética. La lucha ha sido tan larga que la creímos infructuosa. El camino ha dejado de lado a tantos profesores, a tantas familias, a tantos músicos, a tantos intérpretes que se nos fueron marchando, que a veces tenía la sensación de que habíamos tirado la toalla, de que nos habíamos tratado de convencer de que el sueño de una orquesta por estas tierras a las que tanto gustan las casas por el tejado y los fastos sin suelo era un sueño fallido, una quimera. 

No resulta posible recordar tantos nombres y tanta ilusión. Pero no me voy a olvidar de los tres conservatorios de Cantabria, no me voy a olvidar de sus asociaciones de padres y madres, de sus claustros. No me voy a olvidar de Emilio Otero. Ni de aquellas personas que le dieron una parte importante de sus vidas a la música antes de hoy y que fueron sembrando migas por un camino que de pronto ha estallado en hermoso fruto, no por casualidad. Tampoco resulta conveniente recordar todos los palos que instituciones públicas, privadas y mediopensionistas pusieron en las ruedas, porque al final puede que a su pesar, puede que vencidas por la evidencia, llegó el tiempo.

El tiempo de dar las gracias a quienes abrieron el camino y a quienes hoy lo transitan impregnándolo de música y de alegría, a cada uno de los jóvenes que se han convertido en células vivas de la JOSCAN y a esa batuta entusiasta de Jaime Martín, que lidera y disfruta. El tiempo de explicar a esta generación de artistas que su esfuerzo, su trabajo, su compromiso nos ha roto a quienes nos habíamos rendido, que tal vez no puedan entenderlo del todo pero nos han emocionado porque son nosotros hace unos años. Porque nos han demostrado que se puede, que hay que continuar en la brecha, que la música es un misterio maravilloso por el que vale la pena vivir. 

Chicas, chicos, en este tiempo difícil en el que no sabemos qué va a ser de nosotros nos habéis demostrado que sois el futuro, que comandáis el futuro, que vuestros sueños valen la vida. Gracias por haberlos compartido con nosotros, gracias por habernos roto. Gracias.

(Publicado en El Diario Montañés el lunes, 19 de agosto de 2008)

sábado, agosto 17, 2013

EL CALLEJERO COMO HOMENAJE CÍVICO




Como era previsible, la decisión del Ayuntamiento de Santander de cambiar la dedicatoria de una calle de la ciudad para recordar en el 50 aniversario de su fallecimiento a don Ataúlfo Argenta, uno de los nombres más señeros que Cantabria le ha dado a la Cultura en general y a la Música en particular, ha despertado una pequeña tormenta de verano. Una vez más sustentada por los viejos argumentos que se reúnen en tres: Que nadie recuerda y a nadie importan ya ni la Dictadura ni sus protagonistas. Que al parecer se causa un perjuicio infinito a los residentes por tener que cambiar dirección en las tarjetas de visita. Y tres, que las calles lucen los nombres propios de la Historia, y que es como es sin más vuelta de hoja.

Hace demasiado tiempo de este debate permanente, un debate que debería haberse cerrado en los primeros años de la Transición, como ocurriera en la mayor parte del país. Y sólo una decisión claramente ideológica y nada inocente de quien fuera entonces alcalde, Juan Hormaechea, permitió que el callejero santanderino llegara hasta hoy como una rareza pintoresca que más que ofender divierte a los visitantes y les permite renovar los envejecidos chistes sobre esa ciudad a la que en tantas partes de España se conoce como Fachander. Un debate que se adormeció en una comisión que terminó su informe con timidez y miedo y la trasladó a una corporación igualmente medrosa que trató de evitar el cumplimiento de las tibias recomendaciones. Pero que al fin avanza muy despacio en la retirada de símbolos y parece que por fin también de calles cuyo único significado posible no es el recuerdo de la historia sino la exaltación de una dictadura cruel y devastadora en una permanente toma de partido de la capital de Cantabria que, sin embargo, mal se compadece con la que sí hubo en el momento crucial y que le mereció por parte de ese, al parecer, tan querido régimen el estigma de Ciudad traidora.

La referencia a la ignorancia histórica o a los problemitas administrativos me parecen tan obviamente blandas que me parece que no merecen más mención, aunque no deje de sorprenderme que se pretenda ignorar que esas calles también cambiaron de nombre en el mismo momento en el que cambiaron los vientos de la Historia. Pero sí me parece oportuno negar la mayor a la premisa de que el callejero de una ciudad es un reflejo de la historia. El callejero de una ciudad no es un Anal, ni una Summa Historiae. No. Es, como el resto de la dedicación de símbolos, monumentos y referencias de los espacios públicos, un recuerdo agradecido, un homenaje cívico que ni en España ni en otros países se limita al acontecer del calendario y que frente a esa ficticia neutralidad se carga de significado. Por supuesto que será difícil encontrar un solo nombre que no pueda ser cuestionado, criticado. Pero no menos difícil será encontrar en Alemania una Avenida de Adolf Hitler, en Polonia unos Jardines de Stalin o en Francia un monumento al Mariscal Petain. Cierto que por razones diferentes de filias o fobias políticas, se salvan de esta memoria selectiva algunos nombres del mundo de las artes o del deporte, pero muy rara vez sus protagonistas principales, militares y políticos, responsables primeros de atentados sin cuenta contra la dignidad de las personas, contra los derechos humanos.

Me alegra que Santander haya decidido dedicar una calle, una calle céntrica y relevante, para el recuerdo de Ataúlfo Argenta. De hecho, lo sorprendente es que la figura del grandísimo director de orquesta, inspirador y alma del nacimiento del Festival Internacional de Santander, no contara todavía con una calle de esas características en la ciudad que le debe un acontecimiento que durante mucho tiempo ha formado parte de la propia identidad de la ciudad, de su carta de presentación. Pero no sólo eso. Ataúlfo Argenta apostó por un lenguaje integrador, universal, la música. Y lo compartió con los santanderinos con generosidad, pero también con hombres y mujeres de todo lugar y condición, elevando a la categoría de milagro cada una de sus lecturas de Beethoven o de Brahms. Sólo su temprana y desgraciada muerte frustró, como es bien sabido, su ascenso a un cielo en el que hubiera brillado con luz propia entre los mejores. Memoria de la ciudad, pero memoria digna, relevante, festiva es cada comparecencia de Ataúlfo Argenta, esa que se ha querido simbolizar en la apoteosis de una Novena Sinfonía de Beethoven exultante en la que resonaron en los oídos de miles de santanderinos los versos de la Oda a la Alegría de Schiller: Alle Menschen werden Brüder, todos los hombres serán hermanos. Ese latido revolucionario de la soñada  fraternidad universal que defendió el Sordo de Bonn y proclamó con su batuta bailarina tantas veces Argenta. 

Lean ahora unas palabras escritas por el General Mola en su Instrucción Reservada, en ese documento donde explicaba a los suyos cómo proceder en los pueblos de Navarra y los que se fueran conquistando:

"Es necesario crear una atmósfera de terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresión, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado"

Y ahora, por favor, lejos de sofismas, me dicen quién se merece, quién se merece de verdad, el homenaje de la ciudadanía de Santander. El músico o el criminal. El Ayuntamiento ya ha decidido. Y ha decidido bien.

(Publicado en  El Diario Montañés , 17 de agosto de 2013)

viernes, agosto 16, 2013

IMBÉCILES SIN FRONTERAS: YELENA ISINBÁYEVA, HOMOFOBIA CON PÉRTIGA




No le ha gustado a Yelena Isinbáyeva que la saltadora de altura sueca Emma Green (también lo hizo la velocista, igualmente sueca, Moa Hjelmer) compitiera en el Mundial de Atletismo de Moscú con las uñas pintadas con los colores del arcoiris en solidaridad con las personas lgtb de Rusia. Agredidas desde las propias instituciones, humilladas y acosadas en sus trabajos, en las calles, en internet, secuestrados y torturados, amenazados, grabados mientras se les vierte orina en la cabeza y la boca para escarnio público en las redes sociales. Asesinados, tras varios días de secuestro y tortura, a consecuencia de los desgarros provocados por la penetración brutal con un enorme consolador. La rabia y la impotencia podría desgarrar a cualquier persona decente. Pero no a los miembros del Comité Olímpico Internacional o la Federación Internacional de Atletismo, que están a lo suyo que es la pela. No a la mayor parte de los atletas que toman parte en el Mundial, y que están demasiado ocupados entrenando, compitiendo y tratando de mirar hacia otro lado. Y mucho menos a Isinbáyeva, que ha decidido solidarizarse con Rusia, con Putin, con las instituciones criminales que gobiernan su país y con las bandas de neonazis que recorren las calles sin control, jaleadas por población y policía en busca de un nuevo chaval al que destruir.

Porque para determinado tipo de personajillos, más famosos de lo que merecen, salten lo que salten, sean lo rubias y monas que sean, estar del lado del poder significa obtener buenos dividendos. Pisotear aún más la dignidad de las víctimas significa no tener que pensar, que esas malditas neuronas cuando se activan agotan más que una temporada completa dando brincos y sobando palos.

Dice Isinbáyeva que le parece mal la iniciativa de Emma Green porque no respeta las leyes de un país que sí respeta las leyes de los demás. Que no ha oído hablar de la Mafia Rusa de Marbella, vamos. Y que no se va a molestar en entender que las leyes a veces son indecentes hasta la náusea, ni que los compromisos internacionales adquiridos por su Santa Rusia al firmar las declaraciones y convenios internacionales sobre derechos humanos son también ley en su país. Y obligan a la lucha, la amparan, contra el odio, la intolerancia y la estupidez. Y poniendo carita de niña de guateque rancio nos entona algo parecido a aquello de Los Brincos de "Los chicos con las chicas, las chicas con los chicos". Porque según tamaña lumbrera si se permitiera que esos malvados maricones y esas bolleras perversas se mostraran en público peligrarían el futuro de Rusia en general y el de su santa tradición en particular.

Se me ocurren muchas razones por las que algunas santas tradiciones rusas están mejor muertas y enterradas. Pero voy a limitarme aquí a explicar a la Imbécil Saltarina Con Pértiga Siberiana (que así ha sido admitida como académica de número en Imbéciles Sin Fronteras) que las santas tradiciones familiares tienen muchas más exigencias. Y si quiere erigirse en defensora de las mismas haría bien en predicar con el ejemplo. Así, dejar lujos, perfumes, modelitos y joyas, que eso es vanidad y exhibicionismo, evitar mostrarse en ropa interior y con el ombligo al aire ante miles de hombres, que eso es de putarronas, y limitarse a criar a sus niños y cuidar de su marido. Que seguro que la sopa de col le sale más natural que la dignidad a esta individua medieval y grotesca.

Cuidado, que os está apuntando cargada de prejuicios y de odio.

viernes, agosto 09, 2013

IMBÉCILES SIN FRONTERAS: EL COMITÉ OLÍMPICO INTERNACIONAL


En este tiempo oscuro, en el que los imbéciles se multiplican como sobres, retomar con cierta energía la actividad del blog obliga a continuar denunciando a esos engendros metahumanos que con sus declaraciones y actitudes provocan tanta vergüenza ajena.

Sufren las personas lgtb en Rusia bajo la ola de odio que tipos de la calaña de Putin o el alcalde de San Petersburgo han ido alimentando y sirviendo en bandeja a neonazis violentos y descerebrados, popes barbados y público en general. La legislación antigay en Rusia es en la práctica una licencia para detener y violentar a cualquier homosexual o lesbiana nacional o turista y un aliciente para que turbas incontroladas de bestias agredan por su cuenta. Aunque si vemos las pruebas que de las cacerías van llegando, bien jaleadas por dulces ancianitas y por la propia policía, que no toma cartas en el asunto por pura prudencia (quiero decir que no se suma a las humillaciones, ni pensar en que pudieran poner orden y actuar contra los violentos).

Esa Rusia, que, claro está, es intocable porque tiene recursos y dinero, es intocable. Y salvo la voz de Obama que se ha atrevido a decir, con cierta timidez, que no va a consentir la homofobia de estado, una vez más ante un masivo atentado contra los derechos y la dignidad de las personas lgtb no sólo se da la callada por respuesta: Se concede a Rusia el privilegio de ser sede del Mundial de Atletismo que comienza mañana y de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno. 

Uno se pregunta si es posible casar de alguna manera con el Espíritu Olímpico diseñado por Pierre de Coubertain la agresión constante contra vidas, dignidad y derechos de un sector de la sociedad, qué parte del Olimpismo representa secuestrar adolescentes para torturarles, humillares, obligarles a beber orina y colgar los videos en las redes sociales para dejarlos marcados de por vida. Pero gentuza podrida por el dinero, esa gentuza que fue devorando las entrañas del mundo deportivo cuando este se fue convirtiendo cada vez más en un generador de pingües beneficios, nos han dado la respuesta:

Lo que contradice el Espíritu Olímpico no es agredir, violar, violentar, golpear, maltratar, humillar, detener, expulsar, invisibilizar. No. Lo que contradice el Espíritu Olímpico es creer que los derechos humanos son una exigencia irrenunciable y en consecuencia colaborar en su respeto o en la denuncia de crímenes como los que hoy la Federación Rusa y la sociedad rusa cometen contra las personas lgtb. Y por eso a las amenazas de Putin y sus sucios sicarios, el imbécil de la foto, Jacques Rogge, y sus esbirros del Comité Olímpico Internacional suman las suyas propias: todo atleta, todo deportista que participe en las competiciones olímpicas que se atreva a hablar, a protestar, siquiera a lucir un pequeño distintivo, una pulsera o un pin que recuerde que transexuales, bisexuales, gays y lesbianas hoy en Rusia se encuentran en peligro grave y cierto será de inmediato sancionado y expulsado de los Juegos. Y me imagino que la Federación Internacional de Atletismo estará en la misma onda de miseria moral.

Pues lo siento. Los derechos humanos y el respeto a las personas NO SON POLÍTICA, pedazo de imbéciles. Pero sí es política, y responsabilidad, hacer la vista gorda ante los crímenes, más cuando se hace desde las cómodas poltronas y los hoteles de 5 estrellas donde, seguro, alguno de tan ejemplares dirigentes olímpicos recibirá a algún chaperito rubio y bien pagado. 

Y para que estos cretinos al biés de lo que pasa en Rusia, si se tratara de los Juegos de Verano, Matthew Mitcham no habría podido conquistar sus medallas porque no habría obtenido permiso para entrar en Rusia o habría sido detenido nada más pisar el aeropuerto. Por el grave delito de haber salido del armario públicamente.

¿Juegos Olímpicos de Invierno? ¿Mundiales de Atletismo? Pura mierda. La misma mierda con la que la comunidad internacional y la comunidad olímpica contribuyeron en Berlín en el 36 a la propaganda Hitler y su perverso imperio. Ignorando las leyes contra los judíos y, por cierto, también las que criminalizaban a los homosexuales. Pura mierda.

jueves, agosto 08, 2013

7 AÑOS DE BLOG 7



Se siente una especie de vértigo al mirar hacia atrás, hasta ese parece lejanísimo verano de 2006, en el que intrigado por las nuevas herramientas de comunicación que veía florecer a mi alrededor, y a pesar de que nunca en mi vida había sido capaz de sostener un diario personal, decidí abrir mi blog. Ese blog que entonces se llamó Un Santander Posible.

Desde entonces, esta bitácora personal y caótica ha atravesado períodos de verborrea y períodos más o menos prolongados de silencio y pereza, pero ha ido resistiendo. Por vuestra culpa, porque ante mi sorpresa hay quien ha decidido leerlo de forma habitual, quien me ha hecho llegar energía para escribir nuevos textos, para abrir nuevas puertas. Como el blog, algunos habéis llegado, habéis permanecido un tiempo y habéis desaparecido. Otros estáis desde el principio, algunos sois relativamente nuevos. Pero todos tenéis una parte en estas letras, hasta los espías del lado oscuro, que los hay, embozados, observando por si pueden pillarme en nuevas faltas, hasta los trolls, que alguno ha habido, hasta los plagiarios, que también.

Si me pusiera a leer entrada tras entrada, creo que me llevaría algunas sorpresas, unas cuantas lágrimas, muchos bochornos, porque en este blog está en buena medida mi vida reciente. Algunas veces os he castigado con mi obsesión por analizar y contar lo que siento y lo que veo, otras he preferido jugar a sacaros risas y sonrisas, intentando que de nuevo Kim escupiera el café sobre su ordenador en plena carcajada. He llorado con vosotros algunas veces. He ha hablado de lo vivo y de los muertos, de lo humano, lo divino y de esos extraños sumideros de la política. Siempre con ilusión, incluso cuando se fueron rompiendo. Tanto que hasta hubo un cambio de nombre y el Santander dejó de ser posible para convertirse en lo que yo soy, un pequeño caos, una habitación desordenada.

Sí, parece que en estos tiempos oscuros también el blog ha entrado en una de sus etapas de silencio. Probablemente era necesario, siempre es necesario, parar, buscar. Pero encendido por la necesidad de nuevas batallas, me parece que otra vez vamos a  vernos de pantalla a pantalla con frecuencia, con la que vosotros queráis.

Así que gracias por estar ahí, por haber estado, por haber compartido vuestro tiempo. Nos esperan muchas palabras por escribir y me gustaría poder construirlas con vosotros. Os garantizo que ilusión habrá la misma de siempre, y aunque este mes de agosto he decidido reeditar algunos textos para recordar la historia del blog, también habrá novedades. 

Mañana mismo os esperará una nueva entrega de la vieja serie Momentos estelares. Porque con la que está cayendo me gustaría ser capaz de despertaros un par de carcajadas con los momentos más estúpidos de mi vida.

Y cómo no, pequeña habitación desordenada, gracias a ti por todo lo que me has regalado. Felicidades, amiga.

martes, julio 30, 2013

ARTE SIN SOL


Son muchas y buenas las razones por las que siento una larga deuda estética, intelectual, moral y afectiva con Fernando Zamanillo. Una deuda que desde su epicentro se extiende a personas con las que propició el encuentro y a las que ha resultado tan fácil apreciar, querer, admirar. Una deuda que me tuvo sin palabras cuando conocí la decisión, triste, de echar el cierre de la Galería DelSol St, hace ya unos meses. Y que vencida la actualidad dejó pasar el cerrojazo sin al menos unas palabras en este blog que sé que a veces visita con esa generosidad tendente al absoluto que siempre le ha identificado.

Sí, la crisis. Que no podía dejar de golpear a esos espacios nunca del todo rentables si se operaba con honestidad y apertura y definitivamente catastróficos en los malos tiempos sobre todo en una sociedad que observa la cultura, el arte, la belleza como algo prescindible y superfluo. Una belleza sin la que algunos no sabríamos ni querríamos vivir. La crisis, sí, pero no sola, jaleada por tantos vacíos y silencios institucionales y sociales. Y el cansancio que a veces nos dobla de tanta lucha con tan pocos resultados.

Vuelven a abrirse esta tarde las puertas de ArteSantander. Y no estarán allí esta vez Javi, Violaya, Fernando, con su amabilidad, su alegría, su ternura, sus ojos transparentes, invitándonos a penetrar una vez más en el universo personal de Álvaro González (ay, esa orquídea preciosa que destrozara la locura de Gin), de Fernando Bermejo, de José Luis Vicario, de Chelo Matesanz, de Carlos Rolando, de ... de ... de ...

Y no pasará nada porque nunca pasa nada. Pero no podrá ser lo mismo ese paseo, vencido esta vez por la nostalgia, en el que no tendremos el norte hacia el que dirigirnos para descansar, comentar, desnudar emociones y hermosuras, templar las fuerzas y regresar al cutre combate de cada día. En verano, entre los pasillos y habitáculos de la feria de arte como cada día, al pasar de camino al trabajo por los amplios ventanales que fueron parte de su identidad: el arte, la belleza, abriéndose al mundo, ofreciéndose al mundo, aun a pesar del mundo tantas veces. Sintiendo ese pequeño dolor, ese pequeño escalofrío.

Esa lenta nostalgia de tantas tardes felices, tantos colores, tantas formas, tantas palabras, de descubrimientos y conversaciones, de sorpresas y luces que fueron impregnando de a poquito las almas. Esa nostalgia de aquella noche de milongas y tangos, de aquella soledad, de aquel recuerdo, de aquella despedida.

Esa nostagia de una deuda de gratitud que hubiera querido crecer y crecer hasta hacerse estallido.

Fernando. Gracias.



lunes, julio 08, 2013

REFLEXIÓN NÚMERO SIETE, ORGULLO2013



Sabía que entre las muchas vueltas y revueltas que la cabeza me había dado este Orgullo LGTB 2013 y que compartí con vosotros en el artículo anterior olvidaba alguna importante. En realidad olvidaba más de una, al menos dos de suficiente importancia a mi gusto como para continuar con la matraca.

7. Que la configuración de un Orgullo marca blanca , sin contenidos reivindicativos o ideológicos que puedan molestar a los menos rancios de entre los peperos permita la proliferación de concejales en abierto y de alcaldes de tapadillo en busca de la foto, no debería hacernos olvidar otras presencias y ausencias. Tres son los partidos con representación política en el Ayuntamiento de Santander. Por las casetas se vio, vi, al portavoz del PRC. Muy a última hora, y cuando yo había ya denunciado la ausencia del PSOE en las redes sociales (aunque no creo que tenga nada que ver mi queja, empiezo a tener un poco de complejo de Casandra), tropecé con la portavoz municipal del PSOE. En cuanto a los regionalistas, ninguna duda sobre Fuentes Pila y su actitud ante las personas lgtb. Bienvenido a los espacios públicos de esta guerra, aunque no olvidamos tampoco que no siempre su partido ha sido tan cercano. Por su parte, el PSOE parece olvidar su papel esencial en la igualdad civil de las personas lgtb, aunque quedaran pendientes algunas cuestiones importantes en lo que a la transexualidad se refiere, nadie cuestiona hoy, creo, la valentía del gobierno de Zapatero. Pero ojo, si alguien va a considerar que esa valentía es la salvaguarda para el resto de la historia, alguien está sin duda muy equivocado.
Como suele ocurrir, la conquista de los derechos cierra una carpeta y abre un camino. Lo que viene a significar que la gratitud es eterna y temporal a un tiempo. El día a día de nuestras vidas se ha ido acomodando a esa dignidad civil que llegó con matrimonio y adopción, además de otras medidas. Y aunque yo soy de los que están seguros de que Gallardón tiene claro que si hay que crear una nueva cortina de humo contra las impresentables decisiones del gobierno popular esa cortina podría serlo la reforma del Código Civil, para limitar lo conquistado en aspectos sensibles que resulten simpáticos al facherío ultra-religioso, en este momento lesbianas y gays viven su realidad cívica y afectiva desde la igualdad. No estar al lado en momentos importantes es hacer pública declaración de indiferencia. Si el PSOE de Santander va a dejar que otros se acerquen cuando ellos se ausentan esperando seguir siendo un referente histórico de las personas lgtb no va a garantizarles muchas simpatías.  Ellos sabrán, porque no es la primera vez en que se hace sentir esa ausencia.

8. De hecho, hace un par de años, en un 28 de junio especialmente lluvioso, andaban las fuerzas progresistas dedicadas al estado de la región. ¿Por qué convocar ese debate largo e importante en una fecha de movilización importante para una parte de la sociedad? Visto lo visto, para dejar que la única presencia política aquel año fueran de nuevo los concejales del PP. Y dos caras dos del mundo sindical. Porque esa ausencia que reprocho al PSOE ha sido intensa y fuerte en una buena parte de los movimientos sociales a la izquierda en nuestra ciudad y nuestra región. Hemos contado con sus firmas (con casi todas) para nuestras convocatorias y manifiestos. Pero a la hora de la verdad, cuando hemos salido a la calle para formar arcoiris ante el Ayuntamiento, o sólo para leer manifiestos y proclamas, repartir información, costaba encontrar sus rostros entre la no muy nutrida concurrencia.
Recuerdo en tiempos medio lejanos, cuando yo andaba por la dirección federal de la FELGTB, haber escuchado una reflexión triste a una de las referentes del movimiento lgtb de nuestro país, con motivo del Foro Social de Madrid: "Nosotr@s estamos allí hora tras hora, escuchando a cada ponente, cada problema, tratando de aprender y de comprender, tratando de aportar en los debates. Cuando nosotr@s tomamos la palabra, los demás se van a la cafetería o al baño".
Puede que por eso la Comisión por el derecho al aborto de Cantabria decidises convocar una manifestación en defensa del derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, que yo apoyo, justo el día 28 de junio, justo a la hora de la lectura del pregón de la convocatoria de Tetuán. Tradicionalmente, los colectivos lgtb han apoyado ese derecho a la elección libre, desde unos claros valores. Pero esta vez no tocaba estar allí. Hay muchos días, muchas horas, muchas posibilidades para cada convocatoria. Y no voy a negar que me molesta que precisamente nuestro día, un día más que claro para el calendario, se utilice por quienes deberían estar con nosotros para otras reivindicaciones, por justas que me parezcan.
No quiero ni pensar qué pasaría si ALEGA u otro colectivo lgtb decidiera convocar una concentración contra la homofobia en las aulas el 8 de marzo o una manifestación en favor de la gratuidad de la reasignación de género para las personas trans el 25 de noviembre. Pero sé que no sería bien recibida la iniciativa.
Sí, a lo mejor peco de sensible, pero me duele pensar que para una buena parte de la sociedad española, incluyendo una parte de esa que es más sensible a los derechos, a la igualdad, a la dignidad de las personas, sigue pensando que gays, lesbianas, bis y trans somos el entramado decorativo, que al fin lo nuestro no es tan importante. Sin enterarse, sin querer enterarse, de que los derechos lgtb son derechos humanos. Y que la lucha por cualquiera de estos derechos es un trabajo en favor de todos.
Hubiera querido estar en esa defensa de la ley sobre la interrupción del embarazo firmada por el ejecutivo de Zapatero y afectada de gallardonitis aguda. Pero no voy a hacerlo un 28 de junio, no en el aniversario de Stonewall, no. Y lo mismo tampoco lo hago en la próxima si se empeñan en explicarme que mi lucha no es la suya.

domingo, julio 07, 2013

2013.A VUELTAS CON EL ORGULLO.




Un poco perezosos hemos estado estas semanas. Ya sabéis que de tanto en tanto este blog guarda silencio, más por la desidia de su autor o por algunos momentos de exceso de compromisos que por falta de ganas o de cosas que contar. Pero también sabéis que siempre vuelve.

Nunca, desde su apertura, había dejado de escribir algún artículo dedicado al Orgullo LGTB. Nunca porque sigo convencido de que es necesario continuar hablando en voz alta, continuar con una lucha que no se cerró nunca, asumir la responsabilidad de sostener lo conquistado mal que pese a los actuales gobernantes y aunque Wert elimine las referencias a la diversidad sexual y familiar en al curriculum educativo para volver a silenciar una realidad que está presente y para volver a agredir con un silencio demoledor a adolescentes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales que tal vez no tengan otro asidero al que aferrarse. Aunque los recortes ataquen frontalmente las políticas familiares, que también nos afectan, las políticas sanitarias y de salud pública, que también nos afectan, y agredan en firme cuestiones como las técnicas de reproducción asistida, la reasignación de género, la prevención y tratamiento del VIH. Aunque recortes ideológicos dejen de lado a inmigrantes, también lgtb entre ellos, que viven entre nosotros y se restrinjan las políticas de asilo, aunque esa restricción suponga poner también en peligro la vida de tantas personas lgtb en tantos países. 

Así que aquí llegan las reflexiones de 2013 con un poco de retraso sobre el 28 de junio pero un día después de la gran manifestación estatal que tuvo lugar ayer en Madrid y que fue un grito multitudinario en defensa de nuestros derechos y dignidad pero también contra unas políticas que están destruyendo el estado del bienestar y recortando derechos sociales que fue duro y largo conquistar. Que nos están dejando a la intemperie como bien escenificaron los y las activistas que ayer se desnudaron frente a la sede del Ministerio de Sanidad, ocupado por esa señora que sobra desde hace mucho tiempo de la vida pública y que desconoce el concepto de responsabilidad política mientras sigue beneficiándose de su condición de casta. 

1. Me gustó que en Santander se buscara de nuevo la calle, a iniciativa de algunos locales de ambiente, en ese barrio de Tetuán que siempre ha sido testigo de nuestras vidas. Se ha demostrado una vez más que la convivencia es posible, que la ciudadanía aprende, comprende y disfruta la diversidad mucho más allá de los rifirrafes mediáticos o políticos, interesados siempre y al servicio de una catolicidad en armas obsesionada con cruzadas y curaciones contra las personas lgtb. No me gustó que esa salida a la calle se hiciera tal vez un poco demasiado como marca blanca , eliminando toda referencia reivindicativa y haciendo fácil así la visita al recinto, en busca siempre de la foto, de un alcalde con el que sabemos perfectamente que nunca podremos contar como nunca hemos podido contar para cualquier reivindicación a favor de nuestros derechos o contra la violencia homofóbica, que es incapaz de un gesto tan sencillo como el de exponer un día la bandera del Arco Iris en solidaridad con la pelea cotidiana de tantas personas de Santander, que NO SE HA GANADO el derecho a estar en una fiesta que sí es mía y de muchas otras personas. Lo mismo valdría para su equipo. Lo mismo para quienes desde el escenario gritaban consignas tan sesudas como "Y a dejarnos de politiqueos, que lo que queremos es divertirnos" tras dar encarecidamente las gracias al Ayuntamiento de Santander. Supongo que ignorando que fueron esos politiqueos en buena medida los que nos permiten divertirnos ... y muchas otras cosas. No, no y no, no basta de politiqueos: la política, la de verdad, es la que garantiza nuestra seguridad, nuestras vidas, nuestra dignidad, nuestras familias. Y olvidarlo supone necesariamente un regreso hacia un pasado que no quiero recuperar. Tampoco me gustaron referencias mediáticas y escenáricas al hecho de que por fin se había salido a la calle en Santander: llevamos muchos años en la calle, con actos, actividades, mesas e iniciativas públicas en Santander. En las que nunca por cierto habíamos visto a los que salen, dicen, a divertirse, y que ahora consideran que son pioneros en no sé qué lucha y no sé qué visibilidad. Pero en fin.

2. Un poco harto de lo de siempre, de esos bienintencionados que insisten en que el Orgullo de Madrid es un espectáculo friki que no nos hace ningún favor a los gays "normales" y que hace que se nos confunda con las  "bocazas". Pues a ver, una vez más: Viva las locazas, pioneras de la decencia, de la dignidad y de la visibilidad, y que por necesidad o lo que fuere iniciaron la lucha país a país, tierra a tierra, ciudad a ciudad, mientras las marinormales y las mariarmarias andaban, andábamos, jugando al escondite con las polillas del armario. Una vez más: yo enciendo la tele y veo a Jesulín, a la Esteban, a Bárcenas, a Cospedal, a los tronistas de Mujeres y Hombres, a ... a... a... y no veo que por esa banda tan grande se considere que todos los heterosexuales sean de la misma calaña. En cualquier caso, encantado de que me confundan con alguno de esos cuerpazos mariconísimos y llenos de esteroides y de vida y libertad de las carrozas o con las locazas de tacón y pluma que en el día a día luchan por salir adelante con sus trabajos y su responsabilidad mejor que con hetericones como José Bretón. Qué queréis que os diga. Y por último ... ¿normales? Pero nenas, a estas alturas de la historia ¿hay alguien normal? Tomo prestado el lema de una camiseta encantadora de esa tienda de Chueca que tanto me gusta, El Tintero, y proclamo que RARAS SOMOS TODAS. Ya.

3. Dice un amigo que no es cuestión tampoco de molestar. Sí, exactamente se trata de eso, de molestar. De molestar a quienes desde su intolerancia y sus prejuicios pretenden de nuevo hacernos invisibles disfrazándonos con el traje de lo que ellos llaman "normalidad". Ellos celebran sus carnavales tradicionales, populares y religiosos con toda suerte de disfraces. Algunos de definitivo mal gusto. Así que una vez más, reivindico nuestro derecho a molestar utilizando las desnudeces y las vestimentas que nos dé la gana, tacón en ristre o pluma al viento, marcando cuerpos y bailando y disfrutando. Porque para luchar no es necesario ser, como suelen ellos serlo, unos tristes. Decía Emma Goldman, la luchadora anarquista norteamericana, "Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa". ¿Libres para escondernos o para seguir llorando? No, gracias. Libres para salir a la calle cada día y vivir según nuestros deseos, nuestro amor, nuestra responsabilidad. Y sí, libres para una vez al año celebrar nuestra fiesta, nuestro carnaval particular, y gritar nuestras reivindicaciones llenos de purpurina y si se tercia con el trasero al aire. Como los demás.

4. Me siento agradecido por la visibilidad que cada vez con más naturalidad encuentro en cine, televisión, publicidad, literatura. Significa cada vez recordar que existimos, no sólo hacia adentro, no sólo hacia nosotros y nuestros refugios , sino también hacia fuera, hacia una sociedad que no siempre nos ignora o nos prefiere invisibles. Pinilla, Padura o Kirmen Uribe, Skins o Revenge , entre títulos o experiencias recientes, y ese larguísimo etcétera que no se han olvidado de mirarnos.

5. ¿Que no se trata de un día sino de todo el año? Claro. Y eso es lo que hacemos. A pesar de que ese todo el año nos obliga a esfuerzos extraordinarios, a aclarar casi cada día quienes somos, a verbalizar nuestro amor si no queremos caer en equívocos molestos, a recordar cerca de nosotros que somos quien somos y que no nos vamos a avergonzar ni a ocultar por serlo. La salida del armario constante, cada vez que tropezamos con nuevas amistades, compañeros de estudio o trabajo, etc y que nos vuelve a obligar a decir LE quiero. O a sumergirnos en la niebla de la ambigüedad culpable de "mi pareja" o a la oscuridad de la mentira para evitar esas miradas, esos comentarios que sabemos que vendrán después. Y que todavía nos pueden poner en peligro, sobre todo en el ámbito laboral. Claro que luchamos cada día: de traje y corbata el seis de noviembre o el doce de abril. En tanga o en pantalón lésbicomilitar el 28 de junio, si así lo queremos.

6. Joder, qué pesados con lo de que no tenéis Orgullo Heterosexual. ¿Cuándo habéis sufrido discriminación por ser heterosexuales? ¿Cuándo habéis tenido que luchar para conquistar el espacio, cuándo para exigir respeto a vuestras emociones y decisiones? ¿Cuándo vuestra heterosexualidad ha sido sinónimo de humillación, de injuria o de burla? ¿Cuándo por heterosexuales se os ha impedido ejercer vuestros derechos, formar vuestras familias? No me toquéis las narices. Nuestra lucha ha sido dura y larga, ha dejado muchos caídos y muchas vidas truncadas en el camino. Y no somos más hijos de la vergüenza, antónimo imperfecto de orgullo. Así que sí, definitivamente estamos ORGULLOSOS de haber salido de la cárcel y el dolor en que quisieron, quisisteis encerrarnos y reinvindicamos la luz y la existencia. Con la cabeza muy muy alta.
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