lunes, julio 04, 2011

LA PERTINAZ MEMORIA CONTRA EL DOLIENTE EGO


Como a pesar de las evidencias sigo pensando que sería necesaria otra política, no entiendo a veces los exabruptos y las salidas de tono de quienes lideran los partidos y que aspiran a representar y gobernar, se supone que con la mayor dignidad, a los ciudadanos. Todavía menos cuando proceden de un ego quebrantado por la pérdida del poder, que se empeña en culpar de todo al maestro armero haciendo tabula rasa de una historia que a veces está demasiado fresca, demasiado reciente.

Ni me gustaron ni comparto las declaraciones de mi Secretaria General afirmando que los votantes del PRC son de derechas, porque en mi opinión no se corresponden con la realidad, no con toda la realidad. Y no me bastan para explicar por qué los regionalistas han comenzado a escenificar un segundo bandazo y han tardado tan poco en volver la espalda en la mayor parte de los municipios cántabros a aquellos con los que ayer mantenían tan buenas relaciones.

Pero mucho más allá de las declaraciones con las que cargos socialistas y regionalistas se han arrojado a la cara la pérdida del Gobierno de Cantabria, me parece bastante poco presentable la rabieta de Miguel Ángel Revilla que hoy recogen los medios de la región. Que en resumen viene a decir que son las nefastas gestiones del Gobierno de España las que han provocado la caída del PSOE en Cantabria, que fue un error de principiante anunciar el recorte y paralización de algunas obras públicas por efecto de la crisis en vísperas de las elecciones, que él se sintió estafado por la cuestión del AVE y que ahora toca Madrid para conseguir allí el AVE de las narices y constituir un grupo parlamentario que vele por los intereses de Cantabria.

Pasemos por alto que para que el PRC tuviera grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados le sería necesario obtener los cinco diputados que se ponen en juego en Cantabria. Y que parezca bastante claro que como defensa de los intereses de Cantabria no jugaría nada mal la presidencia o el liderazgo de la oposición para un cántabro llamado Alfredo Pérez Rubalcaba, que eso es para gustos. Pasemos por alto también que a Madrid no se va, no se debería ir, a defender el AVE para Cantabria, sino para trabajar por el interés de todos los españoles y para tomar postura y voto ante todos esos temas que Revilla suele eludir o capear con el frívolo "Yo, lo mejor para Cantabria", sin dar contenido nunca a ese "mejor para Cantabria" ni en Sanidad, ni en políticas sociales, ni en derechos civiles, etc, etc, etc. Aunque no dejará de tener su morbo presenciar, en su caso, esa pérdida de virginidad regionalista, que por fin tendrá que decir a tantas cuestiones importantes Sí/No/Abstención.

Pero no me parece conveniente pasar por alto las graves acusaciones de inutilidad contra José Luis Rodríguez Zapatero y su gobierno, en especial provinientes de quien ayer se decía amigo de Zapatero y suscribía casi punto por punto las decisiones que el Gobierno de España iba adoptando. ¿Tan pronto se le olvidan a Revilla las amistades, tan floja es su palabra? Supongo que cuando se lleva tanto tiempo en el poder, cuando se está tan acostumbrado a transformar la realidad para adaptarla a las propias conveniencias o a las propias ensoñaciones, la explicación es sencilla y breve: "Si Yo Presidente, Todo Bien, Si Yo No Presidente Malo Tú".

No, no me han parecido acertadas las rabietas de nuestro ex Presidente. En primer lugar, porque números cantan en tantas y tantas cuestiones: El Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero es el gobierno que hasta la fecha más ha invertido en Cantabria, en infraestructuras, en políticas sociales (esas que también se ha querido arrogar Revilla hace un par de semanas), y tanto en parámetros globales como en medida per cápita. Y no porque Revilla presumiera de ser el colegui más chupiguay de Zapatero de foro en foro, sino porque realizó una apuesta por una región a la que la derecha había hecho perder ya tantos trenes y en la que encontró responsabilidad y corresponsabilidad para desarrollar las mejores apuestas políticas de su programa, como la Ley de Dependencia, la Igualdad, la Cooperación, etc. Ya, ya, que está la eterna canción-manipulación del AVE. Ese que ayer era irrenunciable para el PP que no quiso antes y no quiere ahora que ya no le sirve como arma arrojadiza, ese que fue órdago fallido y chantaje permanente en manos de un Revilla que a veces parecía no entender argumentos básicos de economía y de eficiencia. Pero es que algunos pensamos, y ya lo hemos venido diciendo, que la obsesión de Revilla por el AVE y el seguidismo absurdo del PP y del PSOE para que no se nos enrabietara más de lo justo el purriego líder carismático, se ha pagado con una comunicación ferroviaria obsoleta, en la que nadie veía necesario invertir, y que hace años podría haber solucionado la comunicación por tren con la meseta con prestaciones muy muy parecidas a las de ese AVE que ya es parte de lo que pudo haber sido y no fue. Incluso de lo que ni siquiera pudo haber sido. Pero es que Revilla confundía su famoso mantra "lo mejor para Cantabria" con un "lo mejor para mi ego: que me den la razón o me enfado".

Sobre todo, porque uno se queda sorprendido cuando Revilla explica que es de inútiles parar obras que no se pueden financiar justo a seis meses de las elecciones. ¿Qué está proponiendo, que el gobierno sostenga una situación absurda y paralice las obras después de las elecciones, estafando a los electores pero eso sí con Revilla en el poder, que a fin y al cabo es lo que le importa? ¿Quiere decir que esa es su técnica, la de engañar y engañar y prometer lo que no ha de venir para que los electores vuelvan a creer en el Ratoncito Pérez? ¿Acaso prefiere no ver que su propio afán de protagonismo, su necesidad de robar hasta los méritos ajenos, ha confundido a los votantes socialistas hasta el punto de creer que las políticas de Educación o de Bienestar Social eran producto del regionalismo con bigotes (bueno, ahora que dice que Cantabria es autónoma gracias a él mismo en su misma mismidad personal imagino que no parará mientes en atribuirse hasta el descubrimiento de la Cueva de Altamira). ¿Está intentando en fin decirnos que es un traidor, que es un cínico, que es un hipócrita o que no se entera de nada?

Me temo que seguiremos teniendo noticias de Revilla en el mismo tono. Y que esas noticias nos permitirán salir de dudas y apostar por una de las soluciones. Al tiempo.

domingo, julio 03, 2011

DONOSTIA, ZORIONAK!


Como no puede ser de otra manera en este país cainita e ineficiente, por vez primera en toda la historia de la Capitalidad Europea de la Cultura, se cuestiona la decisión del jurado de expertos y se pide a voz brava la repetición de las votaciones. Porque, dicen, la política nada tiene que ver con la cultura y la decisión se habría basado, según los discordantes, en términos políticos e inadmisibles como ese de tres letras llamado PAZ.

Me temo que bastaría la afirmación de que nada relaciona cultura y política para descartar proyectos encabezados por políticos capaces de proferir semejante memez y quedarse tan panchos. Porque la cultura tiene que ver con la política lo mismo que todas y cada una de las demás parcelas de nuestra vida pública y privada. O acaso no es política la propia propuesta de la candidatura, ad maiorem gloriam del taifa local correspondiente. O las propias declaraciones desabridas de quienes no han sabido proponer el mejor proyecto al culpar de su decepción no a las debilidades propias sino a las intrigas ajenas. Que para más inri se nos diga que no casan cultura y paz incide en el desafuero. Ahora sólo falta que Belloch pida la disolución internacional de las Juventudes Musicales fundadas por Pau Casals o declare orquesta non grata en tierras mañas a la de jóvenes judíos y palestinos animada por Baremboin y Said para que la música sea la primera gran lección de convivencia.

La decisión del jurado, según las bases, ha de contemplar un proyecto en el que entre otras cosas se estimule la participación de los ciudadanos de la ciudad y de su entorno, se atraiga la atención de los ciudadanos europeos, sea sostenible en el tiempo y se integre en el desarrollo social y cultural de la urbe. Además claro de la excelencia artística y la viabilidad del proyecto y de su capacidad para tejer redes europeas. Y en este sentido, el histórico de la Capitalidad Cultural lleva años demostrando que sí se tienen en consideración los factores sociales, que se tiene muy en cuenta la capacidad transformadora de la ciudad. Y no parece nada chocante que en la decisión presente se afirme que la cultura pueda ser un elemento importante para la construcción de la convivencia y para la deseada paz. Y así sería aunque no lo hubieran hecho constar por escrito o ni siquiera lo hubieran tenido en cuenta.

San Sebastián presentó un gran proyecto. Un proyecto que responde a la historia, a las particularidades y la identidad del territorio, a la apuesta a lo largo de muchos y muchos años por la alta cultura sin olvidar nunca ni la formación ni la extensión de la cultura hacia todos los sectores sociales. Pero sobre todo una apuesta de futuro en la que crece la voluntad de escapar de unos tiempos oscuros y de ganar el futuro como ciudad de cultura, de encuentro, de convivencia.

Sin duda todas las participantes pusieron toda su ilusión y toda su fuerza. De entre la larguísima nómina inicial, algunas se fueron agotando en el esfuerzo o comprobando que superaba sus posibilidades, otras tal vez se fiaron demasiado de su propia mirada al ombligo, otras improvisaron un poco, o se equivocaron en los proyectos. De las finalistas, a lo mejor se trata sólo de que nada más puede haber una capital por país. O de que su poder de convicción y de fascinación fue menor, o de que erraron en alguno de los planteaminetos del proyecto. Pero un jurado independiente y prestigioso eligió a Donostia como Capital Europea de la Cultura para el 2016. En reconocimiento a una apuesta y una voluntad firmes que fueron armonizadas desde la corporación saliente, la presidida por el socialista Odón Elorza, por mucho que ahora interese atribuir la decisión a una especie de conspiración internacional a favor de BILDU. Y lo que corresponde al resto de las candidatas es lamerse discretamente las heridas y felicitar a la vencedora en buena lid.

Exabruptos desafortunados como los de Belloch (Zaragoza) y los de Rosa Aguilar o Carmen Calvo (Córdoba) deberían no haber sido nunca realidad. Y creo que si fueran personas de bien deberían estar pidiendo públicas disculpas a Donostia y a los donostiarras.

Como fuere, ojalá que el desarrollo cultural en San Sebastián sea, en efecto, motor de futuro, de cambio, de paz y de arte. Ojalá que nadie desvirtúe el espíritu y la calidad del proyecto ganador. Y ojalá que una parte del flujo de visitantes interesados en la cultura puedan extender su atención hasta Santander, algo posible y deseable si esta ciudad dormida se atreve a proponer un contrapunto o un complemento a lo que se festeje desde Guipúzcoa. Pero sobre todo, ojalá que seamos todos capaces de exclamar con alegría sincera las únicas palabras que hoy corresponden:

ENHORABUENA, DONOSTIA. DONOSTIA, ZORIONAK!


jueves, junio 30, 2011

ORGULLOSO DE TI


Casi se me termina mayo sin haber escrito la habitual columna en recuerdo de quienes se levantaron en el Bar Stonewall de Nueva York y abrieron una puerta para la libertad que en pequeños pero constantes sorbos se va desbordando.

No es fácil este junio, no ha sido fácil este 28 de junio. Porque está siempre viva la memoria del amor ausente, y la visita a la gran fiesta reivindicativa de Madrid fue una de las asignaturas pendientes, una de tantísimas asignaturas pendientes.

Sigo escuchando las voces que reclaman la normalidad, la asimilación, como única respuesta. Y sigo prefiriendo luchar por una tierra y un tiempo en los que podamos ser según nuestras vidas, nuestros deseos, nuestros sueños nos pidan, diversos y libres. Sigo escuchando las voces que se preguntan por qué celebramos una fiesta a la que llamamos Orgullo y casi me enfado recordando el silencio, la vergüenza, la oscuridad, el frío, el dolor, el armario de tantos hermanos y hermanas a lo largo de tanto tiempo. Y reclamo otra vez mi derecho a levantar la cabeza y sentirme orgulloso de haber sido capaz de enfrentarme a fantasmas y convenciones, de haberme quitado las máscaras y haber aprendido a caminar sobre otras seguridades en las que no tienen cabida quienes prefieren mirar hacia otro lado, quienes mastican su odio o su asco y tratan de escupirnos su miseria. Pero eso no me sacia. Y necesito buscar a Leo, buscar en Leo, para apoyar mi orgullo en su vida y en su fuerza.

Leo dio la cara muy joven. No le resultó fácil y sé que sufrió. Pero fue valiente, siempre valiente. Y fue capaz de salir adelante, de consagrarse al amor allí donde lo encontró, de no rendirse nunca. Leo llegó un día para derramar su sonrisa implacable sobre la crueldad de abril. Y estuvo conmigo en el Orgullo de 2009 y el de 2010. Cómo olvidar al Leo del año pasado, apenas recuperado de la operación en la que le extirparon el tumor, delgadito, consumido, y sin embargo con ganas de ponerse su camiseta y ser el color violeta del pequeño gran arco iris humano que hicimos ondear delante del rancio ayuntamiento de Santander, ese arco iris que nunca ha tolerado en "su" fachada De la Serna. Leo reía, respetaba, de pronto desplegaba un abanico y se tropezaba con la luz que hacía relucir más que nunca la estrella de su camiseta Piensaenpiés, Leo se implicaba en ALEGA, y llevaba su preciosa mirada alta, siempre alta. A pesar de que el dolor de otro tiempo le hacía ser prudente y discreto en el trabajo, y no mezclar vidas hasta que no fue estrictamente necesario y se le escapó la capacidad para controlar sus espacios. Leo orgulloso, que me saludaba en las calles del viejo Santander con un beso, Leo feliz rodando un pequeño video actuando con impostada pluma ante el letrero del embarcadero de Pedreña que rezaba "Peligroso caminar con tacones".

Miro hacia mi interior, hacia mi memoria, hacia el abismo que me puebla y encuentro de nuevo fuerzas para proclamar en junio que soy gay y que estoy orgulloso. Estoy orgulloso de haber amado a Leo, de haber sido capaz de luchar y de no perder la esperanza cuando parecía imposible que llegáramos a estar juntos. Orgulloso de que me permitiera compartir con él tantos meses, días, horas, segundos maravillosos, de que eligiera dormir abrazado a mí y no a otro. Orgulloso de haber podido hacer reales algunos de sus sueños, y de entre todos ellos el de haber hecho real ese París que adoraba. Me siento orgulloso de haber encontrado fuerzas cuando me estaba derrumbando para que no estuviera solo, para cuidarle, de haber tenido en todo momento su lección de fuerza, su apuesta por la vida, esa seguridad firme en que ganaría la partida al maldito cáncer. Orgulloso de haber resistido la última noche sin llorar, con su mano en la mía, de haber sido capaz de estar allí cuando intentó levantarse, de que no se muriera solo y encontrara el final en mis brazos.

Escucho y veo estos días tantas mentiras, tanta ignorancia, tanto odio que a veces flaqueo y dudo de que la batalla pueda estar siquiera avanzada. Pero recuerdo a Leo, me dejo iluminar por su mirada libre y creo, sí de verdad creo, que el esfuerzo ha merecido, merece, merecerá la pena. Porque Leo me quiso y yo le quise, y sólo su amor basta para empujarme hacia el futuro después de que, parafraseando a Wilde, una vez nuestras vidas se cruzaran y durante un instante se tocaran nuestras almas.

Orgulloso, sí. Orgulloso de la rabia, de la vida, del fuego, del amor, del tiempo, de la juventud, de la pasión. Orgulloso de Leo.

martes, junio 28, 2011

QUE POR MAYO ERA, POR MAYO


Y por junio. Y por ...

Aprecio a Gregorio Peces Barba por su habitual ponderación, por su fino intelecto, por su largo compromiso con la libertad, la democracia y los derechos humanos, por su cercanía a las inquietudes de los jóvenes desde su trabajo académico. Porque para mí es y será don Gregorio. Con ese don que se otorga a pocas personas, sólo a los maestros.

Por eso me sorprendió el pasado sábado en El País una tribuna en la que dentro de un collage de reflexiones postelectorales se refería con cierto enfado al 15M y aceptaba como sospechas válidas algunas sobre la pérdida de inocencia del movimiento por los episódicos brotes violentos. Supongo que en buena medida afectado por la propia percepción de injusticia de un luchador que tras años y años de compromiso se tropieza con unos jóvenes que le increpan acusándole de "fascista y explotador de los pobres".

Pasa a considerar que en un país serio no se puede contestar la actitud y personalidad de personajes como Emilio Botín, que dota de miles de becas al año a la juventud española. Pero si bien entiendo en cierto modo una cercanía dolida al incidente, su defensa de la figura de Botín responde más a una amistad o proximidad personales. Y creo que en cierto modo es una buena muestra de la propia desconexión entre las instituciones y sus actores con una sociedad que ha decidido despertar del letargo y que propone sus propios protagonistas.

El 15M y sus alargamientos continúan desatando pasiones, ríos de tinta, reflexiones de todo pelo. Continúan algunos entusiasmos tal vez demasiado complacientes combinándose con las llamadas a la actuación policial rotunda desde el Tintorro Party o los consellers catalanes. Continúa la implicación un tanto descolocada de muchos ciudadanos con convicciones firmes y organizadas que sin embargo entienden las razones y la razón del 15M con el enfado vivo de quienes piensan que fueron las asambleas, acampadas y manifestaciones la mejor ayuda para la debacle socialista y la toma del poder por el PP, y que se muerden las uñas cada vez que escuchan aquello de la igualdad entre el PP y el PSOE.

Recibo en este sentido un documento sindical en el correo electrónico en el que de una forma más serena que en el artículo de don Gregorio, algunos activistas de largos años de trabajo y ninguno de figurinismo o de beneficio en la esfera sindical que de nuevo muestran su dolor y su desconcierto al verse proyectados como causa, marioneta y perversidad general del mismo sistema contra el que llevan años de lucha.

Y sigo sin saber muy bien cómo encontrar el tono para hablar en mi blog de ese despertar de la conciencia cívica que ha estremecido España en los dos últimos meses, que ya se venía gestando, y que acojo sobre todo como oportunidad de transformación, de cambio profundo, de recuperación de valores perdidos y de encuentro con unas puertas abiertas capaces de devolvernos la ilusión. No comparto algunas máximas, y creo que algunos de sus postulados son irreales, naïves, pero yo también fui joven asambleario en otras edades y entiendo la dinámica de las organizaciones horizontales. Pero creo que algunos de sus pilares han de ser escuchados, tomados en cuenta, porque son razonables, porque son racionales y porque tras ellos, o mejor delante de ellos, se habla de una sociedad y de un mundo que me gustan. A los partidos, a los denostados tantas veces con razón partidos, les corresponde hoy dar respuestas. Porque sólo con esas respuestas será posible generar un nuevo tiempo de diálogo y de contrato en el que la distancia cierta entre la casta política y la ciudadanía se diluya. Porque don Gregorio sabe mejor que nadie que en el esquema clásico aristotélico de las formas de gobierno al que limita el ejercicio del poder a la voluntad de unos pocos no se le conoce como Democracia. Cuando son los mejores los que mandan, se conoce como Aristocracia. Cuando ni siquiera ese beneficio de la excelencia se puede conceder a la casta gobernante, se trata de una Oligarquía.

¿Somos capaces de tramar ese nuevo pacto social? ¿De modificar la ley electoral, de equilibrar los costes de la crisis de manera que no tengamos la percepción, la certeza, de que quienes la provocaron se están lucrando y están además imponiendo sus esquemas de especulación y piratería financiera? ¿De limitar los privilegios, de explicar con cercanía y eficiencia cómo se trabaja, cuándo se trabaja y por qué se trabaja, y explicarlo no a la prensa y los comités partidarios sino ante los votantes cara a cara? ¿Somos capaces de creer en una sociedad civil activa y comprometida? ¿Somos capaces, y esta idea va más para los movilizados de mayo que para la casta, de participar, reivindicar, estar presentes en las luchas civiles y las organizaciones que gestionan los intereses cívicos y la estructura política para avivarlas, abrirlas, democratizarlas, acercarlas, a pesar de que quienes sí hemos estado en ellas nos hayamos sentido tantas veces tan solos?

Muchas preguntas abiertas y por el momento pocas, ninguna, respuestas. De momento, me quedo con un dato positivo: Una generación que muchos consideraban apática, materialista y perdida ha sido capaz de encontrar un discurso para luchar contra la profunda desesperanza que les hemos estado legando. Ha sido capaz de atraer a miles y miles de personas, a una multitud variopinta de edades, preocupaciones, iras y sueños, para caminar con tropiezos, con vacilaciones, sin tener tal vez muy claro el final del viaje, pero con la seguridad del que ha despertado y ha tomado conciencia de su poder, de su valor y de su dignidad. De su condición de ciudadano y no de súbdito.

jueves, junio 16, 2011

EL MESÍAS NOS PILLE CONFESADOS



No creo que quede incauto alguno, a estas alturas de la historia, que espere de las preclaras mentes que dirigen el Festival Internacional de Santander criterio alguno. Suspendidos en su propia nube de autosuficiencia, se han caracterizado hace ya tiempo no sólo por una repetición ad nauseam de programas y de artistas, sino por una ignorancia paradigmática acerca de cuanto se mueve en la escena musical internacional. Ni los nombres emergentes ni aquellos de los consagrados que se salen de su particular red de intereses, ni los programas elaborados y arriesgados, ni la evolución en los criterios interpretativos han sido nunca prioridad para los el acomodado dúo directivo. Que prefiere secuestrar una programación pública para concretar su obsesiva y enfermiza pasión por un género único, la ópera, a ser posible en programas de recortes y selecciones como si de una clasificación de Los 40 Principales se tratara.
Al Dúo del Festival me consta que le molesta toda reflexión crítica que no sea una laudatio desporcionada. Y le molesta todavía más que se hable en esas reflexiones no de lo que cada artista pueda poner sobre el escenario sino sobre todo de que se cuestione su rancio hacer. Pero, ¿qué otra cosa nos queda para analizar la paupérrima programación que nos han organizado para este verano entrante? Limitémonos hoy a una pequeña reflexión sobre una única convocatoria, la que gira en torno a una original y casi desconocida obra de Händel, El Mesías, a cargo de la orquesta y coros del Festival de Schleswig-Holstein.
Brillantes son los trabajos de tantísimas agrupaciones de primera línea en los últimos diez años que han reivindicado con textos y sobre todo con grabaciones y conciertos espléndidos la riqueza grandiosa de genios casi preteridos por el paradigma clásico-romántico como Händel y Vivaldi. Óperas maravillosas e inéditas, repertorios grandiosos de música instrumental y sacra, que nos recuerdan en su belleza absoluta aquella carta del divino Bach en la que mostraba su pesar por "haber nacido Bach y no Händel". Adoro, por supuesto, El Mesías, que no en vano ha sido capaz de conquistar a través del tiempo su carácter de referencia del repertorio, tiemblo ante la sutil textura de algunos de sus coros y ante la riqueza expresiva de sus arias. Pero sigo sin acabar de entender cómo en un evento que se pretende a sí mismo "extraordinario" y bajo ese adjetivo justifica los fastos y gastos de la cita veraniega, haya de constreñir a Händel a una obra única y de interpretación común. Cabría, claro, un Mesías transgresor, diferente, como el que con una original y actual puesta en escena nos dejó grabado el Arnold Schönberg Chör. Pero dudo mucho de que a las telarañas somnolientas de las mesas de la dirección del festival haya llegado noticia alguna de tan magna y celebrada interpretación.
Pero podemos ir aún más lejos. Obra repetida a cargo de conjunto repetido. Lo que no quiere decir que la Orquesta del Festival de Schleswig-Holstein sea deficiente (el binomio orquesta y Alemania suele ofrecer unos mínimos altamente satisfactorios), sólo que ya la hemos escuchado por estos pagos en varias ocasiones, sin que podamos decir lo mismo con la mayor parte de conjuntos especializados en Händel que hoy brillan en festivales, salas y grabaciones. Para más INRI, hace ya mucho, mucho tiempo, que interpretar a Händel significa interpretar sus obras desde el criterio, desde el historicismo, hacerlo desde ese lenguaje que recupera las técnicas de canto, los instrumentos originales o copia de originales según la particular praxis interpretativa a la que obligan. Utilizar para El Mesías el voluminoso aparato de una orquesta sinfónica acompañada por el voluminoso aparato de un coro sinfónico es un exceso, una recaída en un paradigma operístico y melodramático que le viene mal a la obra y no permite esperar nada de especial relevancia. Con que afinen y empasten habría el público de quedar más que satisfecho, porque el instrumento elegido no permite la flexibilidad, las sutilezas que una lectura mágica de Händel precisa.
Pero al final, es que el Festival Internacional de Santander se ha ido adocenando, convirtiéndose a causa de una incomprensible tolerancia de las instituciones públicas y la sociedad cántabra, que son al fin las que pagan la alarmante falta de ideas y de horizontes del ciclo, en una celebración del Déjà Vu. Todo se repite un año y otro año y otro año. En una busca aventurara de Big Bostezo que algún día acabará por estallarnos en pleno verano.

viernes, junio 10, 2011

¿UNA REVOLUCIÓN SIN LOCAS?


A veces los guardianes, guardianas en este caso, del tarro de las esencias se nos muestran cuando menos sorprendentes. La cosa es que echando un vistazo a los tweets de una activista del 15M (y como ya sabemos lo que pasa en estos casos, me estoy refiriendo a UNA activista y más exactamente a ESA activista) que se había mostrado especialmente irritada con mi presencia en alguna de las actividades de La Porticada, me tropecé con un comentario que sin duda me vino muy bien para un comentario de junio, rumbo al 28.

A pesar de que parecía considerar a cualquier persona relacionada con la vida política poco menos que escoria, habla de la rabia que les va a dar a los de Intereconomía cuando se enteren de que si Odón Elorza no alcanza la alcaldía de San Sebastián con algún pacto, habrá un movimiento interno para que lo sustituya un concejal gay, abiertamente gay, casado con otro concejal socialista gay (de otro municipio). Pero este concejal a ella le parece estupendo, incluso siendo político, que ya es parecer, porque "es un tío serio y no una de esas locas".

Habría que saber exactamente qué opina la revolucionaria twittera sobre "esas locas", saber por qué considera que una persona puede ser mejor o peor, más o menos responsable, más o menos capaz, por tener un índice más alto de masa plumaria que la media, por divertirse con modos algo más extravagantes o por haber descubierto antes que ella lo fascinantes que pueden resultar unos labios perfilados en Russian Red. Pero a mí me parece que cuando se habla de democracia y de libertades, cuando se habla de dignidad y de participación, cuando se habla de regeneración de la sociedad de la vida pública y de las instituciones, o estamos todos o algo falla.

Desde luego la próxima pluma que oscile cayendo sobre el suelo de alguna de las plazas y acampadas no será, mal que pese a algunos, la primera. Pero estaría bien que cuando nos encontremos con ciertas lecciones de moral cívica tengamos los oídos bien abiertos. Porque como bien dijo la activista anarquista norteamericana Emma Goldman, "Si no puedo bailar, ésta no es mi revolución".

miércoles, junio 08, 2011

NUEVOS AIRES, NUEVOS DESÓRDENES



Ha sido este un largo tiempo de silencio. Un tiempo sin siquiera pasarme por este blog que tan importante ha sido en mi vida y que tanto me ayudó durante el otoño pasado, que fue ilusión y pasión de cambio y que poco a poco fue tornándose un poco caótico, como yo. Como un espejo del Callejón del Gato, deformando y exagerando las paranoias de su autor.

Ha sido un tiempo de mucho trabajo, en el que he tenido que pensar, leer y escribir mucho y terminaba por la noche un poco fuera de juego. Un tiempo comido en gran parte por la obligación de pasar muchos minutos en la calle para aplacar la furia cachorra de Gin. Un tiempo de desconciertos, reflexiones, cabreos y decepciones, entre quinces de mayo, campañas electorales, votaciones y resacas post-electorales. Con nuevas aventuras, como twitter, y viejos resabios como el dolor solitario que se me enquistó en el alma y que parece que llegó para quedarse.

Claro que sigo con la necesidad de abrir este canal de comunicación de nuevo, y creo que hoy por fin tocaba ya, aunque sea con una labor de apaño para explicar un cambio de nombre necesario. Y es que me parece que el blog había ya dejado de preocuparse gran cosa por Santander, supongo que al mismo ritmo en el que lo que un día vi como posible se ha ido convirtiendo en pura quimera. Y tal vez el nombre que hoy he incorporado, a modo de prueba, responda mejor al propio desorden que hay en mi casa, en mi cabeza y en mi vida, y que se refleja en las extrañas acumulaciones de temas sin relación alguna que se iban formando en el blog. Un homenaje a la eterna tristeza y la peculiar poesía de Antonio Vega, pero un guiño también a mis propios espacios, llenos de un desorden loco que nunca supe y creo que nunca sabré despejar.

A partir de mañana, con vosotros, espero que recuperando el pulso y la regularidad pronto, el viejo Santander Posible caduca, para dejar camino libre a una nueva etapa escrita Desde Una Habitación Desordenada.


martes, mayo 17, 2011

LA HOMOFOBIA DUELE




Hoy es 17 de mayo. Una fecha que entre otras efemérides se ha abierto paso en el calendario como Día Internacional contra la homofobia, la lesbofobia, la transfobia y la bifobia. El día para recordar cuánto queda por hacer en el plano nacional y sobre todo en el internacional para que un día por fin el arco iris pueda desplegarse para llenar de belleza todos los cielos, todos los ojos, y ayudar a enjugar todas las lágrimas. El día para denunciar todavía con más fuerza, más alto, a quienes hacen de su prejuicio grito, homilía, insulto o golpe, a quienes trabajan cada día para arrebatarnos nuestros derechos y nuestra dignidad y que serían felices relegándonos a un ghetto físico o al menos legal que les permitiera salvar su necesidad de sentirse superiores a nosotros.

Son muchas las campañas y tristemente las realidades que nos recuerdan cada día que la homofobia mata, que los discursos encendidos contra la igualdad animan a los puños, los puñales y las ejecuciones a actuar en el nombre de no sé qué dios o qué dioses. Pero hoy quiero contar en el blog cómo la homofobia duele.

Cómo la homofobia duele aunque no llegue a matar, aunque acabe el dolor por apaciguarse o por formar parte de nosotros como una pregunta sin respuestas posibles o una queja apagada que latirá siempre en nuestro corazón. Aunque no haya cumplido su función de provocar el suicidio durante la adolescencia, aunque no haya sido capaz de atarnos en el interior de la vergüenza, aunque no haya sabido callarnos. Pero sigue doliendo.

No, no me refiero a ese adolescente brutal y matón que después de un debate en una televisión local te llama maricón por la calle, ni de los padres de una amiga que de pronto dejan de saludarte, ni del viejo absurdo que va a tu trabajo a preguntarle a tu jefe si tú eres de los raritos que dan o de los que toman. Porque nada te importan. Y el mismo día que decidiste levantar la cabeza lo hiciste para mirar por encima de ellos, sin verlos, sin mirarlos. No. La homofobia duele cuando la encuentras cerca, cuando la descubres en el silencio, en la vergüenza, en la ira, en las palabras cortantes, en la fría distancia de personas que te importan y que a pesar de todo no puedes apartar de tu afecto y que por eso te seguirán doliendo y doliendo.

Hace ahora siete meses falleció Leo, mi Leo, alguien que dio sentido a mi vida (fragmento de un poema inacabado de Raymond Carver, esbozado poco antes de su muerte: "¿Conseguiste aquello que / querías de la vida? / Lo conseguí, sí. / ¿Y qué es lo que querías? / Considerarme amado. Sentirme / amado en esta tierra. ). Alguien por el que sigo sintiendo tanto amor y me sigue dejando deshabitado día tras día. Falleció de cáncer, un cáncer fulminante que nos tuvo meses atados a la enfermedad y que le fue comiendo hasta extinguir su fuerza, sin poder apagar nunca sus infinitas ganas de vivir, su fuego, su bondad y su alegría.

Recibí tanto amor, tanto afecto en esos días que sigo sin creérmelo del todo, sin convencerme de merecer tanto. Pero también pude vivir esa homofobia pequeña y cercana que te deja herido y que jamás podrás explicarte. Cierto que yo fracasé en hacer cotidiano a Leo para algunos de mis entornos, esos en los que ya había recibido suficientes pruebas de que no iban a aceptarlo y que de una forma o de otra le harían sufrir. Pero a pesar de todo, ¿cuántas personas de mi familia, cuántos "amigos" fueron incapaces de acudir a su funeral o de siquiera dar señales de vida y una palmadita en la espalda? ¿Cuántas vacilaron y casi escribieron una tesis doctoral evaluando si debían ir o no? ¿Cuántas se ocultaron para no tener que ver, oír, decir?

Una frase repetida con ligeras variantes en varias bocas, algunas muy importantes para mí, resume sentimientos y actitudes en ese 27 de octubre. "¿Cáncer, dices? Ya habrá sido sida o una de esas cosas que pillan los maricones".

Sí, la homofobia mata muchas veces. Otras, simplemente, duele.

Ojalá nunca más una persona tenga que llorar tanto sólo por amar diferente. Ojalá que este 17 de mayo pudiera servir para que el arco iris y la luz brillaran para todos.

domingo, mayo 15, 2011

EN VERSIÓN CONCIERTO



Mira que yo me propongo siempre olvidarme de la existencia del Festival Internacional de Santander y de sus responsables, tanto los político-consentidores como los, ejem, artísticos. Pero no hay caso, porque no hay año en el que la primero preocupante, luego alarmante y hoy escandalosa cuesta abajo dé tregua en la falta de interés, de rigor, de vigor de unos contenidos que ya hubieran estado pasados de moda cuando Infinito tomó el poder del Festival, allá por el tiempo de los megaterios.

Supongo que la sensación de bostezo más intensa, en un momento en el que la música universal se asombra extasiada ante la recuperación de esa ingente obra olvidada de compositores como Vivaldi y Händel, debería llegar con la respuesta del ciclo estival a ese brillante movimiento. Con la presentación de una obra nueva, jamás escuchada, llamada "El Mesías". La información facilitada por el Festival Internacional, como ya es tradicional, es tan pobre y poco respetuosa con el público que hasta aquí podemos leer. Pero no se me vayan a creer ustedes que tengo mucha confianza en el resultado de ese Mesías. Y que sí, claro que sí, que El Mesías es una obra grandiosa. Pero también lo es el resto de la producción händeliana, esa de la que los responsables eternos de la caduca programación no tienen ni la más remota noticia.

Pero no, en realidad no. En realidad el mayor aburrimiento preventivo llega con una notable contradictio in terminis. Porque el Festival se abrirá con una ópera, el Otello de Verdi (el FIS no aclara en su información qué Otello será el no-representado, pero no resulta difícil imaginar que no sepan que Rossini tiene otro Otello, digno de reseña). Cierto, sí, que en situaciones excepcionales y con repertorios muy concretos, de poca tensión escénica (la ópera barroca tal vez) se puede admitir una ópera en versión concierto. Pero la ópera es, por definición, un género teatral. Escuchar simplemente las voces, como si se tratara de un disco, sin todo el componente visual y actoral al que el género lírico obliga, es matar su propia esencia. Seguramente se nos dirá que si la crisis y que si blablablás varios, como si no hubiéramos sido testigos de muchos, muchísimos festivales, y no estuviéramos al tanto de la absoluta falta de imaginación, creatividad y rigor de Infinito, ese director que sólo aspira a perpetuarse a sí mismo y al que todo lo demás trae al pairo. Pero si fuera cierto que no tiene en esta edición el Festival capacidad para producir una ópera, la solución es mucho más sencilla: no hay ópera (en todo caso, no va a haber más que un sucedáneo) y se programa con mayor aire el repertorio sinfónico coral o se da el fuste tiempo ha perdido al ciclo de cámara. Pero presentar una ópera de Verdi en una descafeinada versión concierto es confirmar que a día de hoy el FIS no es más que un quiero y no puedo. Por mucho que el título sea bello, por mucho que se trate de un servicio a los amigos (esta vez se trata de José Cura, pero ya se sabe que quien pasa una vez por el Festival no se va nunca) y por muchas excusas que se quieran buscar.

En fin, que mientras Marcano y Torrellas o sus jefes se deciden a poner un poco de futuro y de orden, siempre nos quedará la integral de las sonatas para violín y piano de Beethoven. Suponiendo que algún día nos expliquen quiénes las interpretan.

jueves, mayo 12, 2011

LOS ADALIDES DEL MINORITY REPORT



¿Os acordáis de "Minority Report"? Una película de acción protagonizada por Tom Cruise que en su planteamiento inicial nos acercaba a un interrogante moral de no poco calado. En efecto, Cruise vive (y es policía) en un mundo en el que los crímenes son predecibles y se detiene a los "criminales" antes de que lo sean, antes de que tengan la oportunidad de infringir la ley. ¿Puede la ley limitar derechos "por si acaso"? ¿damos por sentado que el espíritu humano es incapaz de hacer uso de su libertad, de su capacidad para decidir? ¿cuántos de los encerrados en aquel oscuro mundo no por lo que habían hecho sino por lo que podrían intentar hubieran decidido en el último momento no delinquir?

Pienso mucho en Minority Report estos días, relacionándo la película, claro, y sus interrogantes con el asunto de BILDU y, una vez más, los discursos anti-sistema y manipuladores del pp que sigue prefiriendo jugar en aguas turbias y campos embarrados, calentando a través de sus líderes más bocas y de sus medios más fanáticos los instintos más bajos y elementales. Para obtener a cambio un rédito electoral y un poder que se configura por sí mismo como objetivo único. Sin programas, sin valores, sin razones. Y sin parar mientes en la fractura y la violencia que están provocando en la sociedad española.

No me gusta la Ley de Partidos. No me gusta ahora ni me ha gustado nunca. Sobre todo porque creo que la ley ha de ser universal y no crearse "ad hoc" contra un grupo concreto (¿cumplen los mínimos democráticos el Frente Nacional o Plataforma por Catalunya? ¿El pecado de no condenar con suficiente énfasis y convicción la violencia debe abarcar también a quienes no condenan la dictadura franquista e incluso se refieren a ella como un tiempo plácido?) sino porque siempre he estado convencido de que cuando hablamos de los derechos fundamentales debemos ser exquisitos. Pero me gusta mucho menos que se siembre la sospecha con un móvil tan bastardo como el del propio beneficio. Incluso económico en determinados casos.

Que a partir de esa ley, la decisión judicial no es fácil, lo demuestra la división del Tribunal Constiucional (con una sentencia afinada y ponderada que me temo no se ha leido un solo dirigente popular), esa división que tanto ofende a Rajoy y sus huestes. Pero también la idéntica división del Tribunal Supremo, esa que no importaba tanto porque la ajustada mayoría favorecía en este caso la restricción de los derechos conforme a los deseos populares.

Lo que no me parece de recibo una vez más es el griterío con el que se cuestiona el propio entramado institucional, se hieren las bases mismas del sistema constitucional y se trata de universalizar la máxima de que las instituciones o los votantes sólo aciertan en sus decisiones cuando hacen seguidismo milimétrico a los no siempre limpios deseos del pp. Y no es ya que no me parezca de recibo, sino que me parece peligroso un discurso que pretende la anulación de los derechos fundamentales (el derecho al sufragio, el derecho a la participación política, el derecho de asociación) sin pruebas que no sean cuando menos endebles y opinables, exigiendo una condena por nada, una condena preventiva contra lo que a lo mejor hacen en el futuro los de Bildu. Y sin que valga de nada para atenuar tamaño atentado contra el principio de legalidad que los estatutos de Bildu se ajusten a derecho, que formen parte del proyecto dos partidos sobre los que no ha habido sospecha alguna de cooperación con los terroristas a los que se extiende la peste por contagio.

No comulgo con Bildu y preferiría que cualquier voz capaz de justificar la miseria moral de los terroristas y de esa parte de la sociedad que les ha venido dando cobertura estuviera, por decisión de los electores, lejos de las instituciones. Pero no puedo evitar preocuparme por quienes empiezan a sacar las garras y prefieren condenar sin pruebas y sin delitos. Como los que han estado llamando asesinos a los candidatos de Bildu, cometiendo un delito impune por el momento, de calumnias: acusar de un delito falsamente a quien no lo ha cometido. Que demuestren Esperanza Aguirre o Mayor Oreja que quienes figuran en las listas de Bildu han matado a alguien y a partir de ahí se actúe. O que la fiscalía cumpla con su papel y se querelle contra los que han decidido convertirse en "presuntos" delincuentes.

martes, mayo 10, 2011

ABUELOS


Mi abuela Aurita murió un mes exacto antes de mi nacimiento. Joven todavía. Con ese cuerpo frágil que tal vez no pudo resistir el parto de diez hijos, a pesar de que debido a su permanente enfermedad contó siempre con la ayuda de dos criadas y de su hermana Chavita, casi una segunda madre para todos ellos y en especial para con mi padre. Mi abuelo materno Tomás, el que se salvó por los pelos y la suerte en dos ocasiones de ser "paseado" por los milicianos en el Santander de 1936 (era "camisa vieja" de Falange), murió antes de que yo cumpliera el año. Así que para mí la palabra "abuelos" evoca la imagen de Rosalina y Regino (mis padrinos) y sólo de una manera vaga y a través de fotos y recuerdos ajenos puede dar realidad a los que no tuve la oportunidad de conocer.
Presume Camps, el imputado de los trajes, el de la Gürtel y los amiguitos del alma, el de las fotos con el Fabra lotero mayor del Reino, presume, sí, Paco el Honesto, de sus cuatro abuelos. De una realidad en la que él no tiene ni parte ni mérito, pero que utiliza como arma arrojadiza para presumir del calor y la ternura que a él si le dieron y que le faltó a José Luis Rodríguez Zapatero. Sugiriendo que esa falta de un abuelo, de un abuelo fusilado por las hordas golpistas de franco, provocaría en el Presidente del Gobierno un sabe qué tipo de enfermedad moral o de carencia que le invalidaría para sostener un juicio ponderado. Y como parece que esa norma sería científica según las escasas vergüenzas del presidente valenciano, imagino que se hará extensiva para todas aquellas personas que no pudimos recibir la ternura y el cariño de un pleno de abuelos. Y hasta peor en los casos, como el mío, en los que la ausencia fue mayor que la vivida por Zapatero.
El mal gusto del figurín levantino, destacado militante de un partido que a estas alturas de la película sigue negándose a condenar la dictadura del enanito cruel, en la que un cierto señor mayor vivió con singular placidez, se agrava simplemente si recordamos cuáles fueron motivo y modo de la muerte del abuelo de Rodríguez Zapatero, un mal gusto que lleva a cualquier persona con un mínimo de decencia, inculcada o no por sus abuelos, a consirar que sin lugar a dudas este Francisco Camps para el que todo vale es un canalla y un miserable.
Estoy seguro de que no es culpa de sus abuelos, seguro de que si han o hubieran (ignoro si alguno de ellos continúa vivo) escuchado las declaraciones y conocido las acciones de su nieto, sus rostros venerables hubieran enrojecido de vergüenza mientras trataban de responder a la pregunta de qué habían hecho mal para que ni siquiera unos valores mínimos de respeto y contención se le hubieran quedado fijados a ese nieto que tanto luce doblando espinazo ante los jerarcas católicos pero tanta chulería y desparpajo muestra ante otros.
Dicen que de nuevo este tipo ganará de calle las elecciones en la Comunidad Valenciana. Y no dudo de que recibirá muchos votos de esos eternos cabreados que se pasan la vida de bar en oficina, de pasillo en parque, abominando de la corrupción política y abogando por una regeneración profunda de la vida pública. De boquilla, claro. Porque si algo queda fuera de toda duda es que mientras gentes de esta calaña reciban una y otra vez la sanación del voto para su desvergüenza atroz, cualquier regeneración de la vida pública española será nada más que una quimera.

martes, abril 26, 2011

TAN TRISTE ABRIL




No resultó posible acostumbrarse a su ausencia. Tampoco he querido o al menos no he sabido cómo hacerlo. Como apuntaba Alfonso hay todavía demasiado amor y mucha rabia. Y cumplir años se convierte en un rito de paso, en un simple más uno, en un día en el que la cabeza de nuevo gira y gira en torno a una única presencia, la de Leo.




Así fue ya el 26 de abril de 2008. Cuando la espera era ya larga, cuando eran inútiles y largos los papeleos y su viaje se aplazaba una y otra vez. Descubrir que para algunas personas es tan fácil pedir favores como difícil mover un dedo para compensar las cuentas pendientes. Descubrir que frente a la leyenda del país coladero chocas una y otra vez con el muro que convierte en prácticamente imposible viajar con la documentación en orden. Descubrir que cada vez le necesitas más pero que estás a punto de rendirte.




Así fue el 26 de abril de 2009. Con Leo de nuevo en el centro de todos mis pensamientos, Leo recién llegado casi, y mi necesidad casi obsesiva de sentirle feliz, deslumbrado, curioso. Ese fue el año del "ataque" repentino a llegar a casa, de invitarle a tomar una cerveza y unas rabas sin previo aviso (hubiera dicho que no, que era una locura gastar tanto dinero) para por fin entrar en el comedor casi vacío de El Serbal, puede que el mejor restaurante de Cantabria, y disfrutar de uno de sus menús de degustación, llenos de sorpresas, de sabores imposibles, de caricias amables y excitantes en el abismo de los sentidos. Con un vino aterciopelado y muy rojo para brindar mientras sus ojos sonreían. Sonreían.




Siempre en el centro, también el año pasado. Cuando el 26 de abril venía siendo no más que la recién descubierta rutina de madrugar, pasar por el trabajo, volver al hospital para gastar allí tanto tiempo como fuera posible, perra, más trabajo, de nuevo al hospital para quemar más horas mientras el diagnóstico, el fatal diagnóstico, se hacía esperar tanto. Esa rutina que se rompió de pronto cuando Ángel llamó a mi móvil para que le esperara en Valdecilla, que quería saludar un minuto a Leo, y apareció de pronto con unas botellas de cava frío y una enorme tarta que nos tendríamos que comer en el descansillo de la Planta Sexta. Donde estaban esperando Alfredo y Sofía, Marta y Antonio, María y Rafa, Jesús, Vito, Ana... para renovar los votos de la amistad necesaria y romperme en lágrimas.




Sí, en el centro de todo. Hoy. Que vuelvo a llorar y vuelvo a echarle de menos. Y no encuentro nada que celebrar porque tan sólo soy un poco más viejo y me vuelve la rabia porque Leo ya no podrá ser más viejo ni festejar más pasos. Y en este 26 de abril a pesar de tantos mensajes, tantas llamadas, tantos deseos de felicidad como me habéis regalado, no puedo evitar que el gris del día se me desplome encima y recuerde y recuerde y recuerde que me ha dejado solo.

sábado, abril 23, 2011

PASSUS ET SEPULTUS EST



La adaptación de la Pascua cristiana a los ciclos de la luna obliga de tanto en tanto a una Semana Santa tardía, en la que este año se han solapado el Día del Libro y el Sábado Santo; el tiempo de silencio en el que la liturgia cristiana evoca la oscuridad, el sepulcro, la calma, la tensa espera que habrá de estallar en júbilo con la proclamación de la resurrección en la vigilia pascual y el tiempo de silencio en el que nuestro tiempo se refugia en las páginas de un texto del que tal vez saldremos siendo un poco diferentes, un poco mejores, un poco más sabios.

Soy de los que piensan que a nuestro país le falta mucho para llegar a un modelo cívico, secularizado, en el que la única religión pública sea la consolidación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, acogida en nuestro texto constitucional vigente. Un camino que a día de hoy no hay voluntad de recorrer, por el miedo de unos a perder sus privilegios y el de otros a extraviar algunos votos por el camino. Y en esa falta de tránsito, continuamos observando excesos de un lado y de otro, con las impertinentes y constantes interferencias de la cúpula católica en la vida pública, tratando de evitar las leyes que de alguna manera les molestan, y con algunas faltas también en el otro equipo, convocando acciones que parecen tener como único sentido la provocación. Cierto que nuestro sistema público admite y hasta aplaude los primeros y suele esquivar y hasta reprimir los segundos, y se marcan así ciertas diferencias. Pero igual que me molestan las salidas de tono episcopales, no veo ni el sentido ni la necesidad de interferir en las creencias o en la memoria tradicional y emocional (que no van necesariamente de la mano) oponiendo manifestaciones a la contra de las procesiones en una fecha tan señalada para mucha gente como es la del Viernes Santo.

Cuando hace algún tiempo me acusaba un lector del blog de es quitar obsesionado con la Iglesia Católica le respondí que soñaba con ese tiempo en el que esa iglesia dejara de atacarme personalmente y cumpliera con los demás con el respeto que predica sólo para ella. Que soñaba con levantarme una mañana sin sentirme insultado profundamente por los obispos y sus séquitos. Esa mañana en la que por fin ellos transitarían por su camino y yo por el mismo en paralelo, sin tocarnos nunca.

Soy consciente en todo caso, y me parecería estúpido negarlo, de que el Cristianismo ha estado muy presente en mi formación y en mi vida, y de forma muy intensa en ciertos momentos. Hoy queda el placer de vivir en una Europa que dio grandes obras al arte que me siguen conmocionando, y que me permiten construir mis propios ritos (como el de escuchar cada año en Viernes Santo una versión diferente de las pasiones de Bach) y alimentar mis propias emociones. Porque en buena medida, el fenómeno religioso nos habla del ser humano, de sus más íntimas cuestiones y necesidades. Nos propone interrogantes y símbolos sobre la vida y la muerte, sobre la culpa y la redención. Unos símbolos que se suman unos a otros, de cultura a cultura, de religión a religión, configurando un universo complejo en cuyas entrañas me gusta escarbar.

Sábado Santo,tiempo de silencio. Cristo en el sepulcro, Orfeo en el Hades, Osiris o Perséfone descendiendo a las sombras y emergiendo con la primavera fértil en sus manos, el descanso invernal que se abre a la nueva vida del simbólico año agrario de los celtas... Quizás sólo la necesidad de descansar, de terminar un ciclo, de llorar las pérdidas y aguardar los desafíos venideros. De lavar nuestra conciencia en la quietud de la espera o en la lectura mágica o en el descanso amable, para que al fin suceda, otra vez, la vida.

Feliz vida, feliz día de libros y de rosas. Feliz Pascua.

jueves, abril 21, 2011

DE TERRORISTAS, JUECES Y GARAJES





Sin duda, Ana Mato es uno de los más señeros productos de fontanería de la factoría genovesa. Y por eso supongo que tampoco habrá que tomarse demasiado en serio sus sutiles análisis de la realidad política. Que si no sabe lo que pasa en su garaje poco al tanto va a estar de quisicosas banales como la "presunción de inocencia" o la "separación de poderes". Ni que por esos valores fuera ella a vivir mejor, y eso a pesar de que su curriculum nos la presenta como licenciada en Ciencias Políticas y su unica ocupación profesional fuera de los muros de la casa ppopular haya sido un meritorio empleo como profesora tutora de la UNED.




Y es que en estos días en los que el famoso Clan de Valladolid ha vuelto a grAznar al son que marca el jefe para reírse de la memoria de los ciudadanos, contarnos que ellos nunca negociaron con ETA, perdón, con el Movimiento Nacional de Liberación Vasco, y lo mismo ni asumieron algunas de las condiciones de los terroristas como el acercamiento de presos, y de paso continuar con esa utilización bastarda del terrorismo como arma arrojadiza contra el Gobierno de España a la que tan acosttumbrados nos tienen.




Amiga de los excesos verbales en ese contexto nos ha salido la Mato. Que ya se ha encargado de enjuiciar por sí misma a los componentes de la coalición BILDU y proclamarlos parte de ETA sí o si. Sin presunción de inocencia que valga, ni posibilidad alguna de defensa. Y eso que no sabíamos que se había autoproclamado la chica Juez de la Audiencia Nacional.




Y puesto que BILDU es sí o sí un entramado terrorista (Eusko Alkartasuna ha venido siendo un partido legal, bastante antipático pero legal, incluso en las peores obsesiones del tiempo del Aznarato, y se le suma una escisión de otro partido legal, Izquierda Unida). El Gobierno debe impedir que se presente a las elecciones. No el Poder Judicial, no. El Gobierno. Porque es que lo de la división de poderes, el control del abuso de poder, las garantías para los ciudadanos y más si hablamos de derechos fundamentales, le deben de parecer a Ana una antigualla que nada tiene que ver con su dilatada experiencia política de pasillo en pasillo.




Porque claro, si el Gobierno no actúa manu militari y envía a los de BILDU a galeras, los socialistas seremos responsables de que ocurra lo que ya ocurrió con ANV y las instituciones vascas se llenen de "asesinos". Descubriendo un nuevo tipo penal la tal genia, el del asesino que no ha matado a nadie. O a lo mejor es que la chica es fan del Cruise y quiere hacer de nuestro país un Minority Report cualquiera. Aunque lo que de verdad es una pena es que algunos de esos asesinos y asesinas (bien antipáticos en buena parte y muchos de ellos para mi delicado paladar directamente vomitivos) presente una querella por calumnias contra la reputada diputada.




¿Presunción de inocencia? ¿Separación de poderes? ¿Respeto a los derechos fundamentales? Pues va a ser que no, que para Ana Mato revestida de Katherine Hepburn resultan más convincentes como fundamentos del estado el rifle y la biblia.

miércoles, abril 20, 2011

EL MES MÁS CRUEL


April is the cruelest month.


Así es como da comienzo "El entierro de los muertos", la primera parte de ese extenso poema de T.S.Eliot, arcano y vibrante, que de alguna manera da origen y sentido a la poesía contemporánea, "La tierra baldía".


Abril, el mes más cruel, el que deja que la tierra se rompa dolorosamente como el vientre que ha de parir para engendrar la vida que vestirá de colores el tiempo y el suelo; el mes más cruel, el que derrama luz sobre las praderas muertas para que el humus amasado y podrido a lo largo del invierno prenda y dé carta de nacimiento a un nuevo principio. Abril, el mes en el que habremos de cuidar para que el celo fiel de los perros no interrumpa el proceso desenterrando con desesperado amor los cuerpos de nuestros muertos.


Muchas personas se sorprenden al conocer el verso y el poema, prisioneras tal vez de ese júbilo general con que nos llega la primavera año tras año: marzas, cigüeñas, pascua florida. Pero es cierto que el roce colorido y luminoso de abril nos conmociona tanto por su alegre paso como por la renovación de las ausencias. El muerto al que trata de desenterrar el perro en el poema de Eliot, José María Palacio acudiendo al cementerio del Espino para visitar a Leonor por encomienda de Antonio Machado. Las cigüeñas que crotoran en sus nidos campurrianos de Villaescusa y Reinosilla, que inician su vuelo en pos de ramajes con que consolidar sus nidos y ranitas para comer, bajo ese cielo azul y soleado que Leo y yo ya no vamos a compartir.


Estuve hace unos días por mis altas tierras campurrianas, invitado por la Asociación de Mujeres de Nestares y acogido por la generosa anfitriona que es Esperanza Ahumada. Hablamos sobre presente y sobre futuro, sobre el compromiso y la necesidad de regeneración de la vida pública, sobre los desastres de ciertas urbanizaciones y sobre el bello Jardín de las Mujeres que en las cercanías del Ebro primerizo ha dado un nuevo y amigable rostro al pueblo. Nos acercamos a ver las cigüeñas y a comer unos huevos de corral con jijas en Casasola. Atravesamos primero desde el tren y luego en accidentado movimiento en coche por las carreteras secundarias valles llenos de esa naturaleza que quebranta la tierra invernal y los ramajes secos y satura de brotes jugosos y de espinos de flor blanca la soledad de nuestro apacible País Románico. Llenando de sentido, de instantes memorables, cada pequeño paso.


¿Cómo permanecer así indiferente ante este abril, tan cruel, tan hermoso, tan muerto y tan vivo?

martes, abril 19, 2011

ESTAMOS LEYENDO ... "NÉMESIS" DE PHILIP ROTH



Lleva ya tiempo la de Philip Roth como una de las escrituras esenciales para comprender por dónde camina la literatura en Estados Unidos. Una voz moral, que recrea una y otra vez ese universo tan particular y tan común al tiempo del paraíso de la infancia, una infancia en este caso transcurrida en la comunidad judía de Newark. Una infancia y un paisaje mítico que le sirven para reescribir la historia, para explorar de nuevo esos conceptos que nos ayudan a volver a las grandes preguntas de nuestra propia identidad.


En efecto, en Némesis nos habla Roth de la libertad y de sus consecuencias, del peso de nuestras elecciones, del peso de la culpa, real o imaginada, y la necesidad del castigo y de la redención, de la fatalidad y de las esperanzas truncadas. A lo largo de un texto en el que sentimos el constante latido de La peste de Camus, si bien desde un imaginario cultural y espiritual bien diferente.


No se trata de la peste, sino de la polio. Una epidemia de polio que invade New Jersey y golpea en los meses finales de la Guerra Mundial a los niños y niñas de la comunidad judía de Newark con una dureza inusitada. Una epidemia, por cierto, que convive en el tiempo con el fallecimiento del presidente Rooselvet.


Testigo privilegiado será un joven deportista, comprometido y lleno de fuerza que, imposibilitado para el alistamiento por un peqeuño problema de salud, se entrega a la dirección de un programa urbano de deportes para los chicos de la comunidad. Un puesto desde el que será un privilegiado observador de los primeros contagios y de su extensión, del pánico social y la necesidad de explicar el porqué de la dura prueba, adentrándose en un océano de preguntas que le acaban provocando una crisis de fe asociada a la eterna pregunta "¿Dónde está Dios, cómo puede consentir tanto sufrimiento y tanta muerte?".


Nos cuenta la historia Roth sin esquivar la profundidad de los caracteres y de sus interrogantes abiertos. Con un lenguaje sencillo y esencial, brusco a veces, con el que nos permite pasar desde la normalidad bucólica a la enfermedad asesina. Sin palabras innecesarias, sin recrearse ni en lo decorativo ni en la crónica negra, asumiendo el diálogo con un lector inteligente capaz de dar sentido a los espacios en silencio.


Una estructura clásica y eficiente nos divide el texto en tres partes. Una primera en la que se nos contará la pérdida de la felicidad, el descubrimiento del mal, la llegada de la polio a Newark. Y las primeras decisiones que condicionarán la vida del joven protagonista y determinarán los pasos hacia una fatalidad que se va construyendo con inexorable maestría. Un segundo capítulo en el que se nos propondrá un pequeño descanso lleno de dulzura, ternura, erotismo, un pequeño espejismo que pronto habrá de romperse también. Y un final rotundo, homérico, desolador y abierto. Unas pocas páginas que dan sentido a cuanto precede y que a pesar de un necesario guiño a una esperanza en cierto modo vacía y sin respuestas, en la voz de uno de los muchachos que enfermaron al principio y que lograron sobrevivir, consigue rompernos y abismarnos en las entrañas de una sombra oscura.

jueves, abril 14, 2011

MIENTRAS SE TERMINA OTRO 14 DE ABRIL...


Reconozco que el debate monarquía o república nunca ha estado entre mis principales preocupaciones, y que en cuestiones constitucionales me parece mucho más urgente por ejemplo el establecimiento de un sistema federal que permita cerrar de una vez el debate territorial. Pero está claro también que considero que una argumentación racional y serena sólo debería llevarnos a una salida: el establecimiento de la III República Española.


Supongo que en otros y viejos momentos de la historia, la Monarquía pudo actuar como motor o como sistema decisorio válido, acorde con las ideas, necesidades y mentalidades. Pero la llegada de la Modernidad y la aplicación básica del principio de igualdad ante la ley hacen que no se sostenga una fórmula que supone un estatus de privilegio para una persona y sus parientes por una larga historia de líos de cama, mezclas de sangre y decisiones divinas.


Seamos serios. La monarquía de la que hoy disfrutamos es, ante todo, una mera liturgia escénica, una feria de las vanidades destinada a rellenar horas de televchoisión rosa y de páginas de cuché a todo color. Y mucho tema de conversación tan esencial como las operaciones de la princesa de Asturias, los colegios de los nenes o las posibilidades sucesorias de una tal Leonor. Como expresión simbólica tradicional, creo que la monarquía se ha confundido de país, tratando de asentarse en un país que todavía tiene que solucionar importantes cuestiones sobre su propia identidad. Como árbitro o neutralizador del poder, está claro que no van por ahí los tiros, y que nuestra Constitución vació de contenidos prácticos la figura del monarca. Como publicidad e imagen, más allá del mundo del corazón internacional, nos ha servido también para el efecto contrario en materias más graves, desde las relaciones internacionales y el simpático pero desde luego fuera de orden "¿por qué no te callas?" a la condena al Reino de España por sobreproteger al rey y así hacer quebrar los principios de igualdad ante la ley y de proporcionalidad de las penas en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Facilitando, por cierto, una victoria mediática para Otegi.


Decían en los años de la Transición que en España no estábamos preparados para una nueva República, que somos incapaces de aceptar como Presidente a quien proceda de las filas contrarias. Niego la mayor: España es un país serio y maduro (aunque algunas veces sus medios de comunicación, sus tribunales y sus políticos se empeñen en desmentirlo), habitado por personas racionales y responsables, tan capaces como cualquiera de defender sus valores y su sensatez.


Y sólo hay un sistema que pueda garantizar la racionalidad, el procedimiento democrático, la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Y ese sistema es el republicano.


Así que desde este Santander Posible, un voto abierto y claro a favor de la Tercera República Española.


Salud y República.

domingo, abril 10, 2011

NO MÁS BRINDIS AL SOL


Menos mal que The Mayor está siempre a la cabeza de Gothander para poner las cosas en su sitio. Y es que ya sabemos que sin él esta ciudad no sería la misma (eso, desde luego) y que tiene que hacerlo él todo, desde capturar cacos a salvar nenes asmáticos pasando por remendar banderas (bicolores como máximo) y vender al por menor empresas municipales y así despatrimonializar los bienes públicos. Y encima queda bien en los póster, que eso dice La Trini, esa vecina de peinados y mechas imposibles que le acompaña en los paseos por las nuevas obras municipales cuando ya la Junta Electoral prohibe inauguraciones y hasta visitas de alcaldes. O al menos lo que dice desde que alguna mano amiga colocó al niño.


El caso es que como estamos en los tiempos en los que estamos, y toca escuchar las baladas tontas que toca, The Mayor (oh, ah, lo siento pero es que es pronunciar su santo nombre y escapárseme los suspiros admirativos) nos ha ido contando algunas cosucas interesantes que me han molado cantidad. Por ejemplo, nos dice que se va a presentar a las elecciones con 300 medidas que sabe perfectamente que va a poder cumplir y que no van a ser brindis al sol. Toda una novedad que el PP santanderino nos cuente qué va a hacer antes de pasar por las urnas, porque en general, da dos pinceladas y luego se estudia los programas ajenos para ver qué es lo que más les gusta y fabricar así una ciudad de proyecto deshilvanado y difícil retorno.


Y es que lo de los brindis al sol no le ha salido bien. Y eso que con el cambio climático tenemos un solete que acabará siendo la envidia de Marbella. Pero yo creo que a The Mayor siempre le gustó más brindar al nubarrón. Así que cuando se decidió a vender ilúsión hueca, una vez más hurgó en páginas ajenas para encontrar propuestas ajenas que estaban inmersas en un proyecto más ambicioso del que por supuesto ni se dio cuenta. Y así en plena crisis financiera nos quiso colocar lo del Santander 2016 para que los amigos ganaran mucho, pero mucho dinero, sin dejar nada, pero nada a cambio. Y una vez brindado el sol y creado el problema, ahora van a venir de nuevo (dicen que la película de la temporada será "The Mayor comes back") y nos lo van a solucionar. Sin recuperar, eso no, ni los dineros tirados ni los tiempos perdidos ni las ocasiones menospreciadas.


Y llega para eso proponiéndonos un equipo que es básicamente el que ya había con unos pocos cambios a los que presenta como gestores,técnicos y especialistas sin experiencia política.


Vamos, elaborar proyectos para el bien ciudadano no es hacer política. Y así tratamos de convencer a la ciudadanía de que los nuevos no son como los Camps y otras raleas politicuchas de esas de las que abominan en el TDTParty. Y claro, como no son políticos, no se sabe muy bien cuál será o su función o la de los funcionarios del Ayuntamiento, que se supone que están ahí para resolver los problemas del día a día y para dar forma a los proyectos de futuro que quieran articular los responsables municipales. Por cierto, que acorde con su formación, ser técnico,gestor o profesional significa única y exclusivamente proceder de las enseñanzas técnicas que a él tanto le promocionaron. Sin que sepamos bien quién es técnico en cultura, educación, bienestar social, igualdad y tantas otras áreas principales de las políticas ciudadanas dentro de su equipo. O a lo mejor es que todo eso es secundario y de lo que se trate sea de edificar y edificar conforme a lo que la liberalización del suelo de hace varios años y el PGOU de hace varias semanas permiten hasta agotar las posibilidades de crecimiento de la ciudad, antes de que pueda llegar alguien que intente construir una ciudad con parámetros cívicos más que especulativos.


Pero en fin.


Que The Mayor rules and rocks and returns. Si no fuera por él, oh, ah.

miércoles, abril 06, 2011

LA ACCESIBILIDAD INACCESIBLE


No cabe la menor duda de que cuando un barrio ha sido víctima de años y años de desidia y abandono por parte del Ayuntamiento de Santander, hasta una simple mano de pintura le haría aparecer como nuevo y amable.

En el caso de mi barrio, conocido popularmente como Santa Teresa/El Carmelo, no se trataba sólo de que las trampas dispuestas por una urbanización ridícula que parece pensada más como producción de campos de tortura que de espacios habitables, a modo de escaleras y más escaleras, comunicadas por pasajes estrechos, viviendas diseñadas para que sea imposible la instalación de un ascensor, etc, sino además de una dejadez de años, que había provocado que las escaleras estuvieran desgastadas, sin losas, en un permanente peligro apenas salvado por las barandillas oxidadas que de cuando en cuando se caían y pasaban hasta diez meses diez contribuyendo a obstruir el paso.

Dineros de esos que le gustan al Alcalde santanderino, los que no son suyos y no le suponen responsabilidad alguna, se han utilizado estos meses en un proyecto pomposamente llamado de "Mejora en la accesibilidad del Barrio Santa Teresa". Dineros de Europa y Cantabria, pues, para un proyecto diseñado por Santander en el que se han corregido las escaleras, barandillas y muretes, se han instalado en uno de los viales escaleras mecánicas y un maravilloso y megamoderno ascensor de sorprendente rentabilidad, ya que sirve para salvar ¡20 escalones! Se ha ensanchado un vial, además, para que por fin si una ambulancia o un coche de bomberos tienen que acceder a la zona puedan adentrarse un poco más en el barrio.

Y en efecto, la impresión del área a día de hoy, con las obras todavía sin terminar y con la prevista inauguración pomposa pasada por agua, es desde luego mucho mejor que la que presentaba la zona con anterioridad.

Y sin embargo ... ¿qué tal si no nos quedamos en el dato superficial y tratamos de evaluar cómo se han invertido los dineros públicos, sobre todo si tenemos en cuenta que es más que probable que pasen otros 50 años antes de que un ayuntamiento se implique en el barrio?

El Alcalde-Ingeniero ha conseguido rizar el rizo y alcanzar el nirvana conceptual de la accesibilidad-inaccesible. Tanto por el fondo norte como por el fondo sur del barrio, el problema no es ya el mal estado de las escaleras sino quién y cómo accede a las mismas. En ninguno de los viales hay rampas, por lo que habrá que pensar que una vez más coches de niño, sillas de ruedas, carritos de compra o maletas se las verán y las desearán para acceder a sus portales. Se ha cerrado en el fondo norte una servidumbre de paso de 2'5 metros acotándola con una hermosa barandilla que la limita a 1 metro, poco más de medio metro en algún punto, de forma que donde antes se podía transitar con cierto riesgo ahora sólo es posible atravesar a pie y sin bártulos. Vamos, que hemos gastado mucho dinero en las nuevas galas pero no hemos ganado nada, o para ser justos prácticamente nada, en lo que eran el problema y la intención.

Se reía mucho el otro día el facherío local en un foro mediático cuando Eugenia Gómez de Diego hablaba de una ciudad pensada en clave de mujer y de que De la Serna no entendía el tiempo de las mujeres. Pues con menos risas este sería un ejemplo perfecto. Se gasta el dinero en un proyecto que no se ha consultado con los vecinos y que podría haberse trazado desde otros parámetros (rampas transversales, por ejemplo), un proyecto que perpetúa las dificultades para vivir en una veintena de portales en los que viven sobre todo personas mayores para las que se ha ratificado la condena al encierro. Puede que una mujer hubiera pensado en amplitud en los viales, hubiera recordado qué difícil es subir o bajar escaleras (incluso mecánicas) con un coche de niño o una silla de ruedas. Francamente, espero que cuando por fin inauguren la obra se acerque el concejal de movilidad, con su silla de ruedas, y trate de atravesar el barrio en dirección a un edificio cualquiera. Porque algunos se van a poner colorados, o al menos deberían.

Eso sí, ahora hay tres portales a los que podrán llegar los bomberos para ver cómo se queman los otros diecisiete.

sábado, abril 02, 2011

GRACIAS, PRESIDENTE


Sólo una vez he hablado con José Luis Rodríguez Zapatero. Por aquel entonces yo presidía el colectivo lgtb de Cantabria y fui invitado a la sede socialista de la calle Bonifaz de Santander a un encuentro que el recientemente elegido como Secretario General del Partido Socialista Obrero Español quería mantener con las organizaciones sociales de la región. Siempre he sido tímido, y estuve casi a punto de no pedir la palabra y limitarme a escuchar. Pero cuando se iba a cerrar el acto levanté la mano y me presenté, para recriminar la timidez, la falta de decisión con la que el PSOE afrontaba la igualdad para las personas lgtb, y terminaba diciendo que las palabras en efecto eran diferentes, pero que nos costaba el mismo esfuerzo conseguir una ley de parejas de las autonomías socialistas que de las populares. Fijaos, todavía pensábamos en leyes autonómicas de parejas, ni que estuviera hablando del Paleolítico Medio.

Poco tiempo después, José Luis Rodríguez Zapatero encabezaba el proyecto con el que el PSOE regresaba al Gobierno de España después de ocho años. Y al año justo de iniciarse esa nueva etapa de gobierno, el Congreso de los Diputados, con una amplia mayoría de la que quiso expresamente estar ausente el Partido Popular, se aprobó la reforma del Código Civil que permitía por primera vez en la historia de España y por tercera en la del Mundo el matrimonio entre personas del mismo sexo, en plena equiparación legal. Ese día, el Presidente Zapatero subía a la tribuna del Congreso de los Diputados para iniciar un hermoso y brillante discurso que comenzaba así, "España es hoy un país más decente".

No pude estar presente en ninguna de las dos jornadas que necesitó el Congreso para votar la ley primero y para levantar el veto del Senado después. Pero recuerdo haber llorado mucho en mi casa viendo en los informativos algunas intervenciones como la de la compañera Carmen Montón, la votación final, la proclamación del acuerdo y el discurso del Presidente del Gobierno. Recuerdo haber llorado porque ese día me sentía, puede que por primera vez de forma integral, plena, viva, limpio y digno ante una sociedad que había girado siempre su rostro para no verme. Y eso a pesar de seguir viviendo en una ciudad para la que institucionalmente sigo siendo invisible, alguien sin valor, o como diría una concejala del equipo de gobierno municipal con el mismo valor que una puta. Alguien que no merece un gesto o una declaración de apoyo de la ciudad en la que vive. Pero así son las cosas.

Ya sé que en estos tiempos, puede que en algunas cuestiones con razón, se ha puesto de moda en España el tiro al presidente. Al estilo de las Fox News norteamericanas, las redes informativas han sido tomadas al asalto por manipuladores profesionales al servicio de los valores más rancios y peligrosos. Con una oposición que tal vez hubiera hecho mejor arrimando el hombro en algunos momentos de especial trascendencia ha preferido bramar al son que marcaban los opinantes e hilvanar al dictado sus discursos envenenados con constantes acusaciones de traición a la patria y de ahí en adelante.

Yo soy, he sido, crítico con determinadas actitudes y medidas del gobierno por el que voté en el 2004 y en el 2008. Y al que votaría sin temblores ni dudas en el 2012 si se presentara a por la reválida. Pero ya estarán demasiado ocupados los profetas de la catástrofe mientras brindan felices por el anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero de no presentarse como candidato en la próxima convocatoria electoral enumerando los fallos y debilidades, y convirtiendo en fallos y debilidades las primeras y mejores virtudes y compromisos del leonés como para abrir aquí otro frente. Baste sucintamente decir que el retraso en asumir la llegada de la crisis, el tiempo perdido sin hablar claro a los ciudadanos para pedir su compromiso, y el ensimismamiento que ha hecho flojear algunos avances sociales -el acoso a inmigrantes, por ejemplo- son para mí nubes de feo aspecto que sin embargo no van a hacer que me retracte del agradecimiento que hoy quiero dejar aquí constante por las iniciativas, los avances y la gestión de la libertad del Gobierno encabezado durante dos legislaturas por Rodríguez Zapatero.

Quiero recordar la Ley de Igualdad, todos los pasos en la senda de la igualdad ya no sólo legal sino sobre todo social y cultural entre los hombres y las mujeres. El esfuerzo por convertir la lacra de la violencia de género en uno de los primeros y más urgentes problemas de la agenda política. Quiero recordar las leyes que han ido afirmando el piso para la igualdad de las personas lgtb, la del matrimonio primero, la de identidad de género después, la de equidad de trato en la que se está trabajando. Veo cada día cómo las condiciones de vida de muchas personas en mi barrio han mejorado gracias a la Ley de Dependencia y a la correcta gestión de la misma por mi Comunidad Autónoma. Agradezco el esfuerzo por modernizar el tejido productivo y energético. Sí, también le doy las gracias por haber intentado por todos los medios, diálogo incluido, y como era su obligación, el final del terrorismo etarra. Y las gracias por haber permitido a casi un millón de personas que vivían en los márgenes de nuestra tierra regularizar su situación, a pesar de lo duro que ha seguido siendo el camino para los inmigrantes, una dureza que conocí bien en el tiempo invertido en tratar de que Leo llegara a España, y lo hiciera con papeles y dignidad.

Quiero darle las gracias a José Luis Rodríguez Zapatero, sí, con voz clara y alta. Porque gracias a su apuesta por la ciudadanía activa, por la igualdad, por la modernidad y el progreso he estado muchas veces orgulloso de ser español, y he recibido con una gran sonrisa los comentarios de tantos amigos extranjeros para los que nuestro país se estaba convirtiendo en todo un referente de los avances sociales. A pesar de la crisis que puso freno a tanta ilusión, a pesar del desconcierto que arrastró y que hundió en el pesimismo a tantas voces y a tantos ideales. A pesar de haber tenido que luchar cada día contra las insidias y las agresiones constantes.

Gracias, Presidente.

O como dijo en una película la cineasta italiana Sabina Guzzanti, proponiendo a nuestro presidente comprometido y entonces bien claro en su apuesta por la izquierda como alternativa al sistema rocambolesco y pervertido de Berlusconi, ¡Viva Zapatero!

viernes, abril 01, 2011

NOSTALGIAS DE KIOSCO


Que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos es algo que ya sabíamos, sin necesidad siquiera de temblar al escuchar el terrible vaticinio al escuchar la bella canción a dúo entre Pablo Milanés y Mercedes Sosa. Algo que ya sabíamos pero tuvimos que reconocer ya sin que hubiera lugar para juegos improcedentes y complejos de Peter Pan cuando los mercados, esos de la mano negra que nos están hundiendo, se dieron cuenta de que estábamos ya listos para la nostalgia.

No sé cómo empezó todo, tal vez con el anuncio de Coca Cola que exaltaba la generación de quienes fuimos adolescentes en los 80 y nos recordó los tejanos lavados con lejía, las hombreras, la pasión por Eurovisión, los discos de vinilo y las gafas imposibles de las azafatas del Un, dos, tres.

Pero hace unas semanas volví a tropezarme con el pasado en los kioscos, en una recuperación que hace Planeta-Agostini de aquella mítica colección, Joyas Literarias Juveniles, en la que tanto leimos, tanto aprendimos, tanto soñamos. Esa colección que todavía tendrá un buen centenar de cuadernillos en la buhardilla de Reinosa o en el trastero de Santander y que me fue ofreciendo por quince pesetas, veinticinco, setentaycinco un poco más tarde, una buena parte de los títulos más señalados de la literatura de aventuras, de la ciencia-ficción, al lado de buenas novelas realistas y hasta de algún que otro guiño a la santurronería ambiente. Una generación de ilustradores espléndidos nos fueron recreando de forma anónima (aunque no es difícil rastrear talentos de la talla de Víctor Mora y su inconfundible estilo) los títulos de Dickens, de Karl May, de Verne y Salgari, de Poe. "Corazón" y "Mujercitas" junto a "Tom Sawyer" y "Los Viajes de Gulliver" se iban amontonando después de aquellos chantajes emocionales a los que sometía a la Tía Chavita (voz melosa, niño pegadito y mimoso que tiraba de las faldas del abrigo de la generosa mujer mientras susurraba "Chaviiiiiiii, me compras un cuentoooooo") para acercarnos juntos al kiosco y sufrir la tortura de seleccionar sólo uno de los expuestos y anticipando cuál sería el elegido en el chantaje del día siguiente.

Siempre he continuado leyendo, aunque hay una cierta bruma que me impide recordar con exactitud qué clásicos he leído en su versión de las Joyas Literarias y cuáles llegaron completos. Pero allí estuvieron, allí están, "Ivanhoe" y "Viaje al centro de la tierra", "Un yanqui en la corte del Rey Arturo" y "Los últimos días de Pompeya", "Historia de dos ciudades" y "La cabaña del Tío Tom".

¿Cómo no volver a caer en la tentación, cómo no, así lo cantaría Enrique Urquijo, volver a ser un niño?
Licencia de Creative Commons
Un Santander Posilbe by Regino Mateo is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Based on a work at unsantanderposible.blogspot.com.