jueves, septiembre 30, 2010

DESBLOQUEOS Y TRÁGALAS


No deja de sorprenderme la alegría con la que políticos y medios parecen haber acogido la noticia de que, por fin, con casi cuatro años de retraso, será posible renovar los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional nombrados por el Senado. Porque el precio que estamos pagando por el terrorismo institucional del Partido Popular es demasiado alto, y porque en realidad para este viaje no habían hecho falta tantas alforjas.

El origen del bloqueo para la renovación es, en primer lugar, un fraude de ley. Cuando el Senado decide que, como cámara autonómica, va a dar voz a las Comunidades Autónomas para que propongan sus candidatos, el PP no sólo no permite proponer nombres a sus secciones regionales (estoy seguro de que si hoy un periodista le pregunta a Ignacio Diego o al Ingeniero-Alcalde qué opinan de Enrique López su respuesta más probable será "¿Lo qué?") sino que impone dos únicos nombres, dos extremistas probados, para que así no haya tampoco espacio para una negociación en la cámara alta. La estrategia borroka, trazada por un tal Trillo Mandagüevos, tiene una segunda aviesa intención: si se impide la renovación durante el tiempo necesario, será un TC igualado con posibles inclinaciones hacia posturas conservadoras el que resuelva sobre algunos recursos del PP, permitiendo que los conservadores obtengan en el Constitucional lo que no pudieron ni en la calle ni en las Cortes.

La Estrategia Mandagüevos no ha resultado eficaz del todo. En primer lugar porque su único efecto evidente ha sido un desprestigio del Tribunal Constitucional del que le costará mucho tiempo y mucha filigrana jurídica salir (y con Hernando ahora y más que probablemente López en unos meses, lo del prestigio es misión imposible en doce años). En segundo, porque el TC ha sido incapaz en estos años de bloqueo de emitir sentencias sobre una buena parte de los recursos esperados (cinco años después seguimos sin conocer qué pasará con el matrimonio entre personas del mismo sexo, por ejemplo) de tal manera que de poco ha servido mantener a cualquier precio el sesgo conservador, y de las sentencias emitidas algunas han mantenido un difícil equilibrio de esos que no contentan a nadie salvo a una buena parte de quienes los han analizado desde la perspectiva jurídica strictu senso y no desde la mirada política (como ha ocurrido con la traída, llevada y despedazada sentencia sobre la reforma del Estatuto de Cataluña).

El caso es que se han disparado las albricias políticas y mediáticas por el acuerdo para la renovación de los magistrados correspondientes al Senado, admitiendo el PP sumar a Hernando un nuevo candidato con su placet (con un perfil, por cierto y a priori, bastante más moderado). Y reservando a López para la próxima andanada, en la que sí será claro su cumplimiento de los requisitos legales.

¿Albricias? De momento, una parte de la estrategia popular ha triunfado: no se abre debate alguno sobre sus candidatos, aunque sí sobre los otros dos, para los cuales hay una larga lista de posibilidades (entre ellas la del Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Cantabria, Luis Martín Rebollo). Por lo que se abre camino el modelo de negociación que ha caracterizado a los populares desde la victoria del PSOE en el 2004: "O tragas con lo que yo digo o tragas con lo que yo digo. Y si no, no firmo".

Y por otro lado ... ¿qué va a pasar con los magistrados propuestos por el Senado en próximas fechas? ¿van a tener una vida completa o se les van a restar los tres años de interinidad? Y si tienen vida completa ¿vamos a modificar el sistema de renovación por tercios?

No sé, me imagino que sería importante que el PP actuara de una forma más respetuosa con las instituciones y dejara de jugar a matón de patio. Porque en seguidita toca renovar a otros cuatro magistrados del Constitucional, y ya debería estar renovado el Defensor del Pueblo, entre otros importantes nombramientos que requieren mayoría cualificada y por tanto acuerdo al menos entre los dos principales partidos. Pero visto lo visto, eso es demasiado pedir.

miércoles, septiembre 29, 2010

UN NUEVO MODELO FINANCIERO: EL FLEX BANKING


Entre los pilares esenciales de la actividad bancaria, entre los que dan sentido a su nacimiento profesional y configuran uno de los ejes básicos de su propia razón de ser está la actividad crediticia, en sus múltiples facetas, que abarca desde los descubiertos ocasionales y cargos a cuenta a las diversas modalidades de préstamo, pasando por las tarjetas de crédito y todo un paquete de servicios que significan el movimiento de capital a cambio de un precio por su uso.

Entre los pilares esenciales de la actual crisis, entre los que dan sentido a su nacimiento y configuran uno de los ejes básicos de sus lamentables consecuencias, está una actividad financiera opaca, descontrolada, enloquecida, especuladora e insolidaria que fue inflando burbujas, modificando patrones y empujando a los gobiernos neocons primero y ex-socialdemócratas más tarde a seguir sus indicadores, so pena de ser juzgado por los amigotes de las agencias de calificación de deuda (herederos actuales de los viejos corsarios).

Roto el juguete, saturados los límites, bancas y finacieras pidieron árnica a las instituciones internacionales y a los gobiernos nacionales para sanear sus maltrechos resultados y compensar por su ineficacia y su terrorismo económico a los grandes ejecutivos que capitanearon el desastre y ahora se encontraban en una particular cola del paro. Eso sí, una vez recibido el dinero, los bancos decidieron abdicar de sus obligaciones profesionales y convertirse en testigos mudos de la caída del tráfico comercial, en parte por el trágico incremento del paro, en parte por el pánico que indujo a un ahorro preventivo, en parte por las medidas de recortes salariales y subidas fiscales. Pero sobre todo por la desaparición de activos, causada por una banca que de exageradamente alegre ha pasado a convertirse en una vieja tacaña que ha renunciado a su propia esencia y de la que es casi imposible hoy obtener un mínimo adelanto crediticio. Poco importa que seas cliente de los de toda la vida ("es que son los ordenadores los que bloquean el préstamo"), poco que estés al pago de cuentas ("es que son los ordenadores los que bloquean el préstamo") o que tu salario sea sólido, estable y con remarcable antigüedad ("es que son los ordenadores bla bla bla"), poco que el propio banco te llamara hace unos meses para ofertas financieras o te animara a endeudarte hasta límites poco razonables que hicieron que hace cuatro años tu situación fuera infinitamente peor a la actual, a pesar de lo cual no había problema en ampliar préstamos ("es que bla bla bla").

Simplemente, los bancos han decidido dejar de serlo para limitarse a cobrar comisiones y descuentos de tarjetas y recibos, obligando a las domiciliaciones, recortando atenciones personales y forzándonos a quedar esclavos de sus tejemanejes informáticos y a guardar los dineros que, de todas maneras, necesitamos obligatoriamente tramitar vía bancaria. Meros depositarios que en general nos suponen más gastos injustificados que otra cosa. Y eso por una evolución de la institución financiera por excelencia que ha pasado de hacer fresh banking, como rezaba la publicidad de cierto banco hace unos años, a hacer flex banking. O lo que es lo mismo, a funcionar de la misma manera que pudieran hacerlo vigas o colchones. Eso sí, en el colchón de casa y custodiado por el tamaño de los dientes de Glenda, el escaso peculio estaría mucho mejor protegido.

Tal vez habría que empezar a recordar a los bancos cuáles son sus obligaciones sociales y sus obligaciones profesionales. Incluso con señales de aviso, porque ... ¿no sería posible igual que se realiza un apagón eléctrico en determinadas fechas para ayudar y concienciar a la regeneración medioambiental del planeta, convocar un "Día sin tarjetas" en el que nos negáramos a utilizar cualquier herramienta inventada por los bancos para sacarnos los cuartos?¿Alguien sería capaz de calcular lo que les costaría ese tirón de orejas a nuestros colchones y sus ordenadores?

Ellos nos llevaron a la crisis. Que empiecen a arrimar el hombro para superarla.

lunes, septiembre 27, 2010

CARTA ABIERTA A UNA DIPUTADA RECURRENTE (Cinco años después del recurso del PP y de Ana Madrazo contra la igualdad familiar de las personas lgtb)


Como a día de hoy, y por una auténtica perversión del sistema parlamentario, nada parecen deber diputados y senadores a quienes les eligen, y resulta suficiente estar a bien con aparatos, líderes y fontaneros varios, no es de extrañar que nada sepamos en Cantabria de las razones por las que Ana Madrazo, diputada en el Congreso en representación de nuestra región, firmó hace cinco años el recurso del Partido Popular contra la ley que reformaba el Código Civil para permitir el acceso al matrimonio y a la igualdad formal para miles de gays y de lesbianas españoles, también para unos cuantos miles de cántabros.

El caso es que el próximo día 30 de septiembre se cumplirán cinco años ya del infame recurso con el que los sectores más conservadores e integristas de nuestra sociedad pretenden relegar a un limbo legal a las familias homoparentales y mantener a gays y lesbianas como ciudadanos de segunda división. Y ese recurso ante un Tribunal Constitucional incapaz y cuestionado (secuestrado también por la deslealtad institucional de un Partido Popular que sólo admite el trabajo de las instituciones del estado cuando juega en su beneficio) fue firmado por parlamentarios concretos, con nombres y apellidos. Entre los que no están el diputado por Cantabria del que nada se supo desde que cambió el sillón regional por el madrileño, ni el diputado por Cantabria que con boca pequeña dice que el PP no debería haber presentado este recurso pero vota en contra de la igualdad a pesar de considerarse la cima contemporánea del liberalismo, ni el senador por Cantabria que no era de Cantabria y que andaba más ocupado en amañar cuentas extrañas en los sótanos de Génova, ni el senador por Cantabria con familia política directamente afectada por la reforma igualitaria, ni el otro senador por Cantabria del que ni siquiera soy capaz de recordar el nombre. Pero sí Ana Madrazo, la parlamentaria que nos falta para sumar el completo de los parlamentarios populares en la fecha del recurso.

Y puesto que auque es probable que ella no tenga demasiado claro eso de que representa a toda la ciudadanía de Cantabria, y que por tanto ninguna explicación le debe a nadie, a mí, como cántabro, sí que me gustaría que me respondiera a algunas preguntas.

¿Cuál es la razón por la que Ana Madrazo considera que gays y lesbianas no deben tener acceso a la estabilidad y dignidad legal que marca la igualdad para sus parejas? ¿Es que acaso considera que no somos personas merecedoras del mismo trato que el resto de los españoles, es que nos considera enfermos o criaturas paranormales como algunos de sus correligionarios o de los "expertos" que el PP condujo de la mano hasta el Senado? ¿Nos ve como depravados, como destructores corruptos de la sociedad, como una especie de plaga bíblica, tal como suelen describirnos las páginas de integristas religiosos que en el fondo anidan detrás del recurso popular? ¿Cuál es la razón de que en el mejor de los casos, aunque sea sólo un puro maquillaje, pueda aceptar una institución diferenciada, un ghetto que deje a las claras que usted es moralmente superior, socialmente más capaz y personalmente más responsable y que por eso nuestro amor o nuestras familias no deben parecerse a la suya?

¿Por qué Ana Madrazo considera que los hijos, los que ya existen, de parejas gays y lesbianas deben gozar de un menor nivel de protección que los hijos de otras parejas? ¿Es tan medieval su mente que piensa que un niño se va a convertir en gay por convivir con una pareja lgtb? Y si así fuera ¿es que es malo que un niño sea gay? ¿Se va a contagiar usted de la terrible pandemia? Y ya de paso, y en un país donde una persona soltera puede adoptar niños, o en la que el imaginario social nos satura cada día de imágenes de familias tradicionales ¿de verdad nos considera tan perversos, tan inútiles, tan repugnantes, que no nos ve capaces de asumir las obligaciones de la paternidad adoptiva o biológica tan bien o tal mal como cualquiera?

En resumen, la gran pregunta para Ana Madrazo sería si conoce a una sola persona gay o lesbiana, si alguna vez ha hablado con alguno de nosotros y pudo hacerlo disimulando una mueca de asco, si realmente considera que somos tan terribles como su terrible firma estampada en un terrible recurso cargado de prejuicios y de desprecio deja ver. La gran pregunta sería saber si cuando se cruza a un gay o una lesbiana es capaz de continuar caminando con la cabeza alta, sin pudrirse de vergüenza, si es capaz de mirarnos a los ojos sin que algun remordimiento le coma por dentro, o si es tan soberbia y tan pagada de sus prejuicios que además carga su mirada de injurias y suficiencia.

La gran pregunta para Ana Madrazo sería, simplemente, ¿Por qué?

sábado, septiembre 25, 2010

EL ETERNO POEMA DE FERNANDO BERMEJO


Algunos días, algunos tiempos, es todo tan difícil que uno siente que podrían romperse los ya frágiles lazos que le unen a la cordura. Días oscuros en los que de pronto, sin previo aviso, la belleza dispara las más certeras de sus flechas para limpiarte la consciencia, maquillarte el gesto con una leve sonrisa y sostenerte estupefacto ante una obra de arte que te suspende la respiración y te obliga a expulsar un par de sthendhalianas lágrimas.
Regresó ayer Fernando Bermejo a esa galería amiga que es DelSol St, y lo hizo como siempre inundándonos.
Es una sensación repetida ya muchas veces, desde mis primeros encuentros con su trabajo en la época de la serie El jardinero del mar y las posteriores epifanías de todo su imaginario obsesivo de sillas, árboles, rosas, pájaros, libros, perros, de sus sorprendentes exploraciones para arrancarle texturas de corteza a los lápices y caricias de luz a las larguísimas sombras. Una sensación invasiva, la certeza física de que las obras de Bermejo están ocupando tu cuerpo y tu silencio, de que tus ojos son ahora suyos y su paz es ahora tu calma.
Cuánto poder y cuánta seducción despliega Fernando Bermejo en su trabajo. Cuánta sorpresa nos reserva a lo largo de esos meses en que casi desaparece en su apartada y maravillosa casa de Esles, pergeñando secretos cuya fuerza sólo la constante presencia de María aprende paso a paso a desvelar.
Hasta la noche mágica, el momento en el que las obras han viajado, el discurso ha tomado forma sobre la sala y otra vez la liturgia del desvelamiento, del encuentro, de la comprensión y la contemplación se tiñen de realidad. La nueva sorpresa, las formas que no conocías y que no esperabas creciendo sobre la propia historia artística de Fernando.
Fernando Bermejo 2010, la muestra que ayer inició su estancia en Santander, propone trabajos escultóricos que son más bien poemas con forma y sin palabra. La reflexión sobre el artista, esa figura monocroma y esquemática que se repite por centenares, a veces envasado al vacío, en las diferentes piezas, es el eje del discurso. Lo es desde la ironía certera de piezas como Artistas emergentes o Artistas recién salidos del horno. Lo es desde la implacable lírica del juego del artista al borde del riesgo, sobre la cuerda floja, sobre el trapecio, en el momento de la contemplación (¡qué tremenda delicadeza la de El jardín!), tantos gestos en los que atisbamos al propio Fernando Bermejo meditando, buscando, queriendo, aprendiendo hasta encontrar la respuesta propicia que le permita seguir hablando, seguir andando, sobre los zapatos fieles y seguros de su universo plástico.
¡Están en la exposición tantas de las obsesiones y amores de Fernando! Están los espejos que buscan la complicidad del espectador que de pronto se contempla dentro de la obra, están Esles y la cima de la soledad, están las rosas disfrazadas de estanque, están en ausencia los pájaros que no están porque cedieron su sitio en la jaula a los Artistas contratados, están las escaleras y las sillas, está la luz recortando el perfil de cada pieza, están los libros, está la barca. Está María.
Pero están como un eco de un pasado firme y espléndido, capaz de reinventarse cada día, de seguir enamorando y sorprendiendo, y que hoy ha elegido un nuevo camino y un nuevo lenguaje, escultórico esta vez, en el que reconocemos sin lugar a la duda al mismo Fernando Bermejo que nos subyugó hace ya tanto tiempo y en el que también ya nos reconocemos a nosotros mismos.
Por favor: Id a verla.

viernes, septiembre 24, 2010

YO NO SÉ SI SOY FEMINISTA


Yo no sé si soy feminista.
Quiero decir que soy consciente de que me faltan lecturas, tiempo de reflexión, conceptos, información. Quiero decir también que crecí en una sociedad marcada por la desigualdad en la que los imaginarios sociales eran estrictamente masculinos y machistas, a pesar de que mi entorno más cercano, mi propia familia, no fue nunca un espacio discriminador, o al menos no demasiado.
Pero sí sé algunas cosas.
Sé que una de las pocas cosas que puede alterar mis nervios y despertar un malhumor de difícil cura es la injusticia, y dentro de las posibles injusticias, tal vez por lo vivido con mi propia orientación sexual, me escandaliza la discriminación por lo que se es, justo esa injusticia que no tiene solución posible porque arraiga en la propia esencia de quien resulta discriminado y en la propia miseria moral de quien discriman. Sé que creo en valores como la libertad, la autonomía moral de las personas, nuestra capacidad para crecer y decidir, también en nuestro derecho a cometer equivocaciones o a experimentar con o sin gaseosa. Y por todo ello sé que no me gusta una sociedad en la que detrás de cada esquina acecha alguna sombra, algún resto del viejo machismo carpetovetónico que implica, necesariamente, que para recorrer el mismo trecho vital una mujer necesite todavía una buena cantidad de esfuerzo más que un varón. De la misma manera que sé que son las mujeres quienes tienen que tener la última palabra (y a veces la única palabra) sobre tantas cuestiones que les conciernen especialmente a ellas.
Hay algo más que también sé. Sé que tengo que dar las gracias al movimiento feminista, a ese movimiento que en la revolución conservadora en que Occidente está inmerso, en ese regreso al pasado que se apoya en el cuestionamiento feroz de todas las luchas históricas de la humanidad por alcanzar un mundo mejor, más equitativo, menos excluyente, ese movimiento feminista que es criticado, ridiculizado y al que se presenta como el culpable de buena parte de los males que aquejan al mundo.
Tengo que dar gracias al Feminismo y a las feministas porque su lucha por la igualdad ha sido y es una lucha por la igualdad de todas ... y de todos. Y eso porque cada paso grande o pequeño en el camino hacia la justicia es un camino hacia un mundo mejor para la humanidad. Y porque en no pocas ocasiones los hombres nos hemos beneficiado también de manera concreta y práctica de la lucha de las mujeres que nos rodean (baste como ejemplo la institución del "permiso de paternidad", que contribuirá a un mejor reparto de las cargas familiares, a no identificar a la mujer en el trabajo con "la que se coge bajas y no viene" y además permitirá a toda una generación de hombres disfrutar de sus hijos y verlos crecer con la misma intensidad que hasta ahora había sido un placer exclusivo de ellas).
Todavía más, tengo que dar las gracias al Feminismo y a las feministas, porque supieron aportarnos instrumentos de valoración y análisis de la sociedad, fundamentos teóricos para la crítica, modelos de acción práctica para la transformación, sin los cuales la lucha de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales desde luego no hubiera sido posible. Y es que desde el estudio crítico del lenguaje (que tal vez para el Feminismo se haya centrado en la invisibilidad de la mujer y en el movimiento lgtb en la pervivencia social de la injuria), dese la consciencia de la importancia de la visibilidad social en la configuración de las mentes comunitarias y personales, a partir de la capacidad para reivindicar medidas de acción positiva capaces de provocar paso a paso el cambio, las mujeres han ido articulando la conquista de su propio espacio de la misma manera que las personas lgtb hemos sido capaces por fin de levantar poco a poco la cabeza, de mirar de frente y de trabajar por el nuestro.
Por eso, como decía al principio, no sé si seré o no feminista. Pero sí sé que las mujeres me tendrán siempre cerca de sus necesidades, de sus reivindicaciones, de su crecimiento y de sus derechos. No, por supuesto y como algunos hombres erronea y patriarcalmente consideran para velar, controlar o asesorar, sino como el compañero dispuesto a arrimar el hombro sin cuestionarse si el camino elegido es el mejor (que ya va siendo hora de que nos enteremos de que las mujeres son mayores de edad, capaces y maduras -o lo contrario- en la misma medida que los hombres que tanto nos hemos equivocado a través de los tiempos).
Y que estaré desde esa cercanía ojo avizor, para que no haya pasos atrás ni en sus luchas ni en las mías, y con un profundo sentimiento de gratitud desde la razón y desde el corazón.

miércoles, septiembre 22, 2010

¿REQUIEM POR "LA CAGIGA"?


Desde su creación, el Centro de Orientación Familiar "La Cagiga" de Santander ha sido toda una referencia para la salud sexual y reproductiva en Cantabria. Resulta difícil para quienes les conocemos hacer una evaluación de su trabajo que no implique el uso de palabras como compromiso, cercanía, sonrisas, ternura, profesionalidad, prevención, riesgo. Difícil olvidar los centenares de talleres sobre educación sexual impartidos en centros de secundaria, difícil relegar su importantísimo trabajo con grupos de alto riesgo en la prevención de embarazos no deseados, su claridad comprometida y su apoyo a las mujeres que decidían dar el paso siempre dificilísimo de interrumpir su embarazo. Difícil obviar su compromiso en la prevención de enfermedades de transmisión sexual, su capacidad para llegar a donde otros no pueden, no saben o no quieren en la detección del vih y otras infecciones. Y desde luego, imposible no recordar que frente a la pasividad de las administraciones públicas en la atención a las personas transexuales, La Cagiga ha sido capaz de prestar a hombres y mujeres trans un servicio abierto, acogedor en el que obtener información y desde el que derivarse hacia la atención correcta y necesaria.

Hace ya algunos meses que una trabajadora del centro me comentó su preocupación ante la actitud de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Cantabria y los planteamientos de su nueva directora, la ex-consejera de sanidad Rosario Quintana. Unos planteamientos que a juicio del personal y de los usuarios suponían de facto el cierre del servicio, su disolución dentro de la sanidad pública de Cantabria para convertirse en una mera extensión de los servicios de ginecología, especializada en la interrupción del embarazo y dejando a un lado todo el trabajo de educación, formación, prevención e integración social que se venía practicando. Con una primera muestra evidente que fue el despido de la trabajadora social asignada.

Desde el Servicio Cántabro de Salud se habla de nuevo emplazamiento, nuevos retos vinculados a la reforma de la ley para la interrupción del embarazo y nuevo personal adaptado a la nueva realidad. Florido lenguaje que oculta lo que se ha denunciado estos días como "un cierre encubierto" y que supone la cancelación de toda una historia sanitaria y personal que ha sido eficaz y humana, que se ha desarrollado con una excelente gestión. Pero sobre todo que oculta algunas preguntas comprometidas y terribles: ¿Va a ser capaz esa nueva realidad, desde sus nuevos retos, su nuevo emplazamiento y su nuevo personal adaptado de llegar hasta donde La Cagiga llega?¿A la población más marginal, la que se siente excluida del sistema y que confía en La Cagiga pero no acude ni acudirá a sus centros de salud?¿Quién se va a responsabilizar de la educación y la prevención en Cantabria?¿En una región cuya sanidad se niega a atender o valorar a las personas transexuales, qué va a pasar con ellas?¿De verdad en el Servicio Cántabro de Salud se creen que las poblaciones de riesgo van a acudir a sus médicos de cabecera para controlar regularmente su salud sexual, cuando se busca sobre todo la discreción y el anonimato, y no digamos ya cuando se trata de menores de edad?

Conociendo el percal, me temo que se trata de una decisión que se activará con la eficacia arrasadora de una división pánzer. Y que seguramente los nuevos retos se afrontarán con toda la seriedad del mundo. Pero desde luego estoy seguro de que la ausencia de La Cagiga y de su excelente equipo profesional se va a notar en Santander.

Eso sí, si dentro de unos meses aumenta la relevancia estadística de embarazos no deseados o la incidencia del vih sobre determinadas poblaciones ... ¿se van a hacer responsables de la catástrofe Luis Truán, José María Ostolaza y Charo Quintana? No, claro, si la respuesta ya nos la sabemos.

Desde este blog que sueña con un Santander mejor en un mundo mejor, toda mi solidaridad, todo mi apoyo y todo mi cabreo con ese grupo de profesionales imprescindibles que durante tanto tiempo han dado forma a un proyecto imprescindible: La Cagiga.

domingo, septiembre 19, 2010

UN CARDENAL CON PLUMA EN LOS ALTARES


Fue hace ya algunos años, en mis tiempos vinculado a la Democracia Cristiana, coincidentes con los que pasé como catequista y voluntario en tantas causas relacionadas con la Iglesia Católica, cuando me leí un par de ensayos del Cardenal Newman. Me atraía su condición de converso, la idea de un prestigioso dirigente de la Iglesia Anglicana que tras un largo proceso de reflexión se decidía a abrazar la fe católica; me atraía también su relación con el movimiento modernista y ese carácter integrador, dialogante y abierto que le hace figurar entre los más claros antecedentes de esa ocasión fallida que tuvo la Iglesia Católica para recuperar el liderazgo moral que cada día un poco más se le escapa de entre los ensortijados dedos.

Fue más tarde cuando me encontré en un estudio sobre Newman con las especulaciones sobre su posible homosexualidad, unas informaciones que en estos días han vuelto a salir a la luz pública con motivo de la visita del Papa a Gran Bretaña, uno de cuyos hitos ha sido, precisamente, la orden dictada por Benedicto XVI de remover y trasladar sus restos mortales para agilizar el proceso de beatificación de John Henry Newman. Por lo que se ve, el Cardenal Newman derrochaba pluma, y todos los retratos lo señalan como amanerado o adamado; compartió 30 años de su vida con un sacerdote quince años más joven, Ambrose St. John, a quien, según confesó en el elogio fúnebre, "había amado con un amor tan fuerte como el que un hombre siente por una mujer". Un amor fuerte, sin duda, que llevó al sacerdote y al cardenal a desear pasar la eternidad en compañía, dentro de la misma tumba.

Llama la atención que en estos tiempos en los que la Iglesia Católica arremete contra gays y lesbianas con más ferocidad e inhumanidad tal vez que nunca, en este momento en que jugando a la autojustificación tratan de extender a la homosexualidad la profunda mancha de pedofilia que les mancha precisamente a ellos (con niños ... y con niñas, que no se nos olvide), en este momento y este papado en el que se prohíbe la ordenación de homosexuales como sacerdotes o su simple acceso a los seminarios, Benedicto XVI proclame como uno de sus modelos intelectuales a un cardenal de altos merecimientos intelectuales y pastorales, sin duda, pero con tan fuerte sospecha sobre su vida.

Claro que a la manera del buitre que revolotea sobre la carroña o de la hiena que se acerca al cadáver para morderlo y acercarlo a su cubil, el pequeño problema de la tumba compartida se soluciona con facilidad: quebrantando los votos del cardenal y de su compañero, violando sus deseos de yacer juntos y trasladando los restos de John Henry Newman lejos de esas amistades particulares que tanto disgustan al clero. Para que así los fieles puedan venerar al candidato en un lugar adecuado y sin imágenes oscuras que perturben su devoción.

Algo como lo que vivimos en Cantabria, durante el traslado de un importante científico ateo y fundador de la Institución Libre de Enseñanza, Augusto González de Linares, al panteón de ilustres del cementerio santanderino de Ciriego. Cuando un sacerdote (que no nombraré porque al margen del incidente le tengo cariño y respeto) decidió interrumpir con total falta de respeto la ceremonia de traslado para rezar un responso por el alma de González de Linares porque "seguro que si el bueno de Augusto hubiera vivido hoy sería un buen cristiano". Señores de la muerte que perdido el poder sobre la vida se atreven a bromear con quienes no pueden defenderse, sean cardenales, sean biólogos.

El caso es que les guste o no, las pruebas parecen indicar con claridad que el Cardenal Newman era homosexual. Como lo fueron San Sergio y San Baco, por ejemplo, como lo fue San Sebastián. Como fueron lesbianas Santa Perpetua y Santa Felicidad. Y eso es algo que su miseria moral, su enfermiza homofobia, no va a poder cambiar.

sábado, septiembre 18, 2010

ENCUENTRO CON RAÚL ZURITA: LA MEMORIA DE LA PALABRA HERIDA


Comparto con vosotros las palabras de Raúl Zurita en el encuentro que mantuve con él en la UIMP a principios de semana, tal como luego salieron reflejadas en El Diario Montañés. Fue todo un privilegio y un placer poder compartir la tarde santanderina con uno de los más grandes poetas de Latinoamérica.

Con motivo de la celebración del IX Congreso de la Asociación Española de Estudios Literarios Hispanoamericanos, se encuentra en Santander una de las voces más notables y personales de la poesía latinoamericana, el poeta chileno Raúl Zurita. Un poeta nacido en Santiago de Chile en 1950 que ha atravesado con su palabra entrañable, arriesgada, iluminada, violenta o nostálgica un tiempo clave de la historia de su país, pasando por la prisión y la tortura, por la necesidad de un compromiso artístico capaz de contribuir a la transformación del horror, por el encuentro enriquecedor con la naturaleza, con las comunidades indígenas o con la propia memoria personal.

«A medida que va pasando el tiempo me doy cuenta de que cada día me resulto más misterioso» afirma Zurita al reflexionar sobre las raíces de su lengua poética. «Antes me resultaba más fácil responder sobre mi identidad, pero supongo que la juventud consiste precisamente en tenerlo todo claro. Hay una influencia del sonido del italiano, de su dialecto genovés, en el que hablaba mi madre y sobre todo mi abuela mientras nos contaba cuando éramos niños historias del Infierno de Dante, y que para ella era la lengua de su propia nostalgia. Después conoces a los clásicos y su sentido de palabra originaria, te apropias de tu idioma y de tu territorio.

Son tantas las líneas que se cruzan en el camino que uno necesariamente se desconoce, no es capaz de saber quién es esa persona que de pronto habla en un lenguaje extraño, en el lenguaje de la poesía en esa formalización tan diferente del lenguaje que utilizas en el ómnibus o en los ritos cotidianos». Pero no es sólo la tradición cultural de la que se ha bebido la que condiciona la escritura del poeta, y es que según afirma Raúl Zurita «no podría escribir sin brotar de otra fuente que mi propia experiencia. Siento que siempre hablo de hechos concretos que le ocurrieron a alguien que se parece terriblemente a mí, a un personaje que tiene mi voz, mi torpeza, mi insomnio, mis obsesiones.

Si una persona es capaz de llegar al fondo de uno mismo sin autocompasión, entonces ha llegado al fondo misterioso de todos los seres humanos. Porque en ese fondo todos somos iguales, iguales ante el dolor, ante la belleza, ante el amor, iguales en la perplejidad frente a la muerte». Tratar de comprender qué ocurrió, sobre todo por qué ocurrió, en una eterna pregunta acerca de los procesos históricos que condicionaron su tiempo, como el golpe de Pinochet del 11 de septiembre de 1973.

Fue la dictadura la que condicionó la aparición del CADA, Colectivo de Acciones de Arte, y sus provocadoras intervenciones en espacios públicos en las que se llegaba a extremos peligrosos para el propio creador (Zurita llegó a arrojarse amoníaco en los ojos o quemarse la mejilla con un hierro candente). «En realidad nunca me planteé ese lenguaje radical en términos de arte. Sólo fue más tarde, cuando tratamos de dar forma a lo que estábamos haciendo que decidimos utilizar el nombre de Acciones de arte. Sentía que había que hacer una poesía tan fuerte, tan extrema, tan contundente como el propio dolor brutal que se nos estaba causando. Nos posicionábamos no frente al arte sino frente a la vida concreta. Eran acciones en las que asumíamos riesgos, a veces un riesgo que hubiera podido llegar más lejos de lo que podíamos soportar. Éramos jóvenes llenos de miedo y de belleza, que intentábamos encontrar nuestro sentido en un mundo en el que cada día desaparecía la gente.

Sentíamos que era necesario regresar, replegarnos sobre nosotros mismos para buscar un lenguaje nuevo, porque ya no nos valía la magnificencia de Pablo Neruda, ni el brillante humor, la ironía certera, de Nicanor Parra, ni los encabalgamientos y los brillantes juegos de Gonzalo Rojas. Un lenguaje nuevo para un sujeto que había sido pulverizado, un lenguaje con el que volver a comenzar desde el origen».

Interesante es en la aproximación a la personalidad y la obra de Raúl Zurita su experiencia junto al pueblo mapuche, un contacto que según nos comenta ha sido «permanente, necesario para poder ver sus rostros y lo profundamente mestizos que en realidad somos. Estuve presente en la reivindicación de su lengua y de su cultura, y ayudé personalmente a la publicación de los primeros libros bilingües mapuche-castellano cuando vivía en Temuco. Hay que ser conscientes de que el pueblo mapuche ha sido un pueblo siempre sojuzgado, un pueblo que recibió de la República de Chile. El poeta Leonel Lienlaf me dijo durante los años de la dictadura 'ustedes se quejan ahora con la dictadura de que se violan los derechos humanos, de que hay desaparecidos, de que se tortura. Pues bien, esa es la historia centenaria y constante del pueblo mapuche bajo la República de Chile'». De alguna manera, lo mapuche estaba ya en la propia alma poética de Zurita, que con sus poemas sobre el desierto de Atacama ya había plantenado una suerte de unión espiritual entre el hombre, la palabra y la naturaleza. «Los mapuches son un pueblo originario, y como todos los pueblos originarios es rica y sorprendente su vinculación con la naturaleza. El idioma mapuche da forma a esa relación íntima y benefactora con la tierra, el espacio, el cielo, las estrellas, el agua, mientras que el castellano tiende a una expresión mucho más seca y homogeneizadora en su apreciación de la naturaleza. Yo tenía de alguna manera ya esa percepción en mi propia mirada».

Piensa, a la espera de la publicación de un extenso libro de poemas titulado precisamente 'Zurita', que de nuevo en este tiempo de confusión y desasosiego la poesía en Latinoamérica goza de un momento de gran altura. «En Chile los nuevos poetas, la generación de los menores de 30 años, forman un grupo absolutamente notable. Dan cuenta de la experiencia del horror y de lo sublime de una forma que me resulta muy interesante, porque hablan de un mundo que sólo está emergiendo. Hablan de un mundo globalizado, del mundo de internet, de ese mundo en el que no existe el miedo a la página en blanco, pero hablan desde una tristeza profunda y desolada. Nuestros jóvenes heredan un mundo que es en absoluto feliz, pero lo enfrentan con un renacido entusiasmo. No es que el poeta tenga que ser el portavoz de la tristeza, pensemos en Frank O'Hara y su poema 'El día que Lana Turner colapsó', pero es que el mundo es despiadado. Y seguirá siendo despiadado mientras continúe el hambre, o mientras presenciemos cómo un muchacho tiene que salir de su casa con las manos en la nuca y los ojos aterrorizados, amenazado por un fusil, para enfrentarse tal vez a la muerte, como está ocurriendo ahora mismo en Iraq, en tantos lugares. Así que la poesía sólo podrá ser ese arte desdichado que trata de mirar hacia el futuro».

martes, septiembre 14, 2010

DESDE EL SUEÑO DE PEDRO SALINAS

Comparto con vosotros desde el blog el artículo que hoy me publica El Diario Montañés, en el que pongo de manifiesto mi gratitud a la UIMP por esa programación cultural fresca y diversa que cada verano nos regala.


Entre aquellos vértigos ochentenos que también llegaron hasta la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en la voz de creadores y críticos, y hasta en un curso sobre las particularidades de la Movida Gallega en el que participó nada menos que el talento excéntrico y furioso de Antón Reixa, el grupo malagueño Danza Invisible nos canturreaba aquellas líneas de «el fin del verano siempre es triste».
Muchas son las razones, muchas las emociones, que le dan razón a Javier Ojea y su grupo. El prodigio del tiempo libre, del sol derramando luz y vida, de la capacidad para tejer nuevas experiencias y nuevas relaciones serían motivos suficientes para añorar el estío en el que inevitablemente cuajan. Motivos suficientes a los que en Santander se añade el cierre de la UIMP, de esa particular institución universitaria que ahora en septiembre relaja su actividad, pasa a la dormición aparente del trabajo continuado e ilusionado para que la fiesta de la apertura dé entrada en el próximo junio a una nueva edición de cursos, miradas, actividades culturales, encuentros, debates, talleres que casi colapsen con su feliz velocidad el verano santanderino. Un colapso de ciencia y de cultura que necesariamente exige ahora meses de reflexión, programación, organización y perspectiva con los que afianzar la identidad de esta decana de las universidades de verano españolas.
Cuando estudiaba Derecho, hace ya tantos años, creo que percibía a la UIMP como una institución un tanto extraña, que discurría en paralelo a la vida de la ciudad sin cruzarse nunca con ella, y creo que esta sensación era generalizada, ya que por aquel entonces era raro encontrarse con amigos o conocidos que tuvieran su atención pendiente del calendario de actividades académicas y extra-académicas. Y, de hecho, la propia programación universitaria tenía algo de episodio autorreferente, pensado más como un complemento ad intra que como una extensión hacia la ciudad que le servía y sirve como sede preferente. He modificado esa impresión en los últimos años de forma sustancial. La Universidad Internacional se ha abierto, sus actividades se han abierto, y sus programas culturales son ahora una propuesta a la que se convoca a toda la ciudadanía, esté o no matriculada en los cursos académicos. Y se van actualizando y consolidando, desde el éxito ya de muchos años de los Martes literarios, a los ciclos de música independiente, de teatro infrecuente (escena bizarra), la apuesta por el teatro leído, las veladas poéticas, y tantas y tantas oportunidades que adquieren una entidad propia y un espacio particular y característico dentro del año cultural santanderino. Puede que la posibilidad y privilegio que he tenido estos años de colaborar con los Martes literarios condicione mi apreciación, pero no es menos cierto que de una propuesta a otra he contemplado los rostros activos y poseídos por la magia del momento de muchos hombres y mujeres de Santander, muchos hombres y mujeres que forman la mayoría absoluta del público y que, creo, también suscribirían estas líneas.
Y es que en la UIMP se apuesta muchas veces por el riesgo, y su acción cultural se apropia de espacios que a lo largo del año no quedan cubiertos, a veces ni siquiera intuidos, por otros agentes culturales. Y cada verano pasamos de encuentros a conciertos, de lecturas literarias a propuestas escénicas que nos resultan frescas, conmovedoras, y que se aferran a nuestra emoción recordándonos que una de las principales misiones de la creación artística es abrirnos los ojos, sacarnos de la caverna platónica y desvelarnos el fuego de la realidad, de las realidades y de las sorpresas que nos esperan fuera de nuestro ensimismamiento.
Se acaba el verano, pues, y con el verano nuestras agendas volverán a presentar espacios en blanco. Unos espacios que aprovecharemos para masticar desde la memoria todo lo encontrado, todo lo aprendido, que aprovecharemos también para imaginar y soñar cuánta felicidad podrá acercarnos un nuevo verano que vuelva a sobrecargar de actividad la Península de La Magdalena, y formalizando una fuerte apuesta por la consolidación de ese nuevo romance entre la UIMP y Santander que antes mencionaba, y que carga las tintas en la extensión universitaria porque también la Menéndez Pelayo quiere formar parte de ese sueño de un Santander de la Cultura abriéndose a Europa.
No es de extrañar que en las brumosas tierras británicas, el Rey Arturo y su consejero Merlín concibieran un horizonte utópico hacia el que dirigir su tarea de gobierno y el sentido de sus guerras: la conquista del Reino del Verano. El verano, donde gentes de todo el mundo se nos acercan para aprender nuestro idioma y gozar de nuestra cultura; el verano, donde los mejores especialistas en ciencias y en humanidades se congregarán para compartir con nosotros su sabiduría y sus experiencias, los avances y desafíos de sus disciplinas; el verano, donde de nuevo la actualidad servirá como foro caliente y ágil donde la escena política nacional e internacional se agite en el marco del diálogo y del respeto entre las bravas aguas cantábricas; el verano, donde la música y las letras, donde la plástica y el teatro, donde la fotografía y el cine nos sirvan como disculpas para nuevos encuentros, nuevos rostros y nuevos amigos con sonrisas de siempre. Un Reino del Verano que para Santander brotó del sueño de un poeta, de Pedro Salinas, sobre la ensoñación de una reina británica que desde nuestra península se sentía más cercana a su casa; un Reino que eligió por hogar un palacio levantado por la voluntad de un pueblo: el Palacio de la Magdalena.
Gracias, cómo no, gracias a la UIMP, a su rector Salvador Ordóñez y a todos los que la hacen posible, por ese regalo de luz que nos brindan verano tras verano.


lunes, septiembre 13, 2010

¿ES GAY MI MARIDO? ... O PERO MIRA QUE SON TONTOS


Cada vez estoy más convencido de que si las redes fundamentalistas cristianas -con clara preferencia por las evangélicas- no existieran, alguien debería inventárselas. Tienen un humor tan sutil, una ignorancia tan naïve, un compromiso tan acentuado con su propia idiocia que ya sólo cabe reír a carcajadas ante sus preocupaciones y sus manuales de instrucciones para la salvación. Pocas veces he leído monólogos cómicos tan delirantes como los encontrados en el Caralibro en un grupo evangélico latinoamericano titulado, agárrense que vienen curvas, Rescatando esposos para el Señor. Pero desde luego el artículo publicado en la revista digital de una autodenominada "red cristiana" (Christwire.org) es un candidato perfecto a cualquier antología del disparate que se precie.

Imagino que desde que Barbie, despechada por esa ardiente pasión de Ken hacia su entrenador personal, se sumó a los cristianos renacidos es una preocupación básica de toda mujer como Dios manda el dilucidar a tiempo si el marido soñado, el hombre perfecto que el Señor llevó hasta sus vidas, es gay. De hecho, cada vez que pego la oreja en el autobús o en una cafetería para enterarme de los últimos cotilleos de las señoras más cercanas, noto cómo se repite con angustia una misma pregunta: ¿Será mi marido gay?

Pues nada, ni cortos ni perezosos, en la Crisguayar esa han decidido acercarse hasta las dolientes y santas mujeres para ofrecer quince pistas sobre las posibles cojeras palomares de sus machotes siempre bajo sospecha. Y con esa marcada vocación de servicio público que siempre ha sido honra y prez de este su blog, voy a ofrecer esas pistas para mis lectoras atribuladas. Con un pequeño comentario, claro.

1. ¿Usa en secreto y muy tarde o por la noche su móvil o internet? La adicción al porno es característica de los homosexuales y que lo haga en secreto significa que te quiere ocultar algo.

Y es que claro, si tuviera un rollo con una rubia tetona cogería el teléfono delante de ti y diría "Oh, Vanessa, te quiero, pero es que ahora estoy delante de la vaca tonta de mi mujer". De la misma manera que todo el mundo sabe que cuando un hombre se pasa la vida viendo videos con rubias tetonas es porque es un marica de tomo y lomo. ¿Has pensado en la posibilidad de que apuesta a tus espaldas y está arruinando la posibilidad de enviar a vuestros hijos a la Universidad?

2. ¿Coquetea de forma evidente con otros hombres, les mira con mucha atención cuando estáis juntos, le gusta que le guiñen el ojo?

Esta es mucho más fácil, reina: O te casaste con Miss Fortlauderdale Gay 1984 o tus caprichos los costea con un sobresueldo como chapero. De todas maneras, que mire a quien sea cuando estás tú delante de la gran panoli que me estás pareciendo es lo menos que puede hacer para evitar las náuseas.

3. ¿Reza poco, falta al templo, usa la iglesia como disculpa para acercarse a chicos jóvenes se ofrece como catequista voluntario para grupos de hombres?

¿Pero te puedes poner de acuerdo contigo misma? Porque o falta a la iglesia o se pasa la vida rondando monaguillos. Si tu tontifanatismo fuera de corte católico, te diría que eres una bruja pecadora y que no está bien que te hayas casado con un párroco pedófilo, pero como es evidente que si consultas esa red absurda eres evangélica, pues te diré que me parece fatal que os paséis la vida buscando catequistas para luego acusarles de ser mariconsones. ¿No se te ha ocurrido pensar que en los grupos de hombres sólo hay hombres, y que si practicáis la casta segregación de sexos no queda más remedio que ser catequista varón entre varones y mujer entre memas-que-se-preguntan-si-sus-maridos-son-gays?

4. ¿Se preocupa demasiado por su aspecto corporal? Lo normal es que los tíos suden y huelan, pero los homosexuales odian parecer sucios y por eso usan desodorante, limpian la casa y se afeitan el vello corporal. ¿Tarda en arreglarse más que usted?

A estas alturas no tengo claro si usted quiere acostarse con un marido o con un marrano de bellota. ¿Usted se afeita el bigote y se lava el potorro para evitar la hediondez a almeja pasada de fecha o prefiere lavarse cada miércoles de ceniza aun a riesgo de que la confundan con lesbiana? Mira, lo que pasa es que eres simplemente una cerda y parece mentira que todavía te dejen usar el transporte público de North Dakota.

5. ¿Va su marido al gym aunque no le gusta el deporte? Los gays usan las instalaciones deportivas para ligar y tener cancaneo en los baños lejos de la mirada de sus mujeres. Si su marido llega cansado del gimnasio, es una prueba irrefutable.

Y mira que llevo tiempo yendo al gym para bajar barriguita y todavía no he visto esas orgías divinas en las duchas. Claro, que a lo mejor es que no me ducho, llego a casa apestando a choto y entonces voy a descubrir gracias a tu paranoia que soy heterosexual, jatetú. Y por cierto ¿no se supone que en el gym la peña se cansa o es que los heterosexuales van para pintarse las uñas de los pies?

6. ¿Usa ropa ceñida, marca músculo, se mira mucho el culo? Deberías estar realmente preocupada.

Yo a veces subo de peso y me siento morcilla de Burgos en la camisa de la temporada pasada, pero en fin. Qué mal gusto eso de ser musculoso, si a ti lo que te van son cerdos grasientos o lánguidos alfeñiques. Lo que si te recomiendo es que si tiene la capacidad para mirarse mucho el culo, se lo vendas a un circo ambulante con plaza de contorsionista en propiedad.

7. ¿Tiene exigencias sexuales extrañas?¿Te pide practicar la sodomía o utilizar juguetes sexuales?¿Nunca te lleva de viaje cuando va a Tailandia o a San Francisco?

¿Te parece poca exigencia sexual extraña la de acostarse contigo? Realmente pienso que tu marido debería disfrutar de los juguetes sexuales, no sé, tal vez azotarte hasta el éxtasis con un látigo de nueve colas a ver si espabilas. Ah, que no se te olvide decirle que está supermegapasado de moda, que San Francisco ya no es lo que era y que si de verdad quiere fiesta, pero fiesta fiesta, se venga a Madrid y haga noche en el Strong.

8. Cuando veis porno ¿le llaman más la atención los tíos que las tías? Eso significa una crisis fuerte en su ego o en su deseo.

¿Pero esto qué es? ¿que una cristianorra renacida como tú ve porno junto a su marido? Lo dicho, eres una cerda. Por cierto, tu marido mira a los tíos porque se muere de envidia al comparar miembros, ¿o es que te pensabas que nunca sentías nada porque mientras él cumplía con su parte del débito tú estabas bordando mantelerías para el culto?

9. ¿Viaja con frecuencia a grandes ciudades o a Asia?

Uy qué peligro tiene, vida mía: seguro que si va a Teherán o a Pekín es para liarse con algún tío bueno minutos antes de convertirse en un caso urgente para Amnistía Internacional. Claro que como entre lo evangélica, lo rubia y lo norteameriyanqui tiras a lerda, lo mismo te piensas que París está en Asia. Aunque yo creo que si se pasa la vida buscando tailandeses o japoneses con el morbazo que tienen los griegos y los portugueses, simplemente tiene muy mal gusto. Al cabo, se casó contigo, ¿no?

10. ¿Tiene muchos jovencitos como amigos?¿Les toca, soba y abraza?¿Se hacen regalos carísimos como perfumes o ropa de marca?

Me estoy aburriendo de llamarte tonta más que tonta. ¿Así que tu marido mete mano al sobrino del jardinero, sí mujer, al que anda jugando de quarterback en el Toros de Springfield, y le regala camisas de Prada y a ti todavía te quedan dudas? Limítate a preguntar si por caridad te admitirían de comparsa para un trío y date con un canto en los dientes si la respuesta es sí.

11. ¿Le sale la pluma cuando está con otros hombres? ¿se hace más irónico y sarcástico?

No parece que tu escasez neuronal te capacite para reconocer un sarcasmo aunque te partan la boca con él. De todas formas, visto que tú y tu pastor consideráis que lavarse con agua clara es un síntoma de amaneramiento, me preocupa saber qué entiendes tú por "pluma". Lo mismo es que bebe sin eructar, pasa más de dos minutos seguidos sin rascarse los cojones y no se tira pedos en público. Eso no es tener pluma, cari, eso es tener una educación estándar.

12. ¿Le gusta el pop, la ciencia ficción, las comedias románticas, los programas de cotilleos?¿Es admirador de Las chicas de Oro y de Glee y no se pierde Eurovisión?

Comprendo tu preocupación. Pero si te preocupa que haga deporte con otros hombres, te preocupa que se lave, te preocupa que sea irónico y cultivado, ¿exactamente qué consideras ocio heterosexual? ¿limpiar la boñiga del establo? Bueno, hay que reconocer que así ganaría mucho mucho olor de ese que te pone tan perraca. Y mujer, aunque el actor que dio vida a Mr Spock fuera gay, no quiere decir que a todos nos pongan cachondos los alienígenas de oreja puntiaguda y entrepierna en forma de macrocohete galáctico. Aunque un buen espadón a lo Darth Vader ... mmmmmmmm.

13. ¿Le gusta salir a trabajar al jardín sin camisa, con el pecho al aire? ¿Va a la playa sin camisa y con speedos?¿Pregunta a sus amigos sobre lo fuerte que parece? Tal vez esté tratando de excitarlos sexualmente.

Pues chica, yo la verdad es que me preocuparía más si fuera a la playa con burka o con un top rosa de licra para no enseñar su velludo pechamen. Pero si eso te molesta, siempre puedes prestarle tu bikini.

14. ¿Bebe mucho alcohol? ¿Fuma mucho? ¿Llora a menudo? ¿No contesta a tus llamadas cuando se va al bar con los amigos?

No es que sea gay, María Vanessa, es que no te aguanta y necesita olvidar de alguna manera el gran error de su vida: o sea, tú. Primero fuma para hacerse el malote y el machote y pecar mucho mucho, luego bebe mucho mucho para olvidarse de ti y del pecado, luego la coge llorona porque se siente pecador y porque además tendrá que volver a casa y dormir contigo después de que le hagas otra vez ese test de ochocientas preguntas histéricas gritando. Asúmelo: nadie te coge ya el teléfono.

15. ¿Te enamoraste alguna vez de un chico que parecía gay? ¿Te conquistó tu marido por su romanticismo? Seguro que fue una mala elección, querida. Las mujeres tienden a reproducir sus errores.

Y en especial las de tu congregación, que sois unas mamarrachas absurdas de tomo y lomo. Lo lógico sería que te hubieras enamorado de un tipo sucio y apestoso que te escupiera en la cara después de darte un par de bofetones, si es que no escarmientas.

Cada vez estoy más convencido de que el pastor de cabras de esta particular congregación on-line es un descreído con un gran sentido del humor. Porque desde luego, si hacemos caso a los quince pasos uno por uno, sólo podemos llegar a la maravillosa conclusión de que todos los tíos del universo son gays. Pero como por desgracia puedo dar fe de que la mayoría son heteros (y en especial la mayoría de los que me gustan, mierda) pues va a ser que todo este asesoramiento para Barbies Cretinas es sólo una excelente demostración de una gran verdad: El fanatismo atonta.

Por cierto, reinasmoras: yo añadiría un 16. ¿Vomita tu marido cuando te le acercas demasiado?




domingo, septiembre 12, 2010

BYE, BYE, BAGDAD


Desde que España retirara su apoyo a la coalición internacional que invadió Iraq sin el soporte de Naciones Unidas y a partir de un burdo relato de mentiras construido durante largo tiempo y con paciencia para justificar la agresión, ha sido un goteo constante el de países que decidían la retirada de sus contingentes militares del país medioasiático. Así hasta el reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de que por fin el Amigo Americano haría lo propio y retiraría su ejército. Dejando atrás un país hundido económica y moralmente, un país que primero se arrasó para abandonarlo ahora ante los colmillos de las bestias.

Por supuesto que Sadam Hussein era un dictador, un tirano impresentable, uno de tantos iluminados que por un faro u otro mantenía a la población de su país sometida a un férreo e implacable control, convirtiendo una simple mención a los derechos humanos en una broma de mal gusto. O ni tanto, porque el régimen de Hussein había sido considerado un buen amigo de Occidente durante mucho tiempo, justo mientras nos sirvió para mantener entretenida a la bestia iraní con un largo conflicto, tiempo en el que algunos gobiernos rindieron homenajes al tirano, le vendieron armas, le hicieron sentir que podía continuar infringiendo la legalidad internacional contra sus ciudadanos y contra los países a los que Occidente mirara con ojo torvo. O ni tanto, porque tal vez la situación de los derechos humanos en Iraq no fuera peor de lo que era y es en países amados por Estados Unidos como Arabia Saudí o los regímenes medievales que abundan por la zona. O ni tanto, porque junto con un pequeño ramillete de países árabes (ninguno demasiado bien considerado en Occidente) Iraq era uno de los pocos espacios donde el avance del integrismo islámico alentado por los herederos de los "Hermanos Musulmanes" había sido controlado con un sistema laico o casi.

Desde luego que Sadam Hussein era un tirano. Pero no más que otros. Incluso menos que muchos de los que sentamos con placer a nuestras mesas, y a los que rendimos pleitesía antes de firmar algún jugoso convenio económico. ¿O se creen que China ha profesado en las Hijas de la Caridad?

Hubo un relato internacional sobre la destrucción masiva, la encarnación del diablo en Sadam y su gobierno, la responsabilidad nunca demostrada del régimen iraquí en el atentado de las Torres Gemelas. Y con el único sostén de este relato, de este cuento, los "señores de la guerra" pusieron en marcha sus letales decisiones hasta que un día nos despertaron con la noticia del ataque nocturno contra Bagdad y el inicio de una operación infame, fuera de la legalidad internacional, montada por George Bush Jr y jaleada por palmeros felices como Tony Blair y José María Aznar, que esperaban sacar una buena tajada para las empresas de sus amigos con la reconstrucción de Iraq tras sembrar fuego, ruina y muerte en aquel suelo.

Son muchas las doctrinas filosóficas que se han aproximado al problema de la guerra y sobre todo al de la llamada guerra justa. Muchas las posturas, que oscilan desde el pacifismo absoluto, ese que considera que nunca una guerra puede tener justificación o porta bondad alguna en su entraña, hasta el belicismo absoluto que la llega a considerar una buena y necesaria medida de actuación internacional. Aunque sin duda la mayor parte de las voces y de las visiones políticas han hablado de la justificación del conflicto bélico cuando se trata de una guerra justa que se aplica con la condición de mal menor.

Ahora que por fin nos vamos de Irak, que nos vamos todos, podría ser una buena reflexión la de evaluar si en efecto la agresión contra Irak fue un mal menor. Porque todo indica que el mundo es hoy peor, más frágil y más inseguro, que cuando Estados Unidos inició su ataque. A los miles de muertos iraquíes durante la invasión (y a las bajas de los ejércitos occidentales, claro) hay que sumar miles y miles de muertos, mutilados y heridos, miles de familias destruidas y desplazadas, miles de personas arruinadas a las que se ha privado de toda oportunidad educativa o sanitaria, daños irreparables en el patrimonio (no es poca cosa lo que se perdió para siempre en la destrucción de la Biblioteca Nacional o el Museo Nacional de Iraq). Hay que sumar la degradación moral de un país embrutecido, entregado a las facciones violentas que aterrorizan a la población y que continúan casi cada día provocando muertos y más muertos, y que de nuevo rivalizan por hacer de Iraq un triste campeón de las agresiones contra los derechos humanos, sin olvidar la degradación moral de los conquistadores victoriosos que igualmente han torturado, matado y humillado a quienes caían en sus manos, contraviniendo una vez más la legalidad internacional y las convenciones internacionales sobre trato digno a los prisioneros de guerra. Hay que sumar la contribución de la agresión a Iraq en la escalada del desencuentro entre el Islam y Occidente, en un proceso que nada bueno nos va a traer en los próximos años, y que se cuenta entre los principales desestabilizadores del escenario internacional.

Bush, Blair, Aznar y otros quisieron jugar a salvadores del universo. Quisieron enriquecerse al tiempo que se autoconcedían heroicas medallas y se reían unos a otros las gracias chulescas. Pero resulta muy triste comprobar, años después, que donde antes había una tiranía con una cierta estabilidad jurídica interna y externa hoy sólo queda una tierra destruida que continuará siendo sinónimo de terrorismo, atentado, sangre, desolación, muerte, inestabilidad, peligro durante mucho mucho tiempo. Gracias a los tres sangrientos paladines y a quienes todavía hoy justifican su irresponsabilidad miserable.

Hoy entonamos un cómodo Bye, bye, Bagdad y señalamos el final de la partida para las potencias occidentales. Mientras dejamos a los iraquíes obligados a seguir y seguir jugando.

sábado, septiembre 11, 2010

THE FIX-FILES: LAS JUBILACIONES ANTICIPADAS DEL ALCALDE-INGENIERO


Espero siempre con impaciencia las aperturas, disecciones y cierres del Festival Internacional de Xantander. Y es que por mucho que uno se empeñe en mantener cierta distancia, por aquello de que lo mismo la majadería es contagiosa, al final siempre acaba por arrancar un nuevo show del famoso conjunto de revista Neverending Friar and His Sponsoring Go-Gos. Y siempre se superan a sí mismos, así que cual Chus Lampreave y su genial Testiga de Mujeres al borde de un ataque de nervios no me queda más remedio que largar por esta boquita.

La perla más brillante de la rueda de prensa ofrecida, con muchos días de retraso (ellos sabrán por qué), en la mañana de ayer fue proferida esta vez por el Alcalde-Ingeniero, no sé si por quitarle protagonismo al Fraile, por evitar que el Fraile hable más de lo conveniente o por puro talento personal. Y si hacemos caso de los titulares entrecomillados del Diario Montañés, pues parece que anunció que "no habrá jubilaciones anticipadas", con ironía, eso sí, siempre según la misma fuente.

¿Jubilaciones anticipadas? ¿A qué se refiere el Alcalde, con la dulce ironía?

Podríamos pensar que el Festival está en peligro de desaparición, algo que sin duda acabará ocurriendo si la gestión del evento sigue siendo tan absurda y nefasta como la actual, pues acabará reducido a la nada (todavía más). Pero no creo que fueran por ahí los tiros, suicidarse y jubilarse son dos verbos que nada tienen que ver entre sí.

Lo curioso es que nadie preguntó si se estaba pensando en un cambio de irresponsable. Y aquí es donde son numerosas las cuestiones que me parece pertinente comentar. Es posible que el subconsciente traicionara a De la Serna, y lleve tanto tiempo escuchando en un peculiar susurro clamoroso o grito en voz baja (muy poca gente se atreve a decir lo que piensa en alto, cosas de vivir en una región con Democracia a la Siciliana, y si no observen la férrea censura que sobre Ocejo se ejerce en los foros del DM) que sin que nadie le preguntara se sintió con la obligación de manifestar su apoyo incondicional al eterno director. Claro, que el amigo Neverending Friar, y a pesar de lo que le gusta la frase "mientras somos jóvenes" (sic), ya no puede disimular la edad ni con farmatint, ni con potingues para la piel, y cuenta ya -si no hacemos caso de quienes aseguran que se quita unos cuantos- con 68. ¿Quería decir el Alcalde que puesto que ya ha superado la edad de jubilación, no se podrá considerar jubilación anticipada relevarle de sus incumplidas obligaciones? Porque a día de hoy, revisiones laborales pendientes, no es posible una jubilación anticipada a los 68.

Claro que también podríamos pensar que una jubilación anticipada no puede ser un retiro que llega tarde. La cuesta abajo por la que Neverending Friar empuja a la que debería ser la más señera de las instituciones culturales de la región, por su prestigio (en barrena) y por su historia, comenzó hace ya muchos años. Y hace ya muchos años que los responsables políticos de la Comunidad Autónoma y del Ayuntamiento de Santander, máximos sostenedores al alimón del FIX, deberían haber tomado medidas serias. El por qué no quieren o no pueden tomarlas, ellos sabrán, porque la política siciliana tiene preguntas, amigo Horacio, que no puede responder tu filosofía. Pero el hecho es que cualquier medida que tomen con relación a las altas responsabilidades del Festival, llegará tarde, muy tarde. Y resultará un trabajo ímprobo para quien le suceda volver a levantar la ruina artística y moral que Ocejo está dejando. Así pues, tal vez no vayamos a encontrar jubilaciones anticipadas porque en el caso que nos ocupa la jubilación puede llegar o tarde o tarde.

Íñigo de la Serna es el Alcalde de Santander, y ha sido este año, por turno con el Presidente de Cantabria, el Presidente del Festival. Entre sus funciones como Alcalde y como Presidente le corresponde velar por el interés de los ciudadanos, por la buena gestión de los recursos. Pero nada parece preocuparle en rueda de prensa la lenta agonía del Festival.

O a lo mejor es que se cree de verdad los datos que alguien, interesado y mentiroso, le esté pasando. Porque a la perla jubilar añade otras que chirrían hasta el infinito. Por ejemplo, que la ocupación hotelera en agosto es tan buena como la de julio gracias al Festival. ¿Por esa regla de tres podemos afirmar que la de julio es buena porque no hay Festival?¿Puede condicionar el turismo un Festival que anuncia su programación diez días antes de comenzar, en pleno julio, cuando todo el mundo ha programado ya sus vacaciones?¿No nos han dicho miles de veces, no es esa la propia experiencia de quienes vivimos en Santander, que el mejor mes para el turismo es indefectiblemente agosto?¿Conoce el Alcalde a sus ciudadanos lo suficiente como para darse cuenta de que al menos el 80% del público es local?¿Un Festival que no aparece referenciado en la prensa nacional -desde el último año jubilar, cuando Cultura presentó en Madrid las propuestas culturales de Cantabria, la prensa nacional no se ha hecho eco del Festival Internacional- puede atraer turismo, no será considerado más bien como un ente fantasma o en extinción?¿Le han pasado datos de una encuesta realizada en el hall este verano, sin credibilidad estadística alguna, en la que preguntaban a las señoras si habían ido a la peluquería esa tarde para poder calibrar la repercusión económica de un Festival que ya es insignificante en todos los niveles?¿Se los ha creído?

Pues no, parece que al Alcalde todas estas preguntas no se le han planteado. O tal vez simplemente el Festival le aburra tanto como al que lo presidió en la edición pasada.

Pero si de verdad De la Serna se cree que el Festival Internacional de Santander tal y como sobrevive en la actualidad bajo la gestión penosa e interesada de Neverending Friar va a ser el buque insignia de la candidatura europea una de dos: O la candidatura fue un brindis al sol para "vender ilusión" (seguro que esta recomendación le suena al Alcalde) y nunca ha sido más que un farol o ... que Santa Cecilia nos coja confesados.

viernes, septiembre 10, 2010

ALÓ PRESIDENTE: LA EXTRAÑA MEMORIA PIQUETERA DE REVILLA


Todo un hermoso homenaje el que Miguel Ángel Revilla le ha rendido en el primer Aló Presidente, digo en su primera visita a AR, de esta temporada a nuestro gran poeta José Hierro y su teoría de la alucinación poética. Ya sabréis los lectores de este Santander Posible que Hierro hablaba de la confusión que la memoria provocaba al integrar hechos, personajes, tiempos y lugares que sin embargo no habían tenido nada que ver en la realidad. El poeta desvelaba a través de sus "alucinaciones" esa confusión irracional, de manera que en el poema rescataba el recuerdo de una realidad inexistente.

Afirmaba esta mañana don Revilla su respeto por los sindicatos, por la huelga y los derechos de los trabajadores, al tiempo que como tensión dramática necesaria para que él pudiera meterse como protagonista en ese maremágnum "recordaba" que había piquetes informativos que actuaban violentamente para limitar los derechos de otros trabajadores, tal y como le había ocurrido a él mismo en su misma mismidad durante la última huelga general, cuando conducía su coche camino del Banco Atlántico en donde trabajaba.

Resulta que una amiga que tomó parte en ese piquete andaba esta tarde indignada con un contundente "Revilla miente". Pero es que seguramente esta buena amiga no tenga clara la teoría de la alucinación poética.

Vamos a ver. La última huelga general se produjo durante la reforma laboral propuesta durante la segunda legislatura del Aznarato. O lo que es lo mismo, el 20 de junio de 2002.

¿Dónde trabajaba Miguel Ángel Revilla en esa fecha? ¿En el Banco Atlántico como ha afirmado? Pues va a ser que no, porque don Revilla fue Vicepresidente y Consejero de Obras Públicas del Gobierno de Cantabria entre 1995 y 2003. Por lo tanto, difícilmente podría dirigirse el 20 de junio de 2002 a su puesto de trabajo en el Banco Atlántico.

Pero es que además el incidente, ampliamente comentado por la prensa del momento, tuvo lugar en torno a las 9:30 de la mañana: ¿Miguel Ángel Revilla a las 9:30 en pleno centro de Santander y sin aparcar iba a trabajar al Banco Atlántico? ¿Pero desde cuándo los bancos abren a las diez?

Hay más. "Recuerda" que conducía su coche. Recordará seguramente también que el recorrido que cada día realizaba con el coche oficial y el chófer (en huelga ese día) antes de llegar al despacho asignado en la entonces sede del Gobierno de Cantabria era el lógico: Entre Astillero y Puertochico, Marqués de la Hermida y zona marítima. Y que por alguna extraña razón (curiosity killed the cat, que dicen los pérfidos albiones) ese preciso día decidió evitar la línea recta y atravesar un piquete en pleno centro.

Es posible también que recuerde el entonces Vicepresidente que se enfrentó a los piquetes entonando el viejo y carpetovetónico "usted no sabe quién soy yo" , en este caso, y según fuentes piqueteras "soy el vicepresidente de Cantabria y os vais a cagar: voy a hacer que os detengan".

Por lo demás, mi piquetera favorita no niega que ante la provocación revillesca, el grupo sindical se lo tomó a chirigota, zarandeó un poco el coche, lo llenó de pegatinas y, en efecto, abrió el maletero del coche donde encontraron algunas piezas imprescindibles en el ajuar de un vicepresidente camino del trabajo (hi-ho, hi-ho): unas albarcas, una caña de pescar y un saco de pienso para gatos. Pero vamos, que cada uno lleva en su coche lo que quiere, eh.

Y vamos, que no digo yo que zarandear a nuestro pobre presidente esté bien (aunque no le disgusta que le manteen, sin embargo). Pero tampoco acabo yo de ver seria esa "reconstrucción" de la realidad en la que de pronto el cuento Miguel Ángel Revilla camino del despacho se convierte en una versión pintoresca de Caperucita Roja y el Lobo Piquetero.

Sé que nada le indigna más a don Revilla que el encontrarse acusado de pecar contra el octavo. Y por ello quiero dejar claro que aquí el que suscribe no está llamando mentiroso a Revilla. Sólo, poeta alucinado a la manera de Hierro. Porque peor sería pensar que el riego no marcha bien y confunde las cosas. O aún peor, que se trataba de toda una estrategia de reinvención de la realidad para quedar como una especie de héroe cívico, el pobre padre de familia que sólo quiere trabajar en paz y llevar el pan a sus hijos, aprovechando para echar leña contra ese discurso tan actual como manido e interesado que pretende convertir a los sindicatos en el peor de los males del trabajador, al que se apuntan todos aquellos que sueñan con el día en que puedan desaparecer los sindicatos para que los trabajadores se enteren de verdad de lo que es la protección ... a la siciliana.

Esto de Aló Presidente comienza bien. Seguiremos informando.

jueves, septiembre 09, 2010

DECÍAMOS AYER... LA ENFERMEDAD MORAL DE LA ALCALDESA DE TORDESILLAS


Tengo la costumbre de escribir entradas demasiado largas, lo sé. Y también la de dejarlas reposar para ver si os animáis a participar. Así que frente a épocas de grandes silencios, tengo tantas ganas de hablar (y tanto cabreo) últimamente, que se me acumulan los temas. Tengo pendiente hablar de Educación Para la Ciudadanía, y de las razones por las que los de siempre quieren evitar que se hable a los adolescentes de los valores constitucionales o de que se les permita reflexionar sobre las causas del botellón. Tengo pendiente una mirada sobre un cada día más repetitivo y cateto festival internacional de santander (con minúsculas artísticas) en la que mucho dinero público se pone al servicio del engorde de la vanidad de un pavo, digo de un ¿director?, hace mucho sin ideas, hace mucho brazo ejecutor de unas cuantas mafietas musicales. Tengo pendiente hablar de lo que le quieren al nuevo alcalde de Santander el Diario Montañés y algunos de esos panfletos del marujeo y la insidia, tanto que hasta cuando los responsables de una noticia (buena) son otros, la foto es Ad Maiorem Ignatii Gloriam. Tengo pendientes tantas cosas, que ni me felicité a mí mismo por un año de blog (nunca pensé que llegaría tan lejos) ni tuve tiempo para explicar, a petición de una amiga, el origen del nombre Rukaegos.

Pero vista la foto, creo que toca hablar de bárbaros hispanos. Y de bocazas políticas. En este caso la de la alcaldesa de tordesillas (con minúsculas morales), del PP, pero da igual porque el PSOE ha gobernado tordesillas y ni la dignidad, ni la piedad ni los toros no lo notaron. La iba a decir señora pero me callo en cuestión, milagros zarzuelo capellán, ha declarado ante los medios, y ante la presión nacional e internacional que ha hecho de tordesillas una de las capitales internacionales de la vergüenza que la tortura y ejecución del Toro de la Vega suponen una forma de honrar a la Virgen de la Peña y un digno final para el animal, en un duelo en igualdad de condiciones. Aunque habría que ver si el espectáculo de una alcaldesa en pelotas alanceada por unos cuantos centenares de ¿hombres? a pie y a caballo (o mejor, por unos cuantos toros bien astados) le merecería igual simpatía a la tal. Y sus conciudadan@s.

Esa "muerte digna" es la que produce fotos como la que he encontrado en internet y os presento. Con el animal atravesado de lado a lado por dos largas lanzas, picado por muchas otras, intentando escapar de la pesadilla y encontrar refugio al otro lado del río. Fotos que no deben de gustar mucho a la escoria fiestera, ya que ni en la página web que dedican a la exaltación de la tortura al animal en tordesillas cuelgan estas fotos, ni permiten la llegada de medios de comunicación gráficos al pueblo para tomar testimonio del sufrimiento del toro y de las rijosas expresiones de sus verdugos.

Estoy harto, realmente harto, de que una cierta parte de este país no sepa divertirse sin molestar. Pero todavía más de la que no sabe disfrutar de las fiestas sin que la muerte, el dolor y la tortura de un animal esté presente. Se apela a la tradición, pero la tradición también disfrutaba con las ejecuciones públicas, con los combates de gladiadores, con la exhibición y marca a fuego de las adúlteras y con tantos miles de barbaridades que no tengo ni ganas ni espacio. El dolor debe conmover, al menos a quienes un resto de humanidad, de alma, de generosidad, de grandeza moral conserven entre sus emociones y sus carnes. No conmovía a los nazis el de los judíos, porque para ellos los judíos eran menos que animales. Como el dolor de los animales no conmueve a la gentuza de tordesillas ni a la escoria de otros muchos pueblos y ciudades de esta nuestra tradicional españa (con minúscula avergonzada). Porque la grandeza moral, la evolución a mejor del pensamiento ético les pilla lejos, no habla con ellos.

Recuerdo una bella frase que encontré en La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, al hablar del estupor que sentimos (quienes tenemos sentimientos) ante el dolor animal -en la novela el de la vieja y enferma perra Karemia-. Decía el checo "Los animales nunca fueron expulsados del Paraíso". Nunca pecaron, y por ello nunca merecieron la maldición bíblica del sufrimiento y la enfermedad que castigó a Adán y Eva. Y sin embargo, nuestros hermanos pequeños, como los llamó Francisco de Asís, sufren hasta la extenuación por causa de los a sí mismos llamados "reyes de la creación".

La decencia y la presión han hecho que algunos lugares de la españa de la vergüenza cambien su cara festiva. Ya no se tira al burro desde el campanario en nosedónde de riolejos, y se le sustituye por un muñeco. Ya no se arranca de cuajo la cabeza de gansos ni gallos vivos desde traineras o a caballo en nosecuál del páramo, y se lleva a la víctima festiva desde una pollería ya debidamente desplumada y lista para cocinar. Pero son muchos los animales que claman contra los santos patrones de sus pueblos al llegar las fiestas un doloroso ¿por qué?. Y con especial rabia, los toros alanceados en tordesillas, dardeados en coria, arrojados al mar en alicante, con antorchas en los cuernos o el rabo en olite y tantas localidades mediterráneas, etcétera. Y toreados en casi toda la españa de la sangre, cantabria incluida.

Sí. No nos vayamos tan lejos ni nos horroricemos ante los vandalismos ajenos. Aquí, en esta mi cantabria, en esta mi santander, se corren toros: se les pincha, se les tortura en nombre de la tradición y para risa del populacho, ante la complacencia de iglesia y autoridades y el silencio de los demás. Y hasta se nos exhiben en carricoches por las calles tirando caramelos y luciendo su mejor cara de fiesta progre en algunos casos y casposísima en otros, pero cruel en todos.

Está aquí tumbada a mi lado, plácida y bonachona. Y mirando con esa cara dulce y entregada que no podría entender nada de la mierda sobre la que escribo. Glenda, mi perra. Y me hace recordar, cómo no, esa frase que ya ni se sabe quién dijo de tantas autorías como se le han adjudicado, pero que yo hago ahora mía: Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perra. De verdad.

O como cantaría Roberto Carlos ... Yo quisiera ser civilizado. Como los animales.

Espero que haya una eternidad. En la que la Virgen de la Peña de Tordesillas recorrerá tranquila las dehesas llenas de toros mártires en su nombre, y que allá pastarán felices. Mientras la alcaldesa moralmente enferma y su enferma ciudadanía (y el cabrón de salamanca que este año remató al animal) sufren una espero que dolorosa e infinita agonía. En igualdad de condiciones como dice la tal, como la del toro. Ni más, ni menos.

miércoles, septiembre 08, 2010

MOMENTOS ESTELARES: RUKAEGOS FOR RENT


Hubo un tiempo en el que el malvado Rukaegos era un inocente de tomo y lomo, más o menos un 7'6 de ñoñería virginal en la Escala de Santa María Goretti.

Y mira que el chaval estaba bastante buenorro, con aquellos ojitos verdes como el trigo verde, la cara de niñojesús (según definición de una amiga cordobesa con cuatro apellidos triples y mucho ringorrango) y aquel punto pijoatrevido tan ochentero en la ropa que le convirtió en uno de los chicos más codiciados de su comunidad de vecinos y el bareto de la esquina. Y es que según confesión de una fan obsesiva (ya le caerá un momento estelar un día de estos), tenía ese punto de fragilidad que despertaba los más bajos instintos maternales de las compañeras de clase en un "oh, qué mono, oh, qué tierno" que el pre-malvado utilizó siempre para salir con ventaja en las quinielas electorales a delegado.

A él en realidad le gustaban los canallas malevos con los que alguna vez esas mismas compañeras se dejaban ver por antros y discoteques, con aquellos tejanos pitillo tan ajustaditos por donde hay que ajustar, y aquellas camisas de geyperman pecholobo que quitaban el hipo pero ... demasiado tímido todavía como para poner en la bandeja y a su debido tiempo el estupendo rosbif que Dior le había dado.

Eso no quita para que algún pinito erótico-culpable alguna vez, erótico-festivo alguna otra, se marcara. Pero nada de importancia para lo que el jovenzuelo podría haberse merendado con aquellas carnes prietas de alhelí alelao.

Le costó a Rukaegos darse cuenta de que esa peste a hormonas ambulantes y postadolescénticas tenía efectividad también para el sexo masculino. Tanto, que hasta le costó entender por qué aquella Nochevieja tres coches pararon a su paso y al de sus amigos con ventanillas bajas e interrogantes.

Un amigo había aprovechado que su padre trabajaba en la Autoridad Portuaria de Santander y que el Puerto todavía no estaba cerrado a canto y cal para organizar un guateque pijoideo en uno de los tinglados que había quedado libre de cargas durante las fiestas. Y allá que se dirigieron Rukita y un par de amigos tras cumplir la añeja tradición de uvas atragantadas, cava subidillo, atracón de jabugo y un par de manos a la brisca con la abuela. Tocaba salir de fiesta, y eso in illo tempore significaba eso, fiesta. Para recibir un nuevo años que con aquellos 18 años se presentaba brillante y lleno de derechos romanos y derechos naturales. Fascinante, oh, yeah.

En la moda del momento se llevaban los pantalones más bien marcados, resaltando los estupendos culetes que las cuestas santanderinas siempre perfilan. Y si al pantalón se le superpone un jersey ajustadito y bien colocadito de color lima ácida (joer, que ya he dicho que eran los ochenta) de riguroso estreno y una larga y seductora peste a Drakkar Noir (siempre me he preguntado cómo pude mantenerme fiel durante toda la carrera a semejante mejunje), pues que vamos, las aceras triscaban al paso de Rukaegos.

Claro que para llegar al tinglado de la fiesta era preciso atravesar la fachada marítima de Antonio López, más o menos por la zona que hoy ocupan las prostitutas del extremo oeste, y que entonces ocupaban camiones y camiones entre los cuales de vez en cuando aparecían mozalbetes que deberían estar (eso pensaba el cándido Rukaegos) buscando algún tinglado o bajo con fiestas, o eliminando restos de cava. Y de hecho, fue delante de un clásico tráiler CEPELLUDO donde Ruakegos y sus dos acompañantes se detuvieron a esperar a un cuarto en discordia.

Para un coche, baja la ventanilla, mira y espera. Se va. Para un coche (2), baja la ventanilla, mira y espera. Se va. Para un coche (3), baja la ventanilla, mira, saca la cabeza por la ventanilla, mira más, chista y espera. Se va. Para un coche (4), baja la ventanilla, mira, saca la cabeza por la ventanilla, hace gesto con el dedo de ven y ven y ven y ven chiquillo conmigo acompañado de un oye chaval. Rukaegos se acerca y una voz ansiosa pregunta "¿Cuánto por los tres?". Rukaegos pone cara de "¿Loqué?" y dice "¿Mande?", a lo que la voz ansiosa responde, "Joder, que cuánto cobráis por un polvo con los tres, que es Nochevieja, coño". A Rukaegos no se le quita la cara de Loqué? y el del coche arranca entonando un sonoro "Estos son gilipollas".

La conversación siguió, claro, con un "¿Y qué quería ese?" "Yo qué sé, que cuánto cobrábamos" "¿Cobrar? ¿Se pensaría que pasábamos droga?" "Yo qué sé, ya esta aquí este". Y un fin de fiesta fascinante con música de Mecano, coca cola para todos y algo de comer. Todo un planazo adulto, vamos.

Pero mira que a mí no se me acaba de quitar de la cabeza a cuánto podría haberse cotizado aquella noche el cuarto y mitad de solomillo de jato.

Qué cosas.
Licencia de Creative Commons
Un Santander Posilbe by Regino Mateo is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Based on a work at unsantanderposible.blogspot.com.