miércoles, marzo 31, 2010

A VUELTAS CON LA LEY ELECTORAL


Leo con atención el artículo que publicó Rosa Díez en El País el pasado lunes, y en el que bajo el título Lo que les une explica las razones que según ella justificarían los recelos o la abierta oposición de PP y PSOE a una reforma de nuestra legislación electoral y la revisión o cambio del sistema d'Hont por otros modelos que, siempre a juicio de la dirigente de UPyD, permitirían una mejor proporcionalidad del voto.


Estoy de acuerdo en que hace ya tiempo que llegó el momento de articular un sistema electoral que permita corregir algunas disfunciones del actual. Porque en efecto el modelo instaurado a partir de la Constitución Española de 1978 ha sentado las bases de un bipartidismo imperfecto en el que resulta muy complicado abrir un espacio para un tercer partido de ámbito nacional (supo en su día de esta disfunción el CDS del hoy unánimemente aclamado Adolfo Suárez, ha venido sufriéndolo convocatoria tras convocatoria Izquierda Unida y como nuevo actor en el entramado partidario lo padeció y previsiblemente padecerá en las elecciones de 2012 UPyD). Lo que en la práctica significa por un lado que son muchos los ciudadanos que se quedan sin voz suficiente en el Congreso de los Diputados y que si no se alcanza la tan difícil mayoría absoluta, en la realidad del día a día parlamentario sólo quedan los votos de fuerzas localistas para articular mayorías. Y ojo, que con los intereses que fueren, con los acuerdos a los que haya sido necesario llegar, a día de hoy creo que la responsabilidad ha estado más del lado de fuerzas como CiU, sobre todo en las dos últimas legislaturas en las que una oposición atrincherada en su propia caricatura ha sido incapaz de llegar a un solo acuerdo de estado. En muchos casos, siquiera de sentarse a intentarlo.

Pero el acuerdo básico con la necesidad de una reforma, no impide que haya algunas reflexiones de Rosa Díez que me chirríen. Por un lado, continuar manejando en la hipotética reforma del sistema electoral las listas tal y como están planteadas y la asignación proporcional de escaños resulta poco compatible con la implicación más directa en la elección reclamada por los ciudadanos (el mito de las listas abiertas o desbloqueadas, del que ya hablé en el blog en su momento y que a mí particularmente me llevaba a inclinarme por la apuesta de distritos uninominales a doble vuelta). Pero en general, la apertura de las listas con uno u otro sistema supondría un debilitamiento de los aparatos que, desde luego, no estarían hoy en el plan del PP, ni en el del PSOE ... ni desde luego en el de una Rosa Díez caracterizada por el férreo control de sus huestes. Y es que además de este artículo Lo que les une, podría haber escrito también un Lo que nos une si hubiera prestado atención a esta otra dimensión.

Son varias las propuestas en todo caso que han buscado superar las deficiencias del sistema actual. Casi todas coinciden en uno de los elementos, la ampliación del número de diputados a 400, cifra que permitiría afinar más la proporcionalidad de los resultados, y para afinar todavía más esa afinación planteada a nivel estatal, reducir el número mínimo de diputados por circunscripción de dos a uno. En lo que al primer enunciado se refiere, y ya que estoy seguro de que nunca veré en España un sistema de distritos uninominales, estoy de acuerdo en que la ampliación del número de diputados es esencial, y que debería articularse a través de una Lista Nacional, de 50 candidatos, y que se adjudicara conforme a los restos de las circunscripciones provinciales. No sólo se beneficiaría a los partidos que reciben un voto significativo pero no suficiente provincia a provincia, sino que además permitiría luchar de manera efectiva contra el fenómeno de los cuneros. Aunque, ojo, la proyección de resultados con este nuevo colegio electoral realizadas por algunos expertos tras las pasadas elecciones generales no supondría cambios demasiado radicales en la composición del Congreso (pero sí un ligero incremento y peso de IU). No deja de sorprenderme la apuesta, eso sí, por el incremento del número de diputados, de una mujer que lleva tiempo reivindicando la limitación de salarios públicos como una respuesta necesaria ante la crisis. Pero tengo la impresión de que cuando habla de salarios públicos, Rosa Díez nunca ha pensado que los que ella ha percibido a lo largo de tantos años, o los que puedan percibir los suyos, entren en esa categoría. Seguro que no en la de innnecesarios. En cuanto a la segunda propuesta, tal vez Rosa Díez debería explicar en una docena larga de provincias que se quedarían con una representación casi simbólica en el Congreso y perderían la ya menguada influencia que hoy puedan tener. Porque Díez hace todos los cálculos en clave territorial global, pero no me parece ni correcto ni sensato olvidar que hay muchos territorios en nuestro país que sufren problemas de despoblación, que tienen algunas debilidades muy concretas, y que tienen derecho a verse representados y escuchados en las instituciones.

Pero está claro que a Rosa Díez desde su artículo no le interesan aquellas debilidades del sistema que no le beneficien directamente y que le permitan acceder a un segundo e incluso un tercer diputado por Madrid y tal vez uno o dos más por distritos con representación fuerte como Valencia o Sevilla. Es por eso que como siempre ocurre algunas de sus afirmaciones, que comienzan con un tono más o menos sensato, acaban derivando en afirmaciones probablemente falaces, al menos discutibles. Como cuando dice que su voto vale por uno y el de su vecino vale por seis. Imagino que al hablar de su vecino habla de los nacionalistas. Pero esa afirmación es cierta si y sólo si olvidamos que la circunscripción electoral es la provincia. En Barcelona o en Vizcaya todos los votos valen lo mismo, y suele olvidarse en ciertos análisis que el PNV o CiU son el primer o segundo partido en las circunscripciones en las que se presentan y que sobrepasan un porcentaje de votos más que relevante.

El análisis de Rosa Díez adolece, creo, de lo mismo que critica. Analiza la legislación electoral sólo para comprobar de qué manera pueden ella y su partido (en el fondo, ella y ella) sacar el máximo rendimiento a sus votos. Lo mismo que estarían haciendo (y haciendo mal) PSOE y PP.

Por lo demás, ¿para cuando esa lista nacional de restos? Aunque sea un parche, va siendo un parche imprescindible y dilatado en demasía.

lunes, marzo 29, 2010

DECÍAMOS AYER... OFICIO DE TINIEBLAS


Como sabéis, cuando tengo el día perezoso o creo que algún artículo del blog continúa vigente, lo recupero en la serie "Decíamos ayer". En este Lunes Santo me parece oportuno reeditar un texto que escribí durante la Semana Santa de 2008, un Viernes Santo por la noche. Sé que hay lectores que abandonan mi blog o espacian sus entradas, de la misma manera que yo frecuento, voy descubriendo o abandonando otros blogs amigos; sé también que otras personas llegan y hasta algunas se enganchan. Para todos vosotros, en especial para los que no habíais leído todavía "Oficio de Tinieblas", aquí queda de nuevo.

"Crecí en una familia católica. Mi familia materna era sinceramente devota; tal vez la cercanía de las amables Siervas de María al domicilio familiar, o de la Iglesia del Carmen donde tiene su asiento tal vez la única imagen mariana capaz de levantar verdadera ternura entre las gentes de mi Santander, tuvieran su influencia. Recuerdo que mi abuela Rosalina traía periódicamente a casa una imagen peregrina de la Virgen del Carmen, que siempre llevaba el escapulario, que rezaba el ángelus en compañía de Teresa. Uno de sus hijos, mi tío Eugenio, fue sacerdote, y ejerció sus funciones hasta su muerte primero en Castro Urdiales y luego, durante muchísimos años, en Carrejo. Donde siempre fue una persona cercana, llena de corazón, de vida, un incansable agitador cultural y social y donde todavía le recuerdan con cariño y añoranza.

Mi familia paterna era sinceramente devota. Mi abuelo fue un militante católico muy activo durante su juventud, participó con Herrera Oria en la fundación de la Acción Católica en Santander, fue consejero legal del Obispado y se sostuvo contra muchos maretazos de la vida, como él mismo afirmaba siempre, gracias a su fe inquebrantable. Una fe que conmovió a muchas de las personas que le vieron hacer guardia "contra natura" ante los féretros de cuatro de sus hijos, mi padre entre ellos. Uno de sus hermanos, Diego, fue Jesuita. Y Tía Chavita, hermana de mi abuela, centró gran parte de su vida en animar congregaciones y devociones. Ya a punto de morir, recuerdo cómo sus dedos se movían desgranando las cuentas de un rosario que su cabeza ya no podía pronunciar, pero que su corazón continuaba rezando.

Todavía algunas veces pienso que sería hermoso que hubiera una vida feliz al otro lado, y que allí tuvieran el premio ganado con su bondad y su sincera fe.

Nunca fueron una familia intransigente, fanática o farisaica. Pero sí cumplidora y coherente con aquello en que creían.

Crecí, pues, como católico. Nunca tuve problemas durante mi infancia o mi juventud, no fui a un colegio religioso y tal vez por ello nunca llegué a identificar ciertos comportamientos o actitudes con la Iglesia. Viví en una localidad donde se recibió con alegría la profunda reforma pretendida por el Vaticano II. Y durante largos, largos años, la fe cristiana formó parte de mi identidad.

En estas fechas de la Semana Santa es, tal vez, cuando el brote de nostalgia reaparece, cuando echo de menos la alegría de la comunidad, cuando noto un cierto vacío que no he sabido colmar. Recuerdo mis años como catequista en la Parroquia de San Sebastián de Reinosa o en la de Santa Lucía de Santander, donde habitaron momentos tan mundanos como las truchas que pescaba Eduardo y cocinaba Nieves hasta emociones como una hermosa Hora Santa que acabó llenándonos de lágrimas. Recuerdo a mis compañeras y compañeros del Proyecto Ciaboga, vinculado a la Institución Teresiana de Santander, y cómo no tantas pascuas vividas con intensidad (con terrible dolor a los pocos meses de la muerte de mi padre, cuando necesitaba sentir la muerte y la resurreción en mi alma y acabé rompiéndome durante la Vigilia Pascual y me tiré llorando de forma incontrolable casi dos horas) en Los Negrales. Recuerdo, cómo no, siempre sonriendo, como una segunda familia que todavía ocupa un lugar privilegiado en mi corazón a esas personas maravillosas con las que tantos años conviví en la Parroquia de San Martín de Peñacastillo: Marisol, Joaquín, Meli, Carmen ... Recuerdo las largas charlas en el Seminario de Corbán con Quique y Carlos.

Recuerdo que me sentía privilegiado cuando cantaba la angélica durante la celebración de la Pascua ante una iglesia repleta de caras deseosas de celebrar el tiempo de la Resurrección: "Exulten por fin los coros de los ángeles ..."

Hace ya unos años que me alejé, creo que de manera definitiva, de todo eso. Quedan las personas, claro, la mayoría de ellas. Y queda mucho dolor. El dolor de aquellos momentos en los que no pude seguir adelante con una fuerte fractura, la de creer viva, sinceramente, en el mensaje cristiano y a un tiempo ser homosexual, y con ello sentir cada día con más frecuencia agresiones por parte de tantos cristianos y sobre todo de su jerarquía. Traté, desde mi adolescencia, de superar el conflicto. Traté de ignorar ciertos mensajes y me esforcé hasta hace bien poco por llegar hasta teólogos y pastores que no me invisibilizaban ni me excluían (Javier Gafo, algunos jesuitas de Sal Terrae, las asociaciones de mujeres teólogas y la de teólogos Juan XXIII, Benjamín Forcano ...). Luché por participar, vivir, compartir con la misma entrega sonriente que había visto en mi familia y en tantos de mis amigos, en toda la buena gente con la que compartí tantas veces oración, silencio, fiesta y eucaristía.

Pero llegó ese momento en el que no pude ya resistir la tensión y me quebré. Recuerdo un año oscuro, una Semana Santa oscura, esa en la que por vez primera decidí que no me sentía bienvenido a la Pascua y preferí excluirme. Fue necesario una vez más, como en otros momentos dolorosos de mi vida, permanecer en pie, a la intemperie, desnudo. Fue necesario construir poco a poco un nuevo cuerpo, un nuevo espíritu, unos nuevos valores que me permitieran seguir en camino.

Año tras año, vuelven estos cuatro días intensos que recuerdan la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Sale a la calle el paso de la foto, el Cristo de la Agonía, con el que procesioné de crío. Y se amontonan emociones, caras y recuerdos.

Siento un profundo respeto por todas las personas que viven su fe, sus creencias, con honestidad y valor. Por aquellas que tratan de vivir sus principios sin violentar a los demás. Por quienes trabajan en tantos lugares por un mundo más libre y más justo. Muchas de esas personas son católicas, y merecen todo mi aprecio.

Pero en estos días especiales del mes de marzo de 2008, AD, me limitaré a escuchar el Viernes Santo, como cada año, la Pasión Según San Mateo de Bach (este año, de entre las quince grabaciones que tengo, toca la versión mítica de Harnoncourt-1970). Y otra vez estaré ausente de la celebración de la Cena, de la lectura de la Pasión y sobre todo de la gran fiesta de la Vigilia Pascual. Otra vez será doloroso. Pero sé que nadie allá va a echarme de menos".

En marzo de 2008 acompañé el texto con la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo Según el Evangelista Mateo, BWV 244, de Johann Sebastian Bach (con su primer y monumental coro, para ser exactos). Hoy, con la foto de la Pietá Rondanini, elijo para vosotros una pieza musical que descubrí no hace mucho (gracias al ARTESLES de Fernando Zamanillo) y que me parece de una hermosura extrema: el Stabat Mater de G.F.Sances.

http://www.youtube.com/watch?v=7RuLSIOuw1k

jueves, marzo 25, 2010

BARCOS SIN HONRA


Por muy tradicionalistas y defensores de las glorias de España que se pretendan, andan estos días los sectores más conservadores de nuestra piel de toro implicados en la transformación de la máxima acuñada por Felipe II al tener noticia del desastre acaecido a la Armada Invencible.

Son pocas las excepciones dentro del Partido Popular, imagino que todas ellas con la boca pequeña pero no por eso menos relevantes (nada menos que la Lideresa Aguirre a la cabeza), que han reclamado estos días que, si en efecto se han producido delitos en los diversos procedimientos que se siguen por corrupciones y choriceos varios, se llegue hasta el fondo y se subsanen las responsabilidades correspondientes. El resto de los populares anda más preocupado en evitar que de una u otra manera, con triquiñuelas, apaños y bienvenidos favores de togas amigas, se anulen los procesos iniciados. Al grito de “Más valen barcos con honra que honra sin barcos”; más vale preservar lo que se haya trincado y las posiciones que permitieron trincar, aunque eso deje una sombra de sospecha sobre las cabezas populares, antes que dejar que la Justicia actúe y aparte de la res publica a quienes han abusado de la confianza de los ciudadanos y actuado en provecho propio antes que a favor del bien común.

Hay ya algunos antecedentes señeros, entre los que cobra hoy vigencia el viejo asunto Naseiro. Y con las últimas oscilaciones del los magistrados responsables de evaluar la conformidad a derecho de las escuchas ordenadas durante la instrucción del Caso Gürtel, hay algunos síntomas de que se intenta caminar por la misma senda: anular las acciones judiciales, invalidar las pruebas y así hacer que el caso se vaya adormeciendo no por falta de sustancia, sino por recovecos y añagazas en la clara voluntad de la ley. Sobre todo me causa cierta alarma que los dos magistrados que hace un par de días decidieron que dos de las tres escuchas analizadas eran ilegales pero era válida la tercera, con sólo unas pocas horas de diferencia cambien de opinión (¿quién sabe qué habrá ocurrido en el ínterin) para anular también la tercera. ¿Tan frívola fue la decisión anterior, tan irresponsable, tan poco meditada como para que de pronto y sin que haya novedad alguna se vuelva blanco lo negro y fucsia lo amarillo?

¿Es en España la Justicia igual para todos?¿Es la independencia judicial ya poco más que un espectro o un cuento para niños en fase Ratoncito Pérez? Porque parece que cuando llegan casos de corrupción al foro en los que se imputa a cargos socialistas se sigue adelante y se condena (y estoy totalmente de acuerdo en que se condene y se aparte a las malas yerbas con decisión, porque algunas cosas llevan tiempo pasando de castaño oscuro), pero que cuando llegan los conservadores siempre acaban encontrándose con un amigo de partida de golf, un compañero de colegio o un adlátere de banco de misa dispuestos a velar no por la honra sino por el barco, no pos la sustancia sino por la apariencia.

Casi cada día escuchamos viejos cuentos sobre los escándalos y los no escándalos que afectaron al PSOE. Historias viejas en las que hubo condenados y condenas, no sé si bastantes o insuficientes, pero las hubo y se saldaron las cuentas pendientes. Por cierto, hubo también casos (Pilar Miró, Demetrio Madrid) donde el linchamiento púb.ico de la caverna se demostró infundado, pero nunca se molestaron sus inquisidores siquiera en pedir disculpas. Esa es la diferencia. Si un socialista quebranta su pacto de servicio a los ciudadanos, cumple la condena; si es un popular, el juez acabará arreglándolo con una palmadita amistosa en el cogote como la de la Igartiburo al Cobra. Y sí, todos sabrermos por la prensa y otras vías que hubo dineros negros, trajes, corrupciones y corruptos. Pero seguirán donde estaban, viviendo a costa de los ciudadanos y comprando mansiones un poco más grandes para que quepa una impunidad todavía más escandalosa.

miércoles, marzo 24, 2010

"FLORES EN LA CUNETA": LOS DESOLADOS POEMAS DE ALEJANDRO CÉSPEDES


Hace ya unos meses os di la noticia de que un buen amigo, excelente poeta y mejor persona, Alejandro Céspedes, había obtenido el XXV Premio Jaén de Poesía. Hace unos pocos días, me envió un ejemplar del libro, Flores en la cuneta, editado como es costumbre en el Jaén por Hiperión.

Le gustan a Alejandro los libros orgánicos, coherentes, que de alguna manera nos narran en clave lírica una historia, un estado de sensación; libros que esconden la mirada serena de su autor tras personajes y máscaras y que a través del diálogo a cuatro entre escritor, máscara, palabra y lector provocan fogonazos de sentido, de extrañeza, de belleza. Esos fogonazos que nos obligan a apartar durante unos instantes el libro de la mirada, a tomar aliento antes de continuar.

Confiesa al inicio del libro que siempre ha sentido una infinita tristeza al tropezarse a lo largo de millones de kilómetros de carretera realizados a lo largo de los años con los testimonios de tantas tragedias, con tres testimonios: los animales atropellados, los zapatos diseminados y las flores que tratan de no olvidar a un lado de la cuneta.

Cierto alejamiento irónico suponen los títulos de los poemas, todos ellos fragmentos de anuncios de coches, tantos perfectamente reconocibles (¿Te gusta conducir?). Pero pronto la juguetona llamada del título nos desborda y la realidad de unas palabras que nos abren sombras y vacíos, que disparan a bocajarro contra nuestra emoción y nuestra memoria se impone violenta y necesaria.

Desolación y belleza. Palabras y vacío. Carreteras desgarradas camino del silencio. Flores en la cuneta. Alejandro Céspedes.


Los animales de dos en dos, ua, ua

Chillan como animales las dos ruedas derechas. Luego las de la izquierda derrapan e imprimen sus dibujos sobre la carretera.

Ellos gritan también.
Ríen.
Nadie los juzga.

Aún no saben que a partir de la siguiente curva, y para siempre, van a llevar colgados de su corazón los ojos de una perra.

martes, marzo 23, 2010

LOS NUEVOS UNIVERSOS SONOROS DE DIEGO FERNÁNDEZ MAGDALENO


Hace ya algunos años que escuché por vez primera un recital de piano de Diego Fernández Magdaleno. Fue en Santander, en un ciclo que el Ayuntamiento de Santander había programado para dar luz al trabajo de los compositores cántabros. Fue más adelante cuando coincidí con él de manera virtual, curiosamente más cercana, comentando en el blog de Eduardo Madina, luego en el mío y el suyo, por fin en Facebook. Pequeños milagros cotidianos de las redes sociales.

Y fue el sábado pasado cuando de nuevo pude escuchar un recital de Diego, otra vez en Santander y otra vez dedicado a los compositores cántabros. Aunque ahora de la mano de la Obra Cultural de Caja Cantabria.

Diego es un aventurero, un hombre culto, comprometido, con sensibilidad social que aplica a la permanente vigilia sobre los acontecimientos públicos y la lucha para defender los derechos cívicos, la igualdad, la justicia social. Y también con una sensibilidad artística que le hace sumar a su profesión de músico sus incursiones en la poesía y otros géneros literarios.

Y ese sabor a aventura tuvo el pasado concierto. Porque sin duda es un reto un programa de música íntegramente dedicado a compositores españoles vivos, radicalmente contemporáneos, y a esos lenguajes diversos y complejos con los que los creadores tratan de encontrar su particular palabra sonora. Es un reto para el intérprete. Supone trabajar con ahínco, con decisión y durante muchas, muchísimas horas, para comprender, integrar, acomodar los dedos a unas partituras que no interrogan a la memoria auditiva del intérprete (no son previsibles, como ocurriría si siguieran las normas clásicas) y suelen concebirse además como obras para virtuoso: trabajar cada compás, encontrar sentido global a la partitura, dominarla y, por fin, presentarla ante el auditorio. Tanta pasión además para que tantas veces la obra sea de interpretación única, casi una performance.

Pero es un desafío también para el público: nada menos que doce obras de nueva audición, doce obras que nos exigen una concentración absoluta, porque nos derivan de unos lenguajes a otros, de unos universos a otros, sin piedad, tratando de enamorarnos en ese instante fugaz en el que un sonido vive, interroga y muere.

Qué difícil pues definir las sensaciones encontradas durante las casi dos horas que duró el recital de Diego. Qué difícil no patinar, no emitir juicios desafortunados sobre obras que flotan sobre la inmaterialidad del viento y que apenas pudimos intuir en una primera y puede que única oportunidad. Pero sí sé que el recital fue en conjunto hermoso. Puede que coincida con un momento en el que estoy escuchando bastante música contemporánea, y que por eso la extrañeza fuera menos radical que en mis épocas barrocas o románticas. Pero es difícil no sentirse contagiado de la severa pasión con la que Diego Fernández Magdaleno se implica ante cada obra.

Escuchamos obras cuya modernidad ha nacido de la exploración de timbres, de la seducción poética que un día iniciaran los impresionistas, y que ha sido una de las sendas del S.XX y crece en el S.XXI. El sonido como plataforma sutil, a veces desnuda en melodías y contrapuntos de factura aparentemente simple, otras envuelto en grandes acordes que se abren paso en un amplio coro de ondas que busca recuperar el placer de depositar nubes de música y dejar que suavemente complazcan a quien escucha. Amor y humor de Albert Sardá, Susúrrame al oído de Dolores Serrano, la delicada textura de Troballa al jardí de Carme Fernández-Vidal...

Escuchamos otras que hunden su raíz en la exploración de las estructuras, en la propuesta de series, progresiones, entramados armónicos que, a veces desde una comprensión espacial, a veces desde una furia expresionista, buscan el clímax sobre el que estallar. Como ocurría en el homenaje a Barce de José María García Laborda, la Elegía de Teresa Catalán, Un apunte de invierno de David del Puerto o las cuatro excelentes bagatelas de la cántabra (recuperada también de otros tiempos y otras guerras) Ana Fontecha.

Quiero destacar dentro del programa una suite, el conjunto de micropiezas firmadas por Esteban Sanz como Cantizal cántabro (recuerdo que hay un segundo cantizal para guitarra, igualmente espléndido). Frente a algunas tonterías escuchadas en las autoridades culturales sobre la mayoría de edad de la música cántabra a partir de versiones pobretonas y más que discutibles (claro que a estos conciertos esas autoridades nunca vienen), el Cantizal de Sanz Vélez da una vuelta de tuerca a lo que fue la Segunda Escuela Nacionalista, a las teorías de Falla o Pedrell acerca de la reconstrucción de la música tradicional para dar forma a una música particular, reconocible, propia, que sin embargo debería ser una música nueva y no una simple adaptación. Esteban borda desde su profundo conocimiento de los intervalos, ritmos, armonías, modos que nos brillan en el oído como músicas de la tradición cántabra para jugar con nuestra percepción auditiva y enfrentarnos a una delicadísima sucesión de pequeñas obras que cobran vida y nacen con vocación de enamorarnos y de permanecer. Sí, las sentimos como cántabras, como nuestras, pero el sutil tejido de sonoridades limpias y cantarinas, la eficaz interacción de los contrapuntos, la agitada alegría de los ritmos hacen de todas y cada una de ellas música universal, nuestra por partida doble.

Para finalizar, la eclosión agitada, con ecos brahmsianos, del Novilunio de Emilio Otero, o las visitas al Romanticismo y al Regionalismo de José Santos, con su delicado Hablamos mientras dormías o el Estudio, construido sobre la melodía del pasiego Molondrón, cerraron la presencia cántabra en el concierto hasta un número de cuatro importantes compositores.

El mismo número, por cierto, que de compositorAs en programa. Y es que también la música está aprendiendo a ser igualdad.

Muchas y sinceras gracias, Diego, porque nos has ofrecido la oportunidad de descubrir, de disfrutar, de dar forma a un sábado diferente que siempre será Música. Con mayúscula.

lunes, marzo 22, 2010

CATÓLICAS QUE NO ENTIENDEN


Durante el pasado fin de semana, tuvo lugar en Santander una nueva edición de CANDINAMIA, la feria de asociacionismo juvenil que organiza el Consejo de la Juventud de Cantabria. Y como ya es tradicional allí estuvieron ofreciendo información los voluntarios y voluntarias de ALEGA. Como siempre, transcurrió la feria con normalidad y naturalidad. Aunque si el año pasado hubo malestar con el comportamiento pre-homínido de los chicos de un instituto del centro de la región, esta vez la anécdota la puso el ejercicio de apostolado de dos chicas que llegaron desde la acera de enfrente, digo desde el puesto situado justo enfrente, en el que se publicitaban las actividades de una asociación "sólo para chicas" y vinculada al Opus Dei.

Una conversación plagada de sonrisas (si ellas eran cínicas, nosotros no íbamos a quedarnos atrás) centrada en la escandalizada sorpresa que sufrieron las dos mozas al estudiar las actividades de ALEGA y encontrarse con la presencia de un "Grupo Cristiano". "A ver, que nosotras respetar, lo respetamos todo, pero no podemos entender que haya una persona que sea homosexual y cristiana".

Por razones bien diferentes, a mí también me cuesta entender que a día de hoy, con las permanentes agresiones verbales de la jerarquía y cierta militancia católica (y no sólo católica), con el desprecio nuestro de cada día contra homosexuales y lesbianas, haya homosexuales que consigan mantener su fe firme e insistan en permanecer en una iglesia que abiertamente les excluye. Pero trataré de explicar a las chiquitas un par de reflexiones al hilo de su pregunta.

En primer lugar, que confundan "cristiano" con "católico" me hace dudar de su formación religiosa. Son muchas las ramas, versiones y lecturas del Cristianismo. Y todas ellas, unas más que otras (en este sentido, evangélicos y católicos se llevan la palma), se consideran en posesión de la única verdad. Y no todas las confesiones cristianas se muestran tan cerriles y agresivas contra gays y lesbianas como católicos (y ya que coinciden en lo uno, por qué no recordar que también en lo otro) y evangélicos. Son ya varias las iglesias luteranas que celebran matrimonios entre personas del mismo sexo, y me pareció preciosa la imagen de la catedral luterana de Copenhague adornada con las seis bandas de nuestro particular arco-iris en las celebraciones del Orgullo LGTB 2009. Con menor influencia, también algunas de las iglesias vinculadas a la izquierda de la reforma abren sus puertas sin recelos a gays y lesbianas, así cuáqueros o universalistas. Y el debate entre los anglicanos está vivo y va inclinándose en favor de una iglesia inclusiva y de la igualdad para todas las parejas y todas las familias, un paso ya definitivo en la versión norteamericana (episcopalianos). Voy a recordar aquí que la actriz Anne Hathaway y su familia abandonaron de forma pública la Iglesia Católica e ingresaron en la Episcopaliana cuando un hermano de la actriz reveló que era gay. Y lo explicaron diciendo que no podían pertenecer a una fe que discriminaba, excluía y criminalizaba a uno de su propia sangre.

En fin, que ser cristiano y homosexual es perfectamente posible si miramos a nuestro alrededor con los ojos un poco más abiertos.

En todo caso, quienes han venido participando y animando el Grupo Cristiano de ALEGA son en su inmensa mayoría católicos.

¿Es posible ser católico y homosexual? Lo que yo no entiendo es que se pueda ser católico y excluir, discriminar, apartar, humillar, extender las semillas del odio contra miles de seres humanos sólo por su orientación sexual o su identidad de género. Tiene que ver, claro, con una visión de la sexualidad retrógrada e imposible, con la culpabilización de los cuerpos y del placer, con una apuesta por la represión que por cierto es bien diferente de la que existiera en el orbe cristiano en otros momentos y de las consideraciones de reputados teólogos. Y no sólo de los actuales, condenados o no al silencio, sino también de algunos nombres destacados del santoral.

Se suelen apoyar los que anatemizan las relaciones entre personas del mismo sexo con algunas referencias, de interpretación más que dudosa, de la "ley antigua", de ese Antiguo Testamento que vino a ser rectificado por el mensaje de Jesús de Nazareth, y otras de igual indefinición de un par de cartas paulinas. Pero tendrán difícil encontrar en los Evangelios alguna referencia en clave negativa a la sexualidad, y una sola palabra, de condena o de ánimo, para homosexuales y lesbianas. Pero mucho más allá de la cuadrícula, la hipocresía y los nuevos fariseos, la esencia del mensaje cristiano es, si no lo he entendido demasiado mal, el amor fraterno, la comunión en un mismo cuerpo y con igual dignidad de todas las células, sean como fueren.

Ayer mismo, con la autoindulgencia que suele caracterizar a la jerarquía católica, insitió Benedicto XVI, Martillo de Gays, en que al mirar hacia los errores de la Iglesia en relación a los escándalos de la pedofilia institucionalizada y consentida, seamos indulgentes y recordemos las palabras de Cristo, las de "No juzguéis y no os juzgarán".

Tal vez fuera un buen consejo para sí mismo, y para esas jóvenes seguidoras de sus dogmas que tal vez tendrían que hacer un esfuerzo para entender un poco. Para entender sus propios postulados y hasta para entender y acoger a los que entienden.

Mientras tanto, tal vez fuera una buena idea pasar la información sobre los campamentos para chicas solas al Grupo de Lesbianas y la de sus talleres de cocina y moda al de Gays. Si es que estamos condenados ... a encontrarnos.

domingo, marzo 21, 2010

MOMENTOS ESTELARES: EL LITUANO IMPASIBLE


Mi primera incursión por el delirio narrativo no ocurrió dentro de la serie "Momentos estelares", sino en una serie de entradas escritas durante unas vacaciones en Playa del Inglés, marzo de 2008. Digno de formar parte de la serie estelar, buena recuperación para este primer domingo de primavera, os dejo de nuevo en las manos del Lituano Impasible.

Allá va:

Andaba yo intrigado pensando de dónde sacaría Litos los canarios para morrear en las escaleras del Yumbo Center a altas horas de la madrugada, teniendo en cuenta la escasez de producto nacional que se encuentra por estos lares cuando decidí marcharme de safari-aventura hacia el centro de Gran Canaria.

Siempre he sabido que la idea básica de toda aventura viene a ser sinónimo de incomodidad. Un viaje estupendowonderfulwunderschön, según la comisionista, en Land Rover nos permitiría dedicar un día a los paisajes volcánicos del interior, comer en un restaurante típico canario, pasear en camello previo pago de suplemente y no se sabe cuántas cosas más. De modo que ni corto ni perezoso me presenté a las ocho y media de la mañana en la entrada del Restaurante Roma en busca de vehículo, aventura y compañeros de excursión.

Quiero dejar claro que en contra de mi costumbre y para dar ejemplo, después de que Paolo Latrónica me comentara hace unos días que lo que nos pasa a los españoles es que no tenemos espíritu nacional, llegué el primero, no como esas dos alemanas que avergonzando a su propia tradición resultaron indisciplinadas y perezosas y además no hicieron caso a quienquiera que les vendiera la excursión y no llevaron nada de abrigo en previsión de la fresca de la mañana, las temperaturas de las altas cumbres volcánicas y los alisios o más bien contraalisios si tenemos en cuenta la feroz oposición que presentaron a nuestro viaje. Menos mal que el aquí firmante, caballero de capa y espada, le dejó a la alemana adolescente un precioso canguro de impecable algodón brasileño, y que uno de los guías, Tim, cedió un pequeño chubasquero, menos de diseño, a la alemana madre.

Además de las alemanas y de Tim, italobritánico de novia canariona escapado de Londres hace siete años en busca del buen tiempo y de la juerga, estaba el otro guía-conductor, español de Albacete por nombre, cómo no, Pepe. Se incorporó también la Familia Flemática, padre, madre y chavalín de unos 10 tiernos años, llegados a Maspalomas desde la Nebulosa Norwich. Y finalmente, oh aparición, el Lituano Impasible.

Juntos y en unión emprendimos la travesía. Me preocupé por ejercer de anfitrión nacional y saqué a relucir mi estupendo inglés de Cambridge. Pero cuando nadie respondió a mi simpático comentario de "My tailor is rich" regresé a mis cuarteles de invierno y esperé mejor ocasión para el asalto.

Los guías desgranaban pequeñas explicaciones y proferían algunos chistes básicos aptos para todos los públicos mientras la Adolescente Alemana se quejaba de frío. Papá Flemático asumió su rol de instituatroz británica, mirola con displicencia y comentó, sabio, "a medida que se asciende hace frío". Su lenguaje corporal y ocular más bien quería decir "Haberte traído una rebeca, so tonta". La Adolescente Alemana respondió en un tono más que correcto y amable ante tamaña exhibición de talento analítico "Es verdad". Mientras su lenguaje corporal y ocular matizaba "Métete en tus asuntos, capullo".

Mamá Alemana continuaba riéndose de una manera tan constante como absurda mientras Madre Flemática y Niño Flemático miraban al frente sin que nada ni nadie pudiera afectar a su británica dignidad. Dignidad que no perdieron ni durante el desayuno (no incluido en el precio), ni durante la parada en el área de recreo de un embalse con más secano que balsa donde podríamos encontrar camellos (no incluidos en el precio) que sin embargo, por puras ganas de jorobar, no se encontraban en los alrededores. Y que en todo caso hubieran sido dromedarios. Color café.

Un pequeño paseo por el paraje y nuevo conato de conversación. Papá Flemático pregunta al Lituano Impasible "¿Bonito paseo?" mientras el tono irónico y el lenguaje corporal sugieren "¿Te das cuenta de que nos has hecho esperar durante cinco minutos?". Lituano responde "No ha estado mal" mientras la expresión inamovible de su cara propone "Que te folle un pez".

Pero fue sin duda el Lituano Impasible la gran sorpresa de la expedición. Armado de una cámara de fotos espía marca ACME, analizaba concienzudo la orografía del terreno con quién sabe qué aviesas intenciones. Absorto en su laboriosa misión para quién sabe qué malvado darzveider galáctico o qué potencia del Este, durante el viaje dijo sólo "Soy lituano" y "No ha estado mal". Reconozco que en este tipo de saraos resulta complicado participar, pero juro a mis lectores que el repertorio gesticular del Lituano era casi tan rico como el de Arnold Schwarzeneger. Hiératico hasta el punto de parecer uno de esos chavalotes que realizan cameos en las películas de nazis para decir "A sus órdenes, mi capitán, la operación especial sobre el ghetto de Vilna ha terminado sin novedad", hay que reconocer de todas maneras que como expresión de las bondades de la naturaleza su rotundo palmito nordesteño hacía la competencia a los materiales geológicos que se arremolinaban por doquier. En especial su background. Tan rocoso como la imponente silueta del Roque Nublo y tan impasible como su propio portador.

A pesar de mi empeño por salvaguardar el orgullo nacional, decidí no perder de vista las extrañas maniobras (y el rotundo background) llegados desde la Lituania (ten points). Ni siquiera durante la comida típica en que, nuevamente embebido de espíritu nacional, me empeciné en poner cara de "Oh, delicioso" ante un aguachirle amarillento con aspecto de sopa y un pollo con papas arrugás y mojo que igual podría haber sido, por lo correoso, Solomillo de Añejo o contramuslo de Perro de Presa Canario. Y el caso es que cual despiadado japonés siguió fotografiando orografías a la par que mostrando una total indiferencia ante las bellas muestras de arquitectura civil y militar de San Bartolomé de Tirajana.

El final de la excursión (más aventura que nunca) consistía en provocar un batido de gofio en nuestros estómagos, ya que recién terminada la manduca el land rover embistió una cañada tortuosa sobre la que, ante el entusiasmo (más aventurero que nunca) de Tim, nuestros backgrounds respectivos empezaron a botar hasta quedar realmente maltrechos. El lituano, eso sí, continuaba impasible. Supongo que ese background rotundo que se insinuaba bajo el chándal rojo contribuía a amortiguar la paliza. Parecía pasable y escépticamente divertida la Familia Flemática envuelta en su flema, tanto que llegué a la conclusión de que el niño era una obra maestra de pottery más que un little british de carne sin espíritu. El caso es que tras una hora brincando por el pedregal, abrasados bajo un sol de injusticia, sedientos y sin posibilidad de hallar líquido alguno, engullendo un par de chungos higos chumbos (localmente denominados tunas) y detenidos muuuucho más tiempo del deseable porque estaban volando las obras públicas del cabildo la mitad de la cañada por do habíamos de pasar, llegamos (sorprendentemente) a puerto sin novedad. Matizo, por cierto, que los únicos que engullimos los espinosos higos fuimos Tim (para algo le pagan) y el mendalerenda, nuevamente dispuesto a mostrar las osadas alegrías de España y olé, sin tomar en consideración las muecas de asco de Alemana Madre y Alemana Hija, los mohínes de "bondad graciosa, no es cierto?" de Familia Flemática y la impasible y distante mirada del pluscuamperfecto lituano.

Pepe, amable siempre y claramente sorprendido de contar con cliente hispano, se ofreció para compartir unas cañas conmigo la próxima vez que pasara por allí. Familia Flemática se escabulló sin despedirse y sin hacer ruido, las indisciplinadas alemanas me devolvieron el algodón brasilero -dando, eso sí, las dankes- y el lituano recogió sus utillajes de la T.I.A. y continuó paseando su, ¿les he dicho ya que espectacular?, palmito por Playa del Inglés.

En fin, nunca me había tropezado con lituanos de comportamiento japonés (ni con otros), pero creo que alguien debería avisar a Carmen Chacón y a Moratinos porque ... ¿no estará planeando Lituania un desembarco imperialista en Gran Canaria?

Otra pregunta que se me quedó, ay, sin respuesta: ¿Tenían algo que ver las espléndidas vistas traseras del lituano con las hermosas y protegidas dunas de Maspalomas? Y si es así, ¿guardan relación esos paseos con la sonrisa -oh cielos- que me dedicó al siguiente día, cuando coincidimos en una guagua camino de Las Palmas?

Y por fin ... ¿alguien sabe algún remedio para que tras los botes en land rover se me pase de una dita vez el dolor de background?

sábado, marzo 20, 2010

POR DIOR, QUÉ DISPARATE ...


Han corrido estos días por la red las declaraciones del modisto Karl Lagerfeld, alma actual de la casa Dior, y ayer algunos de mis contactos de Facebook me preguntaban mi opinión. Y un par de horas antes de que entre de manera oficial la primavera en nuestras vidas, paso a dar cumplida respuesta.

Lagerfeld, en una entrevista concedida al cineasta Bruce La Bruce y publicada en la revista Vice, afirma ser contrario al matrimonio entre dos homosexuales, porque el matrimonio es una institución burguesa y como tal reprobable, así como contrario a la adopción por parte de una pareja de hombres, porque sería absurdo para un niño tener un papá que trabaja y otro que cuida la casa (huele un poquito a alcanfor esta visión del matrimonio y la familia, pero al parecer Lagerfeld no se ha enterado de que hay millones de parejas en el mundo en las que ambos integrantes desarrollan una actividad profesional) . Eso sí, matrimonio y homoparentalidad le parecen correctos entre dos lesbianas. De la misma manera, afirma no comprender a los que hacen de la homosexualidad un drama porque para él nunca ha sido un problema y concluye que es una mala idea mantener relaciones sexuales con la persona a la que amas, porque eso conduce al final de la relación, y que para el sexo están los prostitutos de lujo si eres millonario y el porno si tienes la mala suerte de no serlo. En fin, en pocas palabras, todo un monumento a la frivolidad, la ignorancia y el disparate.

En lo que al matrimonio se refiere, quizás no ha sido capaz Lagerfeld de darse cuenta de que en realidad la reivindicación del acceso a la institución matrimonial es la reclamación de la igualdad civil para todos los hombres y mujeres, con independencia entre otras cosas de su orientación sexual. Me parece interesante el análisis de algunas personas sobre la posible falta de modernidad del matrimonio, pero el fondo del debate es o matrimonio sí, y para todos, o matrimonio no, y también para todos. Se trata de una opción, y quienes prefieran vivir en su brillante mundo de charol, al margen de las convenciones burguesas (porque claro, la moda tiene poco que ver con la burguesía y el aburguesamiento) podrán seguir haciéndolo al margen de que alrededor se encuentren con gays que hayan elegido el matrimonio para dar solidez social y legal a su relación.

Su aceptación del matrimonio y la familia para las lesbianas cuando no para los gays, riza el rizo. Así que las lesbianas sí son para Lagerfeld convencionales y burguesas... Mejor no comentar, pero tal vez el discurso feminista que tantas veces acompaña la realidad lésbica sea una de las mejores señales de que en general las lesbianas resulten mucho menos convencionales que los gays, aunque esta afirmación seguiría siendo tópica. Perdido, eso sí, en su egótica burbuja de glamour, su idea de que una mujer es más adecuada para criar a un niño se basa en un argumento de profunda raíz científica: él se llevaba mejor con mamá que con papá.

Me parece más hueca y molesta su crítica hacia quienes ven de manera dramática la homosexualidad. Puede que él haya sido afortunado al no vivir de manera traumática su orientación. Pero en un mundo donde las agresiones, muchas mortales, contra la dignidad y derechos de las personas lgtb sigue siendo cotidiana, tal vez habría que preguntar al modisto si Matthew Sheppard debería haber sonreído a la moda mientras lo mataban a palos, o si Nemat Safavi debería consultar catálogos de Dior mientras aguarda su ejecución en Irán. Y fíjate si serán tontos que prefieren ser unas reinonas del melodrama, si va a tener razón el Tío Lagerfeld.

Termino con todo un ejemplo del ridículo al que la fatua vanidad de algunos personajes puede llegar. Él no se acuesta con los hombres a los que ama, aunque sí frecuenta los prostitutos de lujo, con actitud más L'Oreal que Dior: "porque él lo vale". O lo que es lo mismo, porque tiene la cuenta corriente lo suficientemente saneada como para que un morenazo haga de tripas corazón y se beneficie al apuesto (y rico) diseñador. Eso sí, no sé si sus acompañantes habituales (cobren o no) habrán quedado contentos con una afirmación que les pone en una posición no por sospechada menos molesta. Para los pobres, siempre quedarán los chaperos de esquina y las películas porno. O algo peor, el sexo con amor, qué poco estilo.

Prejuicios, ignorancia, homofobia interiorizada y elitismo de la Señorita Pepis parecen ser las apuesas de Dior para su colección de primavera-verano. Para llevar con desvergüenza y poco sentido del ridículo.

Juego de agudeza visual: ¿Quién de los acompañantes de la foto es el novio y quién el prostituto?

viernes, marzo 19, 2010

ASOCIACIONISMO Y BUROCRACIA


Habrá quien lo achaque al tópico y pertinaz individualismo ibérico. Habrá quien lo relacione con una larga cultura política en la que la participación estaba mal vista y se percibía como peligrosa. No faltará quien hable del egoísmo postmoderno. Pero el caso es que el tejido asociativo de la sociedad española en general y de la cántabra en particular no me parece que goce de muy buena salud.

Salvo en aquellas organizaciones que se perciben como el único clavo ardiendo al que podemos aferrarnos cuando debemos enfrentarnos a problemas que nos superan, o lo que es lo mismo, a las que se ocupan de problemas médicos y que sirven tanto de programa de ayuda familiar como de fuente de información atenta y privilegiada, las demás asociaciones, el resto del entramado, se observa con sospecha tanto desde un poder que parece pensar más en controlarlo que en impulsarlo o darle espacio como por una ciudadanía que elige mantenerse al margen y que a veces parece proyectar su frustración, desencanto o incluso cierto complejo de culpa por su abstención cívica en la crítica permanente y feroz contra las organizaciones que sí tratan de transformar y formar.

En los últimos días, he mantenido conversaciones que hablaban de la pérdida de vigor del movimiento vecinal, del asociacionismo juvenil, de la crisis permanente de fondos y voluntarios de tantos grupos. Y también de las dificultades que la mayoría de las asociaciones tienen para poder sostenerse económicamente, tantas que a veces parece que el único sentido de las mismas es enloquecer rellenando papeles, cumplimentando impresos para solicitar subvenciones para sus proyectos y sus líneas de trabajo y más impresos para justificar lo que se ha gastado aun antes de que el dinero se haya recibido o incluso de que la subvención se haya fallado.

Tengo la impresión de que desde las diversas administraciones públicas se ve el asociacionismo como un amasijo extraño de intereses que cubre sensibilidades y accede a espacios a los que la burocracia no sabría o podría llegar, pero que no deja de ser una molestia a la que oponer todo tipo de pruebas y barreras. Sólo cuando el poder tiene la sensación de haber conseguido penetrar y controlar un movimiento social (hay un concejal santanderino experto en esta labor y sobre todo experto en ir contando cómo ha conseguido acallar a ciertos grupos y mantenerlos bajo férreo control) las asociaciones aparecen con un rostro amable para el que gobierna. Y ni así se libran de la espiral documental en la que día tras días se ahogan equipos directivos, voluntarios y trabajadores de las asociaciones.

Se me ocurre que deberíamos replantear el modelo de actuación y penetración del trabajo asociativo, redefinir sus planos de relación con las administraciones públicas. Y hacerlo en una dirección doble que se presenta como el único camino posible: garantizar la solvencia financiera de aquellas que desarrollen trabajo serio, a largo plazo y con experiencia constrastada en la gestión de sus áreas de interés y, en el mismo paquete, apostar por la independencia de sus discursos y atenuar el discurso del clientelismo.

Fomentar la participación ciudadana en las asociaciones (no me acaba de gustar eso de denominarlas "colectivos"), definir beneficios fiscales para las aportaciones realizadas y dar forma de una vez por todas a la figura del mecenazgo, establecer un nuevo parámetro para el sostenimiento de aquellas actividades que estén supliendo la inacción, desinterés o ineficacia de la administración no con subvenciones anuales sino con covenios de colaboración estable, la cesión de espacios de gestión a las entidades ciudadanas, serían algunas de las pautas de reflexión necesarias para dar forma a la primera variable de la ecuación, la de la solvencia financiera. Me da la impresión de que la segunda, la de la independencia, vendría por sí sola.

Desde este Santander Posible, aprovecho para desear a las asociaciones juveniles de Cantabria un buen fin de semana, en éste en el que de nuevo tratarán de acercar sus programas e inquietudes a chicos y chicas con una nueva edición de la feria de asociacionismo juvenil CANDINAMIA desde Santander y también en el próximo, en el que desplazarán sus activos y sus ilusiones a Torrelavega: Sed críticos, sed claros, llenad de esperanza y contenido y apostad por vuestra autonomía. Puede que así podáis recuperar un vigor siempre añorado que a lo mejor nunca fue del todo cierto.

jueves, marzo 18, 2010

GUSANAS DE BLANCO


A estas alturas de la película me parece que poco importa ya el significado que en un determinado momento histórico pudieron haber tenido la Revolución Cubana y su reinvindicación de lo que se llamó el "Socialismo de rostro humano" frente a la fría realidad del "científico" y su terrible experiencia totalitaria; pierden relevancia los avances y logros obtenidos en materias como la cultura, la educación o la sanidad (no sé si todos pero sí la gran mayoría de los regímenes totalitarios de larga duración acaban aportando algún dato favorable en su gestión del día a día, lo que no sirve, nunca debe servir, para justificar sus desvaríos de origen y su permanente afrenta a los derechos humanos); carece de sentido especular sobre cuál hubiera sido la evolución del sistema castrista sin la presión indecente de un embargo que han pagado los cubanos de a pie y no los jerarcas del régimen.

No, porque a siete años de la "Primavera Negra" en la que se produjeron arrestos arbitrarios y condenas severísimas contra los opositores pacíficos, se pone de manifiesto una vez más la intransigencia de los Castro, su desprecio absoluto por las libertades civiles y su incapacidad para generar algún atisbo de apertura hacia una Cuba democrática y nueva.

La muerte de Orlando Zapata, como la actual huelga de hambre de Guilermo Fariñas vuelven a situar al régimen cubano en la diana de la indignidad pública, y vuelven a recordarnos que hay en la isla un gobierno incapaz de asumir sus responsabilidades de guardia y salubridad de las personas directamente a su cargo (la población reclusa) y de que la única respuesta ante la necesaria ansia de libertad de tantos cubanos es la agresión y la amenaza contra quienes se atreven a alzar la voz.

De nuevo, no es la primera vez en tiempos recientes, recordemos las Madres de Mayo en Argentina, las Mujeres de Negro en Bosnia o Israel, son las mujeres las que asumen el protagonismo y asumen el compromiso de luchar en primer lugar por el bienestar y libertad de sus seres queridos, de sus familiares, para en un paso más al frente multiplicar su denuncia hasta hacerla extensiva a toda la sociedad cubana. De nuevo, el régimen de los Castro pone en marcha su maquinaria de abusos y amenazas, moviliza a sus aparatos de propaganda y saca a la calle sus "brigadas de choque" para denunciar a los disidentes pacíficos, a los opositores demócratas como "gusanos", "traidores", "espías" y "delincuentes comunes". Con el inestimable apoyo internacional de algunas voces que enamoradas de una Cuba de tarjeta postal que poco tiene que ver con la real, que desde la complacencia con la vieja y utópica idea del Socialismo Humanista, parecen incapaces de ver o de entender la otra realidad isleña, y que en España ha tomado la voz esta vez de Willy Toledo o Miguel Bosé.

Las "Damas de Blanco", esas mujeres comprometidas a las que los esbirros de la dictadura llaman "gusanas", continúan sus siete días de lucha pacífica en Cuba. Las voces en favor de la libertad como las de la bloguera Yoani Sánchez continúan alerta y vivas, sin rendirse a las amenazas y las agresiones. Y Cuba continúa esperando un futuro limpio y libre. Un futuro contra el que ya hace mucho tiempo que no caben más disculpas.

martes, marzo 16, 2010

MOMENTOS ESTELARES: EL RITUAL DE ALTAMIRA, FASE I, SANTANDER, EL MAR, CÁGATE LORITO


Siempre dijo mi madre que yo tengo "poquita voz, pero desagradable". Así que ni me lo creí cuando la directora-fundadora de la Camerata Coral de la Universidad de Cantabria (Camerata Coral de Santander, Coral de Santander y ni se sabe cuántos nombres más pasamos, Camerata a partir de ahora en el post), Angelines Kuezenabos, exclamó con su particular acento de Palo Alto "Oh, perro si erres un tenorr muy lírrico". Lo que venía a significar en su particular idioma "no se te oye un carajo pero precisamente por eso puedes disimular en los agudos, no desafinas demasiado y me vienes superbien para hacer bulto en la cuerda de tenores, que la tengo visualmente desguarnecía".

Así que feliz como un gusano viviendo en una pera (Pelayo Woodehouse dixit) me incorporé a la que para mí, y no es pasión de hijastro, es y ha sido el mejor conjunto coral de la música cántabra. Justo cuando ensayaba algo tan facilito como el "Dixit Dominus" de Händel, y poco antes de grabar para Tira de Música, RTVE, las "Antífonas de la Coronación" de Händel y la Misa Teresiana de Haydn en la Catedral de Burgos (ajá, durmiendo con el enemigo eh, Camerata, eh, que Burgos también quiere ser la reina del 2016).

Son muchas las anécdotas que podríamos contar de la Kuezenabos y algunas las de la Camerata In Concert, así que no contaré la ventolada que hizo volar a medio motete todas las partituras, ni el aire acondicionado con convirtió a las contraltos en improvisadas Monroes, ni las impecables traducciones de la directora al presentar en York a las solistas Lola y Blanca como Mary Pains and Mary White, ni el do de pecho que soltó fuera de lugar un tenor cuando la soprano que tenía delante bajó con energía su carpeta y se la incrustó ahí, justo ahí.

Pero no puedo resistirme a narraros en estos mis Momentos estelares la aventura por la vanguardia experimental con la obra levemente intitulada "El Ritual de Altamira, Fase I: Santander, El Mar".

Había tenido Kuezenabos noticia de una compositora tirando a chiflada, de origen cántabro y residencia alemana, donde se había formado en las singulares consejas de Maurizio Kagel y bebía de una extraña mezcla entre música, espiritualidad, residencias temporales entre los indios chichi (se lo juro) donde aprendía las artes del chamanismo y la Música Aleatoria. Quedó fascinada nuestra excéntrica directora cuando se enteró de que no sólo la compositora Matilde Mente no sólo prefería la creación de "rituales sonoros" a la de "música en sí", sino que además venía de un proceso penal en la ciudad de Colonia por haber celebrado uno de sus musicales ritos en la Catedral de Colonia con un ciervo muerto que luego habían quemado a la puerta del templo para invocar no se sabe muy bien a qué especie de espíritu burlón. Tampoco se supo nunca cuantas jarras de vino de Rhin se habían trajinado antes.

Le encargó la irresponsable de Angelines una obra a Matilde que pronto dijo que Cantabria era una tierra llena de fuerzas misteriosas, y que se le había venido a la meninge una comunión con los cuatro elementos que constaría de tres fases presenciales y una transversal-visual. La I para el Agua, en Santander, la II para la Tierra, encima de la Cueva de Altamira mismamente, la III el Fuego, colocando centenares de antorchas y pianos de cola en la subida a la Cueva del Castillo (el chamanismo aprendido a lo que se ve era del tipo magdaleniense) y la transversal era la Fase IV, el Aire, que consistió en la proyección de imágenes de cabras follando en las cimas de los Picos de Europa durante la única fase presencial que llegó a hacerse realidad.

La obra compuesta para Coro Mixto, trombón de varas, piano de cola y sacerdotisas solistas (sic) fue presentada por la Camerata como osada clausura de la III Edición del Otoño Musical de la Universidad de Cantabria.

Matilde Mente nos había aleccionado bien: "Empezáis y termináis cuando os dé la gana, porque esta música hay que sentirla y no medirla". "Si alguien necesita beber o mear, sale del coro, hace lo que tenga que hacer, vuelve y se incorpora: a la naturaleza no se le pueden poner trabas". "Las túnicas rojas que lleváis son muy monas y muy adecuadas, pero si además os adornáis con ramas, piedras y florecitas, estaréis más chamánicos que nunca". Mientras Angelines Kuezenabos, cuadriculada medidora de solfeos, intentaba cuadrar lo incuadrable como si de un contrapunto barroco se tratara mientras los tenores nos axfisiábamos repitiendo 47 veces (nunca entendí por qué precisamente 47 y no 52 o, mucho mejor, 69) la palabra "agua" trinando un la sobreagudo con un si bemol más sobreagudo todavía. Muy aleatoriamente, eso sí. O sea, como podíamos, ya que ni siguiera Kuezenabos fue capaz de que nos ahogáramos todos al mismo tiempo.

Comenzó el gran día. Salimos con solemnidad disfrazados como para ir a la vijanera (yo me puse un panamá con gardenias, pero la chamana me dijo que me quitara esa mariconada, que aquello era muy serio) y comenzamos a gesticular elevando nuestros brazos hacia todos los puntos cardinales y recitando "Elevo mis brazos al cielo, elevo mis brazos a la tierra, al Este, al Oeste y a todos los vientos habidos y por haber" mientras el loco del trombón y su churri pianista hacían unas cosas más bien extravagantes y las dos sacerdotisas se paseaban entre la alucinada concurrencia repartiendo hisopazos con agua de mar, cangrejos locales (cámbaros y mulatas) que les habían regalado en el Mercado, algunas nécoras semivivas que correteaban por la moqueta, piedras de río y cáscaras de berberecho. Aunque todavía hoy hay algunos espectadores convendidos de que además les dieron tripis, o no se explican nada.

Tras la solemne introducción, rompimos el ensalmo con un rotundo cluster de dos sílabas. Primero un CO emitiendo cada miembro del coro la nota más grave que pudiera alcanzar y brazos hacia el suelo, seguido de un ÑO emitiendo la nota más aguda y estridente posible con los brazos hacia arriba. En homanaje a la furia generadora de la tierra: CO-ÑOOOOOOOOOO.

Y a partir de ahí todo un poema de verso delirante que se superponía a las sutiles imágenes de las cabras follantes arriba mencionadas, las sacerdotisas sacando acólitos voluntarios entre el público para untarles las palmas de las manos con pintura de dedos de fuertes colorines e impregnar las paredes del Salón de Actos de la Escuela Superior de la Marina Civil previamente revestido de delicado papel de embalar con manos rupestres.

El ritual terminaba con la devolución al mar de sus ofrendas. Que traducido significaba que salíamos en procesión con todos los cangrejos, nécoras, piedras, cáscaras y vegetales ornamentales en una sábana blanca como la luna blanca hasta el muelle más cercano, sin parar de cantar y seguidos por el público dopado que, no me pregunten por qué, parecía estar disfrutando con el sarao. Llegados al muelle, donde nos aguardaba una coral amiga y muy amateur que no quería perderse el acontecimiento, el trombón y las sacerdotisas se subieron a una patera, y mientras el loco se ponía de pie y tocaba algo extraño y profundo, se adentraron en la Bahía donde se pusieron a tirar toda la basura al mar sin permiso de los guardacostas. El coro amigo aportaba el toque kitsch cantando a grito pelado "Alfonsina y el Mar".

No me lo explico todavía, pero ni hubo multa de medio ambiente, ni linchamiento popular, ni detención masiva de coralistas, instrumentistas y sacerdotisas. Hay quien dice que Matilde Mente y Angelines Kuezenabos fueron abducidas a la altura de la Isla de los Ratones por los extraterrestres. Pero otros aseguran que se compraron una casa en Frigiliana y se dedican desde entonces a la sublevación morisca.

De todas maneras, haya vivido en Marte o en Frigiliana, tengan cuidado: ¡¡Kuezenabos ha vuelto!!

jueves, marzo 11, 2010

PRONILLO, EL EJEMPLO


Hace ya mucho tiempo, en plena vorágine electoral, escribí sobre una de las vergüenzas más relevantes de nuestra ciudad, el estado de degradación del Palacio de los Riva Herrera en Pronillo, el edificio civil más antiguo de una ciudad poco generosa en edificios históricos. El pertinaz desinterés de una derecha que siempre ha estado al mando de la ciudad en las cuestiones culturales y patrimoniales había estado a punto de destruirlo para siempre, cuando se permitió edificar en la finca del palacio una urbanización de adosados que lo fueron estrangulando y que tenía previsto derribar sus muros para meter otros chalets más. Fue la presión ciudadana y la estupenda defensa del edificio realizada por Carmen González Echegaray y una buena parte de los actores culturales de entonces la que impidió el desafuero, aunque no por eso el ayuntamiento enmendó su desinterés y dejó que el Palacio de Riva-Herrera, conocido también como Pronillo, fuera languideciendo enfermo de muerte.

La memoria de Pronillo se recuperó en algunas ocasiones en propuestas del grupo socialista desechadas por el gobierno municipal, y de nuevo se puso en valor cuando Jesús Cabezón propuso como una de las prioridades de la que hubiera sido su acción de gobierno municipal en el ámbito de la cultura, la recuperación del patrimonio degradado, con el Palacio de Riva Herrera como principal y más lamentable ejemplo de la gestión popular del patrimonio. Y como la SGAE no interviene en estas cuestiones, y como es tradicional a falta de programa propio, el Alcalde-Ingeniero y sus huestes se apropiaron de algunas propuestas socialistas (curiosamente se habían opuesto en el pleno a casi todas ellas) y unos días después se acordaron de las ruinas de Pronillo.

Este esbozo histórico es un poco irrelevante en este momento. Porque sea como fuere, es una buena noticia que por fin (toquemos madera) se haya iniciado la recuperación de los restos renacentistas, que haya un proyecto de rehabilitación (casi reconstrucción a estas alturas del daño) y que se haya colocado la famosa primera piedra que permitirá la no menos famosa y sonriente primera foto del Alcalde de Santander y del Consejero de Cultura celebrándose a sí mismos, encantados de haberse conocido, y proclamando públicamente que el caso de Riva-Herrera es un ejemplo perfecto de la feliz gestión de uno y otro, unos y otros, del patrimonio histórico de los santanderinos y los cántabros. Eso sí, bien aleccionado el fotógrafo para que en el feliz idilio no apareciera Agustín Ibáñez, Delegado del Gobierno en Cantabria y representante del 70% de los fondos que desde el 1% cultural del Ministerio de Fomento permitirán la recuperación de Pronillo. Porque si vamos a esperar a que el Ayuntamiento de Santander invierta en pedruscos, vamos listos. Supongo que además se le estropearía al Ingeniero el bonito discurso de "El Gobierno de España es socialista y no me quiere" y "El Gobierno de Cantabria tampoco me quiere" y seguir dando así la sensación de que nadie más que él se preocupa por Santander cuando son iniciativas y dineros ajenos los que están realizando la mayor parte de las intervenciones recientes en la ciudad.

Como decía, debemos celebrar que haya una esperanza para el Palacio de Riva-Herrera. Pero a mí me parece obscena la alegría impostada de alcalde y consejero. Porque en efecto, Riva-Herrera es un ejemplo perfecto de la política patrimonial del Ayuntamiento de Santander, coincidente si pasamos revista a tantos casos a lo largo y ancho de la región (evito pasar por Hoznayo para no ver la ruina creciente del Palacio de los Acebedo, como mero ejemplo) con la de la Consejería de Cultura. Pero esa política no es para celebrar, ya que se basa en la desidia más feroz, en la inacción. Y ya ha tenido demasiados muertos como para que los dos próceres sigan compitiendo en el reparto de sonrisas autocomplacientes.

Sí, el lamentable estado actual es ejemplo de lo que los populares santanderinos entienden por protección al patrimonio artístico. Y el hecho de que se inicie la rehabilitación sin que se sepa qué destino final vaya a tener el palacio, desechadas al parecer las propuestas del Concejal de Cultura (que habló de un centro de creación digital hace unos meses donde ahora el Ingeniero-Alcalde propone un concurso ciudadano de ideas), quedando en el aire la pregunta de ¿qué criterios se siguen en un proyecto que no sabe si va a ser necesario un salón de actos o no, si será necesario estudiar la acústica o no, si serán necesarios focos o espacios para talleres o no? De nuevo un buen ejemplo de cómo y con qué rigor invierte el PP santanderino los dineros propios y sobre todo los ajenos.

Vamos, que sí creo que el Palacio de Pronillo es un ejemplo de cómo estos dos señores hacen las cosas. Lo que no acabo de entender es de qué se ríen.

miércoles, marzo 10, 2010

IMBÉCILES SIN FRONTERAS: ANDRÉS CHAVES, HOMOFOBIA A LA CANARIA


Sí, ya sé que muchas de las incorporaciones a la ONG creada en este mi blog, Imbéciles sin fronteras, tienen que ver con la homofobia. Pero es que uno ha llegado a un punto en el que al menos disfrutaría de adversarios con una cierta inteligencia y tres neuronas activas, aunque les trabajaran a turnos. Pero no, los mayores dislates del día suelen tener que ver con los prejuicios contra gays, lesbianas y transexuales, y en el fondo tiene su lógica porque en nuestras sociedades occidentales, tan "modelnas" ellas, sigue siendo la orientación sexual el pim-pam-pum favorito para descargar frustraciones y complejos personales.

El tipo de la foto se llama Andrés Chaves, parece ser periodista y escribe una columna en el periódico "El Día" de Tenerife. No deja de ser curiosa la coincidiencia profesional y el parecido físico entre el tal Chaves, el senador popular por Albacete Dimas Cuevas y el látigo evangélico que es César Vidal. El caso es que se me vienen algunos chistes zafios y facilones, incorrectos como los que le gustan al Chaves (imagino que salvo si se refieren a él), pero voy a evitarlos para que no me diga y con razón algún lector que caigo en lo mismo que critico, así que nada de hablar del exceso de sebo en el bulbo raquídeo y sus consecuencias.

Pensaba hacer cortaypega con el artículo de marras, pero mejor visitáis la página original, porque de verdad que no me gustaría tener esa retahíla de animaladas ajenas en mi blog: con las mías basta y sobra. Ecco el cuerpo del delito.


Y ahora, con el corazón en la mano, decidme si no tiene ganado su ingreso con polaina al biés en la ONG tan preclara luminaria del intelento fachicanario.

Ni siquiera se pregunta qué programas de formación y empleo han sido apoyados por el Servicio Canario de Empleo; que la solicitud provenga de un colectivo lgtb (no lo cita, pero como es en Fuerteventura imagino que se tratará de Altihay) es razón suficiente para que el imbécil transfronterizo escupa toda su fineza analítica (¡qué gran hallazgo para la historia de la ironía inteligente eso de que respeta la follandusca ajena sea por proa o por popa! ¡qué muestra de sensibilidad considerar que los fondos de cooperación internacional destinados a Zimbabwe, donde los homosexuales son asesinados cada día, para luchar contra la homofobia permitirán a los gays de ese país infame dedicarse a la única profesión que les interesa que es la de "darse por el traste"! ¡qué ... ! ).

Pasados los insultos, se autoproclama partidario de la no discriminación y pide que reciba igual trato un hipotético Colectivo de Machotes Coloso de Rodas (supongo que ser machote será parecerse al de la foto, claro, en ética y estética). Un argumento muy habitual entre todo opinante que para destruir los derechos alcanzados por las mujeres (que no son minoría) o por cualquier minoría que haya sido capaz de organizarse y trabajar se preguntan por qué quienes ni se organizan ni trabajan no tienen iguales "prebendas". Puede que porque nunca hayan sido condenados por el imaginario social o por las estructuras heteropatricarcales; puede que porque si no son capaces de darse cuenta de que el Orgullo Heterosexual se celebra 364 días al año; puede que porque no se enteren de que el 8 de marzo es el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, no el de la Mujer Trabajadora, y que los trabajadores, sin discriminación por sexo, tienen ya su día y festivo en el Uno de Mayo; puede, sencillamente, que porque se les va la fuerza por la boca y pasan de implicarse en lucha o trabajo alguno. Puede también que porque la imbecilidad autoprovocada no merezca el aval público.

En fin, que damos la bienvenida a tan señero exponente de la transición entre la ameba y el ser humano con esa canción que a base de encantadores collages en el youtube acabará convirtiéndose en el himno mundial contra la homofobia, y que dice a tipos como el Chaves de la foto un mensaje sencillito, como para que pueda entenderlo hasta él: ¡Que te folle un pez! Esta vez, en versión argentina.

lunes, marzo 08, 2010

PARA UN OCHO DE MARZO EN CUATRO TIEMPOS


Hoy es ocho de marzo. Hoy es el Día Internacional de la Mujer y mi blog necesita hacerse eco de esta celebración que nació en el ámbito obrero, que nació de la necesidad de recordar el sacrificio de las pioneras, y terminó reconociendo los derechos, el espacio y la dignidad de todas y cada una de las mujeres, de todas y cada una de sus opciones.
Pienso en las mujeres de mi vida: madre, abuela, tías, hermanas, amigas, profesoras, compañeras. En las más cercanas sobre todo, y en los valores que a través de su vida y su sabiduría me llegaron. Y es que tuve la suerte de crecer en un entorno igualitario, un entorno que a su manera y en su tiempo no cerraba las puertas a las mujeres. En el caso de mi familia paterna, una familia burguesa en la que se daba prioridad a la formación y en la que se apreció siempre la necesidad de la educación primero y del trabajo después. Desde una de las hermanas de mi abuelo que estuvo entre las primeras licenciadas en Farmacia en España hasta la entrañable Tía Chavita, que fue siempre independiente en lo afectivo y en lo económico y que nunca pareció acatar los roles que su época adjudicaba a las mujeres. Una familia de clase media por parte de madre en la que hubo comercios de titularidad compartida o de gestió exclusiva de, por ejemplo, mi abuela Rosalina, día a día cara al público en su estanco durante más de 50 años. Una enseñanza mixta, en la que aprendimos a considerar a nuestras compañeras como iguales, amigas o rivales, y a compartir con ellas tiempos, esperanzas y juegos. Y pienso que a estas alturas de mi vida no puedo siquiera imaginar cómo habría sido crecer lejos de este universo privado y pequeño en el que ser hombre o mujer nunca resultó, no del todo, condicionante ni excluyente.
Ocho de marzo, en el recuerdo aquellas mujeres que cerca iban conquistando pequeños espacios para todas. Como cuando éramos niños y obligábamos a esperar al autobús municipal que conducía una chica rubita, menuda y de gafas, una de las dos o tres primeras en sentarse a los volantes de los transportes urbanos de Santander, o cuando apostábamos si para coger un taxi encontaríamos alguno de los poquísimos guiados por mujeres. O como cuando llegaron las primeras elecciones municipales tras la muerte del dictador y mi padre llegaba enfadado a casa cuando intentando elaborar las listas de la UCD para Reinosa se daba cuenta de que había encontrado la candidatura perfecta pero que una y otra vez se la echaban atrás desde Santander porque que esa candidatura perfecta fuera una mujer y además separada les parecía un riesgo demasiado alto y al final no pudo ser Mari Chelo (que había sido mi profesora cuando tenía tres añitos) la que ocupara la primera alcaldía democrática de la capital campurriana. O la tristeza de los compañeros de tercero de BUP cuando Arantxa, una chica estupenda, estudiosa y de inteligencia más que contrastada, anunció que dejaba los estudios para casarse y formar una familia, porque ya no entendíamos que ese fuera el camino único. Pero al mismo tiempo compartimos aulas con algunas pioneras que se decidieron por "carreras de chicos" y que las sacaron adelante con esfuerzo y con no pocas zancadillas dentro de la propia universidad.
Miro hacia el ocho de marzo y trato de verlo con los ojos de tantas mujeres que han ido accediendo a los puestos de gobierno y responsabilidad sociales. Justo en este lunes que celebra el primer óscar a la mejor dirección para una mujer, Kathryn Bigelow. Y recuerdo la reciente discusión con un amigo al que no le gustaba la palabra "empoderamiento" que yo defendía, porque tengo claro que sólo desde la transformación del imaginario social, desde la toma simbólica y real del poder por mujeres preparadas, luchadoras y comprometidas será posible que cuando una niña nazca en España, en Europa, tardará mucho más pero también en todo el Mundo, tenga abiertas todas las puertas, disponibles todos los sueños.
Así que evoco también una discusión reciente sobre las políticas de acción positiva o discriminación positiva. Y mantengo mi convencimiento de que la Igualdad no se construye sólo con grandes palabras, con grandes valores, con grandes leyes, y al final se hace necesario alimentarla de pequeños empujones. Porque todavía hoy no hemos sido capaces de garantizar en nuestra sociedad que el trabajo igual reciba igual remuneración; porque sabemos que no siempre la mejor cualificación es la que recibe el reconocimiento y quedan muchos techos de cristal por destruir. Porque yo también quiero ser la mitad del cielo, la mitad de la tierra, la mitad de la realidad, la mitad del sueño, y encontrar en esa mitad mi espacio y no invadiendo la otra.
Feliz 8 de marzo para todas las que os acercáis por el Santander Posible. Y también para todos los que luchamos por estar a vuestro lado acompañando vuestra lucha y vuestras decisiones.

domingo, marzo 07, 2010

PRESENTACIÓN EN SANTANDER DE LA FUNDACIÓN MATILDE DE LA TORRE


El viernes pasado, y con la presencia del responsable de la Fundación Ideas para el Progreso Jesús Caldera, se presentó de manera oficial en Santander la Fundación Matilde de la Torre.

Se trata de un espacio para el debate, el encuentro, la reflexión, las ideas y la propuesta que se impulsa desde el Partido Socialista de Cantabria y que tiene entre sus principales objetivos atraer especialistas e intelectuales de mirada progresista pero no necesariamente vinculados al partido para que desde sus campos de estudio y trabajo puedan ayudarnos en la construcción de propuestas para una sociedad en perpetuo cambio y transformación. Un espacio del que esperamos palabras e ideas para que Cantabria y España caminen en la mejor dirección posible; un espacio en el que desde el PSOE pondremos medios y oídos para que desde la tranquilidad, la reflexión y la independencia sea posible un diálogo creativo y positivo.

El nombre de Matilde de la Torre parece una sabia elección: Una mujer valiente y cántabra que eligió la educación y la cultura como el mejor vehículo para la promoción de las mujeres y la modernización de la sociedad. Y que se comprometió en esa lucha desde sus clases y foros para mujeres en su Cabezón de la Sal natal hasta el Congreso de los Diputados como Diputada por circunscripción de Asturias o el Gobierno, como responsable de Hacienda y finanzas. durante la Segunda República.

Hay que recordar que esta escritora, pensadora, política, feminista y articulista socialista hubo de partir al exilio mejicano tras la Guerra Civil, y que allí fue expulsada del PSOE junto a Juan Negrín y otros dirigientes socialistas vinculados al Círculo Jaime Vera. Y que junto a Negrín ha sido rehabilitada recientemente y ha recibido de manera simbólica su readmisión en el PSOE en el 37 Congreso Federal.

Ahora toca recordar y reivindicar su obra, casi toda ya de muy difícil acceso; corresponde recuperar sus restos que descansan en un cementerio de México DF o al menos conservar su tumba en condiciones dignas. Y sobre todo trabajar, trabajar y trabajar para que sean muchas las ideas que nos ayuden a construir una Cantabria fuerte donde los valores de igualdad, solidaridad y libertad fueran los pilares esenciales del futuro.

Gracias a Jesús Caldera por su participación en este proyecto y por abrir la puerta para la vinculación entre la Fundación Ideas y la Fundación Matilde de la Torre, porque son muchos los espacios en los que deberemos conversar y cooperar. Y muchas gracias a todas las personas que desde dentro y fuera del PSOE habéis apostado para que el nacimiento de la Fundación sea posible. Ahora toca trabajar para que además crezca y mucho.

sábado, marzo 06, 2010

NOTICARIO APÓCRIFO: BERLUSCONI DECLARA LAS PELEAS DE GLADIADIORES BIEN DE INTERÉS CULTURAL


Después de que Esperanza Aguirre declarara el asesinato ritual de toros "bien de interés cultural" apoyándose en la afición a la sangrienta tradición de grandes nombres de la cultura como Lorca, Orson Welles o Hemingway, Silvio Berlusconi ha decidido imitar a su amiga y admirada lideresa, a la que según parece llama Mary Hope en la intimidad. En efecto, y según ha podido saber el corresponsal italiano de Rukapress, el mandatario italiano procederá el próximo lunes a declarar por coj... decreto los combates de gladiadores "bien de interés cultural" y propondrá a la UNESCO que inicie los trámites para declararlos Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Apoya su propuesta Il Signore delle Veline en la afición que por los violentos combates tenían Salustio, Virgilio, Tácito y Popea Sabina. Además de Kubrick, Howard Fast, Ridley Scott, Paquito Camps o Mary Hope Aguirre.

En su campaña para recuperar los valores de la Italia de toda la vida, impulsará la construcción de coliseos preparados para los combates en las principales ciudades italianas, y propondrá el nombre de Russell Crowe como ciudadano de honor de la República.

Esperanza Aguirre ha ensalzado la decisión de su amigo Silvio. "Tenemos que luchar contra la aversión progresista a la sangre: yo es que si no muere algún bicho sobre la arena y la sangre salpica un poquito, no me divierto. Y eso que la hemoglobina deja mancha y cuando estamos en temporada no llego a fin de mes de tanto comprar ropitas monas que ponerme".

jueves, marzo 04, 2010

DECÍAMOS AYER ... IGUALDAD Y LENGUAJE


Hay días en los que la cabeza me anda nublada y que incumplo mi compromiso con vosotros de renovar el blog. "Inventé" hace tiempo una sección que "bauticé" como "Decíamos ayer ... " con la que me permito recuperar un post publicado en tiempos pasados en el mismo mes, en este caso marzo. Revisando marzos anteriores, tuve la duda de si manifestarme re-publicano con una de mis primeras incursiones en la experiencia-relato cómica, volver a hablar de la pasión lectora o alguna otra de varias posibilidades. Me decidí, dada la cercanía del Día Internacional de la Mujer, por una reflexión que colgué en el blog en marzo del año pasado y relacionada con el uso no sexista del lenguaje. Aquí os la dejo.

"Anduve perezoso a ratos y muy liado otros durante el fin de semana, así que dejé para hoy la reflexión que quería incorporar al blog con motivo del Día Internacional de la Mujer, una reflexión que necesariamente debería tener como eje la igualdad, y una reflexión para la que decidí centrarme en una de las guerras que dentro del proceso de construcción de una sociedad de personas iguales, sin discriminaciones por razón de sexo, más me cuesta en la práctica: el lenguaje no sexista.

El lenguaje supone uno de los principales mecanismos de control social: a partir de las palabras construimos nuestros referentes mentales personales y grupales. De alguna manera, podríamos decir que lo que no está visible en el lenguaje no existe. En la medida en que la mujer ha ido definiendo sus pautas de identidad colectiva, ha ido quedando claro que nuestros sistemas lingüísticos (todos, no sólo el español) presentaban una serie de marcas que de forma más o menos rotunda se evidenciaban como sexistas. Algo lógico en un sistema elaborado a lo largo de más de mil años por una sociedad en la que los varones ostentaban el poder formal y material en todos y cada uno de los ámbitos y en la que la mujer, por contra, ocupaba una posición ancilar, insignificante o subordinada, cuando no directamente invisible. Entre esos rasgos podríamos presentar algunos muy claros como las palabras que al emplear la forma femenina transforman un concepto neutro o positivo en injuria (el clásico zorro / zorra, para entendernos), también el uso del masculino como neutralizador (los ciudadanos piensan que ...) o la inexistencia en el vocabulario de formas femeninas para tantas profesiones que acaban pareciendo así "territorio de hombres".

Cuando digo que el lenguaje no sexista me resulta difícil quiero decir que me resulta problemática personalmente su aplicación, no las ideas que lo proponen y sustentan. Y me resulta un problema porque algunas de las soluciones que se han ido formulando para corregir los extremos anteriores se me presentan como chocantes, cacofónicas a veces, un lastre para la agilidad del discurso otras. Lo que no significa que no las considere necesarias.

Lo que sí tengo claro, aunque no tenga claro del todo el cómo, es que nuestra sociedad ha cambiado y tiene que seguir cambiando para asentar una igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Y que el lenguaje, como todas las demás instituciones que representan esa sociedad, deberá sufrir transformaciones que permitan que nuestro hermoso idioma sea ese espejo en el que también las mujeres se reconozcan. Hay que reconocer que el propio idioma contaba con algunas estrategias poco utilizadas, como la utilización de sustantivos colectivos sin marca de género (alumnado, ciudadanía), sustantivos que neutralizan sin marca masculina (persona, señoría) y que incluso la lentísima RAE ha comenzado a articular respuestas tímidas pero eficaces (por ejemplo, ante un auditorio se debe utilizar como neutralizador el género que responda al de la mayoría de las personas presentes: si hay un 70% de mujeres entre el alumnado, se podrá decir "las alumnas" como solución preferible a la de la duplicación). Otras deberán irse descubriendo, proponiendo, hasta que encuentren su acomodo en la normalidad de la comunidad de hablantes. Sin desdeñar por cierto una estrategia que propusieron ciertas escritoras feministas en Estados Unidos y Canadá hace algunos años y que parece haber caído en desuso y que es el "uso alternativo del lenguaje", una forma de desarmar la carga sexista de la injuria reconvirtiendo en palabras positivas o identitarias las que se habían convertido en agresión (Margaret Atwood podría ser un buen ejemplo).

Aunque sigue siendo a día de hoy conflictiva la conciliación de un discurso estético con el discurso ético, y la literatura o el lenguaje especialmente cuidado continúan siendo lagunas donde las respuestas no parece que acaben de llegar. El momento de la normalidad tal vez traiga también una escritura estética no sexista. Pero a lo mejor también hay que asumir que el Arte no tiene nada que ver con la Corrección Política.

Seamos decididos al tiempo que selectos, tratemos de configurar un lenguaje natural pero igualitario. De la misma manera que tendremos que ir aprendiendo a detectar primero y corregir después nuestra utilización xenófoba, heterosexista o racista del idioma. Para acabar consolidando una forma de entender las palabras que pueda defender la corrección, la belleza, el riesgo sin desdeñar el objetivo de ser un imaginario positivo, incluyente, visible para todos. Y para todas".


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